Galeones del rey (pintura)

Por Carlos Parrilla

Galeones del rey. Pintura de Carlos Parrilla
Galeones del rey. Pintura de Carlos Parrilla

En el ambiente grisáceo del clima del Mar del Norte unos galeones españoles, enarbolando la enseña imperial, la Cruz de Borgoña, se cañonean con otros holandeses. 

En 1568 comienza la Guerra de los Ochenta Años, Guillermo de Orange y Nassau se levanta contra su rey Felipe II. Apoyado por los protestantes alemanes, Inglaterra y Francia pudo sostener una guerra contra la Monarquía Hispánica que tuvo que diversificar sus fuerzas ante tanto enemigo al mismo tiempo.

Pero es que por si fueran poco además Felipe II y sus sucesores tuvieron que enfrentarse a Escocia, el Imperio Otomano, los piratas berberiscos, en ocasiones Venecia, y al final Portugal y Suecia, demasiados enemigos contra los que España pugnó y se desgastó durante los ochenta años que duró la guerra, y que por la Paz de Westfalia de 1648 que la puso fin, junto a la Guerra de los Treinta Años que se solaparía con la primera, tuvo que reconocer la independencia de las Provincias Unidas, hoy Países Bajos.

Con todo la Monarquía Hispánica siguió siendo, aunque ya en declive, la súper potencia del momento, manteniendo aún su dominio en Europa occidental y el globo, y es que a pesar de tantas dificultades el soldado español seguía siendo el mejor del mundo, tanto en tierra como embarcado.

Como dijo un almirante francés en la batalla de Empel del 7 de diciembre de 1585:

Cinco mil españoles, que a la vez eran cinco mil infantes, y cinco mil caballos ligeros, y cinco mil gastadores, y cinco mil diablos.

O un general sueco en la batalla de Nördlinger del 5 de septiembre de 1645:

… los españoles peleaban como diablos y no como hombres, estando firmes como si fueran paredes”.

O un coronel sueco en la misma batalla:

Nunca nos habíamos enfrentado a un soldado de infantería como el español, no se derrumba, es una roca, no desespera y resiste paciente hasta que puede derrotarte.