Pinturas de Carlos Parrilla Penagos. Parte 3

"San Juan Nepomuceno".

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Construido en los astilleros de Guarnizo bajo las especificaciones de Gautier, el “San Juan Nepomuceno” fue y es uno de los navíos de línea españoles más conocidos debido a su épica resistencia durante el combate de Trafalgar. Su heroica última acción contra seis navíos enemigos fue comandada por el brigadier Don Cosme Damián Churruca que murió en la acción tras sufrir la amputación de una pierna por una bala de cañón.
Pero antes de esto la vida operativa del San Juan estuvo llena de acciones y combates, navegando tanto en aguas europeas como americanas. Fue insignia de Don José Solano que mandó la escuadra que apoyó la reconquista de Pensacola durante la guerra de independencia de EEUU, o la captura de las fragatas británicas “Clyde” y “London”, así como multitud de misiones de escolta y transportes de todo tipo.
Fue uno de los navíos mas veleros y de mejor andar de la Armada, siendo por esto destacado en descubierta en muchas ocasiones.
En la imagen aparece enarbolando un gallardetón en el tope del palo mayor, significando que un brigadier o un capitán de navío no subordinado lo comanda, quizá Churruca.

"Conde de Regla".

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El navío de primera clase y 112 cañones "Conde de Regla" entrando en La Habana, en cuyo arsenal fue botado el 4 de noviembre de 1787.
De excelentes características, como todos sus hermanos de la clase Santa Ana, tuvo un papel destacado durante el combate de San Vicente al intentar desorganizar la línea inglesa junto con el Príncipe de Asturias cañoneando al Orión, al Colossus, al Prince George y al Blenheim, después el Victory probó su hierro. Más tarde colaboraría en el rescate del Trinidad impidiendo que los ingleses lo capturaran. Tuvo 26 bajas, con 9 muertos y 17 heridos.
El Conde de Regla fue un regalo de Don Pedro Romero de Terreros, Conde de Regla, a Carlos lll. Noble onubense emigrado a Nueva España que llegó a ser el personaje más rico de su época, dueño de las minas de plata más importantes del virreinato.

"Honor a su nombre".

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Representación del último combate del navío "Glorioso". Vemos al navío español batiéndose con el Russell inglés de tres puentes y 92 cañones, al fondo a la derecha el Darmouth arde en llamas, mientras unas fragatas se mantienen apartadas de la acción después de haber recibido lo suyo.

"Ocaso en Ferrol".

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Navío de tercera clase y 74 cañones de encalmada en la ría de El Ferrol a las últimas luces del día. A la derecha vemos como una lancha se le acerca por su aleta de estribor, mientras al otro lado de la imagen unas embarcaciones se dirigen a puerto aprovechando el escaso viento antes de que caiga la noche. Al fondo, señalada por el bauprés del navío, se adivina la imponente silueta del castillos de San Felipe.

"Lanchas cañoneras".

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Desde que el gran Antonio Barceló ideara las lanchas cañoneras durante el gran sitio de Gibraltar de 1779 nuestros enemigos tuvieron que tenerlas muy en cuenta ya que demostraron ser unas rivales formidables a pesar de su pequeño tamaño. Rápidas, maniobreras y armadas con un gran cañón de a 24 apuntando por la proa se revelaron de una eficacia en muchas ocasiones decisiva en combates cercanos a la costa, sobre todo con vientos suaves y en encalmadas ya que se desplazaban tanto a vela como a remo, atacando al enemigo desde sus ángulos muertos sin que éste pudiera responder a su certero fuego.
La pintura representa una división de estas unidades navegando por la bahía de Algeciras para acosar a las posibles embarcaciones que quisiesen entrar o salir de Gibraltar. Eran pequeñas pero matonas y los ingleses las sufrieron durante los últimos lustros del S.XVIII y primeros años del XIX, hasta que en 1808 la Guerra de la Independencia hiciera que los aliados y enemigos cambiaran de lugar.

"Balandra Atalaya".

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Cuadro que representa a una de las unidades de las llamadas fuerzas sutiles en las que se apoyó el resurgimiento de la, por entonces, deprimida Armada Española, hasta volver a ocupar un puesto destacado entre las armadas más importantes del mundo, de nuevo el tercero o cuarto según los autores, aunque esta vez a bastante distancia de las dos primeras, Gran Bretaña y Francia.
La balandra “Atalaya”, armada con un cañón de a 18 y una carronada de a 24, tuvo una participación muy activa durante la Primera Guerra Carlista. Encuadrada en la flota comandada por el brigadier Melitón Pérez del Camino hizo labores de patrullaje por el Cantábrico y destacó en el bloqueo de las costas vascas.
En concreto patrulló por aguas de Pasajes para después tomar parte en acciones como el Primer Sitio de Bilbao en julio de 1835, el desembarco en la playa de La Antigua en San Sebastián bajo el mando del teniente de navío Don Ramón Ancha el 10 de febrero de 1836, el segundo y tercer Sitio de Bilbao en noviembre-diciembre de 1836, sobresaliendo al cañonear certeramente un foco de resistencia carlista en las canteras de Aspe el 3 de noviembre, y su participación en el desembarco de las fuerzas del brigadier Leopoldo O´Donnell en Ondárroa, Deva y Motrico el 5 de octubre de 1837.

"Zarpando de Guarnizo".

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El Real Felipe recién artillado, con sus 114 cañones de buen hierro de La Cavada, dejando por la popa la bahía de Santander y la isla de Mouro. Navega con viento del nordeste que le entra por el costado de estribor. A la izquierda de la imagen una fragata le acompaña, a la derecha una balandra sigue sus aguas.