Todo a Babor. Revista divulgativa de Historia Naval
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Navío San Agustín.

Por Santiago Gómez.

         Pertenece a la serie de navíos de 70 cañones diseñados por Francisco Gautier encabezados por el San Juan Nepomuceno, construido en Guarnizo por el asentista D. Manuel de Zubiría según el contrato firmado el 15 de junio de 1763. Es botado el 9 de diciembre de 1768, teniendo las siguientes dimensiones, en pies de Burgos: 185 pies de eslora, 173 pies de quilla, 45 pies y 6 pulgadas de manga, 27 pies y 4 pulgadas de puntal,  27 pies y 6 pulgadas de plan, 25 pies y 2 pulgadas de calado a popa y 24 pies y 5 pulgadas de calado a proa, con un desplazamiento de 1.640 toneladas de arqueo.

         En treinta y siete años de servicios a la Armada, estuvo presente en numerosas campañas y en no menos de cuatro combates navales, teniendo el triste “honor” de ser capturado en dos ocasiones por el enemigo.

Guerra con Portugal

         Entre el 26 de julio y el 5 de agosto de 1769 realiza sus pruebas de mar, llegando a El Ferrol a finales de 1769. A primeros de 1770 estuvo destinado a llevar tropas y pertrechos a América con otras unidades, aunque finalmente quedó desarmado en El Ferrol. A mediados de 1771 se le realizó una media carena a flote. Posteriormente fue a Cartagena, donde la noche del 26 de noviembre de 1773 entró y salió del dique (1). Al mando del capitán de navío D. Vicente Doz y Funes zarpa de Cartagena el 15 de diciembre de 1773 para dirigirse a El Ferrol con los navíos San Julián, San Justo, San Lorenzo y San Genaro. A finales de febrero de 1776 se le hizo una nueva recorrida en el arsenal de El Ferrol, quedando listo para su primara campaña guerrera contra Portugal. Zarpa de El Ferrol y queda incorporado en Cádiz a finales de 1776 en la escuadra de D. Miguel Gastón de Iriarte. Esta escuadra estaba compuesta por las siguientes unidades:

Navío Velasco Capitán de navío D. Manuel Guiral
    “ Oriente Capitán de navío D. Juan de Araoz
    “ San Eugenio Capitán de navío D. Antonio del Monte
    “ San Francisco de Paula Capitán de navío D. Alonso Ribas
    “ San Agustín Capitán de navío D. José Teachaín
Fragata Santa Catalina Capitán de fragata D. Marqués de Medina
     “ Santa Gertrudis Capitán de fragata D. Antonio Oyarvide

         Esta escuadra tenía por misión patrullar sobre las islas Canarias para reconocer las embarcaciones que encontrasen y detener a las que llevasen mercancías sin facturar. Antes de partir a las aguas canarias y después de zarpar de Cádiz, realizaron un corto crucero sobre cabo San Vicente para dirigirse después a Lisboa, en cuyo puerto fondeó la escuadra para mostrar el pabellón en clara intimidación al gobierno del ministro Pombal, el cual no tuvo más opción que agasajar a Gastón y a su escuadra. Sin embargo, nuestro navío San Agustín permaneció en aguas de San Vicente a la espera del navío de registro Gallardo, que venía de Lima, para escoltarlo a Cádiz.

         El 14 de diciembre de 1776 zarpa de Cádiz con el navío Serio y la fragata Santa Gertrudis con rumbo a Montevideo, llevando víveres y pertrechos para la escuadra y ejército de los generales marqués de Casa-Tilly y Pedro de Ceballos, que habían salido un mes antes de Cádiz al Atlántico Sur para desalojar a los portugueses de la Colonia de Sacramento. Después de dos meses y medio de navegación, las tres unidades de la Armada llegan a su destino.

         El 26 de marzo de 1777 zarpa de Montevideo con el navío Serio para escoltar a siete mercantes que llevaban víveres a la isla de Santa Catalina. A causa de un temporal se separa de la formación encontrándose el 19 de abril, cerca de la isla de Santa Catalina, con una flotilla portuguesa de 9 unidades al mando de un irlandés al servicio de la Corona portuguesa, Robert McDouall (2). Es atacado por el navío de 70 cañones Prazeres, al mando del capitán de navío José de Mello Brayner, y la fragata de 26 cañones Nossa Señora del Pilar, al mando del capitán inglés Arthur Phillips. Lo que ocurrió realmente fue que la fragata portuguesa pudo acercarse al navío español al creer su comandante que se trataba de una de las embarcaciones que estaba escoltando, dándose cuenta del error cuando la fragata le lanzó una descarga con todas sus piezas. Comenzó una persecución que duró toda la noche y al amanecer se encontró el San Agustín rodeado por toda la flotilla portuguesa. Después de una corta lucha, el capitán Teachaín rindió el navío, que es llevado prisionero a Río de Janeiro (3). Quedó incorporado a la Marina portuguesa con el nombre de Sao Augustinho y su mando le fue entregado al capitán Phillips, que se había distinguido en su captura. Por el tratado de paz del 1 de octubre de 1777 es devuelto a la Armada española, zarpando rumbo a Cádiz en 1779. En el consejo de guerra celebrado para esclarecer los hechos de la captura, el capitán Teachaín fue condenado y retirado del servicio.

Guerra de independencia de los Estados Unidos

         En junio de 1779 entró España en guerra al lado de Francia por la independencia de los Estados Unidos, mientras nuestro navío se encontraba carenando en el dique de La Carraca. El 12 de julio de ese año es puesto al mando del capitán de navío D. Vicente Doz y Funes. A primeros de octubre zarpa de Cádiz para situarse con el navío San Genaro y dos fragatas entre los cabos de Trafalgar y Espartel en el marco de las operaciones de bloqueo de la plaza de Gibraltar. Pocos días después queda agregado a las unidades de D. Antonio de Ulloa formando una escuadra de ocho navíos, seis fragatas, tres jabeques y un paquebote. El general Ulloa temía que en estos meses de otoño e invierno los fuertes temporales arrastraran a la escuadra hacia el Mediterráneo. Ulloa es sustituido por el brigadier D. Juan de Lángara y Huarte y, como había vaticinado su antecesor, la escuadra es arrastrada dentro del Mediterráneo sin poder entrar en Ceuta o Algeciras como tenían ordenado en esas circunstancias. Las aguas del Estrecho quedaron indefensas cuando se conocía la pronta llegada de una importante escuadra enemiga destinada a llevar socorros a Gibraltar.

         El 19 de noviembre de 1779 llega a aguas gaditanas parte de la escuadra del teniente general D. Luis de Córdoba. Al enterarse de la ausencia de Lángara decide no entrar en Cádiz y cubrir su puesto, hasta que a finales de diciembre los temporales fueron tan violentos que le obligaron a entrar en Cádiz para reparar entre el 25 y el 28 de diciembre, dejando en alta mar a los navíos Princesa, San Eugenio y Monarca. Mientras tanto, la escuadra de Lángara había entrado en Cartagena para ser reparada, regresando a aguas del Estrecho el 2 de enero de 1780. Después de incorporar a los tres navíos dejados por Córdoba puso rumbo al Atlántico. El jefe de escuadra Lángara, que había sido ascendido el 11 de diciembre de 1779, contaba con una escuadra de 11 navíos y dos fragatas (4):

Navío Real Fénix 80 Jefe de escuadra D. Juan de Lángara y Huarte
Capitán de navío D. Francisco Javier de Melgarejo
    “ Diligente 70 Capitán de navío D. Antonio Albornoz
    “ San Julián 64 Capitán de navío D. Juan Rodríguez Valcárcel
Marqués de Medina
    “ Santo Domingo 70 Capitán de navío D. Ignacio Mendizabal
    “ San Agustín 70 Capitán de navío D. Vicente Doz y Funes
    “ San Lorenzo 70 Capitán de navío D. Juan de Araoz
    “ San Genaro 70 Capitán de navío D. Félix de Tejada
    “ San Justo 70 Capitán de navío D. Francisco Urreiztieta
    “ Monarca 70 Capitán de navío D. Antonio Oyarbide
    “ Princesa 70 Capitán de navío D. Manuel de León
    “ San Eugenio 70 Capitán de navío D. Antonio Domonte
Fragata Santa Rosalía 34 Capitán de fragata D. Antonio Ortega
     “ Santa Cecilia 34 Capitán de fragata D. Domingo Grandallana

Batalla del Cabo de Santa María

  • > Batalla del Cabo de Santa María. Óleo anónimo. Museo Naval. Madrid. En el centro se puede observar el insignia de Lángara, el Fénix, desarbolado y en serios aprietos ante fuerzas múltiples británicas.

         El 16 de enero de 1780 llega a la altura del cabo de San Vicente la escuadra británica al mando del almirante Sir George B. Rodney, compuesta por 22 navíos y 14 fragatas y buques menores escoltando un numeroso convoy con destino a Gibraltar. Hasta ese momento les había favorecido un vierto norte que ahora cambiaba al sudeste, el más favorable para llevarle rumbo al Estrecho. Cerca del cabo de Santa María sorprende a la escuadra de Lángara, recuperándose  de un fuerte temporal ocurrido el pasado 13 de enero con los navíos San Genaro y San Justo separados de la escuadra, además de creer que se trataba de un convoy español que se esperaba su llegada de San Sebastián. El desenlace de esta desgraciada batalla es bien conocido por cualquier aficionado a la historia naval, el Santo Domingo explotado y capturados el Real Fénix, Princesa, Diligente y Monarca (5).  En vez de buscar un esfuerzo conjunto, Lángara izó la señal de sálvese quien pueda. Así lo hicieron los navíos San Agustín y San Lorenzo, que llegaron a Cádiz sin realizar un sólo disparo, por lo que bien pudiera decirse que sólo siete navíos españoles se enfrentaron a toda la escuadra de Rodney.

Batalla del Cabo de Santa María

  • > Pintura de Holman que representa la Batalla del Cabo de Santa María y en el que se aprecia la persecución de la escuadra británica.

         La tarde del 28 de abril de 1780 zarpa de Cádiz al mando del capitán de navío Domingo Pérez de Grandallana con la escuadra al mando de D. José Solano Bote, compuesta por doce navíos, dos fragatas, un chambequín, un paquebote, una balandra y más de cien mercantes con 12.000 hombres y pertrechos de guerra. Su destino era La Habana, a donde llegan los días 3, 4 y 5 de agosto. La travesía no fue ni mucho menos tranquila a causa de los temporales y las enfermedades, que diezmaron las dotaciones y las tropas embarcadas. A los pocos días de zarpar de Cádiz son avistados por varias embarcaciones enemigas, por lo que al jefe de escuadra Solano ya no le cabía duda de que tratarían de impedir su llegada. El 15 de mayo destacó a una fragata a la balandra para informar a los franceses de su próxima llegada a las Antillas, hecho que ocurrió el 7 de junio. A causa de las tormentas y las corrientes, el convoy se separa y decide permanecer cerca de la isla Dominica para su reunión, incorporándose dos días después la escuadra francesa de Guichen, que informa haber avistado a 18 navíos y numerosas fragatas británicas cerca de Fort Royal. Solano supone que se situarán los enemigos en el canal entre las islas de Martinica y Santa Lucía, el paso más lógica para llegar a La Habana. Para el 20 de junio se había reunido todo el convoy y la escuadra francesa zarpa rumbo a la isla de Guadalupe para reponer agua y víveres a la que acompañan 20 transportes escoltados por los navíos Astuto y San Agustín, la fragata Cecilia y el paquebote San Gil, adelantándose al grueso del convoy español. De allí zarpan hacia el puerto de Guarico, en la isla de Santo Domingo para escoltar un convoy francés. El 6 de julio regresa la escolta a la isla de Guadalupe para reunirse con Solano. Sin ser detectados por las fragatas enemigas, avanzan hacia el oeste, separándose varios transportes con escolta rumbo a Caracas. El 14 de julio llegan a la altura de Puerto Rico, donde queda parte del convoy y seis días más tarde llegan a Guarico, donde recogen a los veinte transportes llegados días antes y se unen a la escolta cuatro navíos y una fragata al mando de La Motte-Picquet. El día 21 de julio las escuadras francesas se separan del convoy de Solano, que llega felizmente a La Habana. Sólo una de las naves, la fragata mercante Concepción, se perdió por captura del enemigo (6).

         El 28 de febrero de 1781 zarpa de La Habana una escuadra con el ejército de Bernardo de Gálvez para la ocupación de Pensacola. El grueso de la escuadra de Solano quedó realizando preparativos en el arsenal cubano. La tarde del 19 de abril las tropas españolas de Gálvez observaron la llegada de una escuadra con refuerzos salida de la Habana. Se trataba de la escuadra de Solano y del francés Monteil, compuesta por quince navíos (cuatro eran franceses), tres fragatas y otros buques menores, que daban escolta a los mercantes con tropas y pertrechos. Entre estas unidades estaba el San Agustín, al mando del capitán Grandallana. Rendida la plaza el 11 de mayo, regresaron a La Habana.

         En abril de 1782 zarpa de La Habana para llevar caudales a Guarico, destinados al Ejército y la Armada que se estaba concentrando en este puerto francés para una invasión de Jamaica. Queda incorporado a la escuadra de Solano, que se encontraba allí desde primeros del mes de abril. Con la derrota de la escuadra francesa de Grasse en la batalla de Los Santos el 12 de abril de 1782, los planes de invasión quedaron pospuestos y la escuadra de Solano zarpa de Guarico el 4 de julio y llega a La Habana el día 20. Aunque para las autoridades políticas y militares francesas había dejado de ser un objetivo prioritario, Jamaica seguía siendo un objetivo importante para los españoles, enviando más tropas y pertrechos a Guarico. Acabada la guerra, la escuadra española surta en Guarico en abril de 1783 y al mando del jefe de escuadra D. Francisco de Borja, entre cuyos buques se encontraba en San Agustín, estaba en pésimas condiciones. Esta escuadra pasó a La Habana para rehabilitarse y preparar su viaje de regreso a la Península. Al mando de Grandallana, zarpa de La Habana el 1 de junio con la escuadra de Solano entrando en Cádiz el 20 de julio, donde acabó para nuestro navío una larga campaña de cuatro años de continuos servicios.

         Después de un merecido descanso y desarme, se incorpora en 1788 a la escuadra de evoluciones del jefe de escuadra D. José de Córdoba y Ramos, al mando del capitán de navío D. Fernando Reinoso. Esta escuadra realiza cruceros de instrucción desde su base de Cartagena entre los meses de mayo y finales de octubre de 1788, realizando también pruebas comparativas de los diferentes sistemas de construcción. Estuvo compuesta en diferentes momentos por los navíos San Agustín, San Fulgencio, San Francisco de Asís, San Leandro, San Sebastián y San Ildefonso, además de algunas fragatas.

         En junio de 1791 zarpa al mando del capitán de navío D. Fermín de Sesma rumbo a Orán y Mezalquivir, acompañado de los paquebotes Soledad y Preciosa, participando en el socorro y evacuación de la plaza. También estuvo en esta campaña en el bloqueo de Larache. El 5 de noviembre de ese año entró en Cartagena, quedando desarmado, al mando del capitán de navío D. Antonio Meca. Entre el 7 de noviembre y el 20 de diciembre de ese año permaneció en el dique para ser carenado.

Guerra contra Francia

         El 14 de febrero de 1793 zarpa de Cartagena al mando del capitán de navío D. Miguel Tacón y Foxá para realizar un crucero. El 20 de marzo de ese año queda declarada la guerra contra la Convención francesa, incorporándose en Cartagena a la escuadra del teniente general D. Francisco de Borja y del Poyo, marqués de los Camachos. El 6 de mayo zarpa esta escuadra compuesta por 25 navíos y 4 fragatas:

Navíos
Conde de Regla 112 Brigadier D. Sebastián Ruiz de Apodaca y Eliza
Real Carlos 112 Teniente general D. Francisco de Borja y del Poyo
Brigadier D. Baltasar de Sesma y Zaylorda
San Carlos   94 Brigadier D. Joaquín de Zayas y de Echevarri
San Dámaso   74 Capitán de navío D. Nicolás Estrada y Posada
España   68 Capitán de navío D. Benito de Lira y Zúñiga
América   68 Capitán de navío D. José Jordán y Maltés
San Isidoro   68 Capitán de navío D. José de la Valeta y Borras
Astuto   58 Capitán de navío D. Enrique MacDonell
Galicia   74 Capitán de navío D. Francisco Ruiz de Cárdenas
Magnánimo   74 Capitán de navío D. Ramón Topete y Fuentes
San Telmo   74 Capitán de navío D. José Lorenzo de Goicoechea
Europa   74 Capitán de navío D. Pedro Gutiérrez de Carriazo
Intrépido   74 Capitán de navío D. José de Salazar y Salazar
Infante Don Pelayo   74 Capitán de navío D. Pedro Winthuyssen y Pineda
San Vicente   80 Capitán de navío D. Vicente Heceta y Fontecha
Gallardo   74 Brigadier D. Fermín Sesma y Payán
Glorioso   74 Brigadier D. Francisco Delgado Valderrama
San Francisco de Asís   74 Capitán de navío D. Andrés Tacón y Gamir
San Agustín   74 Capitán de navío D. Miguel Antonio Tacón y Foxá
Ángel de la Guarda   74 Capitán de navío D. Antonio Basurto
San Ildefonso   74 Brigadier D. Domingo de Nava Grimón y Porlier
San Francisco de Paula   74 Capitán de navío D. Juan José Ruiz de Apodaca y Eliza
Conquistador   74 Capitán de navío D. Aníbal Tolomeo Casoni
Asia   74 Capitán de navío D. Luis Vallabriga y Rozas
San Juan Nepomuceno   74 Capitán de navío D. José de Escaño
Fragatas
Santa Casilda   34 Capitán de navío D. Juan María Villavicencio
Mahonesa   34 Capitán de navío D. José de Torres y del Campo
Perla   34 Capitán de fragata D. Francisco Vázquez Mondragón
Esmeralda   34 Capitán de navío D. José Pascual de Bonanza

         Francia había comenzado una guerra contra Cerdeña el 20 de abril de 1792, ocupando las islas de San Pietro y San Antioco, dando así a Borja un objetivo al terminar el alistamiento de la escuadra. La tarde del 21 de mayo se presentaron en el golfo de Cerdeña quince navíos y las cuatro fragatas, mientras el resto se mantenía en crucero. Anclada en la costa norte se encontraba anclada la fragata francesa Helene. Largó velas para tratar de escapar, colocándose las cuatro fragatas españolas por las dos bandas, siendo reforzadas por los navíos San Agustín y Galicia. A las nueve de la noche la alcanzó la Santa Casilda y, tras su segunda andanada y algunos disparos de la Perla, se rindió sin disparar un sólo tiro. Era de 34 cañones aunque sólo montaba 18 y tenía una tripulación de cuatro oficiales, seis aspirantes y 240 hombres al mando del teniente de navío Fradin. Sus fondos estaban forrados de cobre y era muy velera, superando en velocidad a las que le daban caza, a excepción de la Esmeralda. En ese momento se le puso el nombre de Elena-Presa y se puso al mando del capitán de navío D. Antonio de Postigo, que era el segundo comandante del Real Carlos. Posteriormente sería la fragata llamada Sirena. A las 10 de la noche acabó de fondear la escuadra, comenzando al día siguiente las conversaciones con el virrey de Cerdeña y planear operaciones conjuntas de desalojo de los franceses. Por el poco fondo de la costa de la isla de San Antioco se proyectó una operación con las fragatas y el desembarco de 180 infantes de Marina apoyados por 600 soldados sardos. Hubo retrasos para reunir a las tropas sardas, pero a las cinco de la mañana del 22 de mayo es enviado el teniente de navío D. José Quevedo con una intimidación al comandante francés, descubriendo que habían abandonado sus puestos, dejando dos cañones de a 24 libras, 2 de a 12, 10 de a 6 y dos morteros.

         La mañana del 23 de mayo se encamina la escuadra hacia la isla de San Pietro, en donde Borja había planeado un desembarco con sólo 300 infantes de Marina. Dos días antes habían llegado a San Pietro los navíos de la división del brigadier Domingo de Nava, apresando una embarcación francesa corsaria que acababa de llegar de Marsella, estaba armada con dos cañones y cuatro pedreros y tripulada por 25 hombres. Con retraso a causa de los vientos contrarios, llega la escuadra a San Pietro la mañana del 25 de mayo, saltando a tierra el teniente de navío D. José Heredia con bandera parlamentaria. Como respuesta se recibió la rendición de la guarnición francesa, unos 37 oficiales y 1.000 soldados, y captura de 25 cañones, 2 morteros, dos lanchas cañoneras y abundante munición. Una fragata francesa de 34 cañones se encontraba en el puerto, la Richmond, la cual es quemada por su comandante después de sacar la pólvora y la mitad de los cañones.

         La escuadra de Borja se encaminó al puerto de Barcelona para desembarcar a los prisioneros y después a las costas de Provenza para apoyar a los ejércitos aliados que operaban en el Var. Una epidemia de tifus obligó a la escuadra a entrar en Cartagena entre el 8 y el 12 de julio, desembarcando a casi 3.000 enfermos, sin contar los muertos arrojados al mar.

         Mientras tanto, se había estado alistando la escuadra del Océano al mando del teniente general D. Juan de Lángara y Huarte, con la misión de apoyar al Ejército del general Ricardos en el Rosellón francés. Zarpan de Cartagena a finales de julio de 1793 diez y seis navíos y numerosos buques menores, llegando al golfo de León el 1 de agosto, donde ya se encontraban en el apostadero de Rosas otras unidades navales. El 9 de agosto zarpa de Cartagena el navío San Agustín al mando del capitán Tacón, acompañado del navío San Rafael, incorporándose en Rosas a la escuadra de Lángara. 

         El 16 de julio había recalado en Tolón una escuadra británica al mando del vicealmirante Samuel Hood con 23 navíos, 15 fragatas y 12 buques menores para iniciar un bloqueo de la escuadra francesa que estaba al mando del almirante Jean Honoré, conde de Trogoff, que contaba con 17 navíos listos para zarpar, otros 9 en reparaciones, 4 se estaban armando y uno en construcción. Los franceses partidarios del rey se habían hecho fuertes en Tolón y pidieron ayuda al almirante Hood para hacer frente a los revolucionarios. Al no contar con tropas y navíos suficientes envía a Lángara una carta en la fragata Romulus el 22 de agosto pidiéndole apoyo naval y tropas. Persuadido por Gravina, el general Lángara decide acudir con toda la escuadra, convencidos que al abrir este segundo frente caerían antes las posiciones francesas en el Rosellón. El 27 de agosto llega el grueso de la escuadra a Tolón con 18 navíos y 10 fragatas, a los que se incorporarían otras unidades durante la campaña. Al poco de llegar se organizó una división para proteger en desembarco y fue puesta al mando del jefe de escuadra D. Federico Gravina, con los navíos San Ildefonso, insignia, San Agustín, Bahama y San Leandro. Se encargó de organizar las operaciones de desembarco el mayor general de la escuadra, el brigadier D. Ignacio María de Álava, poniendo en tierra a 800 hombres de los batallones de Marina y 200 de brigadas la mañana del 29 de agosto, puestos al mando del capitán de navío D. Antonio Estrada. Otros 400 hombres de batallones y 100 de brigadas habían desembarcado antes de acabar el día.

         A pesar de los esfuerzos aliados, las tropas francesas de la Convención impusieron su mayor número y los mandos aliados prepararon la evacuación de la plaza en el mes de diciembre al haber llegado a una situación insostenible. La escuadra se retiró a la bahía de Hyeres dejando al navío San Joaquín y a las fragatas Santa Cecilia y Mahonesa en crucero sobre Tolón para advertir del estado de la situación a cualquier buque que llegara a puerto. Así le ocurrió al San Agustín, que procedente de Palma de Mallorca llegó con 60 dragones del regimiento del Rey. Lángara decidió que regresara a Palma con otros dragones a bordo y compañías de granaderos provinciales.

         Después de la campaña de Tolón, siguió en la escuadra de Lángara. El 4 de febrero de 1795 es puesto al mando del brigadier D. Juan María Villavicencio, encontrándose a finales de marzo en el puerto de mahón con el grueso de la escuadra, 19 navíos y 9 fragatas. Otros cinco navíos se encuentran en Cartagena y siete fragatas en crucero.

         El 17 de abril de 1795 zarpa de Cartagena con el navío Bahama y la urca Santa Balbina. El 8 de mayo embarcan prisioneros franceses en Barcelona para ser llevados a Cádiz, haciendo escala en Cartagena el 10 de mayo. A su llegada a Cádiz es incorporado a la escuadra del Océano. El 8 de junio zarpa de Cádiz para realizar una comisión al mando de Villavicencio, sufriendo una turbonada que le obliga a entrar en Algeciras al día siguiente. Regresó a Cádiz el 19 de junio y es destinado a la escuadra del mando del teniente general D. Juan Joaquín Moreno, que era destinada a América, pero zarpa de Cádiz para llevar tropas a Santander con el navío San Francisco de Asís, regresando a Cádiz al cumplir esta comisión. El 23 de julio se incorpora a su mando el capitán de navío D. Francisco Vázquez de Mondragón, cesando en ese cargo el 6 de febrero de 1796. Su puesto es ocupado por el brigadier D. Juan José Ruiz de Apodaca y Eliza.

Guerra contra Gran Bretaña 1796-1802

         En octubre de 1796 comienza una nueva guerra contra Gran Bretaña, encontrándose el San Agustín en Cádiz. A primeros de febrero de 1797 había escoltado al bergantín Atocha a Safi para llevar a un dignatario moro. Cuando pretendía regresar a Cádiz, se encontró al amanecer del 13 de febrero rodeado por la escuadra británica de John Jervis cerca del cabo Santa María. Auxiliado por una espesa niebla y perseguido por cinco navíos enemigos, logró burlar su vigilancia y poner rumbo norte, al ser imposible entrar en Cádiz. Burlando de nuevo otros buques británicos en las costas de Portugal y Galicia entraron en la rada de Vigo. Allí se encontraba cuando en el mes de julio se presenta una división de dos navíos, tres fragatas y dos bergantines al mando del comodoro Hood (7). Fondeando en la ría, intimó al brigadier Apodaca a que le entregara el San Agustín, el bergantín y los demás buques que hubiese, amenazándole con desembarcar, tomar los buques a la fuerza y arrasar las propiedades del Rey. Apodaca, antes que amilanarse ante las fanfarronadas de Hood, se preparó para la defensa y quiso que el oficial parlamentario observase todas las medidas que tomada para rechazar el ataque, armó brulotes y lanchas, estableció baterías en la costa, etc. Persuadido de que no le iba a resultar fácil la empresa, desistió de su empeño y levó anclas hacia mar abierto. Para que marchara escarmentado tuvo el brigadier Apodaca la osadía de represarle un bergantín español con dos embarcaciones de pesca armadas (8). Se le ordenó salir de Vigo y entrar en El Ferrol, y así lo hizo a pesar de estar el Departamento bloqueado por una escuadra enemiga. El San Agustín entró inmediatamente en el dique por el mal estado en que se encontraba, siendo su comandante destinado a Cádiz, a la escuadra de Mazarredo.

retrato de Juan José Ruiz de Apodaca

  • > Juan José Ruiz de Apodaca. Óleo sobre lienzo de Antonio María Esquivel. Museo Naval. Madrid.

         El 4 de enero de 1799 zarpa de El Ferrol al mando del capitán de navío D. Ramón Topete con otros tres navíos, San Fernando, San Pedro Alcántara y Monarca, tres fragatas, Santa Florentina, Santa Brígida y Paz y varios transportes, al mando del jefe de escuadra D. Pedro Obregón. Tenían la misión de llevar tropas y pertrechos a las islas Canarias, tropas de los Regimientos de Infantería Vitoria, Ultonia y América y 50 artilleros del Real Cuerpo de Artillería. A su regreso a El Ferrol el 2 de febrero, Topete es relevado por el capitán de navío D. Ramón Darrac.

         El 28 de abril de 1799 zarpa de El Ferrol una escuadra al mando del teniente general D. Francisco Javier de Melgarejo en un plan conjunto con Francia para apoyar una sublevación de la población en Irlanda contra Gran Bretaña. Para ello contaban con unas 2.900 tropas al mando del teniente general D. Gonzalo O’Farril, 14 cañones y 14.000 fusiles. La escuadra estaba compuesta por las siguientes unidades:

Navío Real Carlos 112 Teniente general D. Francisco Javier de Melgarejo
Capitán de navío D. Juan Nepomuceno Morales
    “ Argonauta   80 Capitán de navío D. Juan Herrera Dávila
    “ Monarca   74 Capitán de navío D. Joaquín Mozo
    “ San Agustín   74 Capitán de navío D. Ramón Darrac
    “ Castilla   64 Capitán de navío D. Juan Villadiego
Fragata Paz   34 Teniente de navío D. José María Heredia

         La salida de El Ferrol no fue advertida por la fragata británica Indefatigable, al mando del capitán Henry Curzon, llegando sin novedad a Rochefort el 5 de mayo. Mientras tanto la escuadra británica de 26 navíos al mando de Lord Bridport se encontraba anclada en Bear Haven esperando a la escuadra de invasión de Irlanda. Esta escuadra queda dividida al pasar 16 navíos al Mediterráneo al mando de Alan Gardner, mientras los diez restantes comienzan el bloqueo de Rochefort el 4 de junio. Estaba claro para Melgarejo que el plan de Irlanda había sido sólo un engaño francés para controlar el mayor número posible de navíos españoles y actuar con ellos a su antojo, sirviéndole de muy poco o nada sus protestas.

         Españoles y franceses habían perdido una oportunidad de asestar un golpe al enemigo, encontrándose ahora bloqueados como lo sería poco después otra escuadra española en Brest. La escuadra británica de bloqueo de Brest estaba compuesta por diez navíos y varias fragatas y buques menores, aunque el 8 de junio zarpan los navíos Royal George, Atlas, Achille y Agincourt rumbo a puertos ingleses, quedando la escuadra de bloqueo al mando del contralmirante Berkeley con sólo seis navíos:

Mars 74 Capitán John Manley
Venerable 74 Capitán William George Fairfax
Renown 74 Capitán Albemarle Bertie
Ajax 74 Capitán Alexander Inglis Cochrane
Ramillies 74 Capitán Richard Grindall
Robust 74 Capitán Herbert Sawyer

         Pocos días después se incorporó al bloqueo el navío de 80 cañones Sans-Pareil, al mando de William Browell. El 1 de julio se incorpora de nuevo el navío Royal George con el contralmirante Charles Morice Pole y los cañoneros Sulphur, Explosión y Volcano, con los que se pretendía asaltar al escuadrón español, anclado en la rada de Aix, a doce millas de Rochefor, protegidos por las baterías costeras. La mañana del 2 de julio se reunieron los tres cañoneros bajo la protección de los navíos Royal George, Venerable, Ramillies, Ajax y Sans-Pareil, las fragatas Boadicea, Uranie, San Fiorenzo, Unicorn y el bergantín Sylph. Esa misma tarde comenzó el ataque con tantas precauciones por parte británica que sus disparos quedaron cortos. Al caer la noche atacaron las lanchas cañoneras españolas con tanto éxito que los británicos no intentaron ningún otro ataque, creyendo incluso que iban armadas con cañones de 36 libras, lo que era totalmente incierto.

         Desoyendo las recomendaciones de Mazarredo, el francés Bruix no hizo nada por incorporar a su escuadra a los buques de Melgarejo a su paso por Rochefort. A Rochefort llegó la fragata Carmen y el bergantín Vivo con órdenes para que zarpara y se uniera en Brest a la escuadra de Mazarredo. Así lo hizo el 30 de agosto con rumbo norte, descubriendo el 2 de septiembre que no menos de 40 navíos británicos estaban en el bloqueo de Brest, decidiendo cambiar su rumbo y dirigirse a El Ferrol, donde entró el 11 de septiembre, decisión acertada a tenor de los acontecimientos posteriores que se desarrollarán en ese Departamento.

         El 25 de agosto de 1800 se produce el ataque británico a la base de El Ferrol a cargo de la escuadra del contralmirante británico John Borlase Warren. La escuadra española del Departamento contaba en ese momento con 30 navíos, 11 fragatas, 2 corbetas, 8 urcas, 20 bergantines, 3 paquebotes, 3 balandras y 6 goletas, encontrándose en el puerto en ese mes de agosto 7 navíos, 5 fragatas y 34 unidades menores, al mando del teniente general D. Juan Joaquín Moreno.

         No me detendré en las operaciones militares desarrolladas hasta la total retirada británica, pero sí en varios datos correspondientes a la actuación de los hombres de nuestro navío.

         Una de las primeras medidas tomadas fue la de desembarcar 567 hombres de los cinco navíos armados de la escuadra, puestas al mando del capitán de navío D. Ramón Topete, comandante del San Agustín. De la dotación de nuestro navío se desembarcaron 102 hombres, que corresponden a estas unidades:

  • - Infantería de Marina:
    Teniente de navío D. Agustín Matute.
    Alférez de fragata D. Vicente Bermúdez.
    1 sargento 2º
    2 cabos 2º
    13 fusileros
    - Regimiento de Asturias:
    1 subteniente
    2 sargentos 2º
    2 cabos 1º
    2 cabos 2º
    35 fusileros
    - Regimiento de Órdenes Militares:
    Teniente D. Francisco de la Puente.
    2 sargentos 2º
    1 tambor
    1 cabo 2º
    35 fusileros

         A las seis y media de la tarde comenzó el primer ataque de estas tropas contra los británicos desembarcados, siendo una de las bajas la del teniente de navío de infantería de Marina D. Agustín Matute. A las cuatro lanchas cañoneras del apostadero de Ares, se unieron cinco lanchas de navío con un cañón de a 24. La lancha del San Agustín se puso al mando del teniente de fragata D. José Autrán con una dotación de 16 hombres (alférez de fragata D. José María Jalón, un cabo 2º, dos artilleros y dos ayudantes de brigadas, dos cabos 1º y seis soldados del regimiento Asturias y un cabo 2º y un soldado del regimiento Órdenes Militares). También se utilizaron otras embarcaciones de la escuadra, entre ellos un bote y un serení del San Agustín, el primero con un cabo 2º y tres soldados del regimiento Asturias y un soldado del regimiento Órdenes Militares, y el segundo con un cabo 2º y dos soldados.

         El 20 de abril de 1801 zarpa de El Ferrol con la escuadra del teniente general D. Juan Joaquín Moreno para entrar en Cádiz el día 25. Eran los navío Real Carlos, San Hermenegildo, San Fernando, Argonauta y San Agustín y la fragata Santa Sabina. Una escuadra francesa se encontraba en Algeciras al mando del contralmirante Duran Linois, que había vencido en un encuentro al británico Saumarez, pero necesitaba apoyo para dirigirse a Cádiz donde serían sus naves reparadas. El 9 de julio zarpa de Cádiz la escuadra de cinco navíos y una fragata del mando de Moreno y un navío, una fragata y un bergantín francés, fondeando al día siguiente en Algeciras. Al mediodía del 12 de julio zarpa la escuadra aliada rumbo a Cádiz en una formación de batalla dividida en tres formaciones con tres navíos en cada una. Al navío San Agustín, que seguía al mando del capitán Topete, le había correspondido navegar cerrando la formación de retaguardia. En el desgraciado combate nocturno que siguió, los navíos españoles de tres puentes Real Carlos y San Hermenegildo se estuvieron cañoneando al creerse enemigos hasta que los dos volaron.

         El julio de 1802 quedó en El Ferrol en situación de desarme. A finales de ese año entró en el dique para ser carenado y cambiado el forro de cobre, saliendo del dique el 3 de diciembre. En 1803 se le da el mando al capitán de fragata D. Antonio Pareja y seguía desarmado.

         Antes de la última guerra contra la Gran Bretaña se ordenó su armamento en agosto de 1804, aunque la causa era una revuelta ocurrida en Vizcaya, conocida como la “zamacolada”. También se armaron los navíos Monarca y Neptuno, las fragatas Prueba y Venganza, la corbeta Urquijo y el bergantín Esperanza para llevar 3.000 soldados del Ejército acantonado en Galicia y sofocar la revuelta. En El Ferrol se encontraba una escuadra francesa al mando del contralmirante Gourdon (9), bloqueada por la británica al mando del contralmirante Alexander Cochrane. Cochrane amenazó con atacar a cualquier buque de guerra que saliese de la base, para evitar que los franceses aprovecharan la salida de la escuadra española para escapar del bloqueo. Para no provocar males mayores con los británicos, el 11 de septiembre se decide que la escuadra no zarpe y enviar a las tropas por tierra.

Trafalgar

         Se encontraba alistándose cuando se declara la guerra a Gran Bretaña, saliendo del arsenal de El Ferrol el 14 de febrero de 1805 para incorporarse cuatro días más tarde a la escuadra puesta al mando del teniente general D. Domingo Pérez de Grandallana. El 20 de febrero deja su mando el capitán de navío Pareja, siendo relevado el 14 de marzo por el brigadier D. Felipe Antonio Jado y Cagigal.

         A la llegada de la escuadra combinada a las costas gallegas, se incorpora a la las unidades de Gravina en el Ferrol el 2 de agosto, zarpando una semana más tarde para fondear en la ría de Ares. El 13 de agosto zarpa toda la escuadra combinada rumbo al sur, a Cádiz, en vez de dirigirse a Brest para levantar el bloqueo de la escuadra de Ganteaume. Llegan a la bahía de Cádiz el 20 de agosto. El 20 de octubre zarpa la escuadra de Villenauve para entrar en el Mediterráneo, enfrentándose al día siguiente con la escuadra de Nelson en cabo Trafalgar. En la batalla de ese aciago día, el San Agustín contaba con una tripulación de 711 hombres y el siguiente armamento: 28 cañones de a 36 libras, 30 de a 18, 6 de a 8, 10 obuses de a 30 libras, 6 obuses de a 24 y 4 obuses de a 4, que hacen un total de 84 piezas.

Momento en el que el San Agustín traba combate con varios elementos británicos.

         En la formación de la escuadra, el San Agustín tenía asignado el puesto de cola en la primera escuadra o centro. Con la orden de Villeneuve de virar en redondo, quedó situado a la cabeza de la formación del centro, comenzando a disparar al mediodía contra la columna de Nelson que se acercaba por babor. Según iban pasando los navíos británicos entre la formación, el San Agustín fue cañoneado por el Leviathan, Conqueror, Africa y Britannia, sosteniendo un duro combate contra el Leviathan hasta que a las cinco y media de la tarde había rendido todos los palos y tuvo que rendirse. Había tenido 180 muertos y 200 heridos, pasando esa noche luchando con las bombas para evitar que se hundiera. Los 150 hombres del Leviathan que habían pasado al navío para marinarlo se unieron al resto de la tripulación española, trabajando codo con codo para evitar la pérdida, mientras pedían socorro a otras unidades. El día 28, varios botes de los navíos Orion y Leviathan comenzaron a salvar a la gente. No pudiendo salvar el navío, ordenaron que fuese quemado el día 30, terminando de esta forma la vida y aventuras navales de nuestro navío.

  • Notas:
  • (1).- Esta operación causó mucha admiración, pero fue prohibida en el futuro por ser muy arriesgada.
  • (2).- Esta flotilla de nueve unidades fue enviada por orden del virrey marqués de Lavradio para enfrentarse a la escuadra española del marqués de Casa-Tilly. A mediados de febrero de 1777, McDouall convocó un consejo de capitanes para determinar si atacaban a la escuadra española, y sólo tres de los nueve capitanes, entre los que se encontraban Phillips y Mello, optaron por atacar. La flotilla portuguesa se retiró a Río de Janeiro hasta una ocasión más favorable. La flotilla portuguesa zarpó de nuevo el 1 de abril para cruzar entre Río de la Plata y la isla de Santa Catalina para hostigar las líneas de abastecimiento españolas.
  • (3).- Archivo Histórico Ultramarino, Lisboa, Río de Janeiro, caja 111, folio 56.
  • (4).- “Armada española, desde la unión de los reinos de Castilla y Aragón”, Cesáreo Fernández Duro, Tomo VII, página 263.
  • (5).- Ibidem. páginas 258 a 268.
  • (6).- “Resumen del diario de navegación hecha por el convoy que salió de Cádiz para La Habana...”. Archivo General de Simancas, Varios, 7303, 1.
  • (7).- Desconozco cual de los diferentes marinos británicos con ese apellido era el que mandaba esta división.
  • (8).- El bergantín mercante español había sido capturado por Hood cuando pretendía entrar en Vigo cargado de provisiones. Datos sacados de un texto de Nicolás Cambiaso, biógrafo del brigadier Apodaca, y a las estimables aportaciones de Antonio Luis José Martínez Guanter.
  • (9).- Navíos Redoutable, Duguay Trouin, Fougueux, Heros y Argonaute y fragata Guerrier. También se encontraba un navío holandés, del cual ningún autor da el nombre.
  • Bibliografía
  • Revista general de Marina. Varios artículos.
    Revista de Historia Naval. Varios artículos.
    “La diversión de Tolón”, 2 tomos, Indalecio Núñez Iglesias y José María Blanco Núñez.
    “Colección Antonio de Mazarredo”, Ana María Vigón Sánchez.
    “Tomás Ruiz de Apodaca, un comerciante alavés con Indias (1709-1767), José Garmendia Arruebarrena.
    “El coloquio de Brión”, Indalecio Núñez Iglesias y Pedro Fernández Núñez.
    “Trafalgar. Hombres y naves entre dos épocas”, José Cayuela Fernández y Ángel Pozuelo Reina.
    “Los navíos españoles en la batalla de Trafalgar. Del astillero a la mar”, Juan Carlos Mejías Tavero.
    “La Campaña de Trafalgar (1804-1805) Corpus Documental”, José Ignacio González-Aller Hierro.

 

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