Navío San Lorenzo

Por Santiago Gómez Cañas
Autor del libro: «Historiales de los navíos de línea españoles, 1700-1850»

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Historiales de los navíos de línea españoles (XVIII-XIX)

Historial del navío San Lorenzo

Navío de entre 70 y 74 cañones

Navío de línea de 74 cañones

Navío de 70 cañones, construido en el astillero cántabro de Guarnizo por el sistema francés de Francisco Gautier. Botado el 10 de octubre de 1768. Era de la misma serie que el navío San Juan Nepomuceno. Fue el más longevo de toda la serie, permaneciendo en servicio unos 45 años. 

En los primeros meses de 1769 estuvo destinado a combatir a los buques corsarios argelinos en el Océano al mando del capitán Joaquín de Olivares, su primer comandante. A mediados de agosto de 1769, al mando de Olivares, llega a Cádiz desde Cartagena con los navíos Triunfante, al mando de Postigo, y San Nicolás, al mando de Aróstegui, con municiones y otros pertrechos para los arsenales de Cádiz y el de Ferrol.

El 8 de noviembre 1769, al mando del capitán de fragata Felipe González Haedo y su segundo el también capitán de fragata José de Bustillo Gómez de Arce, zarpa de Cádiz con tropas y pertrechos rumbo al Callao de Lima, dando escolta a varios buques mercantes, las fragatas Matamoros, que tenía por destino Veracruz, Venganza, para Puerto Rico y la Habana, Astuto, para Cartagena de Indias, Catalana, para Buenos Aires, y el paquebote San Miguel, destinado a Cumaná. En esta comisión estaba armado con solo 24 cañones de a 24 libras, 30 de a 18, 8 de a 8 y 2 pedreros de a 3 libras.

El 9 de diciembre pasó las islas Canarias y el ecuador el 7 de enero de 1770. Tras recalar el Montevideo, el 6 de abril comienza el paso del cabo de Hornos, recala en Talcahuano el 12 de marzo de 1770 y fondea en el puerto de Callao el 21 de mayo después de 194 días de navegación.

De un total de 592 hombres a bordo, entre los que se incluyen tropas de los regimientos de Saboya, Córdoba e Irlanda, murieron 64 por las enfermedades y solo llegaron sanos 65 hombres. 

El interés de Inglaterra y Holanda por las exploraciones en el océano Pacífico en búsqueda de nuevos establecimientos preocupaba a la Corona española.

El ministro de Marina e Indias Julián de Arriaga envía una Real orden del 26 de octubre de 1769 al virrey del Perú Manuel Amat para tomar medidas y evitar estos establecimientos, enviando una expedición para reconocer varias islas del Pacífico Sur y las costas de Chile, donde se creía que los británicos pudieran haberse establecido. 

El 10 de abril de 1770 había arribado a Callao el navío francés Saint Jean Baptiste, que al mando de Jean de Surville había salido de Pondichery, en la costa de Coromandel, con el propósito de buscar una isla en el Pacífico para establecer una base comercial.

Al sufrir de escorbuto muchos de sus tripulantes, el comandante Surville tuvo que recalar en las costas americanas en busca de socorros. El 7 de abril llega a Chilca para conseguir agua, víveres y auxilio médico.

Maqueta del navío San Juan Nepomuceno, de la misma clase que el navío San Lorenzo de esta entrada
Maqueta del navío San Juan Nepomuceno, de la misma clase que el navío San Lorenzo de esta entrada. Foto de Artesanía Latina.

Cuando se dirigían a tierra, su capitán y dos marineros se ahogaron. Su segundo al mando, Guillaume Labé, consiguió fondear en Callao. El virrey Amat ordena que 75 de sus 110 tripulantes fueran internados en la casa de los jesuitas de Bellavista, habilitada de hospital.

Para el 7 de abril de 1773, restablecida la dotación, zarpa el navío francés rumbo a Lorient. La llegada del buque francés tuvo mucha importancia, pues originó la primera de las expediciones ordenadas por el virrey Amat. Labé había informado al virrey que en 1768 una nave británica había descubierto una rica isla en el Pacífico, a unas 600 leguas de la costa chilena, según informaron sus tripulantes en el cabo de Buena Esperanza.

La nave a la que se refería Labé era el Dolphin, que al mando de Samuel Wallis arribó a Tahití el 17 de junio de 1767. Pero no fue la primera, pues en julio de 1764 el comodoro John Byron, con la Dauphin y la Tamar, había descubierto varias islas cercanas a Tahití antes de pasar al Atlántico y tomar posesión de las islas Malvinas en enero de 1765.

Considerados como una amenaza estos establecimientos extranjeros, el virrey Amat da instrucciones el 5 de octubre de 1770 al capitán de fragata Felipe González Haedo, comandante del navío San Lorenzo, destinado a la expedición. El virrey le ordenó explorar la isla de Pascua y el archipiélago de Chiloé, con el navío San Lorenzo y la fragata Santa Rosalía.

El navío San Lorenzo, al mando del capitán de fragata González Haedo tenía una tripulación de 547 hombres, y la fragata Santa Rosalía, que estaba al mando del capitán de fragata Antonio Domonte, contaba con 267 tripulantes. 

Los dos buques salen de Callao al mando de González Haedo el 19 de octubre de 1770, llegando a la isla de Pascua el 15 de noviembre. Las lanchas de los dos buques, mandadas por los tenientes Cayetano de Lángara y Emeterio Heceta, con el piloto Juan de Hervé a bordo, recorren y exploran la costa los días 17 al 19, mientras Haedo preparaba la ceremonia de toma de posesión, que tuvo lugar el día 20.

El teniente Alberto de Olaondo marchó con 250 infantes y marineros al interior, mientras el capitán de fragata José Bustillos desembarcó al noroeste de la isla, plantando tres cruces, delante de las cuales se realiza la ceremonia por la que se dio el nombre de San Carlos a la isla, en honor al rey Carlos III de España, la cartografiaron y tomaron posesión en nombre del rey.

El acta de posesión fue suscrita por varios oficiales y jefes nativos, que pasaron a ser súbditos españoles, seguramente sin comprender el significado de la ceremonia. 

El navío y la fragata se hacen a la vela el 21 de noviembre para buscar infructuosamente la isla Madre de Dios. El capitán González de Haedo puso rumbo a San Carlos de Chiloé para embarcar un piloto que conociera la zona. El 15 de diciembre llegan a su destino, y el gobernador Carlos Berenguer le facilitó al piloto Francisco Machado, con el que se entrevistó el 17 de diciembre a bordo del San Lorenzo.

Este le informó de una expedición efectuada a primeros de 1769 hasta los 49º Sur, no había encontrado establecimientos británicos en el continente, ni en la isla San Carlos. Después de ser avituallados, partieron hacia el estrecho de Magallanes en busca de establecimientos extranjeros. El capitán Haedo decidió regresar a Callao al no encontrar bases extranjeras.

Se hizo a la vela el 13 de enero y llega a Callao el 28 de marzo de 1771, donde al poco tiempo comienza a ser reparado y habilitado para su regreso a Cádiz con registro de caudales y otros productos.

El 18 de enero de 1772, al mando del capitán de navío González Haedo, que había ascendido el 22 de octubre de 1770, zarpa de Callao con los navíos Astuto y Septentrión y la fragata Liebre, división que se puso al mando del capitán de navío Antonio de Arce, comandante del Septentrión.

Los cuatro buques llevaban a bordo un cargamento de oro y plata, 7.992.043 pesos fuertes, y otros géneros. El San Lorenzo llega a Cádiz el 1º de junio, tras haberse separado en un temporal el 27 de febrero, y desembarca 40.000 pesos de la Real Hacienda, 3.189.460 pesos de particulares, 571 quintales de cobre y otros productos.  

El 6 de agosto de 1772 salen de Cádiz los navíos San Pedro Alcántara y San Lorenzo rumbo a Ferrol. Escoltaron hasta los cabos a la urca Santa Ana, destinada a la Habana con azogues y municiones. A su llegada a Ferrol quedó desarmado. 

En 1776 es puesto al mando del capitán de navío Ignacio de Mendizábal y Vildósola. El 4 de octubre de 1776 sale de Ferrol rumbo a Cádiz con el navío Galicia, llegando a su destino el 16 de octubre, encontrándose a finales de mes en Cádiz armado y operativo por el conflicto con los portugueses en el Río de la Plata.

El 19 de noviembre zarpa de Cádiz para realizar una comisión reservada, reemplazar al navío Atlante en su crucero por los cabos San Vicente y Santa María, regresando el navío San Lorenzo a Cádiz el 17 de diciembre 1776. 

A comienzos del año 1777 realiza en aguas del cabo de San Vicente varias navegaciones de patrulla con la escuadra del teniente general Miguel José Gastón de Iriarte. El 4 de abril de 1777 zarpa de Cádiz rumbo a la Habana al mando del capitán de navío Ignacio de Mendizábal y Vildósola.

Llevaba a bordo a Juan Bautista Cervera, nuevo obispo de Santa Cruz de Tenerife. Escoltó hasta las islas Canarias al navío mercante San Pedro, que tenía por destino Buenos Aires. A su llegada a la Habana, el 10 de junio de 1777, se incorpora a la escuadra del teniente general Juan Bautista Bonet.   

Al mando del general Bonet zarpa la escuadra de la Habana el 28 de enero de 1778, formada por los navíos Magnánimo, San Lorenzo, Ángel de la Guarda, San Joaquín, San Gabriel y San Ramón y las fragatas Santa Cecilia y Santa Bárbara. Tenía la comisión de ir al encuentro y dar escolta desde la Sonda de la Tortuga hasta la Habana a la flota de Nueva España, que había salido de Veracruz al mando de Antonio de Ulloa. Tras reunirse el 8 de febrero, entra la flota y escolta en el puerto cubano el 13 de febrero.

Los navíos San Lorenzo y Ángel de la Guarda y las dos fragatas mencionadas se incorporan a la flota de Ulloa, zarpando de la Habana el 9 de marzo de 1778 y llegan a Cádiz el 29 de junio de ese año. Trajo a bordo 304.000 pesos de la Real Hacienda y 4.603.147 pesos de particulares.

Del puerto de Cádiz pasó a aguas del Mediterráneo en el mes de julio de 1778 con la escuadra del brigadier Juan de Lángara. 

En enero de 1779 seguía al mando del capitán de navío Ignacio de Mendizabal y Vildósola. El 22 de marzo de 1779 zarpa de Cádiz para unirse en al navío San Leandro y las fragatas Carmen, Magdalena y Cecilia en el crucero que realizan por los cabos Santa María y San Vicente para combatir a los corsarios argelinos.

Sobre el 10 de abril de 1779 entra el navío San Lorenzo en Cádiz para realizar unas reparaciones.

España entra en guerra en junio de 1779 contra Gran Bretaña. Una guerra global hasta 1783, donde la actividad en aguas europeas de nuestro navío será incesante.

Cuando la escuadra del teniente general Luis de Córdova zarpa de Cádiz el 22 de junio de 1779 para realizar una campaña en el Canal de la Mancha, el San Lorenzo se encontraba en Cádiz carenándose junto al navío San Agustín.

Los dos navíos se arman a primeros de julio de 1779 para formar una escuadra que se puso al mando, en el mes de agosto, del capitán de navío Juan de Araoz y Caro, formada por los dos navíos, dos fragatas y las urcas Santa Polonia y Santa Águeda y la polacra o fragata ligera Santa Engracia, de 14 a 18 cañones.

El navío San Agustín, al mando del capitán de navío Juan Ignacio Salabarría, y las fragatas Santa Teresa, capitán Manuel Ruiz, y Santa Catalina, zarpan de Cádiz el 16 de julio de 1779, mandados por el capitán de navío Ignacio Duque de Estrada, comandante de la fragata Catalina.

El navío San Lorenzo, al mando del capitán Araoz, se encontraba el 16 de julio fondeado en el Puntal. Se hizo a la vela a finales de julio y regresa a puerto el 1º de agosto a causa de unas averías. El 11 de agosto de 1779 zarpa de de nuevo al mando del capitán de navío Araoz con la fragata Rosario, al mando del capitán de fragata Antonio Ortega, para incorporarse a los buques que patrullan el estrecho de Gibraltar a las órdenes del jefe de escuadra Antonio Barceló.

El 17 de agosto de 1779 aparece a la vista de Cádiz con la pequeña fragata Santa Engracia. A la mañana siguiente estaban de nuevo a la vela. 

El San Lorenzo, que seguía al mando del capitán de navío Juan de Araoz, es destinado a patrullar la costa portuguesa, en torno a Lisboa y Oporto, con la división del capitán de navío Ignacio Mendizábal, que ahora mandaba el navío Santo Domingo. A mediados de septiembre dan caza a un convoy británico salido de Lisboa con destino a puertos británicos.

Estaba escoltado por el navío Chatham, el cual consigue escapar. El 20 de septiembre de 1779 entran los dos navíos en el puerto de Lisboa. 

Después de tres meses en aguas de la costa portuguesa, a primeros de octubre de 1779 regresa a Cádiz y se incorpora la noche del 13 de octubre a los buques del jefe de escuadra Juan de Lángara, encargados del bloqueo de las aguas del estrecho de Gibraltar.

Con la escuadra de Lángara participa en la batalla del cabo de Santa María el 16 de enero de 1780 al mando del capitán Araoz. Debido a su excelente marcha consiguió, al igual que el San Agustín, zafarse de los navíos británicos al mando de George Bridges Rodney, que derrotan a la escuadra de Lángara, y entra en la bahía de Cádiz al día siguiente, 17 de enero, con el navío San Agustín, mandado por el brigadier Vicente Doz y Funes, y las fragatas Cecilia, capitán de fragata Domingo Grandallana, y Rosario, capitán de fragata Ortega, todos de la escuadra de Lángara. 

Se incorpora a la escuadra del teniente general Luis de Córdova en Cádiz, que izaba su insignia en el Santísima Trinidad, y se hace a la vela con otros ocho navíos a finales de enero de 1780 a encontrarse con la escuadra al mando del teniente general Miguel Gastón, salida de Brest el 13 de enero y escoltarla hasta Cádiz. 

Con la escuadra del teniente general Luis de Córdova, basada en Cádiz, participa en varias campañas. El 24 de febrero de 1780 zarpan de Cádiz los navíos San Lorenzo, Darrac, San Justo, Vasco Morales, San Miguel, Moreno, y San Isidoro, Salafranca, las fragatas Rosario, Sesma, y Gertrudis, Cassoni, y los jabeques San Luis, Gravina, San Antonio, Justiniani, y Murciano, todos al mando de Darrac.

La división al mando de Darrac llega a la bahía de Algeciras unos días después y se une a los navíos San Juan Bautista y San Leandro, a las órdenes del jefe de escuadra Antonio Barceló realizan operaciones de bloqueo de la plaza de Gibraltar. A finales de abril de 1780 se encuentra en Cádiz para ser reparado de unos daños causados por el abordaje con una fragata. 

Desde primeros de mayo y hasta la primera semana de junio de 1781, que regresa a Cádiz, realiza navegaciones con la escuadra de Luis de Córdova en aguas de los cabos San Vicente y Santa María.

Al mando del capitán de navío Araoz y Caro zarpa de Cádiz con la escuadra de Córdova el 2 de enero de 1782 para dar protección a los buques del brigadier Francisco de Borja que se dirigían al Caribe con tropas, pertrechos y azogues. La escuadra del general Córdova regresa a Cádiz el 10 de febrero. 

Con los buques al mando del brigadier Francisco Hidalgo de Cisneros sale de Cádiz el 25 de julio de 1782 para patrullar las aguas del cabo Espartel, fondeando el 28 de agosto en la bahía de Algeciras.

A las dos de la tarde del 9 de septiembre zarpa de la bahía de Algeciras con los navíos españoles San Eugenio y Astuto y los franceses Dictateur y Sufisant para incorporarse a los buques del jefe de escuadra Buenaventura Moreno salidos esa misma mañana para bombardear Gibraltar desde Punta Europa.

A causa del viento flojo se incorporaron tarde al bombardeo, aunque realiza varios disparos contra la plaza sin recibir daño alguno y solo dos heridos leves. 

Con el regreso de la escuadra de Luis de Córdova, tras una campaña en el Canal de la Mancha, se incorpora a ella en la bahía de Algeciras el 12 de septiembre para apoyar el fracasado asalto de las baterías flotantes a Gibraltar. Con la misma escuadra y al mando del ya brigadier Juan de Araoz y Caro, estuvo en la batalla de cabo Espartel el 22 de octubre de 1782, contra la escuadra británica de Richard Howe, que había abastecido Gibraltar y se dirigía al oeste rumbo a Inglaterra.

Popa de un navío de construcción francesa de Gautier, presumiblemente el navío San Juan Nepomuceno, de la misma clase que el navío San Lorenzo
Popa de un navío de construcción francesa de Gautier, presumiblemente el navío San Juan Nepomuceno, de la misma clase que el navío San Lorenzo. Modelo de arsenal del Museo Naval de Madrid.

El navío San Lorenzo solo tuvo que lamentar las bajas de 7 heridos. En el combate tenía izada la insignia del jefe de escuadra Antonio Osorno. Tras este combate continuó en la escuadra de Buenaventura Moreno batiendo las baterías británicas.

Los navíos San Lorenzo y Astuto salen de Cádiz el 14 de noviembre de 1782 para patrullar las aguas del cabo Espartel a fin de interceptar al navío San Miguel, capturado por los británicos el 10 de octubre y que le habían reparado para llevarlo a Lisboa y después a Inglaterra.

El 19 de noviembre de 1782 entra en la bahía de Algeciras con otras embarcaciones procedentes de Cádiz. El 18 de diciembre zarpan de Algeciras los navíos San Lorenzo y Atlante, cinco fragatas, una corbeta, dos balandras, tres jabeques y cuatro bombardas escoltando un convoy cargado de artillería, pólvora y otros pertrechos rumbo a Cádiz, destinados la expedición que debía salir al Caribe para tomar la isla de Jamaica.

Con la guerra dando sus últimos coletazos, es destinado a Cartagena, donde el 8 de junio de 1783 iza su insignia el teniente general Antonio Barceló, que estaba preparando una nueva campaña contra los corsarios argelinos.  

Al mando del brigadier Basco Morales, sale de Cartagena el 1º de julio de 1783 con la escuadra de Antonio Barceló, destinada a bombardear Argel, operación de castigo encaminada a destruir la plaza, nido de corsarios que asolaban el Mediterráneo.

La plaza es bombardeada durante varios días del mes de agosto, pero no causa el efecto deseado, pues Argel siguió con su campaña de corso por el Mediterráneo. En 1786 se encontraba desarmado en el departamento de Cartagena al mando del capitán de navío Nicolás de Rojas. 

Al mando del capitán de navío José Lorenzo de Goycoechea, e insignia del jefe de escuadra Juan Joaquín Moreno, se incorpora en 1789 en la escuadra de evoluciones del mando del teniente general Félix Ignacio de Tejada, que iza su insignia en el navío San Telmo, compuesta por cinco navíos, seis fragatas, dos bergantines y un lugre.

Esta escuadra tenía el propósito de mantener adiestrados a los oficiales en las evoluciones de las escuadras y hacer pruebas comparativas de navegación entre los diferentes buques. Navegaron hasta las costas italianas, recalando en Nápoles para anunciar la proclamación de Carlos IV, hacer regalos a Fernando I, rey de Nápoles, y arribar a Liorna, para que la escuadra fuera visitada por los duques de Toscana. Regresan a Cartagena el 26 de septiembre de 1789, quedando el navío desarmado. 

En junio de 1790 zarpa de Cartagena rumbo a Algeciras llevando a bordo tropas del regimiento de infantería Soria. El 7 de julio llega a Cádiz y se incorpora a la escuadra del teniente general José Solano Bote, marqués de Socorro, formada en Cádiz por los incidentes de Nutka con los británicos.

Era su comandante el capitán de navío Tomás de Ugarte y Liaño. Después de realizar varias navegaciones en las costas gallegas y en aguas cercanas a Cádiz, la escuadra regresa a la bahía de Cádiz a primeros de septiembre. El 13 de diciembre de 1790 zarpa de Cádiz rumbo a Cartagena para ser desarmado. 

Al comenzar el año 1793 se encontraba desarmado en el departamento de Cartagena al mando del capitán de navío Tomás de Ugarte. Tras una cruenta revolución, en Francia se proclama la Primera República a finales de 1792. Tres meses después, el 21 de enero de 1793 es guillotinado el rey Luis XVI.

Francia entra en guerra con media Europa, y con España estalla la guerra el 23 de marzo. Una de las medidas tomadas fue la de dar mayor protección a los buques que llegaban de América cargados con productos y caudales. El 19 de marzo de 1793 se ordena al capitán general del departamento de Cádiz que salga el navío San Lorenzo al primer viento favorable y su comandante, el capitán de navío Pedro Carriazo, abra el pliego de instrucciones cuando se encuentre navegando sobre el cabo de Finisterre.

En dichas instrucciones se le ordena esperar a la urca Santa Bibiana, que debía llegar de Puerto Rico con los caudales de la Real Hacienda y de particulares. La urca Presentación había arribado por una vía de agua a Puerto Rico cuando llevaba caudales a España, cerca de dos millones de pesos.

El comandante general de la Habana envía a la urca Santa Bibiana a Puerto Rico en enero de 1793 a recoger dichos caudales. De encontrarse con la urca, el capitán de navío Carriazo, comandante del San Lorenzo, deberá embarcar los caudales en el navío y poner rumbo a Cádiz, dejando que la urca llegase cuando pudiera. De no encontrarse con ella, debía regresar el navío en Cádiz a finales del mes de abril. 

El 11 de junio de 1793 zarpa de Cádiz al mando del capitán de navío Tomás de Ugarte, con la escuadra del teniente general Gabriel de Aristizabal rumbo a la América septentrional, para atacar las posesiones francesas y defender el comercio y el transporte de caudales de los ataques de los numerosos corsarios franceses.

La escuadra fondea en La Guaira el 26 de julio y el 3 de enero de 1794 fondean en la bahía de Manzanillo, isla Santo Domingo. El 15 de enero de 1794, al mando del capitán de navío Ugarte, llega a la Habana con los navíos San Juan Bautista y Ferme, mandados por el jefe de escuadra Francisco Javier Muñoz, con la comisión de embarcar tropas y pertrechos y llevarlos a Santo Domingo.  

A las órdenes del jefe de escuadra Francisco Javier Muñoz salen de la Habana el 13 de febrero de 1794 los navíos San Juan Bautista, San Pedro Alcántara y San Lorenzo, las fragatas Nª Sª de la O y Ceres, las urcas Cargadora, Florentina y Librada y siete goletas con tropas. Llevaban caudales y tropas, un batallón del regimiento de la Habana y destacamentos de otros cuerpos, unos 1.500 hombres, destinadas a Santo Domingo y caudales para Cádiz.

El 16 de febrero se separan las siete goletas mercantes con 300 hombres para la Florida. Al día siguiente desemboca la división el Canal de Bahama, y el día 21 se separa el jefe de escuadra Muñoz con el navío San Juan Bautista, la fragata Nª Sª de la O y las urcas con tropas Florentina y Librada rumbo a la bahía de Manzanillo.

De acuerdo a las instrucciones del comandante general de Marina de la Habana que abrió el capitán del Andrés Valderrama, comandante del navío San Pedro Alcántara, se separa de la división el 1º de marzo a cien leguas al SSE de la Bermuda. El jefe de escuadra Muñoz cede el navío de su división San Lorenzo para conducir a Cádiz los quince millones de pesos que iban a conducir el navío San Pedro Alcántara y la fragata Ceres, embarcado la mitad en cada navío.

El 25 de marzo se encuentra con el navío Astuto y su comandante escolta al San Lorenzo, que llega a Cádiz el 29 de marzo de 1794 con 6.096.326 pesos y 742 zurrones de grana, 22 zurrones de añil al mando del capitán de navío Ugarte, mientras los otros tres buques llegan a Cádiz el 2 de abril. Entre los cuatro buques que llegaron a Cádiz llevaban un total de 9.758.149 pesos. 

Por Real orden de 1º de abril de 1794 se manda que sea habilitado de nuevo para regresar a la Habana con la división del jefe de escuadra Pedro de Cárdenas para unirse a la escuadra de Aristizábal, pero esta escuadra se hizo a la vela el 15 de abril sin el San Lorenzo, que se encontraba todavía habilitándose. 

Zarpa de Cádiz rumbo a la Habana en solitario para incorporarse a la escuadra de América del general Aristizábal. El día 15 de junio de 1794 entraron en la Habana los cuatro navíos del jefe de escuadra Pedro de Cárdenas, San Carlos, San Pedro Apóstol, Santa Isabel y San Leandro, además del navío San Lorenzo, que se unió a éstos ocho días antes, quedando los cinco buques incorporados a la escuadra de Aristizábal. 

El comandante de Marina de la Habana Juan de Araoz decide enviar a Veracruz al navío San Lorenzo solicitando al virrey 1.370.950 pesos para los gastos de la escuadra de Aristizábal hasta el mes de diciembre, además de seis mil tercios de harina.

La mañana del día 20 de junio sale de la Habana rumbo a Veracruz para pedir los caudales, gente y los socorros necesarios para la subsistencia de la escuadra. Iba al mando del capitán de navío Tomás de Ugarte. Salió en su conserva la urca Presentación, que debía regresar cargada de harinas. Llegan los dos buques al puerto de Veracruz el 7 de julio de 1794.

Desembarcó varios pertrechos para el departamento de San Blas. Zarpa de Veracruz el 31 de julio de 1793, llegando a la Habana el 14 de agosto con solo 570.355 pesos para el situado de la Habana, Santo Domingo y Florida, 519 tercios de harina y 81 marineros para la escuadra, de los que Araoz dejó 40 a bordo del San Lorenzo.

A finales de septiembre de 1794 pertenecía a la escuadra del general Aristizábal con base en la Habana, mandado por el capitán de navío Ugarte. 

El 22 de julio de 1795 se firma la paz de Basilea con los franceses. España se compromete a evacuar las tropas, pertrechos y ciudadanos de la isla de Santo Domingo.

Los días 20 y 27 de diciembre de 1795 y el 2 de enero de 1796 llegaron a la Habana desde Ocóa, Santo Domingo, la fragata Sirena, al mando del capitán de fragata Manuel de Estrada, y los navíos San Eugenio y San Lorenzo, mandados por los capitanes de navío Juan Salcedo y Tomás de Ugarte con familias evacuadas de Santo Domingo.

El general Aristizábal trasladó en este navío los restos de Cristóbal Colón de Santo Domingo al puerto de la Habana. Después de ser habilitado, zarpa de la Habana la mañana del 24 de abril de 1796 al mando del capitán de navío Ugarte para unirse en la ensenada de Ocoa a la escuadra del general Aristizábal.

El 9 de agosto de 1796 llega a la Habana desde Santo Domingo con las fragatas Nª Sª de la O, Sirena y Sª Perpetua. Zarpa de nuevo y regresa el 9 de septiembre de 1796 a la Habana con más personas evacuadas de la isla. Entró con las fragatas Sª Perpetua, Palas, Sirena, mientras la urca Florentina y la goleta mercante San José entraron en días posteriores. El navío trajo a bordo 30 hombres blancos, 3 negros libres y 34 esclavos. 

Por el tratado de San Ildefonso, España se alía con Francia en 1796, comenzando una nueva guerra con Gran Bretaña. Una de las principales comisiones de la escuadra de la Habana, al mando del teniente general Gabriel de Aristizábal, era asegurar la llegada de caudales, pertrechos, víveres y hombres de Nueva España a la Habana, además de mantener abiertas las vías de comunicación con el resto de islas y territorios españoles en el Caribe.

El 15 de noviembre de 1796 sale el navío de la Habana con la fragata Minerva a las órdenes de Goicoechea, comandante de la fragata Gloria, a cruzar sobre Bahía Honda y proteger la llegada de la fragata Nª Sª de la O, que se esperaba de Veracruz con caudales. El navío Asia y la fragata Perpetua zarpan también de la Habana el 23 de noviembre al mando del jefe de escuadra Muñoz para unirse a la división de Goicoechea.

Las dos divisiones regresaron a la Habana el 3 de diciembre llevando presa a la fragata mercante británica llamada Oliva

El 18 de febrero de 1797 se incorpora de nuevo a su mando el capitán de navío Tomás de Ugarte, que se encontraba enfermo, desembarcando el capitán de navío Manuel de Arjona, que lo mandaba interinamente.

Ese mismo día 18 de febrero se hizo a la vela por orden de Aristizábal para reforzar a las fragatas Tetis y Sª Perpetua, que se encontraban desde hacía varios días patrullando sobre Bahía Honda esperando la llegada del navío Ángel de Veracruz con caudales y a la fragata Sª Elena desde Cartagena de Indias.

Entra en la Habana el 20 de febrero de 1797 con las fragatas Tetis y Perpetua escoltando a la Sª Elena. Zarpa de nuevo el 9 de marzo de 1797 con la fragata Tetis a esperar sobre Bahía Honda al navío Ángel y su convoy. Regresan a puerto el 12 de marzo con el navío Ángel, la fragata Ninfa, la corbeta Diligencia y varios mercantes. 

Conforme al nuevo reglamento de oficiales del 3 de septiembre de 1796 el teniente general Aristizábal sustituye al segundo comandante del navío, el capitán de fragata Pedro Duquesne, al ser ascendido a capitán de navío. Lo releva el capitán de fragata Martín Funes, que estaba de segundo al mando del navío San Ramón

El 8 de abril de 1797 zarpa de la Habana con las fragatas Tetis y Sirena a cruzar sobre el Cabo San Antonio. La fragata Sirena regresa a puerto el 20 de abril a reparar unas averías, regresando al crucero el 27 de abril con el navío Ángel. El 11 de mayo regresaron a la Habana el navío San Lorenzo y la fragata Sirena, quedando de patrulla la fragata Tetis

El 11 de mayo de 1797 llegan a la Habana el bergantín Flecha y la goleta San Bruno, mandados por el teniente de navío Ciriaco de Llano. Fueron despachados desde Río Tinto por el comandante del establecimiento de Trujillo con la noticia de que este puerto quedaba bloqueado por dos navíos y un bergantín británicos, que habían intimado a la rendición de la plaza.

La misma noche del 11 de mayo se celebró una junta en la Habana y se acordó mandar a Trujillo una expedición. Estaban listos para dar la vela rumbo a Veracruz el navío Asia y las fragatas Sirena y Nª Sª de la O, mandados por el jefe de escuadra Francisco Javier Muñoz. El navío para recoger los caudales del situado, y las fragatas para hacer el corso en aquellas aguas.

A estos buques, destinados a Trujillo, se les debía incorporar el navío San Lorenzo al mando del capitán de navío Ugarte, la fragata Anfitrite, los bergantines Resolución y Príncipe y la balandra Ventura, con una goleta mercante cargada de víveres y pertrechos. Con los buques ya alistados para hacerse a la vela, llega la noticia de que los buques británicos se habían retirado, por lo que ya no se consideró necesario el envío del navío Asia y las fragatas Sirena y Nª Sª de la O, que tenían que ir a Veracruz.

Pero se encarga al capitán de navío Ugarte, comandante del navío San Lorenzo, expulsar a los británicos de aquellas aguas y costas con el concurso de otros buques de guerra. 

El 6 de junio de 1797 zarpa de la Habana al mando de Ugarte formando división con las fragatas Anfitrite, al mando de Casimiro de la Madrid, Tetis, al mando de Juan de Mendoza y Moscoso y dos buques menores, los bergantines San Antonio y Príncipe, mandados por el capitán de fragata Adrián Troncoso y el teniente de fragata Lorenzo de la Puente, y la goleta Ariel, fletada por la Real Hacienda.

Según instrucciones dadas por Juan de Araoz, comandante de Marina de la Habana, debían patrullar la costa de Honduras y expulsar a los británicos establecidos en la costa, además de reconquistar la isla de Roatán. Se auxilió el puerto de Trujillo, donde es rechazado un ataque enemigo, causando once muertos y cuatro heridos al enemigo.

Tras la ocupación de la isla de Roatán, dejó Ugarte una lancha armada con un cañón de a 18 libras en Trujillo y destacó a Omoa a los bergantines de la división San Antonio y Príncipe, que quedaron a las órdenes del presidente de Guatemala. 

El brigadier graduado Ugarte solicita al gobernador de Comayagua prácticos del río Wallis, en la costa oriental de Yucatán, pero al contestarle que no los había, Ugarte determinó regresar a la Habana.

Ugarte tenía órdenes de regresar a la Habana a primeros del mes de agosto, y así se lo avisó en carta del 29 de junio desde Trujillo al Presidente de Guatemala José Domás, que consideró muy extraña la determinación de Ugarte de regresar a la Habana sin esperar su contestación, pues Domás consideraba que en pocos días se hubieran encontrado prácticos de Wallis en Río Tinto.

El navío y las dos fragatas de Ugarte se hacen a la vela desde Trujillo rumbo a la Habana el 30 de junio de 1797.

Los buques de Ugarte capturan en el cabo San Antonio a la goleta británica Deleyre y detiene a dos balandras norteamericanas. Informado Ugarte por el comandante de la goleta Elizabet, el teniente de navío Benito Prieto, de que el puerto de la Habana estaba bloqueado por una escuadra británica, pone rumbo con su división a Veracruz, quedando fondeado en el puerto mejicano a partir del mes de julio. El comandante Ugarte despacha a Campeche a los tres buques capturados al cargo del teniente de fragata Antonio Fonseca. 

El 25 de diciembre de 1797 zarpa de Veracruz al mando del capitán de fragata Martín de Funes. Su anterior comandante Ugarte había sido destinado como comandante de Marina de Callao. Zarpa con los buques de su división, las fragatas Anfitrite y Tetis y goleta Elisabet, a la que se agrega la fragata Minerva.

Proa de un navío de construcción francesa de Gautier, presumiblemente el navío San Juan Nepomuceno, de la misma clase que el navío San Lorenzo
Proa de un navío de construcción francesa de Gautier, presumiblemente el navío San Juan Nepomuceno, de la misma clase que el navío San Lorenzo. Modelo de arsenal del Museo Naval de Madrid.

Llevaban a bordo el situado, 1.610.785 pesos, repartidos en el navío y las tres fragatas, y 310 quintales de pólvora, mientras que las mercantes La Paloma y Esperanza y la goleta Diligencia llevaban 2.888,5 quintales de pólvora. La fragata Paloma, cargada con 1.800 quintales de pólvora, tuvo que volver a Veracruz al día siguiente de la salida al hacer seis pulgadas de agua por hora.

Para cubrir su entraba en el puerto cubano habían zarpado el 15 de diciembre de la Habana el navío Ángel de la Guarda y las fragatas Juno y Nuestra Señora de la O, además de la goleta Trinidad, que entró en Veracruz el 26 de diciembre para informar al virrey. El navío San Lorenzo y las tres fragatas entran en la Habana el 9 de enero de 1798.

El día anterior, 8 de enero, llega la goleta Elizabeth, y pocas horas antes el navío Ángel y la fragata Nª Sª de la O, que desde el 15 de diciembre mantuvieron un crucero con la fragata Juno, todos al mando del brigadier Francisco Montes, aguardando la recalada de los primeros. 

El 2 de junio de 1798 zarpa el San Lorenzo de la Habana con las fragatas Juno y Tetis y los bergantines Galgo y S. Antonio, dando cobertura a la salida del navío S. Pedro Alcántara y fragata Sª Brígida, con caudales para la Península, a la fragata Anfitrite con el situado, y a varios buques correos. Asegurados los buques tras desembocar el Canal de Bahama, a división se separa el 4 de junio para regresar a la Habana.

En 1799 seguía formando parte de la escuadra de América del mando del teniente general Aristizábal. Por falta de cables queda varado en el fango del arsenal de la Habana a finales de 1801, al igual que otros buques, todos desarmados, los navíos San Eugenio, Ángel de la Guarda, Santa Isabel y la fragata Sª Perpetua.

Por Real orden de 16 de septiembre de 1801 se procede al reconocimiento del navío San Lorenzo, decidiendo que entrase en el arsenal para su carena. Se manda habilitar a los navíos San Lorenzo y Ángel de la Guarda para su regreso a Cádiz. El San Lorenzo se puso al mando del capitán de navío Santiago Irisarri. 

A mediados de 1805, aunque pertenecía al departamento marítimo de Cartagena, se encontraba desarmado en el apostadero de la Habana, pasando a entrar en dique para quedar alistado a finales de marzo de 1806, comenzando a partir de entonces a patrullar las aguas cercanas a la entrada del puerto.

A finales de julio de 1806 se hallaba en el apostadero de la Habana junto a las fragatas Nª Sª de la O y Pomona, la corbeta Amistad, el bergantín Lince, las goletas Carmen y Fortuna y el esquife Favorito. A causa de los numerosos corsarios enemigos que patrullan las costas de Cuba, el navío San Lorenzo y 14 lanchas cañoneras del apostadero de la Habana, son destinados a patrullar la costa para proteger el comercio. 

España es invadida en 1808 por las tropas napoleónicas, entrando de nuevo en guerra con Francia. La llegada de caudales a la Península era de vital importancia para el sostenimiento de la guerra.

El 11 de noviembre de 1808 zarpa de la Habana con caudales rumbo a Cádiz al mando del capitán de navío Irisarri. Después de escoltar hasta el Canal de Bahama al mercante Santo Domingo, llega a la bahía gaditana el 6 de enero de 1809 con 36.000 pesos en plata acuñada (donativo de la ciudad de Mérida y Yucatán), 5 cajones de alhajas de oro y plata, 21.059 pesos en 17 barras de oro, 86.659 pesos en plata acuñada, 1.649 cajas de azúcar, 250 zurrones de tabaco en polvo y 60 cajones de tabaco labrado para S.M.

Para particulares trajo 18.539 pesos en plata labrada, 27 tablones de caoba, 40 zurrones de añil, 5 cajones de dulce, 4 latas de tabaco en polvo, 68 cajones de tabaco labrado y 98 barriles de café. El 9 de enero se ordena que el navío quedara armado una vez hecha la descarga. 

Mandado por el capitán de navío Irisarri, el 25 de abril de 1809 zarpa de Cádiz con el navío Montañés, ambos al mando del brigadier José Quevedo, y los navíos británicos Conqueror, capitán Edward Followes, y Leviathan, capitán Harvey, ambos de 74 cañones, para escoltar un convoy que lleva 500 marineros franceses prisioneros de la escuadra de Rosilly a Santa Cruz de Tenerife, a donde llega el 11 de mayo y desembarcan a los prisioneros dos días más tarde.

El 21 de mayo levan anclas de Santa Cruz y al día siguiente aparecen de nuevo ante el puerto de Santa Cruz para dejar los prisioneros que quedaban a bordo. Los dos navíos españoles embarcan 300 tropas de las milicias de la Gran Canaria, se hacen a la vela los cuatro buques y llegan a Cádiz, tras 29 días de navegación, la tarde del 16 de junio de 1809 el navío Montañés y los navíos británicos Conqueror y Leviathan. La mañana del 17 de junio entra en puerto el navío San Lorenzo

El 30 de agosto de 1809 zarpa de Cádiz al mando del capitán de navío Irisarri con destino la Coruña y Ferrol. Entra en Ferrol el 23 de septiembre de 1809. Regresa a Cádiz desde Ferrol al mando de Irisarri el 2 de noviembre de 1809, cargado con armas, munición y pasajeros.

El 18 de mayo de 1810 zarpa de Cádiz rumbo a la Habana, a donde llega el 7 de julio con el teniente general Ignacio María de Álava como pasajero.

El 28 de febrero de 1810 había sido nombrado el general Álava comandante del apostadero de la Habana, que se hizo cargo del mando el 15 de julio. Entre junio de 1810 y abril de 1811 arbola su insignia en el navío el jefe de escuadra Juan Herrera Dávila, que era segundo jefe de la escuadra y apostadero de la Habana.  

En esas fechas las aguas en torno a la isla de Cuba estaban asoladas por numerosos corsarios franceses. El apostadero solo contaba, en noviembre de 1811, con los bergantines Flecha, destacado en Veracruz para cargar caudales, y Lince, goletas Empecinada, destinada a llevar tabaco, fusiles y dinero a Santa Marta, Junta de Sevilla, en Santa Marta, Veloz, navegando en la Sonda de la Tortuga para proteger la recalada de mercantes, Floridablanca, destinada a llevar tabaco a Portobelo, pero antes debe ser carenada en la Habana, y Voladora, en Veracruz a recoger dinero, y cañonera Trinitaria, destinada de guardacostas en Trinidad de Cuba.

También se hallan armados el paquebote San Francisco de Borja y goleta Santa Gertrudis, destinados ambos buques a llevar maderas de Matanzas a la Habana. Por Real orden de 8 de febrero de 1812 se manda habilitar el navío San Lorenzo para patrullar la costa y proteger el comercio, que la fragata Atocha, que se halla en Veracruz, salga de patrulla, y se carene la fragata Cornelia.

En 1813 se encontraba en el apostadero de la Habana, desarmado y necesitado de una carena de firme, en lamentable estado de conservación. Ya no entraría de nuevo en servicio, dada la falta de caudales y materiales en el arsenal, encontrándose abandonado en el arsenal de la Habana en 1815. 

Dimensiones

En pies y pulgadas de Burgos: 196 pies y 4 pulgadas de eslora, 173 de quilla limpia, 51,4 de manga, 25,4 de puntal, 25,1 de plan, 24,6 de calado a popa, 22,9 de calado a proa. Disponía de 8.780 quintales de lastre.  

En metros: 56,42 de eslora, 49,71 de quilla limpia, 14,75 de manga, 7,20 de puntal, 6 de calado, 7,38 de plan, 7,06 de calado a popa, 6,44 de calado a proa. Desplaza 1.800 toneladas.  

Artillado

62 cañones (noviembre de 1770): 24 cañones de a 24 libras, 30 de a 18, 8 de a 8 y 2 pedreros de a 3 libras. 

1799: 28 de 36 libras, 30 de 18, 16 de a 8 y varios pedreros de 3 y 4 libras. Según Mercapide, estaba armado con 28 de a 24 libras, 30 de a 18 y 16 de a 8 libras.  

74 piezas (julio de 1806): 28 cañones de a 36 libras, 30 de a 18, 8 de a 12 y 8 obuses de a 18 libras. 

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  • AHN. Junta Suprema Gubernativa del Reino, Estado, 25, B, 6, 16 y 17 de junio, 30 de agosto, 3 de noviembre de 1809. 
  • Archivo General de Marina Álvaro de Bazán (AGMAB). Expediciones a Indias. Leg. 15, doc. 035. Leg. 16, doc. 052, 064, 099. Leg. 17, doc. 028, 051, 093. Leg. 18, doc. 022. Leg. 20, doc. 089, 121. Leg. 22, doc. 016, 094, 097, 168, 171, 174, 176. Leg. 23, doc. 013, 050. Leg. 24, doc. 032. Leg. 28, doc. 076. Leg. 33, doc. 027. Leg. 36, doc. 054. Leg. 39, doc. 018. Leg. 43, doc. 041. Leg. 45, doc. 074. Leg. 49, doc. 085.  

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