Principales naves de guerra a vela de Gran Colombia.

Gran Colombia (formada el 17 de diciembre de 1819, incluía Colombia (Cundinamarca, llamada antes - y por muchos años después - del período de la Gran Colombia Nueva Granada), Venezuela, separada el 23 de noviembre de 1829, y Ecuador (Quito), aún colonia entonces y separado el 14 de mayo de 1830): Para evitar reiteraciones, se han incluido bajo este título los barcos correspondientes a estos tres países (o sus antepasados independentistas) aún antes y después de la existencia de la llamada Gran Colombia. Se identifican dichas naves con las siguientes siglas: CO Colombia (aunque en realidad se llamaba entonces Nueva Granada, se ha utilizado este nombre para distinguirla del período previo al triunfo de la expedición de Morillo), EC Ecuador, GC Gran Colombia (que entonces se llamaba Colombia a secas), NG Nueva Granada (naves colombianas hasta el triunfo de la expedición de Morillo) y VE Venezuela, colocadas inmediatamente después de sus nombres.

“Alejandro”, también llamada “Emperador Alejandro” (GC). Corbeta/fragata(sólo FAE, probablemente antes de que ingresara al servicio de Colombia). Armamento de 18 (tras su entrega por los realistas en 1822)-22(JMR1 1821) cañones; al servicio de España las diversas fuentes le atribuyen 18 ó 22 cañones. Antigua nave particular armada en guerra, probablemente adquirida en Chile. En carta del 9 de septiembre de 1820 a Zenteno, O’Higgins menciona la probable salida (prevista para el día anterior) desde Valparaíso para Chocó (con 3000 fusiles y otros equipos) del transporte “Emperador Alejandro” y del bergantín “Ana” (probablemente, el mismo que luego compartiría parte de la breve historia colombiana de esta corbeta). FAE señala que esta expedición, compuesta por la fragata “Emperador Alejandro” y los bergantines “Teodosio” y “Ana” (con 3130 rifles, 3000 sables, 700 pares de psitolas, 14 barriles de balas de fusil y otros equipos militares), había llegado a Nueva Granada para el 12 de octubre de 1820. El 2 de abril de 1821 partió de Buenaventura (donde ya estaba el 29 de marzo) transportando 555 soldados, como parte de la expedición auxiliar que a las órdenes de Sucre debía apoyar a la Junta de Guayaquil (JMR1 señala que esta expedición estaba formada por esta corbeta y dos bergantines de 18 cañones, comprados en Chile por el comisionado Muñoz). El 30 de abril llegó con una goleta a la Punta de Santa Elena, a 30 leguas de Guayaquil (otra fuente afirma que el 6 de mayo de 1821 llegó a Guayaquil). El 19 (BioM y FAE fechan la sublevación el 17) de julio de ese año, el venezolano “de arraigadas convicciones realistas” Nicolás López (según CyC, coronel realista bajo palabra al que se otorgó el mando de un regimiento) se sublevó en Babahoyo, se apoderó de las fuerzas sutiles del puerto de Guayaquil (seis grandes lanchas cañoneras de guarnición en Guayaquil, que habían pasado sin cambios en su dotación y mandos del servicio español al republicano-CyC, con menos detalle BioM) y de esta corbeta (CyC señala que el capitán Raensoy(sic) y algunos otros ingleses fueron heridos y arrojados al agua, pero pudieron salvar sus vidas nadando) y saqueó al bergantín “Sacramento”, tras lo cual se hizo a la vela en la “Alejandro”. FAE señala que se sublevaron con López el español Caamaño y el teniente de fragata criollo Ramón Oyagüe (Ollagüe). La persecución por los americanos (cada fuente señala distintos oficiales y naves menores empeñados en ella; FAE, por ejemplo, señala que el comandante Luzuriaga embarcó tropas colombianas en el bergantín “Sacramento” y algunas goletas, naves con las que recuperó las fuerzas sutiles – todas las fuentes coinciden en que las lanchas cañoneras fueron destruidas o recapturadas-) fue infructuosa y esta corbeta pasó a Panamá, para luego formar parte de una potente (sobre el papel) escuadrilla española junto a las fragatas “Prueba” y “Venganza”. Finalmente, dado que “en la escuadrilla escaseaban los víveres, y las tripulaciones se hallaban impagas”, su comandante decidió entregar las tres naves. Esta corbeta fue entregada en Guayaquil el 15 (23 según HMP) de febrero de 1822 y presentada en el puerto de El Callao el 31 de marzo de 1822 tras la caída de dicha plaza en manos independentistas. HMA4 afirma que en mayo de 1822 formaba parte de la escuadra peruana, mientras que HMP afirma (sin dar fecha) que fue devuelta a la Gran Colombia, JMR1 señala que al entregarse las naves españolas el Ministro de Colombia ante las Repúblicas de la América Meridional Joaquín Mosquera hizo gestiones para que esta corbeta fuera devuelta a su patria y CyC en 1823 la menciona como recientemente comprada para el servicio del Gobierno del Perú. HB-HMA4-HMP-CyC-JMR1-BioM-FAE-Ot

“Americana” (NG). Fragata. Formaba parte de la fuerza naval de Cartagena de Indias al llegar la expedición de Morillo en 1815. JBE

“Amilcar” (NG). Fragata del Estado. En servicio en 1813. Formaba parte de la fuerza naval de Cartagena de Indias al llegar la expedición de Morillo en 1815. JBE-Ot

“Bolívar” (GC). Corbeta corsaria. Armamento de 14 carronadas de a 12 y de a 18 libras. Tripulación cercana a los 100 hombres. Se trataba de uno de los corsarios de isla Margarita. El 1º de junio de 1821 capturó, tres millas al oeste del cabo de Roca (a la altura de Lisboa), al patache español “Nuestra Señora del Carmen”, en viaje desde Marín a Cádiz, al que liberó tras secuestrarle comida (incluyendo huevos, jamones y frijoles). FGD

“Bolívar” originalmente llamado “Hercules”(GC). Corbeta/sloop(1824). Armamento de 22(1824)-24(Set rendida en 1823)-25(JMR2)-27(CLC)-28(Set) cañones, compuesto por 25 piezas (probablemente carronadas) de a 32 libras y 2 cañones de bronce de a 24 libras en su castillo de proa(CLC). Tripulación de 150(1823 Set)-156(1824)-220 hombres(CLC). JMR2 la califica de “excelente”. CLC afirma que buena parte de la tripulación procedía de la fragata USS “Macedonian”, que los anteriores tres años había servido en la costa oeste de América del Sur (su llegada a Valparaíso desde Boston se había producido el 28 de enero de 1819). Construida por Isaac Webb(AvM)/Eckford(CLC) en New York y adquirida por el agente estadounidense al servicio de la Gran Colombia John (Juan) Daniel Danels en otoño de 1822. Venezuelatuya afirma que Danels fue comisionado en solicitud de una segunda corbeta, que sería ésta y llegó a Baltimore el 28 de junio de 1823 (se trata de un evidente error por 1822) y como no encontrara allí un buque de la construcción y requisitos que exigía el Gobierno, prosiguió haciendo su solicitud hasta fines de septiembre cuando contrató la corbeta “Hércules”, que fue rebautizada con el nombre de “Bolívar”, cuyo mando se le dio a su regreso, con orden el 31 de octubre de hacerse inmediatamente a la mar para buscar y destruir los buques de guerra españoles que hallara en Curazao, Puerto Cabello o en su litoral, impedir la entrada de buques mercantes de cualquier nacionalidad que se dirigiesen a dicho puerto y destruir el convoy enemigo si remontaba a Maracaibo. CLC afirma a su vez que esta nave fue comandada por Danels y zarpó de New York hacia La Guaira el 2 de octubre de 1822 (entre sus subordinados de encontraba un antiguo teniente de la USN, de apellido Christie). Esta corbeta, a las órdenes de Danels, capturó a la corbeta “María Francisca” el 16 de diciembre de 1822 (Venezuelatuya.com fecha erróneamente esa captura en 1823 – de JMR2 surge que la captura habría sido confirmada en ese año -). En servicio en octubre de 1823. El periódico “El Venezolano” Nº 58, publicado en Caracas el 1º de noviembre de 1823, comunicaba la designación de Renato Beluche como “Comandante General de la Escuadra que obra sobre Puerto Cabello” y su asignación a la “Bolívar”, que pasaría a repararse a Estados Unidos. Poco después, junto a la corbeta “Boyacá”, ambas al mando del comodoro Beluche, capturaron a la corbeta española “Ceres” a tres leguas del Morro de La Habana el 24 de abril de 1824 (HMA1 fecha el combate el 5 de abril de 1825). Tras el combate, las tres naves fueron a los Estados Unidos (al puerto de Pensacola, Florida) para reparar sus daños y para curar a sus heridos (el propio Beluche fue herido en una pierna). En febrero de 1825, al mando del comodoro Renato Beluche, continuó sus cruceros e hizo nuevas presas enemigas, que envió a Puerto Cabello para que fueran juzgadas por el tribunal de presas. Sus presas fueron los bergantines españoles “Guadalupe” (10 de febrero) y “Neptuno” (último día del mes), los que se dirigían de Cádiz a La Habana con vinos y otras mercancías; la mercante (Bel no aclara de qué tipo de nave se trataba, pero AvM la clasifica como corbeta) española “Tarántula”, armada con 16 cañones de a 12 y 18 libras, tripulada por 77 hombres y con 20 pasajeros, que se rindió sin oposición el día 28. Set la menciona como rendida en 1823(lo cual no coincide con las restantes fuentes). IIIS señala la “Bolívar” (sin aclarar el tipo de nave) como una de las naves en que se embarcaban los alumnos de la Escuela Náutica de Cartagena alrededor de 1825/1826. Aparece en servicio en la "Exposición del Secretario de Marina presentada al Congreso de 1826”, citada por AvM, quien afirma que fue vendida en noviembre de 1825 a particulares estadounidenses pero también la menciona como “desarmada” en 1827. Bel-CLC-Set-HMA1-JMR2-AvM-IIIS-Ot

“Bolívar” (GC). Navío de línea. Ver “Tapperheten” y aclaración adicional 9º. En carta al general Fancisco de Paula Santander fechada en Potosí el 21 de octubre de 1825, contestando su correspondencia de los días 6 de abril a 6 de julio de 1825, el Libertador afirma: “Doy a Vd. las gracias por el navío “Bolívar” y por el aumento de nuestras fuerzas marítimas: éste es el más bello empleo de sacrificio de los empréstitos, después de proteger la agricultura.” Este navío estaba en servicio en enero de 1826 y febrero de 1827, según las fuentes citadas en la aclaración adcional 9º. JH-PCCo

“Bolívar” (GC). Corbeta. Ver la quinta “25 de Mayo”, adquirida en mayo de 1828 por Fournier en los Estados Unidos, en la sección argentina. El autor no descarta que fuera la misma “Bolívar” adquirida en 1822 con el nombre de “Hercules” por la Gran Colombia, ya dada de baja por dicha Armada y vendida por los estadounidenses a Fournier como si fuera nueva. Sin embargo, AvM señala que el bergantín-goleta “Guayaquileño” y el bergantín “Pichincha” fueron (o iban a ser) vendidos para conseguir el dinero necesario para pagar una corbeta de 24 cañones previamente ordenada, que podría ser ésta, que luego pasó brevemente al servicio de la Argentina. Ar-AvM-ECR

“Bomboná” (GC). Corbeta de guerra. Comprada en $ 90.000 (según señala Bolívar en unja carta del 6 de agosto de 1823 al general Francisco de Paula Santander). El 18 de marzo de 1823 zarpó junto al bergantín “Chimborazo” escoltando la primera expedición de tropas grancolombianas de Guayaquil a Perú(Aros). Ya el 6 de agosto de 1823, en la citada misiva, Bolívar afirmaba que “está podrida, haciéndonos gastos diarios con sus composiciones” y que su decisión de comprar ese día la corbeta “Pichincha” era para reemplazarla. Debió ser reemplazada en la isla de Puná porque “llegó inútil a consecuencia de serias averías”(nota a una carta del Libertador Bolívar a Sucre fechada el 5 de junio de 1824, reproducida en PCCo). En un documento fechado 30 de septiembre de 1824 en Guayaquil (Quin III-1º, página 104) se señala que su capitán, que había pasado a mandar las lanchas cañoneras, acababa de ser designado al mando del bergantín “Congreso” (recientemente comprado allí, antes denominado “Atagualpa” – probablemente se trate de un error por “Atahualpa”-). Aros-PCCo-Quin-Ot

“Boyacá” (GC). Corbeta(1823)/sloop(1824). Armamento de 18(CAG 1825)-20(1824)-22(1823) cañones. Tripulación de 140 hombres(1824). Demasiado vieja, fue rehabilitada y vendida por los ingleses. Fue una de las cuatro corbetas adquiridas con el préstamo inglés, las cuales junto a algunas naves menores, bajo el mando del Comodoro norteamericano Danels, combatieron a la escuadra española en las afueras de Maracaibo. Los colombianos perdieron el combate y dos de sus corbetas. En servicio en octubre de 1823. Fue una de las dos naves que al mando de Renato Beluche capturaron a la corbeta española “Ceres” el 24 de abril de 1824 (HMA1 fecha erróneamente la acción el 5 de abril de 1825) cerca de las costas de Cuba. Desde finales de septiembre de 1825 se encontraba en la bahía de Cartagena con el grueso de la armada colombiana, bajo el mando del Almirante Clemente (CAG lo llama Clementi), con el fin de prepararse para una expedición a Cuba. Durante varios meses estas naves estuvieron haciendo ejercicios en el puerto, para regocijo de los buques de otras naciones. Como es fácil suponer, la expedición no se realizó, lo que, con toda seguridad, era lo mejor. (la descripción de la nave, su adquisición, su participación en la escuadra de Danels y el relato de la escuadra destinada a la expedición cubana están extraidos de CAG). EEMC señala que estas operaciones fueron en apoyo de las acciones contra San Juan de Ulúa y se extendieron desde el “15 de Septiembre de 1825 en que salieron (esta corbeta y otras dos) de Puerto-Cabello y Cumaná con destino al Golfo Mejicano y escala en Cartagena para reunirse al cuerpo principal de la escuadra hasta fin de enero de 1826”. Aparece en servicio en la "Exposición del Secretario de Marina presentada al Congreso de 1826”, citada por AvM y JH, pero ya no en febrero de 1827; tal vez permaneciera en servicio, pero sin que se presupuestara gastar en ella suma alguna durante ese año (ver las fuentes en la aclaración adicional 9º). CAG-HMA1-Bel-Set-EEMC-AvM-JH

“Carabobo”/”La Carabobo”(1823) (GC) llamada por varias fuentes “Zafiro” (JMR1-JMR2-EGM-Set 1822) o “Zafir”(Set 1823); AvM agrega que se llamó también temporalmente “Constitución”, probablemente desde su compra hasta el 18 de febrero de 1823. Las diversas fuentes utilizan uno u otro de los dos primeros nombres (Set y EGM no la llaman en ningún momento “Carabobo” y los grancolombianos la llaman invariablemente “Carabobo”), excepto Gaspar Pérez Turrado, “La Marina española en la independencia de Costa Firme”, Colección Aula de Navegantes, Editorial Naval, Madrid, 1992, única fuente conocida del autor que expresamente señala la identidad entre ambas naves (la referencia a esta obra es gentileza de SG). Según AvM, el nombre “Zafiro” habría sido anterior a su servicio para esta armada, lo cual concordaría con JMR1 y JMR2 que señala este nombre a su llegada a Sudamérica. Corbeta. Armamento de 18(Set 1823)-28(JMR1 y JMR2 al arribar de Londres-Set 1822-AvM 1822)-22(AvM con posterioridad a 1822; aclara que eran de a 9 y 12 libras)-24 cañones (en su parte del combate del 1º de mayo de 1823, Beluche afirma que “tenía catorce cañones por haberle sacado parte de la artillería para las baterías de tierra”). Tripulación de 110 hombres(Set). Comprada el 26 de noviembre de 1822 en Inglaterra(AvM-Set confirma el año, aunque no la fecha). JMR2 sitúa su llegada a La Guaira desde Londres, enviada por Zea, el 2 de noviembre de 1822, transportando 150.000 pesos oro. Coincidentemente, CAG señala que con el préstamo inglés se adquirieron cuatro corbetas, entre las que estaría ésta. Rebautizada “Carabobo” el 18 de febrero de 1823 por resolución del Supremo Gobierno de Colombia(AvM, basado en F.A.Varez, "Historia Naval de Venezuela", Tomo III,1989). Formó parte de la escuadra que bajo el mando del Comodoro norteamericano Danels, ofreció combate a la escuadra española en las afueras de Maracaibo el 1º de mayo de 1823 (frente a Puerto Cabello). Los grancolombianos perdieron el combate y dos de sus corbetas rendidas (una fue ésta, en la cual habría sido capturado Danels-JMR2). Luego prestó servicios en la Real Armada bajo el nombre de “Zafiro” (Pérez Turrado califica a esta nave poco antes de la batalla de Maracaibo como bergantín, lo cual podría ser un error o ser consecuencia de una reforma de su arboladura). Tras el combate debió entrar en Puerto Cabello para ser habilitada, a fin de zarpar luego a La Habana para su reparación; un informe fechado el 8 de junio de 1823 la considera “buena de fondos” pero “incapaz de salir a la mar” por haber sufrido mucho en obras muertas. Bel-CAG-EGM-TaB-Set-SG-JMR1-JMR2-AvM-Ot

“Ceres”/”La Ceres”(CAG) (GC). Corbeta. Armamento de 24 cañones (CAG 1825); durante su servicio en la Real Armada, diversas fuentes le atribuyen 27 (Ovidio Ortega Pereyra, “El Real Arsenal de La Habana”, Editorial Letras Cubanas, La Habana, 1998), 28(JMR2), 30 y 32 cañones(este último dato fechado en 1823), hasta llegar a Set que en 1824 le asigna 36 piezas de a 18 libras, otras 2 de un calibre no determinado y varios pedreros. Tripulación en la Real Armada 286(1824)-300(JMR2 1820)-326(Set 1824) hombres. Construida en Estados Unidos por cuenta de los españoles(CAG); “El Buque en Armada Española” (citado por SG) fecha su entrada en servicio en 1817, Ovidio Ortega Pereyra (en su obra ya citada) asegura que fue construida en el Real Arsenal de La Habana en 1818 y una cuarta fuente menciona su habilitación en el Caribe en 1819 (lo cual no significa que haya entrado en servicio por primera vez en ese año). Era una corbeta formidable, bella por su figura y su forma de navegar(CAG). Laborde la consideraba “de primer orden en su clase” y al menos en dos ocasiones (1º de septiembre de 1820 y 25 de junio de 1821) su sola presencia hizo levantar el bloqueo de Cartagena de Indias a la escuadrilla republicana (por supuesto, en el primer caso transportaba suministros desde La Habana y, en el segundo, escoltaba un bergantín americano, también con víveres desde La Habana, que poco después fue capturado por los insurgentes-JMR1). El 24 de abril de 1824 fue capturada cerca de la isla de Cuba (a tres leguas del Morro de La Habana) por las corbetas “Bolívar” y “Boyacá” (SG señala que en una carta de Laborde se menciona en cambio a un bergantín y una corbeta) mandadas por el Coronel Renato Beluche (HMA1 fecha la acción el 5 de abril de 1825). La “Ceres” estaba entonces al mando de Martín de Espino, tripulada por 205 hombres y artillada con 27 cañones. Fue llevada a Pensacola junto a sus captoras para reparar. El natural de Philadelphia Mateo P. Game regresó a la Gran Colombia con esta nave desmantelada como botín. CAG afirma que “éste fue el único trofeo de caza que ha conseguido la Armada (gran)colombiana” (hasta 1826), pero omite la captura de la corbeta “María Francisca” y de numerosas naves de guerra de menor porte (por ejemplo, en la batalla de Maracaibo). En 1825, como parte “del plan destinado a la liberación de San Juan de Ulúa, el Comandante Beluche efectuó un viaje a Barbados con la corbeta “Ceres” (...). En dicho crucero, Beluche recogió informaciones que resultaban muy favorables para la proyectada operación conjunta colombo-mexicana sobre San Juan de Ulúa, pero que no llegó a ejecutarse porque circunstancias de orden político determinaron al gobierno de (la Gran) Colombia a desistir de su ayuda militar a México.” EEMC señala que las operaciones se extendieron desde el “15 de Septiembre de 1825 en que salieron (esta corbeta y otras dos) de Puerto-Cabello y Cumaná con destino al Golfo Mejicano y escala en Cartagena para reunirse al cuerpo principal de la escuadra hasta fin de enero de 1826”. A partir de aquí, el relato de CAG sobre la frustrada expedición a Cuba: Desde finales de septiembre de 1825 se encontraba en la bahía de Cartagena el grueso de la armada colombiana, bajo el mando del Almirante Clemente (CAG lo llama Clementi), con el fin de prepararse para una expedición a Cuba. La “Ceres”, que era el mejor barco de la Armada, formaba parte de esa escuadra, que durante varios meses estuvo haciendo ejercicios en el puerto, para regocijo de los buques de otras naciones. Como es fácil suponer, la expedición no se realizó, lo que, con toda seguridad, era lo mejor. Aparece en la "Exposición del Secretario de Marina presentada al Congreso de 1826”, citada por AvM y JH, y como una de las naves operativas en 1827 (AvM-JH, según las fuentes citadas en la aclaración adicional 9º). El 25 de enero de 1827, en carta desde Caracas para el general Pedro Briceño Méndez, el Libertador hacía referencia a la supuesta “noticia oficial de la guerra entre Inglaterra y España a causa de los últimos acontecimientos que han tenido lugar en el Portugal a causa de la constitución que se ha establecido allí, y que la España no ha querido reconocer. Desde ahora podemos asegurar que el primer fruto de esta venturosa guerra va a ser el reconocimiento de nuestra independencia de parte de España y mil otros sucesos que no alcanzamos a prever. (…) Quédese Vd. en ese puerto hasta segunda orden.” Aseguraba entonces Bolívar que “La noticia que acabo de recibir de la guerra entre la Inglaterra y el Portugal, me ha determinado a llevar a efecto la resolución de expedicionar sobre Puerto Rico y ya comienzo a tomar mis medidas para llevar a cabo esta empresa útil al país y gloriosa para nuestras armas. Así, Vd. no debe disponer de la "Ceres" como digo arriba, sino ponerla inmediatamente en carena para que pueda servir en la expedición.” Finalmente, se descubrió la falsedad de esa “noticia oficial” y la expedición no se hizo. DicEc afirma que en 1827 se encontraba (probablemente en Cartagena de Indias) preparada para una expedición contra La Habana (derivación de la ya mencionada hacia Puerto Rico) que no se realizó por la oposición diplomática estadounidense (erróneamente la califica como “goleta”). El 24 de noviembre de 1827 Jacinto Esteves, alumno de la Escuela Naval de Venezuela que fuera fundada en Maracaibo el 22 de noviembre de 1825, fue examinado y la Comandancia General de Marina le concedió la plaza de aspirante a bordo de esta corbeta(IIIS). Al servicio de Venezuela en 1830; Bolívar, en una carta del 23 de octubre de 1830 al general Mariano Montilla, menciona la posibilidad de que la “Ceres”, que respondía al líder venezolano Páez, bloqueara las costas colombianas. Dada de baja en 1832 y luego vendida. CAG-Bel-HMA1-Set-AvM-IIIS-JMR1-JMR2-JH-DicEc-EEMC-PCCo-Ot

“Chapman” (GC) podría haberse llamado brevemente “Congreso” (ver aclaración adicional 9º). Fragata. Era la fragata de guerra sueca "af Chapman" (1º de su nombre). Construida en Karlskronavarvet por Fredrik Henrik af Chapman, fue botada en 1803. Eslora de 47,8 metros, manga de 11,9 metros y calado de 5,4 metros, 1350 toneladas. Armamento en armada sueca de 40 cañones, compuesto por 26 piezas de a 24 libras y 14 de a 8 libras. Con los recursos del “empréstito inglés” (HSu señala que se trataba del otorgado por Goldsmith) por 24 millones de pesos, en agosto de 1824 el Estado colombiano contrató con Juan Bernardo (Johann Bernhard) Elbers la compra de dos buques de guerra construidos en Suecia: un navío de 74 cañones (este dato es erróneo, pero coincide con el que surge de la "Exposición del Secretario de Marina presentada al Congreso de 1826” citada por AvM) y una fragata de 44(JBE)-46(según la citada “Exposición”) cañones, contratados con oficiales y tripulación. Comprada en Suecia en 1825 (HSu fecha su contrato el 19 de abril de ese año). El 26 de octubre de 1825 llegó a Cartagena; luego se le unió el navío de línea “Tapperheten”(CAG), que había navegado con ella a las órdenes del capìtán comodoro Gyllengranat; HSu menciona su llegada a Cartagena en noviembre de 1825, tras pasar por Londres. Con seguridad estos barcos estaban destinados a la escuadra que navegaría hasta Cuba(CAG). CAG afirma que “Todas las naves completamente equipadas y una brillante tripulación compartían el mismo destino. Una vida no conocida antes se vivía en el puerto con la presencia de tales navíos, dando un ejemplo de ritmo y disciplina a los marinos de guerra colombianos; con posterioridad (CAG escuchó) a sus oficiales, en reiteradas oportunidades, elogiar el orden y aseo de las embarcaciones suecas”. Con fuerte desprecio hacia los jefes grancolombianos, CAG añade que “Dichas apreciaciones eran compartidas por los dos almirantes de la armada nacional”, Clemente, jefe de la escuadra, y Padilla, “aunque justo es decir que dichos conceptos no significaban mucho pues ninguno de los dos era competente para emitir un juicio acerca de un barco de guerra”. El almirante Padilla, jefe de la estación de Cartagena, realizó una visita a la “Chapman”(CAG). En enero de 1826, el gobierno decidió no recibirlos debido a que no cumplían con las especificaciones pactadas, la calidad de los materiales y por tener una edad superior a los cuatro años. Lo anterior ocasionó un largo litigio con el Estado, que Elbers terminó por perder, lo cual lo dejó cerca de la ruina(JBE). En marzo de 1826 esta nave estaría en New York junto al navío “Tapperheten”. En este mismo sentido, Fernando Serrano Mangas (citado por SG), en su artículo “La Armada española frente a la oleada de corsarios colombianos de 1826”, de la “Revista de Historia Naval”, nº 2, año 1983, menciona que en 1826 un navío, una fragata, dos corbetas y un bergantín de procedencia sueca se encontraban reparándose en Nueva York. Probablemente esta fragata haya sido luego adquirida por las Provincias Unidas del Río de la Plata y rebautizada “Congreso”. Para mayores datos sobre el acuerdo con Suecia, puede verse la aclaración adicional 10º. CAG-JBE-HSu-JH-SG-AvM

“Colombia” (GC-EC). Fragata. Similar a la “Cundinamarca”(algunas fuentes las consideran gemelas). Armamento de 60(Bel-CAG; AvM lo detalla: 30 piezas de a 32 libras y 30 piezas de a 42 libras)-62(JH; EcI señala una artillería inicial de 62 cañones grandes, incluyendo 30 de a 42 libras y 32 de a 32 libras)-64(PTC-Ec-AJC)-74(indudable error en la página oficial de las fuerzas armadas del Ecuador) cañones. Eslora de 118 pies y 6 pulgadas, manga de 42 pies y 2 pulgadas, puntal de 30 pies y 2 pulgadas(EcI); eslora de 177 pies; manga de 46 pies y puntal de 20 pies(AvM). Casco de roble vivo aforrado en cobre de 36 onzas (Ec menciona erróneamente un supuesto forro de bronce). Bel transcribe la siguiente descripción de esta fragata “buque de primera marcha, de superior andar a la bolina y con mar bonancible. Con viento regular, con un rizo en las gavias y los juanetes afuera, se la consideraba sin rival; y, por último, poseía todas las cualidades necesarias para una pronta maniobra, ex cepción de la –virada en popa-, dilatada algo, por su gran eslora. Los botes principales de la “Colombia” estaban bien armados en guerra, cada uno de ellos con un cañón de bronce de a cuatro, y la correspondiente tripulación con las armas necesarias”. "Asociado con Isaac Webb and Company, Henry Eckford diseñó y construyó cuatro fragatas de 64 cañones y 2000 tons cada una para Brasil, Colombia, Peru y Chile (en realidad, Brasil y Colombia tuvieron dos y los restantes ninguna). Las cuatro fueron terminadas en el increíblemente corto plazo de 18 meses. Todas tenían cuadernas de “live-oak” (Quercus virginiana, encina de California) y dos fueron construidas en New York, las restantes en Baltimore y Philadelphia" (AvM, extraido de Phillis Dekay Whellock, "Henry Eckford (1775-1832) an American Shipbuilder", en “American Neptune” 7/1947, páginas 177-195, las aclaraciones sobre la madera utilizada pertenecen al autor de esta lista). JH afirma, fundado en David Bushnell, "The Making of Modern Colombia", Berkley, 1993, página 59, que su adquisición – probablemente cuando fue ordenada junto a la otra fragata similar - ocurrió en 1824. Construida en 1825 por Henry Eckford en Nueva York, Estados Unidos, donde habría sido comprada. Llegó a Colombia en 1825 (tal vez el 22 de septiembre). AJC señala que esta fragata fue alistada en Baltimore por Jorge De Kay, quien luego la llevó hasta Cartagena de Indias. “Abanderada con el tricolor mirandino en Puerto Cabello”, se la comisionó “a Cartagena, ya bautizada con el nombre de “Colombia” para integrar junto con la fragata “Cundinamarca” el núcleo de las fuerzas navales que harían frente a las similares españolas que se aprestaban en Cuba para la reconquista de los países recién emancipados”(Bel). CAG señala en 1825/1826 (sin dar los nombres) que “los barcos comprados, y muy caros, se están pudriendo en los puertos por falta de gente para mantenerlos. El ejemplo mejor lo dan las fragatas de sesenta cañones compradas en Nueva York, que estaban en Cartagena apenas con la tripulación necesaria para la limpieza diaria. Indudablemente esto resultaba dañino para tan hermosos barcos, cuyo destino, de seguir aquí, era la pudrición” (se trata sin dudas de esta fragata y su gemela, únicas naves grancolombianas de esas características). IIIS señala que esta era una de las naves en que se embarcaban los alumnos de la Escuela Náutica de Cartagena alrededor de 1825/1826. Desarmada el 7 de diciembre de 1826(AvM), siguió así durante 1827(AvM); JH señala que esta fragata y su casi gemela eran mencionadas como naves en servicio por el ministro de marina en febrero de 1827 (ver la fuente en la aclaración adicional 9º). Desde marzo de 1828 hubo negociaciones con México (y tal vez otros países) para vender esta nave y/o la “Cundinamarca”, a las que se puso fin oficialmente en agosto de 1829 (sobre este hecho puede consultarse la aclaración adicional 2º dentro de la sección de México). Ante los nubarrones en la situación con Perú y España, el 7 de agosto de 1828, en carta desde Bogotá al general Mariano Montilla, el Libertador interroga al receptor: “También deseo saber a vuelta de correo si podemos mandar una de esas grandes fragatas a Puerto Cabello para que allí la pongan en estado de salir al mar contra los españoles o contra los peruanos. Diga Vd. el dinero que pueda costar esto para mandarlo, aunque sea vendiendo la casaca, pues importa mucho que esa fragata esté en estado de guerra.” En una nueva carta al mismo general, fechada el 21 de agosto de 1828, Bolívar insiste en la cuestión: “Vd. debe tomar mucho interés en que la fragata que debe equiparse en ese puerto salga al mar cuanto antes. Indíqueme Vd. desde ahora cuál puede ser su comandante y sus oficiales, pero que no la vayan a llevar; y cuánto necesitará para alistarla para un crucero de seis meses por lo menos. Se me ha asegurado que con 40.000 pesos sobrará.” El 7 de octubre de 1828, en una nueva carta desde Bogotá para el general Montilla, el Libertador afirma: “He determinado enviar una de esas grandes fragatas al mar del Sur. Para ello Vd. la enviará sin pérdida de tiempo a Puerto Cabello, donde aumentará sus provisiones y su tripulación, pues supongo que, en cuanto a víveres y repuestos, pueda ir bien provista hasta ahí. Procure que ella lleve de allí algunos marineros hábiles, que serán extranjeros e irán pagados y algunos otros que deban formarse tales en la navegación o que convenga destinar a ella. Chitty la irá mandando hasta Puerto Cabello; si él quisiere continuar lo escribirá Vd. al general Páez de mi parte. El general Páez ha de dar instrucciones al que venga mandando el buque al salir de Puerto Cabello; y yo le encargo, si Beluche está allí, le prefiera por su grado etc. Vaya o no Chitty de ahí mandando el buque, procure Vd. poner a bordo subalternos de confianza para impedir toda intención o suceso siniestro. Encargo a Vd. la mayor diligencia en la salida del buque y que recomiende al comandante la mayor presteza. Si faltaren a Vd. enteramente otros medios para equipar el buque, puede Vd. hacer uso de los fondos que existan destinados al pago de la deuda interior, y si éstos no alcanzaren aún, a los destinados a la exterior: bien que sentiré mucho lo último, porque ahora más que nunca nos importa hacernos respetar. (…) En el buque de que hablo arriba remita Vd. igualmente alguna tropa para su defensa. Al presente estoy aumentando la que había en ese departamento. Ya dije a Vd. antes que marchaba ahí el batallón Faya con más de 500 plazas; y también irán cosa de 100 artilleros; mas con respecto a éstos, deseo que si llegan a tiempo sean remitidos a Puerto Cabello en la misma fragata. Si llegaren tarde, Vd. los incorporará en esa guarnición.” El 19 de noviembre de 1828, en carta a Páez, señala que “el general Montilla se lo habrá comunicado (la sublevación de la “Pichincha”) por la "Colombia", que está al salir para Puerto Cabello y cuyo pronto alistamiento al regresar de abajo le recomiendo encarecidamente, no sea que los peruanos se luzcan con nosotros en el mar, ya que por tierra no son tan poderosos. También es menester que Vd. la haga acompañar con algún bergantín o corbeta más para que podamos estar seguros de todo chasco.” En carta al general Montilla del día siguiente, Bolívar afirma haber ordenado a Páez enviar la “Colombia” con un bergantín o corbeta y que el capitán de la fragata será Chitty. En carta al general Pedro Briceño del 15 de diciembre (la fragata zarpó en realidad dos días antes) de ese año, Bolívar se refiere a los “aprestos de la fragata y de otro buque menor para que monten el Cabo de Hornos y vaya al Pacífico”. En la misma fecha, en misiva al general en jefe José Antonio Páez, el Libertador reclamaba “el envío de las tropas que le he pedido; que no economice sacrificios; que antes de habilitar la escuadrilla, se hagan los gastos indispensables a mover dichos cuerpos; y que si después de todo esto se encuentre Vd. con fondos disponibles, me envíe al Sur la fragata y el bergantín de que se habla oficialmente. He mandado que Boguner sea destinado en Cartagena, que Chitty mande la fragata y que Beluche mande en jefe la expedición. Por útil que sea Beluche en Puerto Cabello, lo considero más necesario a la cabeza de la expedición.” El 13 de diciembre de 1828 salió de Cartagena para Puerto Cabello, según señalaba Bolívar al general José Antonio Páez en carta del 6 de enero de 1829. El Libertador agregaba que en Puerto Cabello “debe ser socorrida de todo lo necesario para un viaje de seis meses; y debe salir en convoy de una corbeta o bergantín de guerra perfectamente equipado. Dicha expedición debe salir al mando de Beluche, hacer escala en Río Janeiro, refrescar allí víveres, aguada, etc, tomar noticias del estado del Perú y luego montar el cabo y dirigirse a Guayaquil. Es indispensable que Vd. tome mucho interés en el apresto y remisión de esta flotilla al Pacifico con la prontitud que exigen las circunstancias, porque el ejército de Colombia es nada teniendo descubiertas sus costas meridionales. También debe Vd. tener presente, y advertirlo así a Beluche y Chitty, que la escuadra del Perú, tan pronto como sepa que la escuadrilla de Colombia se dirige al Pacifico, es probable que salga a esperar a ésta última a la altura de Chiloé, pues que ningún buque de guerra monta el Cabo sin haber desmontado su artillería; lo cual da una superioridad a la escuadra que se halle en expectación.” El 17 de enero de 1829, en carta al general en jefe Rafael Urdaneta, señalaba para mejorar la moral de las tripulaciones que “Los del Sur no necesitan sino los buques que ya deben estar marchando o que marcharán sin riesgo; porque la "Prueba" no podrá combatir más. Pues es muy vieja y está perdida. Dígalo así a Puerto Cabello para que se animen y vuelen.” Días después, el 22 de enero, en misiva a Páez, le decía que “Depende de Vd. y absolutamente de Vd. esta operación, que consiste en el pronto y buen despacho de la fragata convoyada de una corbeta o de un bergantín de guerra que vayan perfectamente tripuladas y con la competente guarnición, porque si Guise ha sobrevivido al combate de Guayaquil, él hará reparar su escuadra muy pronto y volará a esperar la nuestra. Es intrépido y valiente y tiene sed de venganza. Que vengan, pues, mi querido general los buques en actitud de batirse y pronto, pronto.” Esta fragata seguía en Puerto Cabello en febrero de 1829, a la espera de ser habilitada para viajar al Pacífico junto a la fragata “Cundinamarca”, la corbeta “Urica” y la goleta “Independencia”, aunque los españoles(PTC) no descartaban que junto a ellas intentara atacar a la fragata “Iberia” que se esperaba en La Habana proveniente de la península ibérica o que pasaran a Estados Unidos para habilitar, dadas las carencias de marinería y materiales. Desde la Provincia de Guayaquil, Bolívar continuaba reclamando con insistencia (y en algún momento un asomo de desesperación) la pronta salida de las naves al Pacífico. A continuación se transcribirá una selección de sus misivas en este sentido. La dirigida al general A. J. de Sucre el 12 de marzo de 1829: “Las dos grandes fragatas y dos corbetas deben montar el cabo en todo abril o mayo. (...) El apresto de los buques de guerra ha costado un sentido.”; la enviada al general Pedro Briceño Méndez el 20 de marzo de 1829: “Mucha falta hacen los buques de guerra. Yo deseo que estén ya muy lejos de las costas de Venezuela.”; la remitida al general José Antonio Páez, el 1° de junio de 1829: “siempre quedamos expuestos a la continua invasión de los peruanos con el resto de su marina (…). Así es que cada vez ansiamos más por la llegada de nuestra escuadra para terminar esta guerra. Con sólo las fragatas podremos ya dominar el Pacífico, pues habiendo perdido el Perú la fragata "Prueba", por el incendio del 18, no tiene más marina fuerte, con que resistirnos. Que vengan, mi general, que vengan las fragatas. Hoy envío orden al ministro de marina para que se les dé órdenes directas para que se vengan de cualquier modo, y se avisen a Vd. A los enemigos les quedan bergantines y goletas. De resto todo va perfectamente. (...) Necesitamos de la marina para poder hacer la paz con el Perú, que tiene todavía seis buques de guerra, y nosotros ninguno, porque los que teníamos se los entregaron en Guayaquil. En este mes podemos tomar dicha ciudad, pero quedaremos bloqueados, porque la marina es de piratas obstinados en hacernos la guerra para pillarnos las costas, y, por consiguiente, no tendremos la paz si no vienen nuestras fragatas, ni podemos atacar al Perú por tierra porque el país está enteramente desolado y hay desiertos inmensos donde no hay agua para beber ni leña para cocinar ni animales que matar. Los buques de guerra nos sirven para salvar todos estos inconvenientes y cuantos tenemos en este país.”; el 2 de junio de 1829, en carta al general Mariano Montilla: “cuento con ocupar la plaza (de Guayaquil) en todo este mes; y aun conseguir la paz si acaban de llegar nuestras fragatas, porque entonces dominaríamos el Pacifico y se le acabaría al Perú toda proporción de incomodarnos.”; el mismo día. Al general Daniel Florencio O’Leary: “si no vienen las fragatas siquiera, no podremos dominar el Pacífico y, por supuesto, tampoco hacer la paz.”; también el 2 de junio, al general Pedro Briceño Méndez: “Si nuestras fragatas hubieran llegado, ya seriamos dueños de Guayaquil, pues ya no hay quien pueda resistirles; pero no llegando estos buques y, aunque tomemos la plaza, siempre quedan los peruanos en actitud de molestarnos con el resto de su miserable marina. Sin embargo, cuento con terminar estos negocios en todo este mes, porque no creo que dilaten más nuestras fragatas que se hacen cada vez más deseables.” El 8 de junio de 1829, en carta al general en jefe Rafael Urdaneta, el Libertador señala haber recibido “una carta del general Páez en que me dice que los buques no podían salir en abril, y lo peor era que los marinos decían que no podían pasar el Cabo antes de octubre, por consiguiente, ordene Vd. a Páez y al comandante Beluche que inmediatamente que reciban las nuevas órdenes de Vd. marchen al mar y traten de remontar los buques todos reunidos y se dirijan sobre Río Janeiro. En este tránsito no dejarán de gastar 50 o 60 días. En Río Janeiro se informarán de todo, todo, todo, sobre el modo de pasar el Cabo y la estación. Después saldrán de Río Janeiro a principios de octubre y no gastarán menos de 30 días para pasar el Cabo, de manera que a fines de noviembre o a principios de diciembre podrán estar en nuestras costas del Sur. No necesitamos más que de las dos fragatas, y si no es posible que vengan las dos, que venga una con una corbeta, o un bergantín, pero si pueden venir todos los cuatro es mejor, porque los peruanos tienen muchos y arman todos los días muchos buques. Este retardo nos va a perjudicar infinitamente, tendremos que sufrir seis meses más de campaña en el maldito clima de Guayaquil, y cuando venga el invierno nos volveremos a encontrar en el mismo estado en que estamos ahora. Quiero decir, ¿que quién sabe si por este retardo de los buques nos vuelve a coger el invierno sin haber ocupado a Guayaquil? Es verdad que no lo sé, y lo que sé es bien triste. Los peruanos harán fuego constantemente contra nosotros y nosotros sin un cañón. Destruirán la ciudad, y tal vez nuestro ejército a fuerza de combates y por el mal clima.” El 20 de junio de 1829, con menos pesimismo, decía Bolívar en la adición a una misiva al general José Antonio Páez: “Por mis anteriores ya sabrá Vd. cuán urgidos hemos estado por la escuadra, ahora le repito que a pesar de lo favorablemente que van nuestros asuntos, no por eso nos deja de hacer una inmensa falta dicha escuadra, para concluir sólidamente la paz con este maldito Perú, que nos molestará mientras no dominemos el Pacífico. Así le insto de nuevo, mi querido general, que haga salir cuanto antes dicha escuadra, por lo menos las fragatas.” El 6 de julio, el Libertador le decía al general Páez : “He tenido en este correo la muy grata de Vd. fecha en 5 de mayo. Por ella quedo enterado que para entonces había dificultades para la salida de la escuadra, pero que se trabajaba con tesón. Así yo me consuelo con la esperanza de que ya estará en marcha a estos mares” (vana esperanza). Desde Guayaquil, nuevamente en misiva al general Páez, Bolívar afirmaba el 26 de agosto de 1829 que “Nos tiene Vd., pues, esperando aquellos señores (los representates peruanos) para tratar, y la escuadra para que los peruanos cumplan lo que se trate, y para regresarme enteramente seguro de todos estos negocios. Adición en 27 de agosto.-Ya no necesitamos más que una fragata porque los peruanos deben devolvernos los buques menores al hacer la paz, de lo que no hay duda; que venga, pues, la más grande solamente, pero bien equipada y pronto.” El 4 de septiembre, en carta al general Rafael Urdaneta, el Libertador señalaba haber recibido “la carta que Vd. me incluye del general Clemente. Hasta este buen hombre nos trata de dilatar la venida de las fragatas con sus observaciones; pero siquiera es un consuelo lo que asegura Soublette y Vd. me indica. Haga, por Dios, que venga la fragata que he pedido últimamente, pero volando si es posible, para que esto pueda quedar asegurado.” En la misma fecha, en misiva a José A. de Alamo, el Libertador insistía: “Yo sigo (...) aguardando al comisionado del Perú para los tratados y las fragatas para asegurarlos, porque estos peruanos no cumplirán si no tienen miedo. Afortunadamente, con una buena fragata solamente tendremos lo bastante para tenerlos en un zapato, y poder regresamos dejando esto asegurado. Hagan, pues, que venga siquiera ese buque pronto.” Al día siguiente, en carta al general Páez, Bolívar afirmaba: “esperamos con ansia la fragata que últimamente hemos pedido y que ¡ojalá llegase a tiempo de los tratados! porque nos seria bien importante presentar a los peruanos un argumento tan poderoso como sería para ellos éste y en estas circunstancias, y para mí de un inmenso consuelo, pues con este buque y las fuerzas útiles (podría ser un error por sutiles) que se nos devolverán al hacer la paz, dejarla esto enteramente seguro.” DicEc afirma que su capitán en 1829 era Tomás Carlos Wright Montgomery, irlandés veterano de la Royal Navy, pero eso no coincide con lo señalado en Bel y PCCo. El 25 de agosto de 1829, en medio de estos reclamos epistolares, la fragata “Colombia” y la corbeta “Urica” zarparon finalmente de Puerto Cabello rumbo a Guayaquil. La “Colombia” era buque insignia del General de Brigada de la Armada Nacional (equivalente a un actual Contraalmirante) Renato Beluche. Dado su buen andar, pronto se separó de su consorte, dobló sin contratiempos el Cabo de Hornos(Bel; IIIS señala que murieron 10 marineros en dicho cruce) y llegó al Puerto de la Puná en el Golfo de Guayaquil el 1º de febrero de 1830 (otra fuente fecha su llegada a Guayaquil el día 4 y IIIS el 8), tras el final de la guerra con el Perú. Tras su llegada a Guayaquil, Beluche dejó el mando de la nave al capitán de navío inglés Leonardo Stagg, ascendido el 1º de abril de 1830 (antes era capitán de fragata) junto a otros oficiales de esta fragata, cuya nómina figura en IIIS. Al disolverse la Gran Colombia, esta fragata pasó a integrar la Armada de Ecuador. En 1831 continuaba navegando por las costas ecuatorianas. Entre 1829 y 1832 sirvió en esta fragata el natural de Philadelphia Mateo P. Game, primero como teniente de fragata y luego teniente de navío, para ser en 1832 el segundo comandante de la nave. En la sesión nocturna del Congreso ecuatoriano del 9 de noviembre de 1832 se dio “la autorización del Congreso para enajenar la fragata “Colombia”, por el peligro que pueda ella correr en el río de Guayaquil y por evitar los grandes gastos que causa, sobre lo que cree la Comisión (de Guerra y Marina) que se debe conceder al Gobierno la autorización de estilo: con prevención de que para evitar en mucha parte el gasto, debe desarmarse y asegurarse a la orilla del río a cargo de Capitán de Fragata o Primer Teniente que tendrá a sus órdenes tres oficiales subalternos, cuarenta marineros, sus correspondientes Oficiales de Mar y la Compañía de Infantería de Marina, debiendo el Contador del Arsenal pasar revista diaria en este buque para el abono de las raciones correspondientes”. Fue finalmente desguazada y rematada en fragmentos en 1835. Bel-CAG-EcI-Ec-DicEc-AJC-IIIS-AvM-EEMC-PCCo-Ot

“Congreso” (GC). Fragata. Ver “Chapman” y aclaración adicional 9º. En servicio en enero de 1826. JH

“Constitución”(Bel-ArCo-Ot)/“Constitucional”(BioM) (GC). Fragata(Ot)/corbeta(BioM-Ot). Nave insignia del coronel José Padilla, en 1822 embarcó tropas para combatir la insurrección realista en la Ciénaga de Santamarta (BioM) y en 1823 se dirigió a los Taques en las acciones preparatorias de la batalla de Maracaibo(ArCo-BioM). El general C. Soublette ordenó (a fines de 1822) que su comandante fuera el capitán de navío Renato Beluche, quien tenía serias desaveniencias con el almirante Padilla (dado que el 3 de noviembre de 1823 el citado Soublette ordenó a Beluche que “Si la corbeta “Lady “Boringdon” se incorpora a la división de V.S. por orden del General Montilla, se trasbordará V.S. a ella como Comandante de las fuerzas marítimas”, es posible que se tratara de una misma nave – la corbeta “Lady Boringdon” había sido comprada por Luis López Méndez en Londres, pero en agosto de 1822 todavía no había llegado a tierra americanas-JMR2). El 3 de mayo de 1823, cuando a bordo de la corbeta “Constitución”, en la punta de Los Taques, se realizó la Junta Superior de Guerra en la que se decidió forzar la barra de Maracaibo, Beluche era comandante del bergantín “Independencia” y esta corbeta, siempre bajo la insignia de Padilla, era comandada por el capitán de fragata Gualterio D'Chitty. Esta corbeta no participó en la batalla de Maracaibo (las naves mayores fueron bergantines y goletas), de la cual FD transcribe varias relaciones (las de Laborde, Mariano Torrente y otras de historiadores venezolanos) en las páginas 252 a 263 del tomo IX (SG). En servicio en octubre de 1823(Ot). Aparece en servicio en la "Exposición del Secretario de Marina presentada al Congreso de 1826”, citada por AvM (podría haber funcionado entonces como nave escuela). Bel-ArCo-BioM-AvM-Ot

“Cundinamarca” (GC-VE). Fragata. Similar a la “Colombia” (algunas fuentes las consideran gemelas). Armamento de 60(si era una de las naves aludidas por CAG)-62(JH)-64 cañones(PTC); AvM asegura que estaba armada con 32 cañones largos de a 32 libras y 32 piezas de a 42 libras. Eslora de 181 pies, manga de 46 pies, puntal de 26 pies y calado de 8 pies(AvM); 2000 tons(AvM). "Asociado con Isaac Webb and Company, Henry Eckford diseñó y construyó cuatro fragatas de 64 cañones y 2000 tons cada una para Brasil, Colombia, Peru y Chile (en realidad, Brasil y Colombia tuvieron dos y los restantes ninguna). Las cuatro fueron terminadas en el increíblemente corto plazo de 18 meses. Todas tenían cuadernas de “live-oak” (Quercus virginiana, encina de California) y dos fueron construidas en New York, las restantes en Baltimore y Philadelphia" (AvM, extraido de Phillis Dekay Whellock, "Henry Eckford (1775-1832) an American Shipbuilder", en “American Neptune” 7/1947, páginas 177-195, las aclaraciones sobre la madera utilizada pertenecen al autor de esta lista). JH afirma, fundado en David Bushnell, "The Making of Modern Colombia", Berkley, 1993, página 59, que su adquisición – probablemente cuando fue ordenada junto a la otra fragata similar ocurrió en 1824. Construida en Philadelphia(AvM), Estados Unidos, donde fue comprada (probablemente en Nueva York-CAG). Llegó a Colombia en 1825 y fue basada en Cartagena. AvM afirma que el 22 de noviembre de 1825 se envió la tripulación para ella; el 6 de febrero de 1826 estaba en New York y el 6 de mayo de 1826 llegó a Cartagena; CAG señala en 1825/1826 (sin dar los nombres) que “los barcos comprados, y muy caros, se están pudriendo en los puertos por falta de gente para mantenerlos. El ejemplo mejor lo dan las fragatas de sesenta cañones compradas en Nueva York, que estaban en Cartagena apenas con la tripulación necesaria para la limpieza diaria. Indudablemente esto resultaba dañino para tan hermosos barcos, cuyo destino, de seguir aquí, era la pudrición” (se trata indudablemente de esta fragata y su gemela, únicas naves grancolombianas de estas características). En julio de 1826 el Director de la Escuela Náutica de Cartagena recomendaba que los cuatro alumnos en condiciones de ser embarcados como aspirantes de marina se efectuara en esta fragata, “pues su Comandante habla el idioma español, siendo además facultativo en el ramo de marina”(IIIS). Esos cuatro aspirantes fueron embarcados el 24 de octubre, pero la fragata no zarpó y debieron continuar sus prácticas mientras el buque permanecía en puerto, hasta que el 18 de enero de 1827 fueron transbordados a otra nave que zarpó hacia Puerto Cabello(IIIS). Esta fragata fue desarmada el 7 de diciembre de 1826(AvM). JH señala que esta fragata y su casi gemela eran mencionadas como naves en servicio por el ministro de marina en febrero de 1827 (ver la fuente en la aclaración adicional 9º). En servicio activo (probablemente discontinuo) entre 1827 y 1829 (según surge de cartas del Libertador Bolívar, transportaba dinero y equipos, al menos en 1827 y 1829; sin embargo, AvM la considera desarmada en 1827). Desde marzo de 1828 hubo negociaciones con México (y tal vez otros países) para vender esta nave y/o la “Cundinamarca”, a las que se puso fin oficialmente en agosto de 1829 (sobre este hecho puede consultarse la aclaración adicional 2º dentro de la sección de México). En febrero de 1829 estaba en Cartagena, a la espera de ser habilitada para viajar al Pacífico junto a la fragata “Colombia”, la corbeta “Urica” y la goleta “Independencia”, aunque los españoles no descartaban que junto a ellas intentara atacar a la fragata “Iberia” que se esperaba en La Habana proveniente de la península ibérica o que pasaran a Estados Unidos para habilitar, dadas las carencias de marinería y materiales(PTC). Una misiva enviada por el Libertador desde Hato Viejo al general en jefe Rafael Urdaneta el 28 de febrero de 1829 hace referencia al “generoso esfuerzo del consejo de gobierno en el envío de los cuarenta mil pesos para aprontar la "Cundinamarca". Sírvase Vd. dar las gracias a mi nombre a los señores que lo componen, yo se las doy a Vd. muy particularmente. Muy bien me parece, sobre todo, la medida adoptada por el consejo respecto a la marcha de las dos fragatas y de la corbeta unidas.” Tiempo después, desde Campo de Buijó, el 13 de julio de 1829, en carta al general Mariano Montilla, Bolívar agradecía “por el despacho de la "Cundinamarca" el 30 de mayo y por el completo estado de campaña en que nos la manda”, pero finalmente esta fragata no zarpó hacia el Pacífico (en el artículo correspondiente a la “Colombia” se incluyen mayores referencias sobre esta expedición). En agosto de 1829 zarparon hacia Guayaquil la “Colombia” y la “Urica”, pero la “Cundinamarca” quedó en el Atlántico. El Libertador Bolívar, en una carta al general Carlos Soublette fechada el 2 de noviembre de 1829 (contestando una remitida el 29 de agosto, en la que se le hacía saber la salida de la escuadra para el Pacífico conformada por la fragata “Colombia” y la corbeta “Urica”), aseguraba sobre la preparación del viaje al Mar del Sur que “han hecho Vds. cuanto se ha podido, y es lo que debe exigirse. Por el ministerio se comunicarán las órdenes convenientes relativas a la “Cundinamarca”.” En 1830 estaba al servicio de Venezuela. Dada de baja en 1832 y vendida en 1833(AvM). Bel-PTC-Ec-JH-AvM-IIIS-EEMC-PCCo-Ot

“Dardo” (NG). Corbeta (“de guerra”-Aros)/fragata(sólo alguna fuente). Armamento de 24(HMA1-Ot)-25(Ot)-28(Ot) cañones(Ot). Adquirida en Inglaterra en 1815 por el capitán de fragata Luis Brión, quien pasó a ser su armador y capitán. Ese mismo año logró ingresar a Cartagena de Indias, transportando 15.200 fusiles, 300 sables, 200 pares de pistolas, 3 imprentas y una armería completa por cuenta de las Provincias Unidas de la Nueva Granada(Aros). Diversas fuentes en internet coinciden en atribuirle el transporte de fusiles, en cifras que saltan increíblemente de los 12.000 (cercanos a los indicados por Aros) a 12 (un casi seguro error de copiado, multiplicado a través de las amplias facilidades de la red). Intervino en la defensa de esa ciudad durante el sitio por Morillo en 1815(JBE). Algún autor menciona su supuesta captura por los españoles en 1815, aunque no ha sido confirmada en fuentes confiables. BioM señala que era el buque mayor de la escuadrilla cartagenera, mandada en 1815 por el brigadier Eslaba (sic) (se trata del capitán de navío Juan Nepomuceno Eslava, veterano de la Real Armada). ArCo afirma que Brión burló dos veces el bloqueo, una al ingresar con la “Dardo” y otra al salir rumbo a Haití. Si bien no aclara en qué nave salió de Cartagena, es probable que haya sido en esta corbeta, que no estuvo entre las naves que evacuaron insurgentes el 5 de diciembre de 1815 ante la inminencia de la caída de la plaza. ArCo-JBE-Aros-BioM-HMA1-Ot

“Esperanza”(Set-Ot)/”Esperanza y Fortuna”(AvM) (GC) también llamado “Libertador”(AvM-Ot). Navío. Armamento de 64(Set-FD)-74(AvM) cañones. Mal buque, cargado de cañones, negociado por los prestamistas de Zea(Ot). Llegado de Holanda(Set). Comprado alrededor de 1823(AvM). Se trataría del navío de 64 cañones comprado a fines de 1823 a la Compañía Holandesa de las Indias por $ 80.000 (al que hace referencia FD –citado por SG - en la página 246 del tomo IX). En servicio en 1823. Se trata de una “nave fantasma”, acerca de cuyo servicio activo no se ha encontrado dato alguno (ver la aclaración adicional 2º). IIIS señala un “Libertador” (sin aclarar el tipo de buque) entre las naves en que se embarcaban los alumnos de la Escuela Náutica de Cartagena alrededor de 1825/1826, pero presumiblemente se trataría de una nave menor. Set-AvM-SG-FD-Ot

“General Santander” (GC), originalmente llamada “Kensington”. Fragata(según Bolívar)/corbeta(como “Kensington” Ot). La única referencia expresa encontrada sobre la “General Santander” es una carta de Bolívar a Sucre, fechada el 30 de abril de 1824, en la que el Libertador señala: "He comprado una fragata muy buena para armarla en guerra en Guayaquil, y pertenece a Colombia; la manda Spry (Juan - John Tooker - Spry, capitán de navío), y tomará el nombre de "General Santander"”. En una de las páginas donde se encuentra reproducida esta carta (la página del Partido Comunista Colombiano, http://www.pacocol.org/es/Biblioteca/index.htm), figura una nota que señala que se trata de la “Kensington”. Por otra parte, HB también hace referencia a la compra de la corbeta “Kensington” en el Pacífico en 1824. Un documento del 30 de septiembre de 1824 (Quin III 1º, página 104) se refiere a la compra por Bolívar de la fragata “Rekinstons” y al correlativo desarme del bergantín “Colombia” (cuya patente pasó al Congreso”, comprado más tarde) en Huanchaco; es probable que esta fragata sea la misma “Kensington”, dado que no era inusual que los nombres extranjeros fueran desfigurados hasta hacerse casi irreconocibles. BN-HB-Quin-Ot

“Indagadora” (NG). Corbeta/fragata. Antigua corbeta de guerra española, artillada con 26 cañones y botada en los Reales Astilleros de Esteiro, El Ferrol, en 1807(Ot), capturada en 1813 cuando llegó a Santa Marta creyéndola en manos realistas. Allí fue saqueada por el coronel Labatut (Labatú) y luego llevada hasta Cartagena por el alférez de fragata Rafael Tono Llopiz. Formaba parte de la fuerza naval de Cartagena de Indias al llegar la expedición de Morillo en 1815. El embajador español en Estados Unidos, Luis de Onís, en un reclamo a ese Gobierno sobre naves capturadas por los insurgentes fechado el 20 de abril de 1818 (reproducido por FGD), asegura que esta nave tenía el alias de “Casi Mary” y que había entrado a Nueva Orleans, pero ante los reclamos españoles el “tribunal dijo no tener autoridad para juzgar este caso” y la nave siguió en manos de sus captores. JBE-FGD-Ot

“Leander”. Corbeta. Armamento de 17(WB)-18 cañones(CPP-MAV). Desplazamiento de 180(Ot)-200(CPP)-210(MAV) toneladas. Construida en 1800 por Stel Alcarguel, Greeloch (el autor no ha podido determinar el verdadero nombre del astillero, presumiblemente situado en Greenock, tras esta pésima traducción de MAV), Escocia, para Buchanan and Stevens y Cía., de Glasgow (otra traducción de MAV: se trataría de la empresa Buchanan, Steven & Co., de Glasgow, luego llamada Dennistoun, Buchanan & Co.); “había servido de buque mercante y también para el contrabando de armas con Haití. En su última invasión filibustera fue apresado en 1803, en aguas de Barbados, por un corsario francés que lo llevó a  la Isla de Guadalupe, posesión francesa, y allí fue comprado por una casa de Nueva York e inscrito bajo Pabellón Americano” (esta información es también de MAV, de donde se ha tomado el siguiente relato, excepto cuando se aclara otra fuente). Fue contratado en Nueva York por Francisco de Miranda, quien había arrivado allí recientemente, en noviembre de 1805, pero era ayudado por su amigo el coronel William Steuben Smith, inspector de dicho puerto (removido por colaborar con Miranda-WB) a su armador, Samuel O. Ogden (MAV lo llama Ogdem), y rebautizado en honor del segundo hijo del Precursor (Leandro) – sólo MAV señala este supuesto cambio de nombre -. Fue alquilado y armado por Ogden con la artillería indicada (CPP – al igual que WB - señala que esta nave era de propiedad de Ogden, “quien hasta entonces lo había empleado en comerciar con Santo Domingo” y que la nave fue asegurada “en una compañía de Baltimore, solamente contra los riesgos de apresamiento por los cruceros británicos y con designación de la zona peligrosa”, por lo que el ministro español confirmó que “la expedición se dirigía a Venezuela”). Actuó como capitán de la nave Thomas (Tomás-MAV) Lewis, quien junto a su hermano Jacobo Lewis era poseedor de la fragata “El Emperador”, con 40 cañones, y “El Indostan”, con 24 cañones. Miranda había intentado fletar ambas naves pero el precio exigido era demasiado alto, por lo que tuvo que desistir (no obstante, durante su estadía en Haití intentó nuevamente contratar una de ellas, como luego se señalará). CPP se refiere del siguiente modo a ambas naves: “El capitán James Lewis, comandante del barco norteamericano “Indoustan”, de acuerdo con Miranda, partió de Nueva York, llevando también otro buque, el “Emperor”, armado como el primero y ambos con destino a Puerto Príncipe. Según los informes que el 12 de febrero tenía Casa Irujo, Lewis contaba encontrar aquella ciudad guarnecida por dos mil quinientos mulatos que, bajo el mando de Pétion, vivían en el temor de ser muertos por los negros de Dessalines, que ocpaban puntos vecinos, y deseaban emigrar . Esta especie resultó falsa, como se verá luego. Al propio tiempo, que de la salida de los nombrados barcos y de la del “Leander” que iba a Jacquemel, hablábase de la salida del “Louisiane”, cargado sobre todo de artillería y de equipo completo para un regimiento de caballería, con destino desconocido”. La biografía de Ogden en WB coincide con CPP al señalar entre los buques propiedad de Ogden al “Leander”, el “Emperor”, el “Indostan” y el “Diana”. El “Leander” llevaba al principio 192 hombres, incluyendo al propio Miranda (CPP se refiere a 200 hombres en la expedición inicial y WB estima el número de quienes salieron con al nave en 80 a 150 hombres, pero fija el total de los participantes estadounidenses en la segunda expedición en 266). Varias obras detallan a los principales seguidores de Miranda en esta expedición, entre ellas WB, que señala además las supuestas promesas de ventajas comerciales a Ogden y las pérdidas que éste sufrió. CPP asegura que el “Leander” fue despachado la aduana de Nueva York el 23 de enero de 1806 y bajó el río el 26. MAV afirma que el 30 de enero de 1806 ya estaba listo para zarpar desde Staten Island, lo que hizo el 2 de febrero, mientras que WB fecha la partida alrededor del 1º de febrero. El 13 de febrero de 1806 la “Leander” fue detenida por la fragata HMS “Cleopatra”, la cual le permitió continuar después de que Miranda le comunicara “los negocios secretos y de la más alta importancia que estamos a punto de ejecutar a sabiendas y con el consentimiento del gobierno de la Gran Bretaña(CPP). El 18 (MAV; 20 según CPP) de febrero llegó al puerto de Jacmel (Jaquemel), Haití, e intentó nuevamente tratar con Jacobo Lewis, quien comerciaba con esa isla, pero en ese momento se encontraba en alta mar con “El Emperador”, por lo que decidió esperarlo. El 12 de marzo de 1806 se izó en el “Leander” por primera vez la bandera tricolor. El 16 y el 17 de marzo llegaron al puerto respectivamente las goletas auxiliares “Bacchus” y “Bee”, ambas de Philadelphia, remitidas por la casa Gore de Boston que había prometido alquilarlas. El 27 de marzo (WB fecha la partida el 28), ante la falta de acuerdo sobre el alquiler de la nave de Lewis, Miranda zarpó de Jacmel con las tres naves, tras haber pasado parte de las tropas a las goletas. El 11 de abril desembarcaron en Aruba, de donde zarparon el 16. El 27 de abril descubrieron dos naves españolas (CPP señala que se trataba del bergantín “Argos”, de 20 cañones, y de la goleta “Celoso”, de 18 cañones; MAV sustituye erróneamente a la goleta por la corbeta “Ceres” y no brinda datos sobre su artillería) que el 28 entablaron combate y capturaron a ambas goletas (con 60 oficiales y soldados, entre ellos el hijo del coronel Smith), a las que llevaron a Puerto Cabello, mientras la “Leander”, mucho más lenta que las naves españolas, se retiraba a Bonaire, de donde siguió a Granada, donde entró el 28 de mayo tras encontrarse con la HMS “Lily”, con la que pasó a Barbados y finalmente a Trinidad. La HMS “Lily”, junto a la “Leander” y varias naves de la Royal Navy (entre embarcaciones de guerra y transportes, CPP enumera nueve naves inglesas en total – una de las cuales, la “Provost”, fue capturada por el corsario francés “Austerlitz”-, a las que se sumó luego al menos una fragata, la HMS “Bacchante”), participó en la nueva expedición que zarpó de Trinidad el 25 de julio de 1806 hacia la costa venezolana. El capitán Thomas Lewis, tras una fuerte discusión con Miranda, regresó a Nueva York y fue reemplazado por el capitán Atkins, que fue a su vez sustituido por su impericia por un teniente de la Royal Navy(WB). El 3 de agosto desembarcó en la Vela de Coro, Venezuela, pero ante la falta de apoyo popular decidió reembarcarse y levó anclas el 11 de agosto hacia la isla de Aruba, la que ocupó. Los ingleses lo conminaron a retirarse y el 24 de octubre de 1806 el “Leander”llegó a Trinidad junto a la fragata HMS “Seine”. Las relaciones con los británicos fueron empeorando, hasta que el 14 de diciembre de 1806 el Secretario del Gobernador Hyslop de Trinidad ordenó prohibir a los oficiales de la nave el uso público de sus uniformes. MAV señala que poco después, Miranda debió depositar en un almacén de Puerto España la artillería del barco, las armas, municiones y hasta su imprenta; finalmente, el “Leander” fue vendido en subasta pública y con ese dinero el Precursor pagó a los 33 hombres que quedaban a bordo. WB, por su parte, asegura que el 24 de febrero de 1807, los marineros reclamaron al gobernador de Trinidad porque estaban hambrientos y desnudos. Tras una serie de vanas promesas del gobernador, varios terminaron enrolados por la Royal Navy, mientras que el “Leander” fue rematado en septiembre de 1807, sin que Ogden recibiera suma alguna. En el Registro de Lloyd’s correspondiente a 1810 existen una naves de este nombre con aparejo de fragata, construida en Escocia (en un astillero que aparece abreviado como “Grene”) alrededor de 1799, de 185 tons, con calado de 13 pies (el autor considera probable que esta nave fuera la antigua embarcación de Miranda). CPP-MAV-WB-BYU-Ot

“María Francisca”/”La María Francisca”, JMR2 afirma que para el momento de su recapturada por los españoles había sido rebautizada “Venezuela” (GC). Corbeta. Armamento de 22(varios, incluso Beluche en su parte del combate en que fue recapturada, JMR2 al momento de su captura y SG)-24(SG)-26(Ot en la Real Armada) cañones; Beluche aclara en el citado parte que se trataba de piezas entre 9 y 12 libras. Eslora de 37 metros, manga de 10 metros y calado de 5 metros(SG). Tripulación de 98 hombres (al ser capturada, su tripulación española era de 250 ó 260 hombres-JMR2). Si bien CAG parece considerarla de las cuatro corbetas adquiridas con el préstamo inglés, las cuales junto a algunas naves menores formaron bajo el mando del Comodoro norteamericano Danels, se trata de una nave de guerra española tomada por el citado Danels en aguas de Curaçao el 16 de diciembre de 1822 cuando se dirigía con víveres y dinero a Puerto Cabello. FD (citado por SG) afirma que esta corbeta estaba al mando del teniente de navío Vicente Caamaño cuando fue capturada en 1823 (el año de captura sería erróneo) al sur de la isla de Cuba por otra corbeta de mayor artillería y tres bergantines (tomo IX, página 244). SG ha hecho llegar también al autor abundantes datos sobre esta corbeta extraídos del artículo de Alejandro Anca Alamillo "Los buques adquiridos en el extranjero durante el segundo ministerio de Vázquez Figueroa. Apuntes económicos y técnicos", Revista de Historia Naval, año 2003, nº 80, páginas 47 a 64, que transcribiré a continuación. Su quilla fue puesta en 1815 y fue botada en 1816. Adquirida en Burdeos en 1817, anteriomente llamada “Aquiles” bajo bandera francesa. En una época de graves carencias, el ministro de Marina Vázquez Figueroa ordenó a Honorato Bouyon, ingeniero director de Marina, adquirir en secreto cuatro corbetas y otras cuatro unidades menores en Francia. Bouyon se dirigió a Burdeos y utilizó como tapadera de la operación a la Real Compañía de Filipinas, cuyo representante en esa ciudad, el señor Chegaray, compró las corbetas “María Isabel” y “María Francisca”, las goletas “Galga” y “Fama” y el bergantín goleta “Nereida”, pagando un total de 5.011.416,91 reales de vellón, de los cuales  3.335.430,15 fueron por las dos corbetas, construidas por la casa Couran Hermanos. El 17 de julio de 1817 zarparon de Burdeos rumbo a La Coruña (para no despertar sospechas se dirigieron allí en lugar de a El Ferrol) ambas corbetas y la goleta “Galga”, todas con capitanes y tripulaciones franceses. La “María Francisca” y la “Galga” llegaron a destino el 19 de agosto a las 12 de la mañana. Debían dirigirse rápidamente a El Ferrol para embarcar la dotación española y partir a Cuba, pero el comandante francés decidió no entregar las naves hasta la llegada de la otra corbeta, de la que se habían separado el 11 de agosto por un temporal. La “María Isabel” llegó finalmente el 23 de agosto con su comandante francés Halbran, que era el jefe de la división y entregó las tres naves. A pesar de las prisas, las naves permanecieron fondeadas en El Ferrol hasta su zarpada rumbo a La Habana el 15 de octubre. Alguna fuente atribuye erróneamente a ambas corbetas haber sido construidas en 1816 en La Habana por Bouyon. Esta corbeta participó en el combate contra la escuadra española mandada por Laborde en las afueras de Maracaibo el 1º de mayo de 1823 (frente a Puerto Cabello), en el que fue capturada junto a otra corbeta grancolombiana (la "Carabobo"/"Zafiro"). En la página 244 del tomo IX de FD hay una descripción de la batalla y listados de ambas escuadras; allí se afirma que esta nave era el buque insignia del comodoro Danels(SG). Para el 8 de junio de 1823, el informe español la consideraba “buena de fondos” pero “incapaz de salir a la mar” por haber sufrido mucho en obras muertas (es decir, en condición similar a la también presa “Carabobo”). Por su estado, primero fue habilitada en Puerto Cabello y más tarde enviada para reparar totalmente en La Habana. AvM cita una fuente que menciona la recaptura de esta nave por las corbetas grancolombianas “Bolívar” y “Boyacá” el 24 de abril de 1824 (día de la captura de la “Ceres”) - F.A.Varez, "Historia Naval de Venezuela", Tomo III, 1989 - y la "Exposición del Secretario de Marina presentada al Congreso de 1826”, según la cual esta corbeta no estaba operativa, pero el autor no ha encontrado elementos que apoyen esta supuesta recaptura (se trataría del tercer cambio de bandera en tres años), a pesar de que las fuentes consultadas la destacarían, especialmente si se hubiera producido el mismo día de la captura de otra corbeta española. Por el contrario, una fuente española señala el desarmo de esta nave (de la Real Armada) el 31 de octubre de 1825. CAG-EGM-FD-SG-TaB-AvM-JMR2-Ot

“La Norisa” (NG). Corbeta. Comprada el 12 de febrero de 1813 al comerciante antillano Roberto Sutherland por el comisionado de Cartagena en Puerto Príncipe Felipe Mauricio Martín. Su costo fue de $ 26.000, a los que se sumaron otros $ 10.170 en pago de armas y provisiones. Al llegar a Nueva Granada, Martín fue detenido por los españoles, quienes “confiscaron la nave y su carga, quedándose la república con la deuda”. Sólo se ha encontrado referencia a esta nave en la obra de Llano Isaza citada en Ot. Ot

“Orinoco” (GC). Corbeta corsaria matriculada en La Guayra. Tripulación de 82 hombres, aunque al momento de su entrega a las autoridades españolas sólo había 43 a bordo. A las cinco y cuarto del 2 de diciembre de 1823 apareció esta corbeta frente a San Juan de Puerto Rico con una bandera española en el palo mayor, sobre otra bandera “venezolana”. El práctico del puerto, el capitán del puerto Juan de Dios Robión y quince soldados la aboradron y se hicieron cargo de la nave. Al interrogar a sus tripulantes, se constató que no había a bordo ningún oficial, ya que habían sido dejados junto al capitán en el puerto de San Bartolomé, cuando la tripulación cortó los cables y zarpó. Algunos tripulantes descendieron en botes en ese puerto, otros 15 en Santa Cruz y los restantes 43 entregaron la nave en Puerto Rico. Según ese interrogatorio, los armadores del corsario eran el capitán Natal o Natta (FGD estima que se trataría de Guillermo Nutter) – vecino de San Bartolomé -, Mr. Forner – vecino de Santo Tomás – y Mr. Liney – vecino de La Guayra -. Tras el motín, actuó como capitán el escocés Jaime Wilson, de 26 años. Si bien las autoridades perdonaron la vida a los amotinados, el 19 de diciembre de 1823 les ordenaron abandonar la isla. La corbeta fue ofrecida en remate en tres oportunidades desde ese mismo mes, hasta ser finalmente adquirida el 23 de enero de 1824 en la suma de 2.000 pesos fuertes ofrecidos por José Furull en representación de Narciso Comas. Poco antes, el fiscal señalaba que la corbeta “está haciendo agua, su deterioro es diario y progresivo; por consiguiente lo son los costos que está ocasionando con la gente que debe estar a su bordo cuidándola. No puede valer en el día lo que cuando se tasó ni deben permitirse dilaciones que conspiren a su total ruina”. FGD

“Pichincha” (GC). Corbeta. Armamento 18 piezas de a 18 libras(ArCo 1828). El Libertador Bolívar anunció a Francisco de Paula Santander su compra en Guayaquil el 6 de agosto de 1823 (mediante carta del mismo día) para reemplazar a la “Bomboná”. La definía allí como una “corbeta de guerra nuevecita”, para el servicio de estos mares”. Se trataba de una nave de origen francés, adquirida en 25.000 duros, que se abonarían con un empréstito a cargo de la provincia de Guayaquil. El fiador de esta adquisición fue Vicente Roca. Estaba en servicio al 30 de septiembre de 1824. Participó desde el 7 de enero de 1825 en el bloqueo del Callao. Aparece en servicio en la “Exposición del Secretario de Marina presentada al Congreso de 1826”, citada por AvM y JH, aunque no figura en la de febrero de 1827 (ver las fuentes en la aclaración adicional 9º). Al mando de Juan Ignacio Pareja, participó junto a la “Guayaquileña” contra la corbeta peruana “Limeña” el 31 de agosto de 1828 en el combate de Punta Malpelo (todas las fuentes ecuatorianas consultadas excepto Ec – que afirma que “se retrasó y no pudo participar en las acciones” - omiten su presencia; es indudable que su rol fue poco feliz: JMR2 señala por ejemplo que “no auxilió a la goleta”). Ec afirma que para ese entonces se trataba de una nave “vieja”. El 6 de noviembre de 1828 se presentó en Paita, con su tripulación sublevada contra el Libertador Simón Bolívar, y se puso a disposición del Perú (tal vez esta defección explique su falta de participación efectiva en el combate de Punta Malpelo, máxime cuando JMR2 señala que la sublevación se produjo en Panamá en el mes de septiembre, es decir, a poco de ese hecho de armas). Bolívar dedicó a la sublevación de esta corbeta varias referencias en su correspondencia. Así, en carta al general José Antonio Páez fechada el 19 de noviembre de 1828, refiere que: “Acabo de tener la desagradable noticia por Cartagena que la corbeta "Pichincha" se ha sublevado su tripulación en la rada del Istmo, pero se me dice también que el comandante general Sardá había salido personalmente en su alcance.” Al día siguiente, en otra misiva, esta vez dirigida al general Mariano Montilla, explica la necesidad de enviar la “Colombia” al Pacífico junto a una nave menor “porque la “Pichincha” nos hace notable falta.” Ec-EcI-Pe-ArCo-HB-JMR2-HMP-MGC-Quin-OS-AvM-PCCo

“Protectora” (GC). Corbeta inglesa. Llegó en 1825 a Cartagena (con posterioridad al 26 de octubre). Seguramente estaba destinada a la escuadra que navegaría hasta Cuba. Probablemente estuviera “completamente equipada” y tuviera “una brillante tripulación”. No se han obtenido datos sobre esta nave en otras fuentes. CAG

“Tapperheten” (GC) podría haber sido llamado brevemente “Bolívar” (ver aclaración adicional 9º). Navío de línea. Su nombre significa (en sueco) “Valor” o “Valentía” y fue el primero en llevarlo en esa armada. En la escuadra sueca su armamento era de 60 ó 62 cañones, compuesto por 26 piezas de a 24 libras, 28 de a 18 libras y 8 de a 6 u 8 libras. Eslora de 167 pies suecos (49,6 metros), manga de 45 pies suecos 9 pulgadas (13,59 metros) y calado de 19 pies suecos 6 pulgadas (5,79 metros). Su quilla fue puesta el 31 de agosto de 1785 (día en que se botaron el navío de línea “Manligheten” y la fragata “Eurydice”, también ofrecidos a la Gran Colombia) y fue botado en Karlskrona por Fredrik Henrik af Chapman el 21 de octubre de 1785. Este navío combatió contra los rusos en las batallas de Öland (26 de julio de 1789), Revel (13 de mayo de 1790, en la cual varó junto al “Riksens Stäander” durante la retirada de la flota sueca, pero pudo ser reflotado tras tirar por la borda 42 de sus cañones) y del guantelete de Viborg (3 de julio de 1790). Con los recursos del “empréstito inglés” (HSu señala que se trataba del otorgado por Goldsmith) por 24 millones de pesos, en agosto de 1824 el Estado colombiano contrató con Juan Bernardo (Johann Bernhard) Elbers la compra de dos buques de guerra construidos en Suecia: un navío de 74 cañones (según JBE y la "Exposición del Secretario de Marina presentada al Congreso de 1826” citada por AvM, aunque su armamento según las fuentes suecas era muy inferior) y una fragata de 44 (46 según la citada “Exposición”) cañones, contratados con oficiales y tripulación. Otra pareja similar (un navío y una fragata), no fue entregada debido a la presión rusa (en defensa de los intereses de la Corona española). El “Tapperheten” fue comprado a Suecia en 1825 (HSu fecha el contrato el 18 de marzo de ese año). Según CAG, llegó a Cartagena poco después del 26 de octubre de 1825 (fecha de arribo de la fragata “Chapman”); HSu afirma que ambas naves, tras pasar por Londres, llegaron a Cartagena en noviembre de 1825, mandadas por el capitán comodoro Gyllengranat. Con seguridad ambos barcos estaban destinados a la escuadra que navegaría hasta Cuba(CAG). CAG afirma que “Todas las naves completamente equipadas y una brillante tripulación compartían el mismo destino. Una vida no conocida antes se vivía en el puerto con la presencia de tales navíos, dando un ejemplo de ritmo y disciplina a los marinos de guerra colombianos; con posterioridad (CAG escuchó) a sus oficiales, en reiteradas oportunidades, elogiar el orden y aseo de las embarcaciones suecas”. Con fuerte desprecio hacia los jefes grancolombianos, CAG afirma que “Dichas apreciaciones eran compartidas por los dos almirantes de la armada nacional”, Clemente, jefe de la escuadra, y Padilla, “aunque justo es decir que dichos conceptos no significaban mucho pues ninguno de los dos era competente para emitir un juicio acerca de un barco de guerra”. En enero de 1826, el gobierno decidió no recibirlos debido a que no cumplían con las especificaciones pactadas, la calidad de los materiales y por tener una edad superior a los cuatro años(JBE). Lo anterior ocasionó un largo litigio con el Estado, que Elbers terminó por perder, lo cual lo dejó cerca de la ruina(JBE). En marzo de 1826 este navío y la fragata “af Chapman” estaban en New York. En este mismo sentido, Fernando Serrano Mangas (citado por SG), en su artículo “La Armada española frente a la oleada de corsarios colombianos de 1826”, de la “Revista de Historia Naval”, nº 2, año 1983, menciona que en 1826 un navío, una fragata, dos corbetas y un bergantín de procedencia sueca se encontraban reparándose en Nueva York. Para mayores datos sobre el acuerdo con Suecia, puede verse la aclaración adicional 10º. CAG-JBE-Su-HSu-JH-SG-AvM-Ot

“Tarántula” (GC). Corbeta. No operativa, capturada a España según la "Exposición del Secretario de Marina presentada al Congreso de 1826. F.A.Varez, "Historia Naval de Venezuela", Tomo III, 1989, citado por AvM, la menciona como corbeta. En realidad, se traba de un mercante capturado por la “Bolívar” (ver en su historial). AvM

“Urica” (GC-VE). Corbeta(la mayoría de las fuentes)/bergantín(Ot 1823 y un documento de mayo de 1824, mes en el que aparece como corbeta en otro documento). Armamento de 18(CAG 1825)-20(Set 1823) cañones. Demasiado vieja, fue rehabilitada y vendida por los ingleses(CAG). Fue una de las cuatro corbetas adquiridas con el préstamo inglés. Junto a algunas naves menores, bajo el mando del Comodoro norteamericano Danels, habría combatido contra la escuadra española en las afueras de Maracaibo en el combate del 1º de mayo de 1823. En servicio en octubre de 1823. En mayo de 1824 la “Urica” estaba en Puerto Cabello; su comandante era Fleury Bentley y su cirujano W. Taylor (según documentos sintetizados en el “Boletín del Archivo General de la Nación”, publicado por el Ministerio de Justicia de la República de Venezuela, Tomo XLVI, Nº 184, correspondiente a los meses de abril a junio de 1959). En 1824, convoyó tropas al puerto de Chagres comandada por John D. Danels y en 1825 cruzó las costas de las islas Española y Puerto Rico al mando del comandante G. Pilot. Desde finales de septiembre de 1825 se encontraba en la bahía de Cartagena con el grueso de la armada colombiana, bajo el mando del Almirante Clemente (CAG lo llama Clementi), con el fin de prepararse para una expedición a Cuba. Durante varios meses estas naves estuvieron haciendo ejercicios en el puerto, para regocijo de los buques de otras naciones. Como es fácil suponer, la expedición no se realizó, lo que, con toda seguridad, era lo mejor. (la descripción de la nave, su adquisición, su servicio en la escuadra de Danels y el relato de la escuadra destinada a la expedición cubana están extraidos de CAG). EEMC señala que estas operaciones fueron en apoyo de las acciones contra San Juan de Ulúa y se extendieron desde el “15 de Septiembre de 1825 en que salieron (esta corbeta y otras dos) de Puerto-Cabello y Cumaná con destino al Golfo Mejicano y escala en Cartagena para reunirse al cuerpo principal de la escuadra hasta fin de enero de 1826”. Aparece en servicio en la "Exposición del Secretario de Marina presentada al Congreso de 1826”, citada por AvM y JH, y como nave operativa en 1827(AvM y JH, según los reportes citados en la aclaración adicional 9º). En febrero de 1829 estaba a la espera de ser habilitada para viajar al Pacífico junto a las fragatas “Colombia” y “Cundinamarca”, así como la goleta “Independencia”, aunque los españoles no descartaban que junto a ellas intentara atacar a la fragata “Iberia” que se esperaba en La Habana proveniente de la península ibérica o que pasaran a Estados Unidos para habilitar, dadas las carencias de marinería y materiales(PTC); en el artículo sobre la “Colombia”, puede consultarse parte de la correspondencia de Bolívar sobre la expedición al Pacífico, proveniente de PCCo. A continuación, el relato de la participación de la “Urica” en la expedición al Pacífico, tomado de Bel. El 25 de agosto de 1829, comandada por el capitán inglés Tomás Brown, esta corbeta zarpó de Puerto Cabello junto a la fragata “Colombia” con destino a Guayaquil, a través del Cabo de Hornos. Los oficiales colombianos observaron “actos sospechosos” del comandante Brown, quien “comenzó con actos de resistencia pasiva apenas levadas las anclas. Desde el comienzo (...) comenzó a quejarse de que su barco hacía agua, lo cual pudo constatarse era exagerado; no obstante ello, el Contraalmirante Beluche ordenó reparar la “Urica” sin suspender el viaje y además entregó al Comandante Brown cierta suma de dinero para pagar cualquier trabajo urgente en el primer y más cercano puerto que arribara (...). Pasado Río de Janeiro y frente al puerto de Río Negro, las aviesas intenciones del Comandante Brown se hicieron ostensibles. En este sitio, maliciosamente hizo encallar la nave para tener el pretexto de desmantelarla, en contra de las respetuosas observaciones de sus subalternos colombianos.” Más tarde, al llegar a la boca del Río de la Plata, manifestó confidencialmente su deseo de regresar a Puerto Cabello a un oficial colombiano, “que lo dio a conocer a sus connacionales, que lastimados en lo profundo de sus sentimientos patrios y de su honor militar se dispusieron a conminar al Comandante Brown para evitar tamaña ignominia.” Brown no sólo se negó a oirlos sino que “intimó arresto al oficial Cruz que le había dirigido la petición y disparó su pistola contra el Teniente Uribarri” (veterano de la batalla naval de Maracaibo), quien “salvó la vida porque la pistola no dio fuego. Entonces, por una situación paradojal, fue necesario corregir la cobardía e insurrección del jefe Brown contra el alto mando, con la insurrección de los oficiales y tripulación de la corbeta “Urica”; se produjo un motín a bordo, que culminó con el arresto del Comandante inglés y de todos los tripulantes de su nacionalidad, a la par que la entrega del mando al oficial más antiguo, señor Paredes. Los jefes de la insurrección: Teniente de Fragata Benito Paredes, Alférez de Navío Francisco Urribarri y Teniente de Infantería de Marina José Antonio Cruz, firmaron un acta a 23 de Diciembre de 1829, a la vista de Montevideo, para dar cuenta a sus jefes el Contraalmirante Beluche y Estado Mayor General de Marina de las causas y motivos que los llevaron a romper la subordinación impuesta por la disciplina. Tanto el Comandante Brown como los oficiales insurrectos acudieron a las autoridades de Montevideo para que dirimieran el problema surgido en la “Urica”; pero, dichos funcionarios, con gran acierto y tacto se negaron a participar en la controversia, limitándose a brindarle asilo al Comandante depuesto y a practicar una insepcción ocular en la nave, para determinar su estado y ofrecer la cooperación necesaria para su reparación a fin de que pudiera continuar viaje, pues, los peritos conceptuaron que en las condiciones en que se encontraba no podía, ni regresar a Puerto Cabello, ni doblar el Cabo de Hornos para dirigirse a Guayaquil.” En febrero de 1830, pocos días después que la fragata “Colombia”, la “Urica” arribó a Guayaquil (IIIS asegura que sólo la “Colombia” pudo cruzar al Pacífico, lo cual concuerda con su servicio posterior en la armada venezolana). Ese mismo año, tras la separación de la Gran Colombia, esta corbeta quedó al servicio de Venezuela. Fue dada de baja en 1832 y luego vendida. Bel-CAG-PTC-PCCo-Set-DicEc-AvM-JH-EEMC-Ot

“Venezuela” (GC). Corbeta. JMR2 afirma que la “María Francisca” (VER) había sido rebautizada de este modo antes de su recaptura por la Real Armada el 1º de mayo de 1823. JMR2

“Venezuela” (GC). Fragata. Armamento de 28(CAG 1825)-36(Set 1823) cañones. En servicio en octubre de 1823(Set). El 30 de enero de 1824, esta fragata llegó a Cartagena desde La Guayra con cuatro alumnos para la Escuela Náutica de Cartagena(IIIS). Desde finales de septiembre de 1825 se encontraba en la bahía de Cartagena el grueso de la armada colombiana, bajo el mando del Almirante Clemente (CAG lo llama Clementi), con el fin de prepararse para una expedición a Cuba. La flota estaba compuesta por una fragata pequeña, tres corbetas, dos bergantines y algunas goletas. La fragata, llamada “Venezuela”, no era más que una vieja nave francesa, de notable altura, corta y de aparejos viejos. Se veía tan fea como era malo su velamen. La marinería, seguramente, la llamaría “fantasma del mar”. Acababa de llegar de un viaje a Nueva York, el único que realizara en mucho tiempo, no existiendo la posibilidad de que hiciese otros. Durante varios meses estas naves estuvieron haciendo ejercicios en el puerto, para regocijo de los buques de otras naciones. Como es fácil suponer, la expedición no se realizó, lo que, con toda seguridad, era lo mejor. (la descripción de la nave y el relato de la escuadra destinada a la expedición cubana están extraidos de CAG). Aparece en servicio en la “Exposición del Secretario de Marina presentada al Congreso de 1826”, citada por AvM y JH, pero ya no en la de 1827 (ambas citadas en la aclaración adicional 9º). JH señala que ya no aparece en servicio efectivo como fragata en 1829. CAG-AvM-JH-IIIS-Set

“Victoria” (VE-GC). Corbeta. 546 toneladas(AvM). Antigua mercante inglesa “Emerald”, comprada el 24 de abril de 1818 por Luis Brión a Juan Dixon en 9420 libras esterlinas(AvM). El 24 de julio de 1818, en la isla de San Martín, a bordo de esta nave el Comandante en Jefe de la Armada Venezolana, Brión, avaló con un pagaré de 36.000 libras esterlinas “la entrega de piezas de artillería, municiones, armas largas y cortas, uniformes y sables de caballería,” contratados por Luis López Méndez en Londres a la casa de William Graham. Estos pertrechos, luego conducidos por la escuadra a Angostura, fueron utilizados en la campaña que concluyó con la batalla de Boyacá y la toma de Santa Fe de Bogotá. El 14 de marzo de 1819 se encontraba fondeada en el Golfo de Santa Fe, siempre como buque insignia de Luis Brión. En una carta de Brión a Bolívar, fechada el 4 de enero de 1820, hace referencia a la pérdida de esta corbeta: “La corbeta “Victoria” está enteramente perdida, esto es el casco, porque se ha salvado todo lo demás; murieron 83 marineros de resultas de dar a las bombas por el espacio de 6 semanas sin intermisión; la tabla de alefriz parece que se largó de cinco a seis varas, y con el fuego violento en Barcelona cogió más daño. Cuando salió el tal señor (Nicolás) Joly de esta isla (Margarita) con la corbeta, no hacía ella una gota de agua, y regresó haciendo 7 pies la hora”. AvM afirma que se perdió al entrar a Juan Griego (Isla Margarita) el 6 de enero ó el 2 de mayo de 1820. La segunda fecha se contradice claramente con el documento citado, mientras que la primera estaría levemente postdatada. ALB-AvM

“Zafiro”(EGM-Set 1822)/”Zafir”(Set 1823) (GC). Corbeta. Ver “Carabobo”

Aclaraciones adicionales:
            1º) Existen diversas referencias del Libertador Bolívar a la supuesta compra de cinco navíos de línea de 64 cañones a principios de 1818 (por la fecha, no tendría relación directa con el “Esperanza”). En el “Archivo del General José Antonio Páez 1818-1820”, tomo I, Biblioteca de la Academia Nacional de la Historia, Caracas, 1973, consta una carta de Bolívar a Páez fechada el 7 de junio de 1818, en la cual se refiere a esta adquisición: “por cartas de Londres del 15 de febrero de este año (...) he sido informado que nuestro agente de negocios en aquella corte ha contraído un crédito de doscientas mil libras esterlinas, con las que deben comprarse cinco navíos de línea de 64 cañones cada uno, perfectamente tripulados y abastecidos, que debían ser mandados por un célebre marino inglés, y debían dirigirse sobre nuestras costas, después de haber batido la expedición que se prepara en Cádiz.” ALB contiene similar mención en una carta de Simón Bolívar al almirante Luis Brión, fechada el 12 de julio de 1818: “Nuestro Diputado en Londres me participa oficialmente, que ha comprado allí cinco navíos de 64, que estarán muy pronto sobre nuestras costas. Aunque yo no veo esta compra como útil para Venezuela, que no puede mantener buques de tanto porte, es indispensable que V.E. disponga de ellos, dirigiendo sus avisos a las colonias, a fin de que tengan noticias de V.E.” En http://antiescualidos.com/bolivar/ca293.rtf y PCCo, aparece otra carta de Bolívar, dirigida al general Pedro Zaraza, casi contemporánea, ya que está fechada el 5 de julio de 1818, en la cual el Libertador señala que “nuestro diputado en Londres (...) ha comprado para Venezuela cinco navíos de línea de 64, que, según sus disposiciones, estarán sobre nuestras costas de un momento a otro”. Anteriomente, en una misiva fechada en San Félix el 14 de junio 14 de 1817, dirigida al general Manuel Piar, la referencia a las naves que vendrían del Reino Unido era menos concreta: “Brion me participa la pronta arribada de Mac-Gregor, con siete buques mayores cargados de armas y municiones, procedentes de Baltimore, que viene a incorporarse con Brion y con nosotros.” En otras dos cartas posteriores al general Zaraza, ambas fechadas en Angostura (copiadas de PCCo), el Libertador se refiere a los cinco navíos. La primera de ellas, del 14 de julio de 1818, hace referencia a “los cinco navíos que esperamos de Inglaterra, de un momento a otro, con 2.000 hombres de desembarco”; en la segunda, del 9 de agosto de 1818, el Libertador se refiere a “la venida de la expedición inglesa, que he anunciado a V. S. antes, y que probablemente está para llegar a nuestras costas. El general Mac Gregor, con los cinco navíos de línea y 2.000 hombres de tropas reclutados por nuestro diputado en Londres, sé, por cartas fidedignas, que estaba ya próximo a dar la vela de Escocia.” En otra misiva desde Angostura, del 21 de setiembre de 1818, esta vez para el general José Tadeo Monagas, se hace referencia a que el 11 de septiembre el coronel Barroso informó sobre “las órdenes dadas por el jefe español de Barcelona (…) con motivo de hallarse frente de aquella plaza unos buques independientes (…) Los buques que se hallan frente de Barcelona probablemente son los que conducen la expedición inglesa del general Gregor. que antes he anunciado a V. S. Esta conjetura es la que me hace prevenir a V. S. que obre conforme a las circunstancias, y que se aproxime a la costa para informarse de si efectivamente son o no buques nuestros; pues si son, debe V. S:, favorecerlos todo lo posible, cooperar con ellos, llevar todo el ganado posible y practicar cuanto sea necesario.” Luego, estos cinco navíos parecen desvanecerse; cuando el 31 de enero de 1819, en otra carta a Brión citada en ALB, el Libertador se refiere a embarcaciones provenientes de la rubia Albión, no hace referencia alguna a estos cinco buques: “Además de los 4.000 hombres que hemos reclutado en Inglaterra vienen también varios buques de guerra para el Gobierno, entre ellos dos fragatas. La navegación de Inglaterra a aquí ha sido tan feliz, que los primeros transportes han llegado en 23 días.” En similar sentido, Juan Bautista Sosa y Enrique Arce, en “Compendio de Historia de Panamá”, editado originalmente por el Diario de Panamá, Panamá, en 1911, hoy en la Biblioteca Virtual Luis Angel Arango, señala que la expedición del general escocés Gregor Mc Gregor recién salió del Reino Unido en diciembre de 1818, con dos fragatas y un bergantín armados en guerra, tripulados por 417 hombres. Tras tocar en Santo Domingo y los cayos de San Andrés, esta expedición llegó el 8 de abril de 1819 a la visa de Chagres y cerca del 10 de ese mes tomó Portobelo, que fue pronto recapturada por el general español Alejandro Hore (quien violó la capitulación firmada y apresó a los 340 ingleses que estaban en la plaza). Puede observarse que los famosos cinco navíos de línea se transformaron finalmente en apenas dos fragatas y un bergantín (en Venezuelatuya se hace ascender la expedición de McGregor a seis buques con más de 500 hombres). Las cartas mencionadas en esta aclaración cuya procedencia no se señala han sido extraidas de PCCo.
            2º) En el artículo “Una mirada retrospectiva a nuestra Marina de Guerra”, en ArCo, aparece una más probable referencia al navío “Esperanza”, al señalar que “con parte del cuestionado empréstito en especie, que Francisco Antonio Zea obtuviera en marzo de 1822 en París, en su condición de Agente Diplomático en Europa según nombramiento que le hiciera el Libertador en Angostura en diciembre de 1819, se planea dotar a la Armada de importantes unidades de guerra, operación que resultó un fiasco, al ser un incumplido norteamericano el designado para suministrarlas.”
            3º) HMA1 señala que el 23 de abril de 1825 había en Cartagena de Indias dos fragatas, ds corbetas, un bergantín y dos goletas, lo cual no concuerda exactamente con los datos que surgen de esa lista.
4º) En ALB aparece también una carta de Brión a Bolívar, ya citada, fechada el 4 de enero de 1820, en la cual menciona “los dos buques de guerra que debe traer el General D’Evereux, uno de ellos de 28 cañones (se trataría de una corbeta); este general dilata mucho. En su última comunicación de 28 de septiembre (de 1819) me dice que estaría en esta isla (Margarita) a fines de noviembre”. El autor no ha podido obtener más datos acerca de esa corbeta, pero podría tratarse de alguno de los transportes de la Irish Legion (Legión Irlandesa) comandada por John Devereux (D’Evereux). Según el artículo “Crusaders for Liberty or Vile Mercenaries? The Irish Legion in Colombia”, de Matthew Brown, publicado en http://www.irlandeses-org/, para esta Legión fueron reclutados más de 1700 irlandeses que cruzaron el Atlántico en dos docenas de naves especialmente contratadas. 
5º) Según Venezuelatuya, en una fecha no determinada (pero la partida no pudo ser anterior a octubre de 1821 ni el regreso posterior a junio de 1822) el Gobierno de la República envió a John Daniel Danels a Estados Unidos en solicitud de un buen barco de guerra. Tras realizar lo encomendado por el gobierno republicano Danels, regresó en breve tiempo con una corbeta armada en guerra, pertrechos y víveres para 6 meses. Probablemente se trate de una de las corbetas ya incluidas en la lista (la misma fuente señala que posteriormente se envió a Danels a adquirir la nave que después fuera la “Bolívar”, por lo que la identidad de ambas naves queda descartada).
6º) Tx menciona entre sus documentos uno de junio de 1825 relativo a la persecución por naves francesas, en aguas cercanas a Gibraltar, de una corbeta colombiana, la “Isabel”. Ante la falta de otra información, el autor ha preferido agregarla a estas aclaraciones y no incorporarla en el listado de naves grancolombianas.
7º) Bel transcribe parcialmente una carta de Bolívar al General Páez, probablemente del año 1829, en la que refiriéndose a la necesidad de enviar naves al Pacífico ante el litigio con Perú asegura que “nosotros (la Gran Colombia) tenemos además dos corbetas y un bergantín en el mar del Sur”. Puede tratarse de un simple error del Libertador, ya que no hace referencia a las goletas grancolombianas que indudablemente existían en ese océano, pero el autor ha preferido dejar constancia de que sólo ha confirmado la existencia de una de tales corbetas, la “Pichincha”, excepto que la “Guayaquileña” (clasificada mayoritariamente como goleta) efectivamente correspondiera a esta categoría.
            8º) En el informe del cónsul de Suecia en Philadelphia, Severin Lorich, despacho 831 del 4 de agosto de 1823, titulado “Observaciones sobre Colombia, su Gobierno, etc.” (en internet, extraido de RA, Americana, Förenta Statecna, Svenska konsulers skrivelser, Philadelphia, 1784-1833), aparece un listado de la marina de guerra grancolombiana, comandada por Padilla, que se reproduce a pesar de su probable inexactitud en los detalles: una fragata de 44 cañones (la “Venezuela”, única fragata, estaba mucho menos artillada), cinco corbetas de 20 a 24 cañones, siete bergantines de 12 a 18 cañones, 6 goletas de no más de 6 cañones.
9º) John Houghton ha comunicado al autor que una publicación oficial británica, “British and Foreign State Papers 1825-1826” (vol. 13, London 1827), página 1099, reproduce una lista de la escuadra colombiana que forma parte del “Report of the Minister of Marine to the Congress of Colombia, 9 January 1826”. Dicha lista incluye un navío de línea (“Bolívar”) y cuatro fragatas (“Colombia”, “Cundinamarca”, “Congreso” y “Venezuela”), así como cinco corbetas y varias naves menores. El autor de esta lista concuerda con Houghton en la probabilidad de que el navío de línea “Bolívar” sea el “Tapperheten” (puede verse también  en la entrada correspondiente al “Bolívar” la carta del Libertador en la que menciona la adquisición del navío que llevaba su nombre) y la fragata “Congreso” la “Chapman”, antes de que el gobierno rechazara ambas naves suecas (ni el navío ni la “Congreso” aparecen en "British and Foreign State Papers 1826-1827" (vol 14, London 1828, p. 1137), que incluye el "Report of the Minister of Marine to the Congress of Colombia" del 7 de febrero de 1827). Dado que el nombre de “Congreso” fue precisamente el elegido por Ramsay para bautizar una fragata llamada “Chapman” al ser adquirida por las Provincias Unidas del Río de la Plata, la identidad entre ambas “Chapman” parece casi segura. JH
10º) En la introducción a CAG, fechada en 1979 y firmada por el embajador sueco en Colombia Hans E. Skold, se afirma que otras dos naves de la escuadra sueca iban a ser adquiridas por la marina de la Gran Colombia, pero tras la entrega del “Tapperheten” y la “af Chapman” se anularon las futuras ventas de otras embarcaciones de guerra, debido a la actitud amenazadora del representante ruso ante la Corona sueca, en apoyo de la denuncia del embajador español en Estocolmo (eran los tiempos de la Santa Alianza). También se señala allí que el propio Rey de Suecia estaba involucrado en dicha venta.
            HSu brinda los nombres de las dos naves no entregadas, cuyos datos se han tomado de otra fuente:
"Manligheten" (1º de su nombre). Navío de línea, construido en Karlskronavarvet por Fredrik Henrik af Chapman. Su quilla fue puesta el 9 de julio de 1785 y fue botado el 31 de agosto de 1785 (mismo día de la puesta de quilla del “Tapperheten” y de la botadura de la “Eurydice”). Eslora de 49,6 metros, manga de 13,66 metros y calado de 5,92 metros. Armamento de 60-62 cañones, compuesto por 26 piezas de a 24 libras, 28 de a 18 libras y 8 de a 6 libras. Dado de baja en 1864. Su
"Eurydice". Fragata. Construida en Karlskronavarvet por Fredrik Henrik af Chapman. Comenzada el 9 de julio de 1785 y botada el 31 de agosto de 1785. Eslora de 46,3 metros, manga de 11,9 metros y calado de 5,2 metros, 1345 toneladas. Armamento de 40 cañones, compuesto por 26 piezas de a 24 y 14 de a 6 libras. Combatió contra los rusos en Öland el 26 de julio de 1789, Reval el 13 de mayo de 1790 y Viborg el 3 de julio de 1790. Dada de baja en 1858. Su
Contrariamente a la pareja entregada a la Gran Colombia, ambos buques tuvieron una larguísima sobrevida.
11º) JMR1 señala que la escuadrilla del coronel José Padilla para conducir desde Cartagena y Santa Marta tropas y equipo para el ejército de Riohacha en 1822 incluía una corbeta, cuatro bergantines, ocho goletas y otros barcos menores, a los que se sumaron tres bergantines y una goleta de guerra de los corsarios Courtois y Fraiguere de la isla de Vieja Providencia.
12º)  En la carta de Bolívar al general Zaraza fechada en Angostura el 14 de julio de 1818, ya citada en la aclaración primera, se hace referencia a otras naves que no han podido ser identificadas por el autor, ya que se afirma que “El Almirante (Brion) ha dejado en las Antillas, depositado en almacenes, cuanto condujeron las dos últimas corbetas inglesas despachadas por nuestros agentes en Londres. El Almirante saldrá Inmediatamente a llenar una comisión importante. La escuadra se ha aumentado considerablemente, y (…) aguardamos dos fragatas de guerra que ha ido a buscar a los Estados Unidos el coronel Campbell.” Es decir, dos corbetas inglesas efectivamente llegadas con equipo (una de ellas podría ser la “Victoria”) y dos fragatas de guerra que se buscarían en Estados Unidos. 
13º) En una carta de Bolívar al coronel Daniel Florencio O’Leary, fechada el 8 de diciembre de 1824, el Libertador afirma a su interlocutor desde el Perú: “Ya Vd. sabrá que vienen dos buques grandes de Inglaterra para acá. A consecuencia no queremos que se compre la “O’Higgins” ni nada. Todavía no recala por aquí la escuadrilla de Chile, no sé que se ha hecho”. De esta carta surge la referencia a dos naves “grandes” adquiridas en Inglaterra para su uso en el Pacífico (de las cuales el autor no ha conseguido mayor información) y a una posible gestión para la adquisición de la fragata chilena “O’Higgins”, sobre la cual tampoco se ha encontrado mayor información. PCCo
            14º) EEMC contiene un informe (anterior al 19 de enero de 1819) en el cual se afirma que “El Presidente de Colombia ha pasado un mensaje al congreso solicitando permiso para enajenar los buques colombianos y principalmente las dos fragatas construidas en los Estados Unidos, que el ministro inglés ha solicitado que se vendan a su gobierno(la información sobre las tratativas relativas a las fragatas “Colombia” y “Cundinamarca” se amplían en la aclaración adicional segunda de la sección mexicana). La comisión de la cámara de representantes cuyos miembros me han informado reservadamente del negocio, dio su dictamen oponiéndose a que se enajenen dichas fragatas, y mucho más a que se vendiesen a la Inglaterra haciendo en esto traición a los Estados Unidos que franquearon sus modelos reservados: proponiendo que se disen a México por cierto tiempo para que no se inutilizasen mientras Colombia podía equipararlas (probablemente se trate de un error de tipografía por “equiparlas”). Mas en las cámaras pasó la resolución reservada de enajenarlas con los demás buques menores entre las naciones amigas y aliadas de Colombia.”(...) Si ese gobierno necesita las fragatas o alguno de los buques menores (...) puedo reclamar el cumplimiento de la resolución y tomarlas por los inventarios con descuento de todo lo que les falta” (la ortografía fue actualizada por el autor de este trabajo). De este documento que poco antes de la crisis con el Perú, la Gran Colombia se veía imposibilitada de armar su escuadra (las demoras en alistar la expedición al Pacífico son otra clara muestra de ello).