Jueves , 8 diciembre 2016
Home / Historia naval / Armada / Buques de guerra británicos apresados por los españoles s. XVIII – XIX

Buques de guerra británicos apresados por los españoles s. XVIII – XIX

En este artículo iré reuniendo los datos sobre los apresamientos de buques exclusivamente de la Royal Navy, apresados por los españoles durante la época dorada de la vela (s. XVIII – XIX). La mayoría de los datos fueron aportados por miembros del antiguo foro de historia naval, pero yo intentaré ir completando la relación. Cuando lo actualice lo haré saber. De momento, empezamos con los ya sabidos, que no están ordenados de ningún modo.

El apresamiento del HMS Hannah

  • Fuente: “British Warship losses in the age of sail, 1650-1859“. David J. Hepper

El HMS Hannah era un pequeño bergantín de apenas 60 toneladas. Construido en 1803 estaba alquilado por la Royal Navy para comisiones de aviso. En su servicio para la marina inglesa estaba bajo el mando del teniente John Foote y tripulado por gente del HMS Royal George y del HMS Queen.

El 25 de octubre de 1806 fue ordenado a cubrir el paso del estrecho de un convoy cuando cerca de Punta Carnero observó un corsario español con aparejo latino que llevaba a remolque un mercante inglés capturado. El teniente Foote, al que no se le puede negar su valentía, se dirigió al corsario para intentar por lo menos la represa del mercante, pero tarde descubrió que el buque corsario era más potente que su pequeño “gun brig” e intentó dar marcha atrás en sus iniciales intenciones y escapar de la zona.

Fue en vano, el corsario español comenzó la caza y a disparar de manera acosadora. Los británicos vieron que sólo tenían alguna posibilidad si atacaban a tocapenoles a los españoles, comenzando una feroz lucha que acabó con la rendición del HMS Hannah. Estos sufrieron 8 muertos y 11 heridos.

Esto es lo que nos dicen las fuentes inglesas. Afortunadamente aquí estamos nosotros para que sepáis lo ocurrido por parte española. Esto es lo que viene en nuestra web y que paso a poner de nuevo:

27 octubre 1806 El místico corsario español Gibraltar, (a) El Generalísimo, Capitán, Damián GABARRÓN, mientras remolcaba un buque mercante se encontró en el Estrecho con la balandra de guerra inglesa Anna (Hannah) , a la vista de una fragata y otras cañoneras de esta nación, y que se acercó a los españoles con vistas a reconocerlos. El corsario español cortó el cable de remolque y se enfrentó a los británicos, quienes se rindieron tras diez minutos de enfrentamiento. Montaba un cañón de a 24 y una carronada de a 32; su Comandante, el Teniente de Navío D. John Foote (proviniente del Queen de 98 cañones), y 27 hombres, con dos Guardiamarinas (llamados Spargo y Millet). Resultándole en la acción 8 muertos (2 de ellos ahogados) y 11 heridos. Por nuestra parte hubo tres heridos de gravedad.

Se me olvidaba mencionar que el corsario español que apresó al HMS Hannah, el Generalísimo, también participaría en 1807 en la captura del HMS Crafty.

El motín del HMS Albanaise

  • Fuente: Entrada realizada por Gerardo Etcheverry. Michael Lewis, “A social history of the Navy 1793-1815”, George Allen y Unwin, London, 1960, páginas 131/132

Según la obra de Michael Lewis se dice sobre este motín poco conocido de la Royal Navy:

El HMS Albanaise, un pequeño queche armado con morteros (en realidad, el término “bomb-ketch” era entonces empleado para todas las naves mayores armadas con morteros, que para esa época estaban predominantemente aparejadas con tres palos) recientemente capturado a los franceses, a fines de 1800 estaba en servicio en el Mediterráneo occidental cumpliendo tareas como mensajero, nave escolta y otras similares. Sus oficiales, excepto el capitán, comandante Newcombe, eran de especialmente bajo nivel, su tripulación era pequeña y “mal material”.

Muchos de ellos eran portugueses, españoles e italianos, incorporados localmente para completar las sucesivas bajas. Había además una cantidad de españoles prisioneros, provenientes de presas, peligrosos pasajeros, especialmente cuando tenían compatriotas entre la tripulación. Los oficiales fueron superados por la noche y el buque fue llevado a Málaga y rendido.

El cabecilla del motín parece haber sido de origen británico, pero varios de sus principales seguidores eran portugueses e italianos y el extremadamente alto porcentaje de extranjeros sin dudas tuvo mucho que ver con el asunto. Tal conducta de los extranjeros es difícilmente sorprendente. No existía ninguna razón para esperar algún grado de lealtad entre esas personas.

El autor señala luego que la verdadera sorpresa es que tan pocos británicos se hayan amotinado a pesar de la situación en que se los obligaba a vivir, lo cual sólo considera explicable por patriotismo o lealtad. Por supuesta, esa reflexión sería aplicable a las tripulaciones nacionales de todos los países.

Sería interesante establecer qué destino tuvo esta nave posteriormente. ¿Habrá sido empleada por la Real Armada?.

El apresamiento del HMS Gibraltar

Habiendo salido de Gibraltar para Menorca con despachos se encontraba el bergantín sloop HMS Gibraltar a 36 millas al SSO de Cabo de Gata cuando se encontró dos jabeques de guerra españoles que le daban caza. El Gibraltar era un pequeño y rápido bergantín de 12 cañones y escasas 85 toneladas, con 43 hombres de tripulación y mandado por el teniente William Anderson. Uno de los jabeques era el Murciano que mandaba el capitán de fragata don Miguel Tacón.

Tras cuatro horas de persecución el jabeque Murciano, mucho más rápido que la embarcación británica, se le puso a tiro de pistola y le largó una andanada. El HMS Gibraltar también abrió fuego, pero el Murciano era un jabeque ágil y se colocó por la aleta del bergantín, descerrajándole por la popa una buena ración de hierro que terminó por rendirlos.

Lo he realizado según el libro de David J. Hepper y completado con datos de la propia web en el artículo del bloqueo de Gibraltar. Os pongo abajo lo que viene al respecto:

20 de abril de 1781 – Apresamiento de un bergantín de guerra inglés.
Hoy a mediodía arribó al puerto de Cartagena el jabeque del Rey el Murciano, al mando del capitán de fragata don Miguel Tacón, conduciendo el bergantín inglés nombrado el Gibraltar de 14 cañones y 43 hombres de tripulación con un guardiamarina, a las órdenes de un teniente de navío. Había salido de Gibraltar para Menorca, y fue apresado por dicho Tacón a la vista de Almería.

[Seguimos en la siguiente página…]

El apresamiento del HMS Experiment

El HMS Experiment era un lugre de 10 cañones y 111 toneladas que había sido construido en Plymouth en 1793. Estaba mandado por el teniente George Hayes cuando el 3 de octubre de 1796 había sido comisionado para espiar los movimientos de una escuadra francesa por el Cabo de Gata. También había constancia de que una escuadra del almirante Sir Hyde Parker andaba por ese mismo área.

Tras divisar una escuadra el buque británico quedó a la espera para discernir si eran franceses o británicos. Al cabo de un tiempo una fragata se acercó por la popa del lugger. No había izado ninguna bandera y por lo tanto se desconocía la nacionalidad de la misma. Pero el teniente Hayes se convenció de que era una fragata británica que venía a reconocerlo.

Hayes bajó a su cámara para vestirse adecuadamente y poder pasar a bordo de la fragata para informar. Al cabo de unos treinta minutos subió a cubierta y vio que la fragata ya estaba muy cerca y en paralelo con el lugre. Horrorizado, comprobó que la fragata no era británica como creía sino española, ya que había izado la bandera y tras una descarga el HMS Experiment se rindió. La fragata española era la Santa Sabina de 40 cañones y la escuadra que estaba a lo lejos no era ni francesa ni británica, era española.

Como habéis podido comprobar los españoles también fuimos un poco “cabroncetes” en la mar.

Nota: La escuadra española era la Escuadra del Océano que al mando de don Juan de Lángara había zarpado de Cádiz el 26 de septiembre, compuesta por 19 navíos y 10 fragatas, entre ellas la Santa Sabina. A la altura del cabo de Gata encontraron una escuadra al mando del contralmirante Mann que estaba escoltando a varios transportes y se encontraba con ellos un bergantín. Coincidiendo la fecha y el lugar es de suponer que el bergantín capturado sea el lugre Experiment.

Lángara ordenó la caza y, mientras la escuadra británica y dos transportes se refugian en Gibraltar, las unidades españolas capturan el 3 de octubre al bergantín y a un transporte. La guerra comenzó oficialmente el 5 de octubre, pero desde el 15 de septiembre los británicos habían ordenado capturar a todo buque español que se encontrara navegando o en puerto británico. La guerra “preventiva” de los british.

El apresamiento del HMS Sir Thomas Pasley

El 9 de diciembre de 1800 se dirigía hacia Gibraltar, proveniente de Inglaterra, el bergantín HMS Sir Thomas Pasley, más conocido entre los miembros de la marina real simplemente como Pasley o Admiral Pasley. Estaba mandado por el Teniente Charles Niven.

Este bergantín era un buque de construcción muy reciente, de 205 toneladas, bien armado con 16 cañones, catorce de ellos eran carronadas de 18 libras y dos cañones largos de 12, que le daba un poder destructivo enorme a corta distancia y que podía hacer frente incluso a una fragata ligera.

A continuación damos la versión británica de unos hechos que, como es costumbre, poco tienen que ver con la versión española. Lean esta y la versión española que enlazamos y ustedes decidan.

Según el comandante del bergantín, cuando se encontraba en las cercanías de Ceuta se quedó totalmente detenido debido a una calma de las comunes por el Estrecho. El mar, como una balsa de aceite, imposibilitaba el avance a cualquier tipo de buque a vela. Pero una solitaria cañonera española, que vagabundeaba por la zona, a golpe de remo se acercó a inspeccionar al buque de guerra británico.

La cañonera se situó por la desprotegida popa del bergantín, fuera del alcance de las terribles carronadas que podían hundir de una sola descarga a cualquier cañonera si se hubiera situado a tiro. Pero la cañonera, en su magnifica posición, evitó este inconveniente. Y con su solitario cañón de 24 libras empezó a disparar a placer al HMS Pasley, que imposibilitado por el mar encalmado a cualquier tipo de movimiento, sólo pudo responder con los mosquetes de los infantes de marina.

El teniente Niven fue herido tres veces y con tres muertos y seis heridos tuvo que rendir su buque antes de que los terribles disparos de 24 libras echaran a pique su bergantín. El consejo de guerra dictaminó que Niven hizo cuanto pudo debido a las circunstancias de la falta de viento y mar encalmada, absolviéndolo de toda culpa.

El historiador inglés, William James cuenta que fueron dos las lanchas españolas. Supongo que así parecería que se rindieron a fuerzas superiores y no por una simple cañonera de la Armada española. Dada la manía de los ingleses de tapar lo que no les gusta de su historia, es mejor leer esta entrada donde damos la versión española de los hechos. Les aconsejo que le echen un vistazo.

Carronada británica
Carronada británica. A los del Pasley no les sirvió de nada tener esta formidable arma a bordo.

La captura del HMS Crafty

Saliendo de Gibraltar con despachos oficiales salió el 7 de marzo de 1807 la hermosa y rápida goleta británica HMS Crafty. Este buque de 146 toneladas, medio centenar de tripulantes y 12 cañones (10 de 12 libras y dos de 4) había sido botada apenas dos años antes en Francia, luego fue capturada por los ingleses, que viendo lo buen buque que era fue comprado por la Royal Navy y puesta bajo el mando del Teniente Richard Spencer.

En un principio salió en conserva del bergantín HMS Confounder, para hacer más fuerza al tener que atravesar el infestado nido de corsarios que era el estrecho de Gibraltar. Pero el Confounder, mucho más lento que su compañero y con menos vela, terminó separándose y dejando a la veloz Crafty en solitario. Y no era un lugar para quedarse sólo como pudo comprobar el día 9 al atardecer, cuando avistaron desde la goleta tres velas latinas sospechosas que raudas se dirigían hacia ella.

Eran tres corsarios españoles. Pequeños pero veloces. El Generalísimo, el Hurón y el Pastora (alias Águila). Cada uno con 4 cañones y medio centenar de tripulantes, que sin andarse con rodeos atacaron al buque británico que se vio inmediatamente rodeado, rechazando en un principio el terrible abordaje que los corsarios le hicieron. Pero la constancia tiene premio y el HMS Crafty tuvo que arriar la bandera de San Jorge tras otro abordaje con “cuchillo entre los dientes”. Tres muertos y catorce heridos fue el balance por parte de los ingleses. Los españoles sufrieron cuatro muertos y ocho heridos. Entre las bajas mortales se encontraba el patrón del Hurón, Bartolomé Cacobí.

El 26 junio de ese mismo año Lord Collingwood se quejaba, fiándose en el Comandante Spencer, sobre unas supuestas vejaciones sufridas por la tripulación del buque de guerra británico por parte de los corsarios españoles. El sumario demostró su inexactitud.

El Teniente sufrió una dura reprimenda en el consejo de guerra por haberse separado del Confounder. Quizás el amigo Spencer estaba tan maravillado por el andar de su goleta que se dejó llevar 😉

La captura del HMS Penelope

El buque de la Royal Navy que toca esta semana era otro cutter de 16 cañones y 188 toneladas llamado HMS Penelope que había sido botado en 1794 y estaba mandado por el teniente David Hamline.

Este buque fue despachado por Jervis desde su base de Gibraltar para reconocer y espiar los movimientos de buques españoles o franceses que había por el Estrecho. Así que el 6 de julio de 1799 salió a cumplir la comisión. A las 4 de la mañana del siguiente día se encontraba en las cercanías de Ceuta, y encontró por allí cruzando a 43 buques españoles. La escuadra española se percató del buque espía y despacharon dos fragatas y un bergantín para que le dieran caza.

El capitán del HMS Penelope viendo que su huida a Gibraltar era imposible, ya que le cortaban el paso, decidió escapar por el norte de África e intentar así despistar a sus incansables perseguidores. Pero fue en vano ya que las tres embarcaciones españolas maniobraron correctamente para cortar continuamente la escapatoria del inglés. Así que la fragata Nuestra Señora del Carmen, de 34 cañones, tras un breve fuego rindió al cutter.

Cutter británico
Cutter británico similar al Penelope.

El apresamiento del HMS William Pitt

Sigo con mi ciclo de contar las diferentes pérdidas de buques de guerra británicos como consecuencia de nuestras fuerzas directa o indirectamente. Además al hilo del estupendo artículo sobre el bloqueo de Gibraltar que hay en la web paso a relatar una captura de un buque británico en el año de 1799. Que aunque no había bloqueo por nuestra parte sino por la de ellos, los buques menores seguían siendo lo mejor de la Armada en aquella difícil época.

El 6 de junio de 1799 a las primeras horas de la mañana cuatro cañoneras españolas fueron enviadas a dar caza a una embarcación que se hallaba en las cercanías de Gibraltar. Para cortar la huida otras dos cañoneras se acercaron por el lado opuesto. Comenzó la caza y el juego del ratón y el gato. El buque británico resultó ser el HMS William Pitt, un rápido cutter de 12 cañones y 168 toneladas, botado en 1796 y mandado en esta ocasión por el teniente Charles Payne.

El cutter se había metido en una buena encerrona y tras varias descargas se rindió. El teniente Payne sufrió una reprimenda del Almirantazgo británico por no haber sabido aprovechar las ventajas de un buque tan velero como su cutter.

La pérdida del HMS Raposa

Creo que este es el último buque de guerra británico perdido frente a los españoles en las guerras napoleónicas.

El 15 de febrero de 1808 cruzaba por la costa de lo que hoy es Colombia el bergantín británico HMS Raposa, de 10 cañones y 173 toneladas, construido en 1806 y bajo el mando del teniente James Violett. Estando a 50 millas al oeste de Cartagena de Indias cuando avistaron 4 buques. El bergantín se dirigió hacia ellos, resultando ser una goleta y tres buques menores españoles. Los buques anclaron en una isla cercana y formaron una línea para defenderse del ataque del Raposa. Este, se intentaba acercar lo más posible a los buques españoles, sondeando continuamente porque las aguas eran muy peligrosas.

Aun así el Raposa encalló y quedó varado. Lo que aprovecharon los buques, ya que al ser más pequeños eran de menor calado, para atacarle a placer sin que el bergantín británico pudiera ofrecer una réplica efectiva. A pesar de que los británicos soltaron parte de la artillería en un intento de quitar peso y poder hacerse de nuevo a flote fue en vano. A las cinco de la mañana cuando la flotilla se preparaba para abordar al Raposa su comandante se rindió, junto con los 55 hombres que le quedaban. La tripulación fue conducida en botes a los distintos buques y el HMS Raposa fue quemado al no poder ser reflotado de nuevo.

El Consejo de guerra al teniente Violett no halló causa alguna contra su conducta y alabó su galante conducta en el ataque.

La pérdida de la fragata HMS Lively

La noche del 12 de abril de 1798, muy oscura por cierto, navegaban dos fragatas inglesas por aguas gaditanas, patrullando en busca de alguna embarcación española que tratara de romper el bloqueo impuesto por la escuadra británica. Se trataba de las fragatas Seahorse Lively. La segunda, que es la que nos interesa era una fragata de 32 cañones, con batería de a 12 libras y 806 toneladas. Había sido botada en Northam en 1794, por lo tanto era de construcción relativamente reciente. Su capitán era James Norris.

No se sabe si fue porque la noche era tan oscura que no se veía nada o que los mandos británicos no conocían las aguas, el caso es que la Lively encalló justo frente a Rota. La Seahorse se libró y quedó al pairo tratando de ayudar a sacar a la fragata varada. En vano porque estaba muy obstruida en los bajíos.

Esa noche se acercaron por la noche varias cañoneras españolas para ver que es lo que pasaba. Al día siguiente las baterías de Rota comenzaron a disparar ante la presa que se les había puesto tan cerca, aunque algo lejos para poder acertar de lleno, aunque algun disparo llegaba. El caso es que el capitán Norris viendo que era imposible sacar su fragata del atolladero en el que se había metido optó por abandonarla y quemarla para evitar que pudiera ser apresada. Así lo hizo y con la congoja que debía tener un capitán que se ve obligado a abandonar su buque fueron puestos a salvo por la Seahorse.

Por Todo a babor

Me llamo Juan y soy el administrador de Todo a babor. Llevo desde 2003 dando a conocer la historia naval, de una forma divulgativa, sin pretensiones de ningún tipo y tratando de hacerlo de la manera más amena posible.

También le puede interesar

brulote de Thomas Cochrane

Las armas y tácticas secretas de Thomas Cochrane

Thomas Alexander Cochrane también conocido como Lord Cochrane, fue sin duda alguna uno de los …