Jueves , 8 diciembre 2016
Home / Historia naval / Anécdotas / Un (tozudo) español en la Royal Navy

Un (tozudo) español en la Royal Navy

Marineros británicos bajo la cubierta de un navío

Ya hemos visto anteriormente el conglomerado de extranjeros que formaban parte de las tripulaciones de los buques británicos de principios del XIX. Y decíamos que alguna vez fueron obligados a servir a bordo incluso a españoles. Hoy traemos la anécdota de uno de estos casos. Pero en esta ocasión la cabezonería de este español les trajo más de un dolor de cabeza a los británicos.

En 1798 el marinero Isidro Espina, oriundo de Málaga, era un verdadero hombre de mar, con amplia experiencia en su oficio ya que entre otros buques había servido en la corbeta Atrevida en 1789 en el largo viaje de Malaspina, y que después de licenciarse del servicio en la Armada navegó en numerosos buques mercantes. Todo ello acreditaban de sobra su valía.

Estando en Liverpool al declararse la guerra con Inglaterra fue hecho prisionero, escapando a los ocho meses. Contrató entonces con un mercante inglés y pasó a Lisboa, pero allí le sorprendió la leva que efectuó la escuadra inglesa. Embarcado a la fuerza en el navío de línea HMS Colossus no hubo manera de obligarlo a prestar servicio en el buque inglés, expresando que era digno español y no quería hacer armas contra su patria, aunque por ello sufriera castigo o muerte.

Debido a su alta experiencia en anteriores navegaciones, en toda clase de buques con aparejo de cruz, era un marinero a tener en cuenta en los buques de guerra, que andaban siempre deficitarios de esta clase de marineros de primera, como así nombraban los ingleses a sus más expertos hombres de mar. Sin embargo el capitán Murray, viendo que no había manera de convencerlo, y quizás no sabiendo qué hacer en este singular caso, al llegar a Gibraltar dio cuenta del asunto al almirante Jervis, quien le dejó libre sin calidad de prisionero que exigiese canje. Y esto si que es algo curioso, ya que Jervis era conocido por entonces por ser un oficial extremadamente duro con todo aquel que tuviera la osadía de contravenir las órdenes o las ordenanzas navales, y no le temblaba el pulso si tenía que colgar de una verga a todo hombre que se atreviera a tocarle la peluca, como ya antes había hecho unas cuantas veces.

El teniente general Mazarredo el 6 de julio de 1798 propuso a Isidro para guardián, una especie de contramaestre auxiliar. Supongo que tanto los mandos británicos como los españoles quedarían sorprendidos ante el tozudo patriotismo del marinero.

Como curiosidad mencionar que del propio navío Colossus, en aquella ocasión, cuatro marineros ingleses desertaron solicitando prestar servicio en la Real Armada. Se convirtieron al catolicismo y fueron admitidos por Real Orden de 24 de julio del mismo año de 1798. Estos ingleses se llamaban: Martin Stephins, James Hages, Allan MacDonald y Jonathan Harrison. Y no era una excepción. La deserción, incluso pasarse al enemigo, era algo a tener en cuenta en unas tripulaciones cansadas de servir de manera agobiante y constante a bordo de los buques británicos, por mucho que le pareciera inexplicable a Nelson como alguna vez llegó a manifestar.

  • Fuente: Revista de Historia Naval
  • Imagen: Ilustración de la época de unos marineros británicos comiendo a bordo de un buque de guerra. Caricatura.

Por Todo a babor

Me llamo Juan y soy el administrador de Todo a babor. Llevo desde 2003 dando a conocer la historia naval, de una forma divulgativa, sin pretensiones de ningún tipo y tratando de hacerlo de la manera más amena posible.

También le puede interesar

Corbeta francesa parecida a la corbeta Orea

La corbeta Orue contra los corsarios ingleses

Durante la larga guerra de 1796 a 1808 contra los británicos, con el paréntesis de …