Tratado de Madrid de 1750

Por Santiago Gómez

Con la subida al trono del rey Fernando VI en 1746 comienza una política de neutralidad con las potencias europeas. Con Portugal se inician contactos entre los embajadores para solucionar definitivamente el problema limítrofe en América.

El 13 de enero de 1750 se firma en Madrid el Tratado de Permuta entre el embajador portugués Tomás da Silva Téllez y el ministro español José de Carvajal y Láncaster. Por este tratado se conseguía la Colonia de Sacramento, pero a cambio se cedían a los portugueses grandes extensiones de terreno, donde se encontraban los siete pueblos de las misiones regentadas por los jesuitas en el Paraguay.

Para ello se enviaron a los comisionados que debían tratar de los límites entre las dos coronas, siendo el marqués de Valdelirios por parte española y el general Gómes Freire de Andrada por la portuguesa los encargados de legitimar estas nuevas usurpaciones portuguesas que de ningún modo les correspondías.

El territorio a delimitar era tan extenso que se enviaron varias comisiones, embarcando en Cádiz el 16 de noviembre de 1751 en el navío mercante Jasón (1). Al poco de comenzar los trabajos se encontraron con el principal problema, los indios se resistían al abandono de su territorio.

Mapa del Tratado de Madrid de 1750
Mapa del Tratado de Madrid de 1750

Los antiguos enemigos, ahora aliados, iniciaron en 1753 una larga lucha contra los indios que les costó grandes sumas de dinero a las dos naciones (2). Por parte española la campaña contra los indios guaraníes fue iniciada por el gobernador de Buenos Aires D. José de Andonaegui, apoyado por D. José Joaquín de Viana, gobernador de Montevideo, siendo los indios definitivamente vencidos en la batalla de Caybaté, el 10 de febrero de 1756.

En 1761, el nuevo rey español Carlos III anuló el Tratado de Madrid de 1750, volviendo a la situación anterior con la firma de otro tratado en 1761 en el que se les devolvía la Colonia de Sacramento, o eso creían los españoles. En años de campaña, los portugueses habían construido fuertes y se habían establecido en varios puntos del territorio de las misiones.

D. Pedro de Cevallos, nuevo gobernador de Buenos Aires, que había acudido a estas tierras para relevar a las tropas españolas, pidió explicaciones a los portugueses por su desleal conducta. Sus respuestas evasivas darían pie en breve tiempo a nuevos o viejos conflictos.

Notas

  1. Carmen Martínez Martín, “El Tratado de Madrid (1750): aportaciones documentales sobre el Río de la Plata”. Revista Complutense de Historia de América, nº 27, año 2001, página 292.
  2. Alejandro Magariños Cervantes, ob.cit., páginas 81-84.