Biografía de don Vicente González-Valor de Bassecourt.

Capitán de navío.

Nació en Pamplona. Sentó plaza de guardiamarina en la compañía del departamento de Cádiz.

Durante sus empleos y embarcos de subalterno se distinguió por su valor, particularmente en el combate frente al cabo Sicié, en 1744 a las órdenes del general Juan José Navarro, marqués de la Victoria, contra la escuadra británica del almirante Mathews.

González mandó después varis buques pequeños. En la escuadra del marqués del Real Transporte, Guitierre de Hevia, que se encontraba en La Habana cuando ésta fue atacada por los británicos, era comandante del navío  “Aquilón”.

Mandaba la escuadra enemiga el almirante George Pocock; estaba compuesta de veintitrés navíos, veinticuatro fragatas, tres brulotes y otros buques menores y llevaba un cuerpo de desembarco fuerte de catorce mil hombres, mandados por el conde de Albemarle.

La maniobra enemiga consistía en desembarcar en Barcurano y Cojimar, al este de La Habana, y atacar por tierra al castillo del Morro, la más importante fortificación de la boca del puerto, dentro del cual se encontraba la escuadra española, compuesta solamente por doce navíos.

El ataque empezó el día trece de junio.

El catorce, el capitán Velasco recibió una fuerte contusión y fue evacuado a la plaza.

Cuando se restituyó al Morro el día veinticuatro fue con él, como segundo Vicente Gonzáles-Valor.

Después de violentos ataques por mar y tierra en los que se cubrieron de gloria las fuerzas de batallones y brigadas y de marinería, desembarcadas de los buques, el día treinta se produjo la explosión de una mina que originó brecha que fue asaltada por los granaderos británicos.

Perecieron todos los españoles que acudieron en un principio a defenderla, a las órdenes de Luis de Velasco y Vicente González al frente de tres compañías.

Cayó mortalmente herido el primero, recomendando especialmente a González la defensa de la bandera.

De este modo defendiendo heroicamente la enseña de la patria cayó también Vicente González-Valor, corría el año de 1762.

El rey, Carlos III, queriendo recompensar las hazañas de González hizo merced a su hermano, capitán de guardias españoles, del título de conde del Asalto, perpetuando así el glorioso y triste asalto al Castillo del Morro de La Habana.

Se acuñó una medalla conmemorativa con los bustos de Velasco y González.