Todo a Babor. Revista divulgativa de Historia Naval
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La Batalla de Trafalgar. Diario de Trafalgar (4) .

21 de Agosto de 1805:
Impresiones de Collingwood de la llegada de la flota combinada a Cádiz

Retrato de Collingwood

De nuestro corresponsal en la zona, Julio Terrón (C): Entrevistamos al almirante Collingwood (Co) comandante de la flota inglesa del Mediterráneo y encargado del bloqueo inglés del puerto de Cádiz.

C: ¿ Se vio usted obligado obligado a retirarse ante la llegada de Villeneuve a la zona?

Co: Efectivamente ayer estuvimos en una situación difícil, pues mientras cruzábamos a la vista de la ciudad, apareció la escuadra combinada de 36 buques de guerra. Nosotros éramos 3 pobres cositas, una fragata y dos bombardas y nos retiramos al estrecho poco deseosos como puede usted imaginar de medirnos con las de semejante enemigo.

C: ¿Le persiguieron?

Co: Sí, emprendieron la caza con 16 buques grandes, pero cuando nos aproximamos al estrecho abandonaron. Después seguimos su retaguardia y hoy la hemos visto dentro del puerto de Cádiz donde su armada tiene la imagen de un espeso bosque. ¡Menos mal que conseguimos mantener en nuestro poder el peñón de Gibraltar desde comienzo del siglo pasado! Es la llave del mediterráneo y el que nos sirve para vigilar el movimiento del enemigo y capturar todos los barcos que traen la riqueza de América a España. Riqueza que nos ayuda a financiar la guerra.

C: ¿ Qué posibilidades tiene usted ahora?

Co: Naturalmente solo y con las fuerzas que tengo, seguir de lejos su evolución teniendo el máximo cuidado posible. Espero no obstante que alguien vendrá pronto en mi auxilio. De hecho camina para avisar al Almirantazgo la rápida fragata Euryalus con el capitán Blackwood, con la noticia e la entrada de la Combinada en Cádiz.

C: ¿Qué tal su vida en la mar en el mantenido bloqueo?

Co: Esta situación no es nada confortable, solo disponemos de los víveres frescos que nos proporcionan los portugueses, y esta situación de estar siempre a la mar me mata y me acaba. Hecho de menos a mi mujer, mi familia, la belleza de nuestra casa de campo, las encinas, los bosques y las verdes praderas inglesas. Hoy precisamente le he escrito a mi mujer, contándole prácticamente lo que le he dicho a usted. Espero que siga teniendo paciencia ante la larga ausencia a la que la somete este servicio mío a la patria.

Escuadra navegando

22 de Agosto de 1805:
Organización defensiva de la flota combinada en Cádiz.

Cadiz

Cádiz desde las murallas de la Alameda Apodaca

De nuestro corresponsal en la zona Julio Terrón: Después de la alegría general que ayer día 21 se vivió en la ciudad de Cádiz, al ver aparecer en sus aguas a la flota que partió el 8 de Abril, pues hizo levantar el bloqueo inglés que la ciudad venía soportando, pronto se ha sabido que de los 6 buques que partieron de la ciudad en Abril, solo ha llegado el Argonauta, y que esta escuadra no está en manera alguna en condiciones de medir su fuerza al menos a corto plazo. Muchos de los familiares de los hombres embarcados en su día en la flota y sobre todo de los del San Rafael y Firme se han interesado por el parte de bajas de la batalla, comprobando con dolor y rabia la triste suerte de sus seres queridos. La opinión pública empieza a enterarse de los pormenores de la batalla y cada uno se va formando su opinión personal y sobre todo de las decisiones del Almirante francés.

La primera diligencia de Villeneuve, ha sido pedir a las autoridades del Departamento suministro de raciones para completar las necesarias para seis meses en toda la escuadra. También ha pedido reemplazo de jarcias, pertrechos, pólvora y municiones consumidas en la campaña atlántica. Pero todo esto supone millones de reales y ni las cajas de la Intendencia, ni los almacenes del arsenal pueden atender. Debemos recordar como la antaño brillante economía del monopolio comercial del puerto de Cádiz con América, ha languidecido en los últimos años por las continuas aportaciones a las pasadas guerras, los bloqueos ingleses, la epidemia de fiebre amarilla y la quiebra de multitud de empresas de seguros, compañías navieras con el consiguiente abandono de comerciantes a otros puertos más seguros.

Por tanto en los círculos de poder de la ciudad, ha causado gran impresión el enorme pedido del francés, y por eso los encargados de la ciudad de custodiar los pertrechos, han mostrado viva resistencia a entregar a extraños los que pueden necesitarse en la ciudad.

Se ha mandado también disponer una fuerza respetable de barcos cañoneros, lanchas, obuseras, lombardas, para contribuir a la defensa de la plaza y de la escuadra. Esta disposición era urgente ya que el bloqueo de Cádiz y su posible ataque debe estar organizándose por el enemigo. Como los buques de nuestra escuadra estaban fondeados fuera de tiro de la plaza, se ha tratado de colocar lo citado anteriormente de forma que pudieran defenderse de los enemigos. Nuevamente aparece en la mente de todos los responsables de la defensa, el recuerdo de las acciones de Nelson en Aboukir y Copenhague yde las fracasadas intentonas contra Cádiz.

Por este asunto, para dar cuenta de la campaña y para pedir instrucciones precisas de conducta ante lo que se avecina, se ha trasladado a la corte el general Gravina a entrevistarse con el Príncipe de la Paz. Vamos a ver que noticias nos trae de Madrid.

  • Editorial
  • La economía española está agotada y con supremo esfuerzo nos hemos sometido a la voluntad del Emperador francés armando de marzo a septiembre 29 navíos, 11 de ellos en Cádiz.
23 de Agosto de 1805:
Cartas de Napoleón a sus Ministros.

De nuestro corresponsal en París: Con los retrasos de las comunicaciones entre sus almirantes Napoleón escribe cartas a sus Ministros para reconducir el plan previsto. Así enviamos una crónica del aproximado contenidos de dichas cartas que según comentarios previos filtrados por personas allegadas al Emperador, debe contenera riesgo de equivocarnos algo así como:

Carta del 18 de Agosto a su ministro de Marina Decrés:

  • Debeis transmitirle una vez más a Villeneuve mi desagrado por el tiempo que pierde, decidle que no eche sobre la bandera de Francia el baldón de permanecer bloqueado en el Ferrol por fuerzas inferiores, alaba a los españoles que se han batido como leones en Finisterre. ¡ Cuantos éxitos perdidos por no tener allí un hombre! ¡Los contraalmirantes que he nombrado no pueden prestarme grandes servicios! ¿ No es posible encontrar en mi Marina un hombre emprendedor?

El 23 de Agosto Napoleón ha escrito a su Ministro Tayllerand

  • “Que ha tomado una nueva resolución ante la noticia de que su escuadra ha salido de Ferrol el 13 de Agosto. Piensa que si han seguido sus instrucciones se unirá a la escuadra de Brest y entrará en el canal de la Mancha, quedándole todavía tiempo para enseñorearse de Inglaterra. Pero si por el contrario sus Almirantes han vacilado, y maniobrando mal no cumplen con su misión, sobre el 23 de Septiembre entraría con los 200.000 hombres que dispone en Boulogne en Alemania y 25.000 en Nápoles sin parar hasta que se hubiera apoderado de esa ciudad y de Venecia, aumentando los estados para que no le inspire temor Austria”

Napoleón no puede esperar. El alto costo del ejército allí reunido, el enorme presupuesto gastado en barcazas, armamentos, pertrechos, maniobras, la moral de las tropas exige una rápida y contundente acción. No puede ni quiere admitir incompetencias que hagan fracasar su plan más ambicioso.

El hecho de que Villeneuve siguiera en su puesto en los últimos días de agosto y el mes de septiembre se debió al apaciguamiento de Decrés.

31 de Agosto de 1805:
Comenzó el bloqueo inglés a gran escala del puerto de Cádiz.

De nuestro corresponsal en la zona Julio Terrón. Ante la nueva situación de fuerzas creadas en la bahía de Cádiz, me comenta mi compañero que en círculos de Londres que el Almirantazgo ha puesto en marcha una operación secreta de gran envergadura. Aunque no podemos lógicamente saber de que se trata, a tenor de los acontecimientos parece ser que el objetivo es ubicar el mayor número de navíos posibles frente a la bahía gaditana.

Hemos podido saber que a los cuatro navíos del vicealmirante Collingwood, se le han unido el día 22 los cuatro de Bickerton que ha levantado el bloqueo del puerto español de Cartagena, y el día 30 llegó Calder con 18 unidades, de forma que son 26 navíos los que vigilan los movimientos en la zona. Han destacado los ingleses al Almirante Louis con un navío de tres puentes, cuatro de dos y varias fragatas que se mantiene a una distancia entre 5 a 10 millas del puerto mientras que a unas veinte estaba el cuerpo principal de la flota.

De nuevo se interrumpe el comercio en la ciudad y aumenta la tensión de la ciudadanía. Esta enorme flota frente a los muros de la ciudad ofrece un espectáculo inigualable. Continuamente se ven movimientos de posicionamiento, señales de banderas, silbidos de avisos de guardia, chalupas que transportan personal a tierra. Cádiz está llena de marinos, que intentan distraerse recorriendo la ciudad. No se puede evitar y no se habla de otra cosa: del combate inminente, de lo que nos deparará el destino, de si nos libraremos alguna vez de la presión inglesa. En los astilleros de la Carraca se reparan a buen ritmo las unidades en mal estado a pesar de la escasez de medios, pero todos son conscientes aquí de que el tiempo necesario para preparar nuestra flota juega a favor del enemigo, que tiene más tiempo para organizarse.

Si observamos el mapa esta zona es la que mayor ventaja ofrece a los ingleses, pues mantienen el control de la zona, y se pueden acercar o resguardar en su puerto de Gibraltar, son avituallados con alimentos frescos desde Marruecos y Portugal, país este que le da cobertura logística en sus puertos e información de nuestros movimientos. Además al controlar el estrecho, dificultan los movimientos de los buques de salcedo en Cartagena. Y para colmo de males dificultan y apresan cualquier navío que quiera acercarse a la ciudad con provisiones. Por eso, de noche, desde puertos de la costa atlántica o de puertos de la bahía y a través de tierra se consigue mantener a duras penas las provisiones, que siempre son menores de lo que la ciudad necesita.

Por otro lado, el puerto de Cádiz que es bastante seguro como refugio, no lo es para salir de él ya que se necesita dos direcciones de vientos: uno de levante (Este) para salir y otro de poniente (Oeste) para poner rumbo hacia el sur en dirección al estrecho. El momento más peligroso será el día que intente salir la flota, pues a veces pueden pasar de dos a tres días para conseguir que una flota de este tamaño abandone puerto, momento que puede aprovechar la flota enemiga para atacar y destrozarla, por no tener la organización de línea adecuada.

Aunque cada día está más preparada la ciudad para cualquier ataque, de momento no se tienen noticias de que Nelson esté con la flota inglesa, y el ataque directo a puerto no es probable que pueda ocurrir sin él.

Vista de satelite de la zona

6 de septiembre de 1805:
Villeneuve tiene problemas en la Corte.

De nuestro corresponsal en París Julio Terrón: Hemos entrevistado al ministro de Marina Francés Monsieur Decrés.

C: ¿Está usted al corriente de los acontecimientos y decisiones de su Almirante Villeneuve?.

Decrés:Por supuesto. Y no solo yo sino también Napoleón. No se puede imaginar usted la irritación que tiene con su Almirante cuando se ha enterado de su marcha a Cádiz. Me dijo coléricamente: “Esto seguramente es una traición. Aquí está la escuadra de Allemand fuertemente comprometida, que va a vagar varios meses por los mares. Esto no tiene nombre. Hágame un informe sobre toda la expedición. Villeneuve es un miserable que hay que ahuyentar ignominiosamente. Sin combinaciones, sin ánimo, sin interés general, sacrificaría todo con tal de salvar su piel.”

C : ¿Le hizo usted el informe que le solicitó?

Decrés: Naturalmente. Aparte de ser mi deber, cualquiera se atreve a negarse.

C: ¿ Que le pareció?

Decrés: Lo leyó atentamente, veía como se iba poniendo nervioso, se movía por la sala, escribía encima, subrayaba y me lo devolvió con anotaciones. Me quedé bastante preocupado por Villeneuve.

C: ¿ Que decían esas anotaciones?

Decrés: Las había numerado y escrito al margen y entre las líneas del informe. No tengo inconveniente en enseñárselas.

C: Lasleí lentamente y básicamente transcribo en los seis siguientes puntoslas opiniones que merecieron al Emperador el resultado de la campaña de Villeneuve:

1º Tuvo miedo, pánico y no desembarcó en Martinica y Guadalupe el 67º y las tropas que el general Magon tenía a bordo.

2º Expuso nuestras colonias al devolver sólo con cuatro fragatas a los 1 200 hombres de la elite de las guarniciones.

3º Se portó cobardemente en el combate del Finisterre, al no volver a atacar una escuadra desarbolada arrastrando dos navíos

4º Al llegar al Ferrol, dejó el mar al almirante Calder, cuando esperaba una escuadra de 5 navíos, y no cruzó frente al Ferrol hasta llegar esta escuadra.

5º Fue instruido que la escuadra veía navíos enemigos llevar la fragata la Didon en remolque, y no cazó estos navíos para rescatar la fragata.

6º Se fue el 26, en vez de dirigirse hacia Brest, lo hizo sobre Cádiz, violando así sus instrucciones positivas.


C: ¿ Va comunicarle a Villeneuve lo que piensa el Emperador?

Decrés: Ayer 1 de septiembre, en contra de mi voluntad me he visto obligado por las presiones que recibo de Napoleón de comunicar a mi amigo Villeneuve las censuras de su actuación. He tratado de atenuarlas un poco porque se lo que le afectarán y para conseguir que reaccione a tiempo. Nos pasa el texto de la copia que dice:

  • “Voy a cumplir el penoso deberde transmitiros lo que el Emperador me ordena que os exponga: S. M. lamenta vivamente que cuando vísteis navíos ingleses desarbolados en la acción del 22 de julio en Finisterre, no arribásteis sobre ellos, lo que hubiera salvado los navíos españoles que cayeron en poder del enemigo, y hubiérais asegurado una victoria, que por el estado en que se encontraba la escuadra inglesa, no ofrecía duda, con descrédito para su Marina. Las cartas que me habéis escrito desde la Coruña han causado a S.M igual disgusto. Opina que algunas maniobras malas en el momento de dar la vela, cualquiera que fuese su causa, no debieron motivar el desaliento que revelan vuestros despachos, impropio de un hombre animoso y perjudiciales consecuencias en sus subordinados.”

  • Decrés: Mi papel en estos momentos es muy difícil. En el fondo comparto la opinión de mi amigo Villeneuve de que el plan es demasiado ambicioso pero como Ministro debo respetar las órdenes del Emperador. Creo que nos esperan malos acontecimientos en la guerra en el mar.

Retrato de Decres

10 de septiembre de 1805
Balance de un año de guerra en el mar. La mayoría de las perdidas no se deben al combate.

De nuestro corresponsal en el puerto de Portsmouth Fernando J. Suárez De Miguel: Un encuentro naval como ha sido el de Finisterre el pasado julio parece un buen punto de inflexión para hacer una recapitulación de lo que ha sido el presente año para la Armada de Su Majestad Británica.

Fecha Tipo de embarcación Nombre y nº de piezas Nombre del capitán Lugar y tipo de siniestro.
Enero de 1805 Bergantín-balandra Seagull18 Henry Burke Ido a pique. Situación no facilitada.Perdida toda la tripulación
7 de enero Fragata Sheernes44 Lord George Stuart Naufragado enuna tormenta en la bahía de Trincomalee (Ceilán).Tripulación salvada.
21 de enero Fragata Doris36 Patrick Campbell Estrellado contra un arrecife en la bahía de Quiberon (Bretaña). Tripulación salvada.
29 de enero Bergantín-balandra Raven18 William Layman Naufragado en la bahía de Cádiz. Tripulación salvada excepto dos hombres.
Febrero Bergantín Bouncer12 Samuel Bassan Naufragado frente a Dieppe. Tripulación salvada y hecha prisionera.
4 de febrero Balandra Arrow28 Richard Budd Vincent Capturado en el Mediterráneo por las fragatas francesas Hortense e Incorruptible.
4 de febrero Bombarda Acheron ArthurFarquhar Capturado junto al Arrow.
17 de febrero Fragata Cleopatra32 Sir R. Laurie Capturado por la fragata francesa Ville-de-Milan frente a las costas de Norteamérica.
1 de marzo Balandra Imogene18 Hemry Vaughan Ido a pique en ruta a las Islas Leeward. Tripulación salvada.
Marzo(día no precisado) Goleta Redbridge10 J. Blower Gibbs Ido a pique cerca de Jamaica. Tripulación salvada
Mayo o Junio Balandra Hawke18 James Tippet Ido a pique en el Canal (de la Mancha). Perdida toda la tripulación.
Mayo Balandra Fly16 Pownoll B. Pellew Estrellado contra un arrecife frente a las costas de Florida. Tripulación salvada.
12 de mayo Balandra Cyane18 G. Cadogan Capturado por las fragatas francesas Hortense y Hermione cerca de Martinica.
11 de julio Balandra Orestes14 Thomas Brown Encallado en un banco de arena cerca de Dunkerque. Tripulación salvada.
16 de julio Bergantín Plumper12 James H. Garrety Capturado frente a Saint-Malo.
16 de julio Bergantín Teazer12 George Lewis Kerr Capturado junto al Plumper.
17 de julio Balandra Ranger16 Charles Coote Capturado por la escuadra de Rochefort.
19 de julio Fragata Blanche36 Zachary Mudge Capturado por una fragata, dos corbetas y un bergantín franceses en las Indias Occidentales.
Agosto Goleta Pigmy14 William Smith Naufragado en la bahía de Saint Aubin (Jersey). Tripulación salvada.
5 de agosto Goleta Dove6 Alexander Boyack Capturado por la escuadra de Rochefort.

Contrariamente a lo que se pudiera pensar, los británicos han perdido un respetable número de embarcaciones. Si bien en muchos casos se trata de naves de escaso porte, no es menos cierto que los números hablan por sí solos en cuanto al esfuerzo que implica combatir en solitario contra la segunda y tercera potencias navales del mundo.

No deja de llamar la atención que de un total de veinte naves perdidas ¡en tiempo de guerra!, solamente nueve de las mismas lo hayan sido en acción de combate.

Asimismo los datos nos hacen referencia a regiones muy distantes entre sí lo que implica, intrínsecamente, la política de supremacía naval llevada a cabo por Gran Bretaña para estar presente en todos los mares del mundo con la única finalidad de destruir las comunicaciones, y el comercio, de sus enemigos.

Finalmente cabe señalar una vez más un principio que venimos sosteniendo desde hace tiempo:

Las escuadras, los barcos en suma, están hechos para navegar pues es la única manera de obtener dotaciones experimentadas. Estas veinte embarcaciones perdidas por los ingleses son una gota de agua en el mar pues disponen de suficientes efectivos humanos como para que su capacidad operativa continúe intacta. Por el contrario españoles y franceses tratan de pasar en tierra el mayor tiempo posible con el consiguiente relajamiento de las tripulaciones, la ociosidad de los oficiales y el deterioro de los barcos que crían moho en sus fondeaderos.

13 y 14 de Septiembre de 1805:
Nelson se hace cargo de la flota inglesa.

Nelson con su familia

De nuestro corresponsal en la zona. Julio Terrón: Llevaba Nelson en su finca de Merton tan sólo 12 días descansando de la enorme tarea de estos 2 últimos años, en compañía de su dulce Hamilton y de Horacia la hija de ambos, cuando ha recibido la visita del capitán Blackwood, que le ha comunicado que la flota hispano-francesa había entrado en el puerto de Cádiz. Le comenta también que el Almirantazgo va a emprender una nueva acción que pretende que sea de destrucción total de la flota enemiga, una ación definitiva, que evite la invasión de Inglaterra por Napoleón.

Nelson pareció comprender que la suerte estaba echada desde el primer momento y le dijo a su visitante: Esté seguro de ello, Blackwood, aún daré un buen susto a Mr. Villeneuve.

Hemos podido entrevistar a su amante Lady Hamilton para interesarnos sobre el estado de ánimo del Almirante después de la noticia. Nos cuenta que: Cuando Blackwood siguió su viaje le ví paseandose alterado y preocupado por las habitaciones de casa, y un día le sorprendí en su inquietud, dándome cuenta de su lucha interior. Me dijo que efectivamente había estado considerando el incorporarse de nuevo al mando de la flota y que le había faltado energía para comunicarme sus propósitos. Le animé y le dije: “Nelson, por mucho que podamos lamentar tu ausencia, ofrece tus servicios; serán aceptados y tu corazón quedará en paz; lograrás una gloriosa victoria y luego podrás volver aquí y ser dichoso” Me respondió unas palabras que guardaré en mi corazón mientras viva: ¡Valerosa Emma! !Bondadosa Emma! Si hubiera más Emma, habría más Nelsons. Ya más tranquilo ofreció sus servicios y su oferta fue aceptada el 9 de septiembre. Me dijo que dejaba con dolor su queridísimo Merton para servir al rey y a mi patria. Partió el 13 a las diez y mediapara Londres a ultimar los últimos preparativos de la flota.

Nosotros le hemos seguido en su viaje en el afán de informar de estos momentos históricos tan importantes. A primeras horas de la mañana del día 14 ha llegado lord Nelson al puerto de Portmouth, y después de despachar sus asuntos de tierra, ha tomado el atajo de la playa para embarcar lo más rápidamente posible y sortear el fervor que le procesa la multitud. No obstante su estratagema fue descubierta y la multitud se agolpó entre su séquito oprimiéndole por verle, muchos lloraban a su paso. Corrió tras él, entre gritos y aclamaciones y después en silencio le vieron perderse mar adentro en la barcaza que le llevaba a bordo del Victory, una de las mejores unidades de la Navy y ya veterano en otros combates.

La presencia de Nelson en este puerto ha sido seguida de cerca por una fragata danesa.

Nelson embarcando

 

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