Los cañones de la isla Robinson Crusoe

Por Oscar Salas Díez

Esta entrada pertenece a la la sección Apuntes sobre la construcción naval del siglo XVIII

Proyecto: Juan Fernández. Los Cañones de Robinson Crusoe (Más a Tierra) en el archipiélago de Juan Fernández. Chile. 2010.- Aparte sobre Cureñas- Las Presumibles Cureñas empleadas originalmente en los Cañones encontrados en la isla R. Crusoe.

La gente que desprecia su pasado, esta condenada a repetir el presente y a no evolucionar. Hay que saber de donde venimos para construir un futuro más crítico y mejor.

José Alcalá-Zamora.

Citaré algunos antecedentes, de especial interés, que me llevan a exponer un criterio bien fundamentado, sobre el tipo de cureña empleado para esos cañones de la referencia. Objetivo fundamental.

Como es lógico, el punto de partida está compartido, por un lado los cañones propiamente, de los que hablaremos posteriormente y por otro, la historia  de esta  isla, ya que como sabemos, es en el siglo XVIII,  cuando el  Reino de España comienza a expandir por necesidad las fortificaciones defensivas en América.

Un detalle bien importante, que refleja la celeridad del cumplimiento de las Cédulas Reales, relacionado con el tema, es que la 1ª colonización de la isla ocurre durante el siglo XVIII, y que por CR del 7 de marzo de 1749, se imparten instrucciones para poblar y fortificar la isla.

Y lo increíble es que el 11 de marzo de ese mismo año, el coronel Juan Navarro y Santaella, partió dando cumplimiento a la citada orden.

Ojalá pudiésemos extrapolar y decir que con la misma celeridad llegaron los cañones al sitio, la verdad es que sobre el tema no sé nada. Lo cierto es que llegaron, y hoy en día nos quedan como piezas valiosas y testigos de momentos importantes de la historia.

Es casi seguro, que en el transcurrir del siglo XVIII, los cambios en la artillería del archipiélago de Juan Fernández fueron constantes (terremotos y maremotos); es por ese motivo, que en este trabajo, solo refleje, la condición inicial de los cañones y de sus cureñas.

Es en 1749, cuando se inicia la construcción del fuerte Santa Bárbara, que disponía de quince cañones, para la defensa central del puerto de San Juan Bautista, con las baterías de San José con ocho cañones en playa, el fortín San Carlos con cuatro cañones, el San Fco. Javier con otros cuatro, la atalaya de Pangal con cinco, la defensa rasante en Puerto Inglés, con otros cuatro cañones,  una séptima batería en la ensenada de Villagra, con cuatro cañones, y la batería en Pto. Francés con otros cuatro cañones, para un total de 48 cañones en defensa del archipiélago.

Citados en la obra de Las Islas Juan Fernández. (19) como número mínimo de cañones. Los calibres de estos están reseñados como 4 de a 24 lb, 5 de a 18 lb, 2 de a 16 lb, 23 de a 8 lb, y 7 de a 6 lb. Todos fabricados en hierro.

Con relación a la procedencia de los cañones, son varios los autores que mencionan, que fueron traídos desde Perú, y considero que es muy posible de que así haya sido.

Y otros afirman que también fueron fabricados en Perú, y en este aspecto no estoy capacitado para negarlo, pero he encontrado una referencia de cuatro cañones de a 24 lb, en bronce, que datan de 1772, que fueron fabricados en Perú, (T. LIMAE), confeccionados por Johannes Espinoza (El FuriosoEl RelámpagoEl Marte y El Rayo), únicos cañones peruanos en Chile referenciados.

Es conocido que en Lima funcionó una fabrica de cañones y pólvora en 1700, donde se fabricaron, hasta donde he podido indagar, cañones menores. (Rufino Blanco-Fombona. Biblioteca Ayacucho, Pág.31)

También esta referenciado que los cuatro cañones ubicados en Puerto Inglés, proceden del bajel llamado Unicorn (Unicornio), aspecto este que debería contrastarse mejor, ya que esta embarcación era inglesa y los cañones son evidentemente de fabricación española ó al menos a la española. (Recordemos que los cañones ingleses, tenían en alto relieve y de blanco el escudo real, como filacteria en el 1er. cuerpo del cañón).

Durante el correr de gran parte del siglo XVIII, podemos casi con total exactitud, ubicar en el contexto de la Artillería Española, cualquiera de los cañones  fabricados, gracias a las famosas Ordenanzas de Artillería de esta época, excelentemente detallada y documentada.

Pero, es necesario destacar unos aspectos relevantes, para poder  unificar algunos criterios. Así debe decirse con toda responsabilidad, que los cañones fabricados en España, y los destinados para América no estaban determinados a ser de sitio, de plaza, de costa ó de marina.

Se fabricaban cañones dependiendo de las necesidades de las diferentes fuerzas, pero los cañones eran los mismos, por lo tanto no es correcto asegurar que había cañones fabricados para plazas, costa ó marina, y mucho menos para esta época. Donde si hay realmente una diferencia fundamental era en los afustes ó cureñas, con diferencias marcadas en las diferentes áreas de defensa antes mencionadas.

Podemos  por lo tanto inferir, que será la cureña, la que le otorgue al cañón su uso y destino.

Otro aspecto interesante, son los calibres de los cañones, que muy aparte de ser conjuntamente con las otras dimensiones, los que nos permitan ubicarlos y encuadrarlos dentro de las ordenanzas , que en breve señalaremos. Es imprescindible el conocerlos.

Cita Tosca:

El calibre es el principio y fundamento de todo el sistema de esta arte (artillería) regulándose por el todo quanto a ella conduce, por el se conoce el peso de las balas, las especies y el genero de artillería: Por el calibre da la debida simetría el fundidor a los cañones y el artífice, ó carpintero a sus montajes (cureñas).

Esta muy bien referenciado que La Real Casa de Fundición de Sevilla se dedicó a fabricar la gran parte de cañones con destino a América.

También debe considerarse la similitud de cañones existentes en la actualidad distribuidos a lo largo de lo que fue la América Hispánica: Chile, Perú, Venezuela, Argentina, etc. en donde he encontrado bastantes referencias, muchas de ellas gráficas. Donde no hace falta ser un experto, sino un buen detallista, para entender que son de formas y proporciones similares.

El profesor Alcalá Zamora (1), en su libro “Historia de una Empresa Siderúrgica Española: Los altos hornos de Liérganes y La Cavada”, menciona que en 200 años de historia de esta fábrica, llegaron a fundirse 26.000 cañones.

Una barbaridad, algo así como 10 cañones mensuales. Y esto sin considerar los de Sevilla y otras maestranzas.

Los cañones encontrados en el archipiélago de JF, aunque han sufrido las inclemencias del clima por muchos años, están algunos en buen estado, otros muy deteriorados, pero sin lugar a dudas su rescate es necesario y yo diría que fundamental, para la recuperación y puesta en valor del Fuerte Santa Bárbara y sus baterías adyacentes.

A continuación, unas magnificas fotografías, tomadas por don Felipe Paredes Vergara (FPV).

Cañón en Pto. Inglés. (FPV)
Cañón en Pto. Inglés. (FPV)
Cañones en Pto. Inglés. (FPV)
Cañones en Pto. Inglés. (FPV)
Parte muro de la fortaleza de Santa Bárbara. (FPV)
Parte muro de la fortaleza de Santa Bárbara. (FPV) 
Cañón en Pto. Inglés. (FPV)
Cañón en Pto. Inglés. (FPV)

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