Evolución histórica de la vela

Por Jorge Yahuaca M.

Este artículo tiene la finalidad de hacer un recorrido histórico lo más apegado a la historia, acerca de los cambios que tuvo la vela durante varios siglos y su confrontación con las nuevas tecnologías marítimas.

Sencilla en sus formas, complicada en la concepción de sus funciones, la vela se convirtió de ser una herramienta necesaria en la aventura de conquistar el mar, a ser la viva imagen de la libertad, de sueños, de grandeza y hasta de conquista.

Se ha visto ligada a la ascensión de miles de figuras de personajes famosos y países que modificaron la historia y el mapa mundial, y que también a algunos los acompañó en su derrota.

Utilizada por la mayoría de las naciones del planeta, fue llevada a lo largo de la historia a una evolución vertiginosa adoptando cambios diversos, considerados como auténticos avances tecnológicos.

La vela, desde el punto de vista de definición, es una tela utilizada para proveer propulsión a las embarcaciones, utilizando la fuerza del viento.

Es parte del aparejo, el cual se entiende como el conjunto de palos, vergas, jarcias y velas. En su función reciben la acometida de la fuerza del viento, la cual trasmiten en un impulso a las vergas y estas a su vez a los mástiles, acción que provoca una fuerza propulsiva sobre la embarcación.

Los orígenes de la vela no son del todo conocidos. Diversos hallazgos arqueológicos nos llevan a ubicar el concepto primigenio de la vela en una de las civilizaciones mas antiguas del mundo, el antiguo Egipto, donde se ha ubicado su probable aparición durante el período predinástico, o llamado también arcaico hacia los años 3200 al 2700 A.C.

Buque del Antiguo Egipto
Representación de uno de los primeros buques del Antiguo Egipto, con una única vela. Ashmolean Museum, Oxford.

En excavaciones se han logrado observar en urnas de arcilla encontradas, representaciones de alguna embarcación a vela navegando sobre la superficie del río Nilo.

Estas embarcaciones presentaban en su aparejo un mástil central y una verga transversal donde se colocaba una vela cuadrada, y se auxiliaba con dos remos en la aleta (parte lateral trasera) para dirigirlo.

La vela mas antigua conocida es la vela cuadra, también llamada redonda  (aunque no tiene relación este nombre con su forma), que puede llegar a ser de forma trapezoidal.

El tipo de vela cuadra, recibe el viento desde la popa, debido a su gran superficie y por su forma no es capaz de ceñir el viento, esto es navegar formando un ángulo menor a los 90 grados respecto a la dirección del viento.

En la Antigüedad, en el Periodo Clásico (del año 439-338 A.C. aproximadamente) estas naves seguían dependiendo de remos para las travesías largas, pues con solo velas cuadras no podían navegar contra el viento.  

Una de las naves mas sobresalientes en la era antigua de la vela fue el trirreme; una nave que tenía tres hileras de remeros en cada costado, cuya invención se atribuye a los corintios en el siglo VII A.C.

Contaba con una vela cuadra en el centro. Durante el siglo V A.C.. fue el tipo de embarcación bélica mas notable tanto en las flotas griegas como en las persas, tal como se detalla en el transcurso de la Guerras Médicas (490 A.C.).

Sin embargo, los romanos en el siglo II agregaron una mejora al trirreme, consistente en una vela pequeña adelante, la vela cebadera, y otra más sobre la vela mayor, la gavia.

Trirreme romano
Trirreme romano. Representación de un mosaico romano en Túnez.

Las velas se arriaban para cuando se entraba en combate, dejando la maniobra a los remeros durante la acción.

Estas naves eran gobernadas mediante dos espaldillas, un tipo de remo mas grande que el habitual, situados uno a cada lado del castillo de popa.

El drakkar, también llamado langskip, otra embarcación antigua remonta su aparición al comprendido entre los años 700 y 1000. Fue utilizada por escandinavos y sajones, siendo el icono militar de los vikingos.

Buque Drakar vikingo
Buque Drakar vikingo. Ilustración de Rafael Monleón. Museo Naval de Madrid.

Estos buques eran embarcaciones largas estrechas y livianas, carecían de cubierta, tenían remos en casi toda su longitud, su movimiento lo propulsaban los remeros, llevaban un sólo mástil situado hacia el centro de la nave y una vela rectangular grande, necesaria sobre todo durante travesías largas, casi todos los drakkars carecían de cuadernas.

Estas velas las fabricaban de diversos materiales, entre ellos lana. Prueba del rendimiento de este tipo de velas es que se ha comprobado las incursiones de estas naves en el norte de Europa e incluso en Terranova en el continente americano.

Los drakkars se clasificaban de acuerdo a su tamaño, construcción y categoría, los mas sobresalientes fueron el snekke, que era mas pequeño, podía tener alrededor de 17 metros de eslora. Los barcos dragón, eran más grandes y llegaban a tener tripulaciones de mas de cien hombres.

Diferentes tipos de embarcaciones vikingas
Diferentes tipos de embarcaciones vikingas. Ilustración de Rafael Monleón. Museo Naval de Madrid.

Desde el año 600 A.C. se ha documentado la presencia del junco posiblemente una de las embarcaciones a vela mas antiguas del mundo, y una de las pocas que aún se mantienen en uso, el casco posee una popa corta y carece de quilla. Fueron las embarcaciones tipo del Mar de China

Junco chino
Junco chino

Desde el siglo I se tiene noticia del uso del timón central y la brújula por los chinos. Gengis Kan y Kublai Kan los utilizaron en su intento de invadir al Japón.

Los aportes de los chinos a la navegación a finales del siglo XI, provocó grandes cambios en la construcción de embarcaciones en Europa. El uso de navíos con varios mástiles se considera también una aportación mas de los chinos.

En el afán de poder navegar en contra del viento y como un evolución de la vela, aparecen las velas triangulares también llamadas velas latinas, de cuchillo o áuricas.

Estas permitían entonces ceñir el viento, lo cual permite navegar en contra de la dirección de este, en ángulos menores a los 90 grados, inclusive llegando hasta los 45 grados.  

Se cree que el origen de la vela triangular data del siglo III, en el océano Índico, aunque no es del todo conocido. La vela latina posiblemente fue de origen árabe o polinesio, de ahí se deriva la llamada vela latina mediterránea y vela latina de las Bermudas o bermudina.

En el siglo XIII la vela latina es de uso común en el Mediterráneo y debido a la influencia nórdica se presenta una corriente del uso de la vela cuadra nuevamente.

A partir del siglo XIII; se hace notorio cada vez mas la construcción de navíos mas de un mástil. La Coca embarcación que existió durante cinco siglos (XIII-XVIII) usaba al principio una sol vela cuadrada, llegando a alcanzar hasta cuatro mástiles en el siglo XVIII, con velamen siempre cuadrado.

Diferentes buques del siglo XIII con distintas velas: latinas y redondas.
Diferentes buques del siglo XIII con distintas velas: latinas y redondas. Ilustración de Rafael Monleón. Museo Naval de Madrid.

Durante el siglo XV se hace cada vez más habitual en Inglaterra el buque de dos y tres palos, al principio la disposición de los mástiles era muy cerca de la proa y la popa y solo llevaban velas cuadradas.

Este hecho fue evolucionando el tamaño de las velas y el número de los mástiles llegando a ser usuales los barcos de tres mástiles. La vela latina fue la primera vela de cuchillo en el mundo, llegando  ser muy popular tanto en el Mediterráneo como en Oriente medio.

El jabeque, embarcación considerada como una evolución del Dromón bizantino y la Galera, fue una nave de aparejo totalmente latino, que la hacía ágil en la maniobra, siendo utilizada frecuentemente por piratas y corsarios berberiscos.

Modelo de jabeque de la Real Armada española (s. XVIII). Núm. de catálogo: 367. Museo Naval de Madrid.
Modelo de jabeque de la Real Armada española (s. XVIII). Núm. de catálogo: 367. Museo Naval de Madrid.

Otro navío de aparejo latino fue la galera medieval con dos mástiles que conservaban los remos, efecto que facilitaba los abordajes o para cuando había viento escaso.

La evolución de la vela triangular en manos de los holandeses que llegaron a ser potencia marítima mundial en el siglo XVI, desembocó en una nueva modalidad adecuada para navegar con pequeños buques en canales y ríos, inclusive en costas poco profundas, siendo una nueva vela de cuchillo; la vela de estay o vela tarquina o de abanico, siendo esta ultima una vela de forma rectangular, fija al mástil por uno de sus lados y una vara diagonal para extenderla. 

Embarcaciones de origen neerlandés en servicio de España y otras de los Países Bajos.
Embarcaciones de origen neerlandés en servicio de España y otras de los Países Bajos. Ilustración de Rafael Monleón. Museo Naval de Madrid.

Se usó también en grandes embarcaciones, apareciendo en estas  hasta finales del siglo XVII.

La carabela es considerada como la antepasada de los veleros de tres mástiles, era ligera, alta y larga hasta 30 metros de eslora inclusive.

Usaba aparejo redondo o latino, tres mástiles una cubierta y castillo de popa elevado. Esto le permitía soportar viajes a través del Océano, fue utilizada tanto por españoles y portugueses. 

Carabelas
Carabelas. Ilustración de Rafael Monleón. Museo Naval de Madrid.

Fue diseñada en la escuela de navegación de Sagres en Portugal, fundada por Enrique el Navegante en el siglo XV. En un principio las carabelas fueron concebidas como embarcaciones pesqueras, evolucionando su uso después para la carga y la exploración.

Hay dos tipos de carabelas; la latina que lleva solo aparejo latino y las carabelas redondas que llevan en el mástil de proa vela cuadra. Este tipo de embarcación requería más destreza en su manejo que las embarcaciones comunes de la Edad Media como la carraca o nao, embarcación de aparejo redondo y alto bordo.

Cristóbal Colón, emprendió su famosa odisea en busca de “las Indias”, que culmina al pisar suelo americano el 12 de octubre de 1492. A bordo de la una nao, la Santa María, como nave capitana de la expedición y las carabelas la Niña y la Pinta, que eran carabelas latinas.

Ya en la etapa posterior al descubrimiento de América en el siglo XVI las carabelas fueron cayendo en desuso.

En este momento se gesta una evolución en el estilo arquitectónico de los navíos, dando lugar al galeón que es una derivación de la carraca, pero con la velocidad similar a la carabela. Los galeones eran más elegantes, más grandes y con mayor capacidad de fuego siendo esta transición un fenómeno de tecnología para la época.

Durante el siglo XVI, los navíos aprestaron una vela mas encima de la gavia, el juanete y a principios del siglo XVII, se agrega otra vela mas al bauprés la sobrecebadera, siendo esta sustituida cien años mas tarde por otra más efectiva: el foque (todas las velas triangulares que se amuran en el bauprés y sus botalones).

Durante el siglo XVI surgieron dos tipos de galeones; el español que era de mayor tamaño y el inglés. Estos tuvieron la oportunidad de enfrentarse cuando Felipe II de España decide atacar Inglaterra con la “Grande y Felicísima armada”, también conocida como  la Armada invencible; siendo uno de los mas notables galeones el San Martín, buque insignia, estos galeones ya combinan velas cuadras y triangulares.

Galeón neerlandés y español.
Galeón neerlandés y español. Ilustración de Rafael Monleón. Museo Naval de Madrid.

La evolución de los galeones trae consigo cambios importantes en las velas, tanto en su número como en el tamaño y la modalidad de agregar velas triangulares entre los mástiles.

En el siglo XVIII el aparejo se hace más funcional, para tomar rizos efectivos a las velas, mayor prestancia para ceñir etc. A fines del siglo XVIII se empieza a usar una cuarta vela sobre el juanete, llamada sobrejuanete. Terminando este siglo la navegación a vela es mas compleja; pues se utilizan mas aparejos, mayor número de mástiles que van de dos hasta siete en algunos veleros.

La mayor parte de los navíos de línea y fragatas ya presentaban sobre todo aparejo redondo, añadiendo velas triangulares en los palos de mesana y bauprés.

El mayor navío de línea en el mundo fue el Santísima Trinidad, construido en la Habana Cuba en 1769. El navío de línea desapareció de las armadas en la primera mitad del siglo XIX.

Uno de los veleros mas eficientes durante este siglo XIX fue el Clipper cuyo nombre deriva de clip, cortar o recortar. Quizás le quedó el nombre por su línea estilizada o por acortar las distancias, creando un cambio radical en el diseño naval en la década de 1830.

Velero Cutty Sark
Clipper Cutty Sark. Hugh Evelyn Prints

Este nuevo concepto es desarrollado en Escocia para realizar el barco más rápido movido a vela. Este cambio le hizo tener cierta ventaja frente al barco de vapor.

Sin embargo a fines del siglo XIX y con la apertura del Canal de Suez y la disminución de la distancia en la ruta Londres-Shanghái, propinó a estos veleros el golpe que vendría a considerarlos anticuados y obsoletos. Uno de los más conocidos de estos barcos es el Cutty Sark que fue construido en 1870.

Después de tanta grandeza en la navegación a vela, aparece la máquina de vapor que vendría sustituir los aparejos tradicionales.

Con el tiempo la propulsión mecánica se hizo cada vez mas barata y durante los acontecimientos de la Primera Guerra Mundial, los costos de jarcias y lonas aumentaron de tal forma que la agonía para los veleros no duró mucho, terminando así una de las glorias de la navegación mundial: la Era de la Vela.   

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