Martes , 6 diciembre 2016
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Una ración de hierro colado para el HMS Norwich… ¡Marchando!

Guerra de la oreja de jenkins

El fracasado intento británico de atacar Puerto Cabello, en  1743… ¿Alguien sabe algo de este episodio?, ¿no?, vaya, no sé porqué pregunto siempre. Ah, que no ha salido en ninguna película ni en ningún libro de un tal O’Brian o Kent…y que tampoco ha salido en el Canal Historia.  Vale, lo entiendo. Pues repasemos conocimientos, diantres.

En abril de aquel año se presentó en la villa venezolana la escuadra británica bajo al mando del comodoro Knowles, donde se produjeron varios infructuosos ataques por parte de los británicos, algunos realmente sonrojantes, como cuando desembarcaron mil hombres y ante la confusión  del desastroso desembarco acabaron disparándose entre ellos, obligando de nuevo a su reembarco y dejando detrás a 60 muertos e innumerables heridos.

Luego son otros los ineptos en las pelis y en los libros … claro, claro,…

Pero el castigo naval que sufrieron fue por parte de las baterías de Punta Brava, que al percatarse de que se aproximaba un navío de 50 cañones, el HMS Norwich, mandado por Thomas Gregory y una fragata hicieron un terrible fuego sobre ellos. Tanto que se tuvieron que echar mano de lanchas para sacar de aquel infierno al malogrado navío británico, que sufrió 87 cañonazos en el costado, nueve en el palo mayor, siete en el trinquete; además de todo el aparejo y jarcia destrozados. El navío tuvo 35 muertos y un sin fin de heridos. La fragata sufrió también lo suyo y contabilizó 15 muertos. Los españoles tuvieron nueve bajas.

Por cierto, el Norwich ya llevaba en sus cuadernas otra ración de hierro colado hispano que se le endosó en el otro fracasado ataque de La Guaira en marzo de ese mismo año. Si, otro asunto que tampoco ha salido en el Canal Historia, lo sé.

El capitán Gregory fue destituido por Knowles porque esté se negó a acercarse a los españoles. Ya había recibido demasiado como para haberse acercado aún más (como hemos visto  estaba ya un poco harto de recibir cañonazos a cascoporrro durante aquella campaña). Aquí, Gregorio sería tachado de cobarde pero no era tonto. Al menos él pudo regresar a su país, no como tantos otros que se quedaron allí. El amigo Knowles era claro exponente del militar británico de la época: engreído, arrogante y buscador de operaciones fáciles con que poder llegar a Londres por la puerta grande y vivir de la sopa boba gracias a algún título nobiliario, vamos como Vernon.

Aquella serie de ataques poco conocidos, encuadrados dentro de la guerra de la Oreja de Jenkins, fueron un varapalo terrible para los británicos,  ya que tuvieron más de dos mil bajas mientras que los españoles apenas perdieron 26 hombres. Otro fracaso a sumar en aquella guerra, y ya llevaban unos cuantos, ojito.

En fin, otra historieta que alguno achacará a la mala suerte de los ingleses, las enfermedades  tropicales, el reuma del comandante o la conjunción de los planetas. Pero a lo mejor, digo solo a lo mejor, las raciones de hierro colado también  tuvieron algo que ver. Además, como les gusta a los “guiris”: raciones dobles y con cerveza.

Por Todo a babor

Me llamo Juan y soy el administrador de Todo a babor. Llevo desde 2003 dando a conocer la historia naval, de una forma divulgativa, sin pretensiones de ningún tipo y tratando de hacerlo de la manera más amena posible.

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