Siglo XVIII- XIX. Pinturas 3
Batalla de Copenhagen.
El 2 de abril de 1801 una flota británica de 12 navíos, 6 fragatas y 4 barcos menores, atacó a la flota danesa que se encontraba en Copenhagen, compuesta por 7 navíos y 18 barcos menores. Fue un combate muy duro al ser luchado en un espacio reducido por tantos cañones, en el que 4 navíos británicos (incluyendo el Elephant de Nelson) quedaron varados. La flota danesa fue casi aniquilada a costa de muchas bajas en ambos bandos.
Batalla del 1 de junio de 1794.
Batalla
ocurrida cuando Gran Bretaña
tenía por aliados a España,
Prusia y otros países europeos
contra la Francia revolucionaria.
Los británicos también
se refieren a esta batalla como
" El glorioso primero de
junio". Ocurrida cerca de
aguas francesas 25 navíos
y 5 fragatas británicas
atacaron a una flota francesa
de 28 navíos, 6 fragatas
y 6 barcos menores. Los franceses
fueron ampliamente derrotados
con varios barcos capturados y
otros tantos hundidos y cerca
de 1.500 muertos. Los briánicos
tuvieron varios navíos
seriamente averiados y cerca de
300 muertos.
Batalla de Algeciras (2)
Pintura
de Antoine Léon Morel-Fatio (1810-1871) (Museo de Versalles,
Paris). Otro cuadro que representa
los hechos de la batalla de la
bahía de Algeciras el 6
de julio de 1801. Podemos ver
en este cuadro francés
una de las cañoneras españolas
en primer plano y el navío
inglés "Hannibal"
de 74 cañones (finalmente
apresado) a la derecha del todo
siendo cañoneado. Detrás
de el está el navío
británico "Pompee"
de 74 cañones y que casi
corrió la misma suerte
que el "Hannibal", pero
pudo escapar con mucha pérdida.
El navío San Hermenegildo.
Pintura del Museo Naval de Madrid. Representa al navío español "San Hermenegildo" de 112 cañones navegando con otros buques. Este hermoso navío desapareció con el "Real Carlos" en 1801.
El navío Asia capeando un temporal.
Pintura
del Museo Naval de Madrid de Angel
Cortellini Sánchez. El
navío español Asia,
de 74 cañones, destacado
en aguas del océano Pacífico,
al mando del capitán de
navío Roque Guruceta, sufrió
un fuerte temporal en la navegación
desde el puerto de San Carlos,
isla de Chiloé, al de El
Callao de Lima (Perú) en
agosto de 1824, hecho que representa
el óleo.
Defensa del Morro de La Habana; ataque británico del 1 de julio de 1762.
Pintura
del Museo Naval de Madrid que
representa el ataque dado al baluarte
Santiago por un escuadrón
de cuatro navíos británicos,
el 1 de julio de 1762. De izquierda
a derecha se aprecian el Dragon,
de 60 cañones, (capitán
de navío Hervey); el Marlborough,
de 80, (capitán de navío
Barnet); el Cambridge, de 80,
que acabó desmantelado y casi a pique, con su comandante
el capitán de navío
Goostrey, muerto, además de 24 hombres más de la dotación y 95 heridos, que acaba de
salir del fuego a remolque de
sus lanchas y del Marlborough (2 muertos y 8 heridos) y,
por último, el Stirling
Castle, de 70, que al mando del
capitán de navío
Campbell navega para salir fuera
del alcance de las baterías
españolas, conducta que
le costó la separación
del servicio. Duró la acción
siete horas, bravamente sostenida
por ambas partes. Velasco en persona
dirigió el fuego del baluarte
español.
Prueba de la dureza de la acción a la que fueron sometidos los navíos de la escuadra británica fue que dos de los buques implicados no volvieron a Inglaterra. En concreto el 14 de septiembre de 1762, dos meses después de la acción, el Stirling Castle por orden del almirante Pocock, y viendo el lamentable estado en que se encontraba el buque, mandó vaciarlo de vituallas y armamento terminando hundido en la bahía de La Habana. El Marlborough no tuvo mejor suerte, ya que debido también a los graves daños sufridos fue mandado a Inglaterra pero en el transcurso del viaje empezó a hacer demasiada agua teniendo que ser abandonado el 29 de noviembre, con la suerte de salvarse la tripulación al navegar en conserva del Antelope de 50 cañones. Otro navío de la escuadra de Pocock, el Temple de 70 cañones, su capitán Thomas Collingwood, salió por el mismo motivo en octubre y el 18 de diciembre tuvo que ser abandonado a 300 millas de Cabo Clear, al sur de Irlanda.
Ataque a la escuadra del Almirante Lángara.
Pintura
del Museo Naval de Madrid. La
escuadra de bloqueo de Gibraltar
al mando del almirante Lángara,
compuesta por 11 navíos
y 2 fragatas, fue sorprendida,
a la altura del cabo Santa María,
el 16 de enero de 1780, por la
británica del almirante
George Brydges Rodney, de 22 navíos
de línea y 10 fragatas.
La pintura representa el momento
en el que el Fénix, navío
insignia de Lángara, es
combatido por tres ingleses.
Napoleón III recibe a la reina Victoria en Cherbourg, el 5 de Agosto de 1858.
Pintura de Jules Achille Noël. Museo Nacional Marítimo de Londres. La
llegada de una flota de barcos
de guerra a un puerto amigo era
motivo de alegria. Era tradición
que las dotaciones del navío
estuvieran todos en cubierta mirando
el puerto como un saludo, aunque
también indicaban que no
traían malas intenciones
puesto que no había gente
en las cubiertas de los cañones.
Los barcos, asi mismo eran engalanados
o empavesados como se decía
en España. Las tripulaciones
ansiaban el momento de pisar tierra
firme y pasarlo como un verdadero
marinero lo suele hacer, emborrachándose
y frecuentar prostíbulos.
Aunque también subian mujeres
a bordo. En teoría sólo
las mujeres de los marinos pero
en la práctica la mayoría
de las que subían a bordo
era prostitutas y a algunos marineros,
(los más puritanos) y oficiales
las escenas de debajo de la cubierta,
donde no había ningun aislamiento,
era algo espantoso y asqueroso.
Una vez cuando el navío
británico "Prince"
de 98 cañones estaba en
el muelle en Portsmouth un testigo
ocular relató que 450 mujeres
estaban a bordo, y sólo
50 eran en realidad las mujeres
de los marineros que servían
en el barco.








