Estantes de guardacartuchos que se ponen en los mamparos del rancho de la Santa Bárbara, con la simetría de algunos utensilios de artillería. 1719 - 1756

Basado en el modelo encontrado en la lámina nº 80 del Diccionario de Navarro (DN); me he propuesto realizar una maqueta de los mencionados estantes, empleados para mantener el orden característico de los diferentes utensilios de artillería, comúnmente utilizados en la marina, durante la 1ª mitad del siglo XVIII.

Tal y como lo detalla el Marques de La Victoria, lo presento a continuación, agregando algunas notas de interés y unas fotos de la maqueta.

Copia del dibujo original (Parte integrante de la lámina nº 80) DN.

  • Copia del dibujo original (Parte integrante de la lámina nº 80) DN.

Los estantes para guardacartuchos, están ubicados a la parte de popa del palo de mesana, en el sollado, en el rancho de Sta. Bárbara, prácticamente adosados a los mamparos; Dependiendo del número de puentes ó cubiertas, podían encontrarse hasta tres ó más estantes en paralelo, en cada sitio y por cada banda. Estos estantes limitaban en el sollado, con el sitio para encartuchar, paraje ubicado mas a popa y por el otro lado, separados por una divisoria con la despensa de barriles de carne, queso, etc. Por supuesto estamos hablando del navío español, ya que como sabemos hay diferencias en los navíos franceses e ingleses en la ubicación de este pañol.

Como hemos dicho, estos estantes permitían el tener aislados, ordenados y clasificados y por lo tanto vigilados, los diferentes cartuchos y utensilios de artillería. Facilitando también los continuos inventarios establecidos por ley en los bajeles del Rey.

El número de estos cartuchos, serian dependientes del objetivo ó la misión que se le asignase al navío. Hay una regla general, que no he corroborado, que dice, que por cada pieza de artillería, deben tenerse a disposición como mínimo 20 tiros.

Las dimensiones de estos estantes, dependerán por supuesto del espacio disponible, pero para tener una idea general, en un navío de dos puentes, solía emplearse las siguientes dimensiones.

  • Largo total: 5,75 metros
    Alto total: 1,74 metros
    Nº de baldas: 4 ó 5, dependiendo de los calibres empleados en el bajel.

Dentro de los utensilios más comunes, están señalados los Cartuchos de los diferentes calibres, Tacos ó Bocados recién confeccionados, Cartuchos de metralla, Granadas de mano, Racimos de balas de plomo, Chifles, Botafuegos, Rollos de cuerda mecha, Morrones, Cartuchos de pergamino, bases de ensamblaje y carga de los cartuchos, Agujas y almacenamiento de los Espeque de respeto.

Las maderas empleadas por lo común, de pino. Comenta Ramón de Salas, en la obra “Prontuario de Artillería para el Servicio de Campaña”, en la 2ª edición. Madrid. 1833, algunos precios a pie de fabrica (Maestranza de Sevilla) de varios de estos utensilios, que me parecen interesantes de anotar.

  • En reales (Rs) y maravedíes (Mrs).

  • Cuerda mecha (1 libra)………… 2Rs 17 Mrs
    Agujas…………………………..18Rs
    Racimo de metralla de a 24 lb.….38Rs
    Chifle de asta…………………...12Rs
    Granadas de mano de a 9……….66Rs

Durante el primer tercio del siglo XVIII, en los guarda cartuchos, se identificaba el calibre de cada uno, en números romanos, posteriormente en números arábigos, siempre de color negro sobre el fondo circular blanco.

Es un error creer que para esta época se pintaban de negro ó de blanco, ya que esta práctica es posterior a 1830. Dice Miguel Roldan, en su Cartilla Marinera. Madrid.1832. Pág. 114. “Que se pintaban de color negro, los guarda cartuchos de la 1ª batería, de blanco los de la 2ª batería y los de la 3ª, de blanco la tapa y negro el cuerpo. Y además el número que cada uno debe tener de la batería a la que correspondan.”

Los cartuchos para esta época eran de pergamino y también comenzó a utilizarse los de lanilla, que al final presentaron, mejores resultados, ya que sufrían menor deterioro en el almacenamiento.

Leemos en el Compendio de Artillería, de José Odriozola y Oñativia (Pág. 146). Madrid 1827, una descripción del Cartucho de pólvora. “Se hace primeramente un cilindro hueco, del calibre necesario, con papel (pergamino) ó con Lanilla (tela fina). El cual se cierra por uno de sus extremos, con una rodela de la misma materia, uniendo los bordes con engrudo si el cilindro es de papel y cosiéndolos con hilos de estambres si es de lanilla. Realizada la bolsa, se introduce la pólvora pesada ó medida, y se cierra el otro extremo doblando con arte el papel ó atando con hilo, si es de lanilla”.

Francisco Ciscar, en su Cartilla de Artillería, de 1830, en el cap XI, Pág.59, nos habla de la Construcción de los guardacartuchos. “Los guardacartuchos se inventaron para el transporte seguro desde los pañoles de pólvora u otros sitios donde están depositados, hasta las baterías. El GC, no es mas que un cilindro de madera hueco, trabajado al torno, con su tapadera pendiente de una piola que sirve para su manejo, sujeta a unas asas que nacen de la parte exterior del mismo cilindro y corresponden a la de la tapadera”.

Práctica obligada era el forrar internamente el guarda cartucho, con una fina lámina de plomo,
para evitar que la humedad estropease la pólvora.

Forro de plomo

A continuación algunas fotografías de la maqueta:

Estante

Estante dos

En las fotos anteriores, apreciamos la maqueta del estante para guardacartuchos y otros utensilios de artillería.

Cuyas dimensiones son (31x 12,7x3,0) cm. escala 1:20. Construí una sección de cuadernas y forre con tablones lo que correspondería al mamparo, y adosado a este ubique el estante.

Las siguientes fotografías, muestran algunos de los detalles.

Detalle de la maqueta

Detalle de la maqueta

Detalle de la maqueta

Detalle de la maqueta

Vista de toda la maqueta