Fragata Juno (3ª)

Por Santiago Gómez Cañas
Autor del libro: «Historiales de los navíos de línea españoles, 1700-1850»

Esta entrada pertenece a la sección:
Historiales de las fragatas españolas (XVIII-XIX)

Historial de la fragata Juno, tercera de su nombre

En sus casi doce años de servicio en la Real Armada, la fragata Juno demostró sus buenas cualidades marineras, sirviendo en varias escuadras y protagonizando varios combates con buques enemigos, pero se hizo famosa doscientos años después de su naufragio por los intentos de expolio de su pecio en las costas de Virginia. 

Construida en los astilleros de Esteiro (Ferrol) con los planos de la fragata Soledad, 2ª, que había sido proyectada por el ingeniero José Romero Fernández de Landa. Se ordena su construcción el 20 de enero de 1789 y es botada el 31 de diciembre de 1789. Tercera fragata con ese nombre en la Real Armada, recibe la advocación de «Nuestra Señora de los Dolores».

En su primera navegación, zarpa de Ferrol rumbo a Cartagena, donde se incorpora a la escuadra de evoluciones. Esta escuadra, puesta al mando del teniente general Francisco de Borja y Poyo en el mes de marzo, zarpa de Cartagena el 3 de abril y realizan pruebas comparativas de navegación entre los diferentes buques, hasta que el 30 de mayo entran en Cádiz los navíos Europa, buque insignia, y S. Fulgencio y las fragatas Sª Teresa, Juno, Perla y Sª Dorotea. La fragata Juno estaba al mando del capitán de navío Andrés Valderrama.  

La escuadra de evoluciones de Borja se integra en la escuadra del teniente general José Solano Bote, marqués de Socorro, por una Real orden de 30 de mayo de ese año, formada en Cádiz por la crisis de Nutka con los británicos.

Con el navío Europa y la fragata Sª Dorotea, zarpa de Cádiz a primeros de junio rumbo a Algeciras para llevar tropas del Regimiento de Infantería Milán. De regreso en Cádiz, zarpa de nuevo, en esta ocasión con la escuadra del marqués de Socorro, el 20 y 21 de julio de 1790, en previsión de una guerra con los británicos, que finalmente no estallaría.

La escuadra navega en aguas gallegas, a la altura del cabo Finisterre, posteriormente en las costas norteafricanas, en los cabos San Vicente, Santa María, Espartel y boca del Estrecho de Gibraltar, y regresa a Cádiz, fondeando en su bahía el 8 de septiembre. 

Zarpa de Cádiz rumbo a Ceuta el 21 de septiembre de 1790 escoltando a dos buques mercantes con municiones y pertrechos. La mañana del 5 de octubre de 1790 zarpa de nuevo de Cádiz con los navíos Europa y San Juan Nepomuceno, las fragatas Palas y Dorotea, el bergantín Galgo y un convoy de ocho mercantes rumbo a Algeciras y Ceuta.

Regresa a Cádiz la mañana del 18 de octubre de 1790 desde Algeciras con los navíos Gallardo y Europa y la fragata Sª Dorotea.

 La escuadra del marqués de Socorro es desactivada a primeros de diciembre, pero permanecen armados en Cádiz hasta febrero de 1791 doce navíos, ocho fragatas, entre las que se encontraba la Juno, y cuatro buques menores.

El 22 de enero de 1791 zarpa de Cádiz al mando del capitán de navío Valderrama para llevar a Canarias al Capitán General de las islas, el Mariscal de Campo Antonio Gutiérrez, que se hizo célebre al rechazar el ataque a Santa Cruz de Tenerife de la escuadra de Nelson en julio de 1797. La fragata llega a Tenerife el 30 de enero y regresa a Cádiz el 20 de febrero de 1791.

El 13 de abril de 1791 sale de Cádiz rumbo a su departamento de Ferrol para ser desarmada.

Es armada en Ferrol en 1793 y puesta al mando del capitán de fragata Diego Alfonso Villagómez y Lorenzana. El 10 de febrero de 1793 zarpa de Ferrol al mando de Villagómez, recala al mediodía del 3 de marzo de Puerto Rico, la tarde del día 9 en la Habana, y el 16 de marzo llega a Veracruz.

Villagómez entrega en los diferentes puertos los pliegos del Real Servicio fechados el 28 de enero sobre las conversaciones inciertas con Francia y para que se tomen precauciones en la conducción de caudales en caso de iniciarse una guerra. La fragata sale rumbo a Cádiz con la contestación del virrey el 1º de abril.

Con la fragata sale de Veracruz el navío S. Pedro Alcántara, que tenía por destino la Habana, y del que se separa por el mayor andar de la fragata. Aunque tenía órdenes de poner rumbo a Cádiz sin escalas, fondea en el puerto de la Habana la tarde del 16 de abril para embarcar 40 pipas de agua y obtener noticias de la posible guerra, zarpando la noche del 16 al 17 de abril de 1793.  

El 23 de mayo encuentra a las fragatas Sª Catalina y Sª Teresa, mandadas por el capitán de fragata Diego Croquet, quien previene a Villagómez del comienzo de la guerra con Francia.

Al día siguiente habla a la voz con el bergantín Misisipi, fletado por la Real Hacienda para cruzar sobre la isla Cuerzo, en las Azores, y prevenir de la guerra a los buques que venían de América.

A las 4 de la mañana del día 25 avista un bergantín que, sin responder a las señales, huye. A las 6 de la mañana queda el bergantín a tiro de cañón, alejándose media hora después en una calma del viento, aprovechando que disponía de remos. A las 7 de la tarde se acerca la fragata aprovechando un viento fresco y a las 9 de la noche la alcanza, realizando varios disparos.

Una hora después se rinde. Se trataba del bergantín corsario francés Pére Duchesne, de 200 toneladas de arqueo, forrado de cobre, con dieciséis cañones de 6 y 4 libras, doce pedreros y 116 hombres de dotación.

Había salido de Nantes el 12 de mayo, y el día 17 captura una fragata inglesa que se dirigía a América. Para aligerar su peso y poder huir, el corsario había lanzado al agua quince cañones, parte de las municiones, maderas y algunos víveres.

Marinada por el alférez de navío Francisco Calderón y 25 hombres de tropa y marinería, Villagómez ordena transbordar a su fragata a la mayoría de los prisioneros franceses, dejando en el bergantín al capitán y su cirujano.

Después de ordenar al alférez Calderón entran con el bergantín en Cádiz, la fragata fondea en Cádiz la tarde del 5 de junio de 1793. Trae a bordo 12 pasajeros, 102 prisioneros franceses y 11 británicos que encontró a bordo del corsario.  

Por Real orden de 9 de junio de 1793 se previene al Director General de la Armada y Capitán General del departamento de Cádiz, el marqués de Casa Tilly, que la fragata quede armada e incorporada a la escuadra del teniente general Juan de Lángara, al igual que el bergantín corsario francés capturado.

El corsario es nombrado San Vicente Ferrer (a) Corsario. Finalmente el bergantín sería rechazado para servir en la Real Armada, subastado y comprado por el comerciante Vicente Marticorena.  

En el verano de 1793 la fragata, que seguía al mando de Villagómez, toma parte en varias las operaciones en el golfo de Rosas y el bloqueo de Port Vendrés y Colliure.

A finales de septiembre de 1794 se encontraba en Cartagena con la escuadra del Océano. Para el mes de enero de 1795 estaba en Cádiz, incorporada a la escuadra del teniente general marqués de Socorro, de la que este general debía tomar el mando para partir rumbo a América. 

Finalizada la guerra con los franceses, al mando del capitán de fragata Villagómez, zarpa de Cádiz la tarde del 12 de marzo de 1796 rumbo a Santo Domingo y varios puertos del Caribe. Lleva a bordo al ciudadano francés Roume, comisario electo de la isla, y sus tres ayudantes de campo.

Por los tratados de paz con Francia, la parte francesa de la isla, ocupada durante la guerra, es devuelta a Francia. El 8 de abril de 1796 llega al puerto de Ocoa, Santo Domingo, donde desembarca a los franceses.

Al día siguiente sale rumbo a Puerto Cabello. A la altura de la isla San Bartolomé le dan caza un navío y una fragata británicos. Fuerza la vela y los pierde de vista a las cinco horas.

Fondea en Puerto Cabello el 28 de abril, permaneciendo en puerto hasta nuevas órdenes. En junio de 1796 Villagómez destina al único teniente de navío de la fragata, Julián Blázquez, para mandar al bergantín Vigilante, dado que su comandante, el teniente de navío Ignacio Ramila, estaba enfermo y debía salir para Cádiz con el bergantín Descubridor, mandado por el teniente de navío Pedro Pantoja.

Villagómez pide al Capitán General de Carcas 80 hombres para reemplazar a los perdidos en su fragata, 43 fallecidos por las enfermedades, otros 28 estaban en el hospital y 15 habían desertado.  

El 12 de noviembre de 1796 llega a la Habana y se incorpora, por Real orden de 23 de julio de ese año, a la escuadra de operaciones de América, a las órdenes del teniente general Gabriel de Aristizábal.

España estaba de nuevo en guerra, en esta ocasión contra Gran Bretaña. El 27 de noviembre salen de la Habana los navíos S. Eugenio y S. Pedro Alcántara, las fragatas Sirena y Juno y otros buques menores para interceptar un convoy británico salido de Jamaica rumbo a Europa.

Los vientos del norte impiden que la división salga de puerto y el S. Eugenio queda varado en el bajo de San Telmo. La salida queda suspendida por creer que ya habría pasado el convoy y haber entrado en puerto la fragata Nª Sª de la O el 28 de noviembre, que llega con caudales desde Veracruz, dado que la salida de estos buques, tenían también por comisión la protección de la fragata.

El 1º de diciembre de 1796 salen de la Habana las fragatas Juno y Sirena a cruzar la costa de barlovento por haberse avistado varias naves sospechosas la tarde anterior.

Regresan a puerto la tarde del 14 de diciembre escoltando a los barcos de la conducción de madera y varios mercantes que estaban en Matanzas. Zarpa de nuevo de la Habana el 21 de enero de 1797 con la fragata Gloria y varios buques menores a patrullar las costas de la isla de Cuba y esperar la llegada de la fragata Sª Elena, que había salido con caudales de Cartagena de Indias. Regresan a la Habana desde Cayo Blanco el 5 de febrero escoltando a varios mercantes.

El 10 de febrero de 1797 ordena Aristizábal al jefe de escuadra Francisco Javier Muñoz hacerse a la vela con el navío Asia y la fragata Juno a reforzar a las fragatas Sirena y Minerva, que navegan en cabo San Antonio esperando a la fragata Sª Elena. El navío y la fragata zarpan el 19 de febrero al mando de Muñoz.

Efectuado el encuentro con dicha fragata, regresan a puerto el 11 de marzo el navío y las tres fragatas. 

Al capitán de navío Villagómez, que había sido ascendido el 6 de septiembre de 1796, le entregan nuevas órdenes el 29 de marzo de 1797 y sale al día siguiente hacia la costa de barlovento.

La Fragata "Juno" sorprendida por un ciclón en el mar de las Indias.
La Fragata «Juno» sorprendida por un ciclón en el mar de las Indias. Grabado de Jules Noel. De Tormentas y naufragios, 1868-1869, de Zurcher y Margolle, de Il Giro del mondo (World Tour), Revista de geografía, viajes y disfraces, volumen IV, número 10, 10 de marzo de 1870.

Al mediodía del 30, estando a 4 millas al NNE de Jaruco, cambia su rumbo a sotavento. Al amanecer del 1º de abril, navegando al S, avista por la proa una goleta pesquera española, que había sido apresada tres días antes frente al Morro de la Habana por una corbeta corsaria británica.

Represada y marinada, la toma a remolque y pone rumbo al cabo San Antonio, paraje donde se encontraba la corbeta corsaria británica con otra goleta española presa, según los informes del capitán de la goleta pesquera española. A las cinco y media de esa tarde avista a larga distancia a los dos buques.

La goleta se dirige al Cabo San Antonio, mientras la corbeta corsaria espera a la fragata para reconocerla. Villagómez suelta el remolque de la goleta y ordena a su capitán dirigirse a la Habana en solitario, llegando a puerto el 19 de abril, mientras Villagómez se dirige a la caza del corsario.

A las siete y media de la tarde dispara tres cañonazos y, viendo que respondía al fuego, realiza una descarga general. Consigue acercarse y hablarle a la voz, intimándole a la rendición.

El buque británico contesta disparando toda su artillería, respondiendo la fragata española con dos descargas. Villagómez ordena disparar a las jarcias y velamen. Al llegar la noche cesa el fuego y la fragata se mantiene a su barlovento y cercanía. 

Al amanecer del 2 de abril, encontrándose los dos buques a la vista, tres de los disparos de la fragata aciertan en el casco de la corbeta, que arbola la bandera inglesa para arriarla al poco tiempo, en señal de rendición.

Suben a bordo el teniente de navío Fernando Murillo y varios marineros y tropas para marinarla. La corbeta corsaria se llamaba Indostan, de Jamaica, armada con 14 cañones y tripulada por 88 hombres.

Hasta las doce del mediodía estuvieron pasando los prisioneros a la fragata y reparando las averías. En la fragata española no hubo bajas, y en el corsario dos heridos y dos contusos.

La mañana del 3 de abril toma derrota a la Habana. La corbeta no podía seguir a la fragata, obligando a esta a disminuir la vela y a arribar para unirse a ella.

A las 8 y media de la mañana del día 4 de abril avistan desde el tope una vela que venía de vuelta encontrada. Una hora después reconocen que era un navío enemigo.

Este navío era el llamado Severn, de 44 cañones, capitán Thomas Boys. El navío británico comienza la caza de la fragata, pero viendo que no la alcanza, a las doce menos cuarto vira hacia la corbeta, pues era una presa más fácil, siendo represada, quedando presos a bordo de la corbeta dos oficiales y los 41 españoles que la marinaban. 

La fragata sigue su derrota hacia la Habana, cuando la tarde del 5 de abril avista a un bergantín a corta distancia, pero sigue su rumbo. Viendo que a la mañana siguiente se encontraba este bergantín cerca de la fragata, y que su andar no era de un mercante, Villagómez decide darle caza, tirándole un cañonazo, largando la bandera y gallardete, haciendo el bergantín lo mismo.

Pero el bergantín aumenta su vela, por lo que sigue la caza hasta las cuatro de la tarde, que le lanza cuatro cañonazos con las miras de proa, arriando su bandera y gallardete el bergantín corsario enemigo.

Se llamaba Ezequias (Escart), de 16 cañones y 54 hombres, que había salido de Jamaica el 20 de marzo.  Se encarga de marinarlo al teniente de fragata Felipe Uriarte y 25 hombres.

Viendo las buenas cualidades del bergantín, el general Aristizábal lo pone al servicio de la escuadra con el nombre de Galgo inglés en reemplazo del que capturaron los británicos en Barbada.

Para tripularlo destina a los oficiales y tripulación del bergantín S. Carlos, que por su mucha pesadez lo entrega a la Marina de la Habana para ser empleado en otros servicios. A primeros de abril se presenta la corbeta Indostan a la vista de la Habana para realizar un canje de prisioneros. 

El 21 de abril de 1797 sale de la Habana al mando del capitán de navío Villagómez para llevar el situado de Puerto Rico y Santo Domingo, 321.000 pesos, escoltado hasta la boca del Canal de la mancha por el navío S. Lorenzo y la fragata Tetis. Llega a Puerto Rico el 11 de mayo y sale de puerto el 23 de mayo, regresando a la Habana sin novedad el 8 de junio de 1797. 

El 8 de octubre de 1797 sale de la Habana a cruzar por unos diez días sobre Mariel y Cabañas. Después se reúne con la fragata Gloria a esperar un convoy de Veracruz. Tras haber entrado dicho convoy en la Habana el 20 de junio, dos días después entran las fragatas Juno y Gloria.  

Zarpan de nuevo el 15 de diciembre de 1797 el navío Ángel de la Guarda y las fragatas Juno y Nª Sª de la O para escoltar hasta el cabo San Antonio a 18 mercantes que tenían diferentes destinos, para después cruzar sobre Bahía Honda y en la sonda de la Tortuga.

Tenían órdenes de permanecer en el mar entre 25 y 30 días para aguardar y proteger la llegada de la división del brigadier Tomás de Ugarte, con el navío S. Lorenzo y dos fragatas, salidos de Veracruz con los caudales del situado. La fragata Juno regresa a la Habana el 1º de enero de 1798, al separarse de la división para reconocer una nave avistada.

Resulta ser la corbeta corsaria británica Proselle, a la que captura. Poco después avista dos buques de guerra británicos. El comandante de la Juno ordena huir al oficial español encargado de marinar a la corbeta Proselle, que consigue entra en la Habana el 5 de enero de 1798. 

El 31 de enero de 1798 zarpa de la Habana con la fragata Anfitrite, la corbeta Diligencia y los bergantines Galgo y S. Antonio, mandados por el capitán de navío graduado Juan José de Elizalde, comandante de la Anfitrite. Debían capturar un convoy británico salido de Jamaica.

El 4 de febrero avistan al convoy escoltado por una potente escuadra de siete navíos y varias fragatas. Ante fuerzas tan superiores, entran las dos fragatas en la Habana, mientras la corbeta y los dos bergantines se refugian en el puerto de Matanzas. Los buques británicos bloquean a distancia el puerto de la Habana hasta finales de febrero.

El 22 de marzo de 1798 salen de la Habana las fragatas Anfitrite y Juno para dar caza a un buque sospechoso de ser enemigo. Tras reconocer que era que era norteamericana, regresan a puerto el 24 de marzo. 

Se celebra una Junta de Guerra en la Habana el 19 de marzo de 1798 para determinar la salida de los buques correo y el reparto de los situados, dado que no se veía a ninguna escuadra de bloqueo británica, pero se sabía que 3 o 4 fragatas enemigas patrullaban la boca del Canal de Bahama.

Se decide la salida de la Habana de dos navíos y tres fragatas a escoltar hasta la boca del Canal a tres correos destinados a Europa y una goleta a Florida, escoltar hasta la Sonda a los mercantes destinados a Campeche, Nueva Orleans, Trujillo y Veracruz y, al regreso, patrullar la costa.

El 27 de marzo salen de la Habana los navíos Ángel de la Guarda y S. Ramón, las fragatas Anfitrite, Juno y Tetis, los bergantines Galgo y S. Antonio y la goleta Elizabeth. Escoltan hasta la boca del Canal de Bahama a los bergantines correo Golondrina, Recurso y goleta San Antonio y a varios mercantes.

El 1º de abril regresan a puerto la fragata Tetis y los bergantines Galgo y S. Antonio, quedando el resto de la división patrullando la costa de sotavento, regresando finalmente a puerto el 6 de mayo de 1798.

El 2 de junio de 1798 zarpa de la Habana con el navío S. Lorenzo, la fragata Tetis y los bergantines Galgo y S. Antonio, dando cobertura a la salida de varias formaciones y escoltarlas hasta desembocar el Canal de Bahamas, el navío S. Pedro Alcántara y fragata Brígida, destinados a Cádiz con caudales, a la fragata Anfitrite con el situado de las islas de barlovento, y a varios buques correo.

La división se separa el 4 de junio para regresar a la Habana, de donde se hace a la vela, al mando del capitán de fragata Juan Ignacio Bustillo, con la fragata Tetis, capitán de fragata Juan de Mendoza, y llegan a Veracruz el 17 de junio con un cargamento de tabaco, papel y otros productos. Cargada de caudales, zarpa de Veracruz el 28 de marzo de 1799 para regresar a la Habana.

Al mando del capitán de fragata Bustillo, regresa a Veracruz el 25 de noviembre de 1799 con la fragata Gloria y la corbeta Diligencia, cargadas con toda clase de productos. En abril 1800 zarpa de Veracruz con las fragatas Gloria y Nª Sª de la O y la corbeta Diligencia para atacar una fragata británica que se presenta a la vista de Veracruz el 27 de abril.

Regresan a puerto tener una vía de agua unos de los buques. El capitán de fragata Bustillo, que sigue al mando de la fragata, había sido nombrado comandante de Marina del puerto de Veracruz.

Tras haber sido carenadas en Veracruz, el 15 de enero de 1802 zarpan rumbo a Cádiz las fragatas Anfitrite y Juno, al mando del ahora capitán de navío Bustillo, con caudales, 700.000 pesos, y de transporte al tercer batallón del Regimiento de Infantería África, familiares, y civiles de regreso a la península.

Después de recalar en la Habana para hacer aguada, sale de nuevo y, tras una fuerte galerna, tiene que recalar en San Juan de Puerto Rico el 7 de marzo de 1802, desarbolada del palo mayor y trinquete.  

Una vez reparadas, el 1º de octubre de ese año zarpan de nuevo las dos fragatas. El 19 de octubre se desencadena una nueva tempestad que separa a las fragatas. Pocos días después aumenta el agua que entraba en la Juno hasta las 74 pulgadas de agua al día, desde las 13 pulgadas al día al salir de puerto.

El 25 de octubre avista a la goleta norteamericana La Favorita, a la que hace señales para que se acerque y auxilie. Los dos comandantes acuerdan navegar en conserva y, para coordinar las señales, embarcan en el buque americano el teniente de navío Francisco Clemente, el teniente del Regimiento de África José María Zorrilla y seis soldados. Los dos buques navegan rumbo norte con la esperanza de llegar a un puerto americano de Virginia.

Los buques se separan el 27 de octubre al empeorar las condiciones meteorológicas. A la mañana siguiente, cerrados en una densa niebla, la goleta trata de acercarse, pero su dotación solo oye las voces de los náufragos que se ahogaban.

Al disiparse la niebla, la Juno se había hundido al embarrancar en las proximidades de Tom’s Cave, en la isla de Assateague, en el Estado de Virginia, con 425 marinos, soldados, mujeres y niños. 

El pecio fue encontrado casi doscientos años después, en agosto de 1997, por el millonario norteamericano Ben Benson, arqueólogo aficionado y fundador de la empresa «cazatesoros» Sea Hunter, que entró en litigio con el gobierno español al pretender Benson, apoyado por el Estado de Virginia, expoliar el pecio y sacar las monedas de oro y plata, sin intención de preservar la importancia histórica y arqueológica del hallazgo. Recuperó dos anclas y algunas monedas.

En el año 2000, después de tres años de disputas en los tribunales, el Tribunal Supremo de los Estados Unidos reconoció los derechos de España sobre los pecios de las fragatas Juno y Galga

Dimensiones

En pies y pulgadas de Burgos:  

Eslora 159 pies y 6 pulgadas (45,40 metros), Manga 41,5 (12,07 m), Puntal 20,8 (5,89 m), calado popa 17,8, calado proa 16,8. Arqueo: 589 toneladas. Desplazamiento: 1.122 toneladas.  

Según García-Torralba: Eslora 158, M 42, Puntal 20,6, cala popa 17,7, cala proa 16,7, Batería en medio 7,9. Arqueo: 589 toneladas. Desplazamiento: 1.112,64 toneladas. 

Artillado

34 cañones, 26 de a 12 y 8 de a 6 libras. 

Dotación

  • 302 hombres (Reglamento General de Guarniciones y Tripulaciones de 1788):  
  • 7 Oficiales de Guerra. 
  • 6 Oficiales Mayores. 
  • 19 Oficiales de Mar. 
  • 56 tropas de Infantería de Marina. 
  • 19 tropas de Brigadas (artilleros). 
  • 10 artilleros preferentes. 
  • 55 artilleros ordinarios. 
  • 60 marineros. 
  • 60 grumetes. 
  • 10 pajes. 

Bibliografía

  • FERNÁNDEZ DURO, Cesáreo.: Naufragios de la Armada española. Madrid, 1867. 
  • GARCÍA-TORRALBA PÉREZ, Enrique.: Las Fragatas de vela de la Armada española, 1650-1853. (Su evolución técnica). Madrid, 2013, spanishnavalstory.blogspot.com.es. 
  • JUAN-GARCÍA AGUADO, José María de.: José Romero Fernández Landa. Un ingeniero de Marina en el siglo XVIII. Servicio publicaciones Universidad de La Coruña. Monografías, nº 59, 1998. 
  • LESTE CONTRERAS, Teodoro.: «La fragata de guerra Mercedes ¿el último caso?» RGMª, julio, 2013. 
  • PAULA PAVÍA, Francisco de.: Galería biográfica de los Generales de Marina. Tomo I. Imprenta de F. García y C. Mayor. Madrid, 1873. 
  • POSET, José Luis (Coord.).: Ciencia, vida y espacio en Iberoamérica. Tomo II. CSIC. Madrid, 1989. 
  • RODRÍGUEZ GONZÁLEZ, Agustín Ramón., COELLO LILLO, Juan Luis.: La fragata en la Armada española. 500 años de historia. IZAR, Construcciones Navales, S.A., 2003. 
  • VÁLGOMA Y DÍAZ-VARELA, Dalmiro.: Los guardiamarinas leoneses. Nobiliario (1719-1811). 1941. 
  • VELA CUADROS, Rubén.: Presas de la Armada española, 1779-1828. Edición ampliada. 

Fuentes documentales

  • Archivo General de Marina Álvaro de Bazán (AGMAB). EI (Expediciones a Indias), leg. 14, doc. 123, 129, 155. Año 1793. 
  • AGMAB. EI, leg. 15, doc. 017, 018. 1793. 
  • AGMAB. EI, leg. 18, doc. 071.1795. 
  • AGMAB. EI, leg. 20, doc. 084, 117, 149. 1796. 
  • AGMAB. EI, leg. 21, doc. 090, 160, 166. 1796. 
  • AGMAB. EI, leg. 22, doc. 092, 097, 163, 168, 177, 178, 179, 226. 1797. 
  • AGMAB. EI, leg. 23, doc. 012, 013, 015, 050. 1798. 
  • AGMAB. EI, leg. 26, doc. 168. 1797. 
  • AGMAB. EI, leg. 32, doc. 040. 1802. 
  • AGMAB. Expediciones a Europa, leg. 157/2. 
  • Archivo General de Indias (AGI). Estado, 1, N. 83. 1797. 
  • AGI. Estado, 28, N. 83. 1800. 
  • Archivo General de Simancas. Secretaría de Guerra, LEG, 6965,11. 1793.

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