Apresamiento del bergantín HMS Lively

Por Juan García (Todo a Babor)

Esta entrada pertenece a la sección:
Buques británicos de guerra apresados por los españoles en el siglo XVIII-XIX

Introducción

En realidad, este buque no fue apresado por los españoles, aunque sí acabó en sus manos y por eso lo incluimos en esta sección.

Ya hablamos en su día sobre la pérdida de la fragata Lively, que quedó encallada frente a los baluartes españoles de Rota, que llegaron a abrir fuego sobre ella.

Al no poder sacarla, su comandante tomó la decisión de quemarla para evitar su apresamiento. No la puse como pérdida frente a los españoles en aquella sección porque no fue consecuencia directa de estos, pero también es verdad que si los españoles no hubieran estado allí como amenaza, los británicos hubieran podido llevársela sin problemas, al disponer de tiempo y medios para hacerlo.

Es por eso que no hay que confundir aquella fragata con el bergantín de este historia, porque se llaman igual pero son buques totalmente distintos.

Como pasa mucho con otros nombres en los buques británicos, el nombre de Lively ha sido ampliamante utilizado en otros barcos de su marina real. En concreto, hubo hasta dieciséis buques nombrados como Lively, siendo el bergantín que nos ocupa hoy el número seis.

El bergantín HMS Lively

Una vez aclarada la cuestión, vamos a conocer a este bergantín. Primero sus características de construcción:

  • Eslora: 78 pies y 3 pulgadas (23,7 metros)
  • Manga: 25 pies y 8 pulgadas (7,6 metros)
  • Calado: 10 pies y 10 pulgadas (3,04 metros)
  • Desplazamiento: 206 Toneladas

Construido por Thomas King en Dover y comprado por la Marina Real Británica allí mismo (en 1779).

Al poco se le forró de cobre y se le reformó para su uso en la marina de guerra en Deptford, por un coste de 1.821,11 libras.

Su armamento fue inicialmente de 14 cañones de 4 libras y 12 pedreros (pequeños cañones de borda o giratorios), siendo reemplazados los cañones en 1780 por 12 carronadas de 18 libras, manteniéndose el número de pedreros.

Bergantín HMS Lively
Modelo de bergantín nombrado «Swift». Buque norteamericano apresado por los británicos en 1779 y similar al de esta entrada. The Smithsonian Institution. National Museum of American History.

Su tripulación era de ochenta hombres.

Su primer comandante fue John Nicholson Inglefield. Tras él, pasaron diferentes mandos hasta su último capitán de la Royal Navy: El teniente Michael Stanhope (1), quien tomó el mando del buque en noviembre de 1782.

El servicio del bergantín HMS Lively fue corto, pero productivo.

Al poco de ser alistado como sloop, apresa al corsario francés de 12 cañones La Duchesse de Chartres. Después apresará al Le Prince Noir de 16 cañones, al Le Marquis d’Aubertine, de 14 cañones, ambos corsarios franceses, y al Defiance, de 6 cañones y el Black Princess de 12 cañones, los dos corsarios norteamericanos (2).

Como veremos, la captura de buques norteamericanos sería su perdición.

La pérdida del bergantín Lively

El 16 de junio de 1782 el Lively navegó hacia las Indias occidentales, tras haber pasado toda su corta vida operativa en aguas del Canal de La Mancha.

Sería ya en su base caribeña, en noviembre de aquel mismo año, donde el infausto teniente Stanhope tomaría el mando.

Poco le duraría.

El 9 de diciembre, el HMS Lively navegaba por la costa de Florida en compañía del navío de 50 cañones Jupiter. Llevaban prisioneros norteamericanos procedentes de varias embarcaciones apresadas.

Desde el Jupiter se ordenó al bergantín Lively dirigirse hacia los Double Headed Shot keys, en concreto a la isla de Cay Sal (3) en busca de agua.

A bordo del bergantín británico iban 44 prisioneros norteamericanos, siendo el número de tripulantes del Lively de 48. Un número significativamente bajo, ya que el resto de la tripulación había tenido que embarcar en las presas hechas.

Una vez llegaron a Cay Sal el número disminuyó aún más al desembarcar al jefe artillero y diez hombres en busca de agua con que llenar sus toneles.

A las dos en punto de la tarde, cuando el teniente Stanhope y el master James Paill se fueron a comer, uno de los estadounidenses llamado Whitmore, que estaba por cubierta con permiso para ejercitarse sacó un sable (cutlass), suponemos que llevaba escondido, y gritó: «¡Ahora, ahora es el momento!».

Cubierta de un bergantín británico del siglo XVIII
Cubierta del modelo de bergantín nombrado «Swift». The Smithsonian Institution. National Museum of American History.

Aquella fue la señal para que los norteamericanos que se encontraban bajo cubierta subieran y se hicieran con el control del buque. Algunos fueron a los arcones donde se guardaban los sables y mosquetes y los repartieron entre ellos.

Stanhope se quedó atrapado en su camarote. El otro oficial que había en la HMS Lively, el teniente James Delancy Walton, que estaba de guardia, fue hecho prisionero en los primeros momentos sin que este hubiera opuesto resistencia alguna.

Los norteamericanos llevaron el bergantín a la Habana y lo entregaron a sus autoridades españolas.

Causas de la pérdida

La corte marcial que juzgó al teniente Michael Stanhope llegó a la conclusión de que la disciplina a bordo del buque de Su Majestad Británica era muy laxa.

A pesar del alto número de prisioneros norteamericanos a bordo, y la disminución de la propia tripulación, no se tomaron medidas de seguridad adicionales.

Sólo había dos guardias armados con sables en todo el buque. El teniente Walton, que estaba de guardia en aquel momento, tampoco iba armado. El arcón de las armas estaba sin cerradura de ningún tipo y a pesar de que esto se le había comunicado al comandante del bergantín, este no tomó ninguna medida.

Tampoco se evitó que los prisioneros conversaran con la tripulación, uno de los cuales era estadounidense, que se uniría después a ellos, al igual que otros dos que eran irlandeses.

Stanhope además tenía a bordo a una mujer, conocida por la tripulación como «the captain’s girl» (la chica del capitán). Esta al parecer era estadounidense y también habría ayudado a los prisioneros.

El comandante del bergantín Lively pensaba que la solución al problema de los prisioneros era abandonarlos en la isla Cay Sal, un lugar desolado. Pero este plan fue lo que provocó el alzamiento de los prisioneros, ya que estos, avisados de los planes de Stanhope, gracias a la chica estadounidense, decidieron tomar cartas en el asunto antes de ser abandonados de aquella forma ilegal e inhumana.

A su vez, el teniente fue advertido de que los ánimos de los prisioneros se estaban caldeando y que estos no permitirían ser abandonados en aquella isla de mala muerte. Pero, contra todo pronóstico, Stanhope ignoró estas advertencias.

Tras el apresamiento de su buque, Michael Stanhope aún tendría tiempo de manchar aún más su honor, al dejar literalmente tirados a sus hombres, prisioneros de los españoles en la Habana.

Este obtuvo su libertad (y la de su compañera, que suponemos había mantenido su actuación en secreto) sin mediar en la de su tripulación.

El tribunal no admitió las réplicas de Stanhope y lo despidió de su servicio en la marina real por su negligencia e ineficiencia. El otro oficial, Wilton, quien al igual que su comandante había obrado de forma negligente, también fue despedido sin contemplaciones.

Se ignora el destino final del HMS Lively ya en manos españolas.

Notas

  1. Michael Stanhope pertenecía a una noble familia con tradición marinera. Tuvo cuatro hermanos, de los que dos de ellos también fueron marinos: John, que llegaría a ser Contralmirante de la Azul; y Arthur, que sólo llegó a teniente porque murió al poco tiempo. Michael, como se verá en el artículo, será la oveja negra de la familia en su servicio en la Royal Navy.
  2. El Duchesse de Chartres fue apresado en conjunción con el HMS Swallow el 25 de agosto de 1779. El Le Prince Noir fue apresado en marzo de 1781. El Le Marquis d’Aubertine fue apresado el 26 de abril de 1781. El Defiance fue apresado cerca de St. Malo el 13 de mayo de 1781. El Black Princess fue apresado en el Mar irlandés en mayo de 1781.
  3. Cay Sal o Cayo de Sal en español, es una isla perteneciente al archipiélago de las Bahamas y que forma parte del Double Headed Shot keys, que es un grupo de cayos y arrecifes. Cay Sal es una isla minúscula, pero hoy en día es reconocida regularmente por las autoridades debido a su cercanía con Cuba, desde donde llegan refugiados de vez en cuando.

Fuentes

  • «British warships in the age of sail 1714-1792: design, construction, careers and fates». Rif Winfield. Pen & Sword Books, 2007.
  • «British Warship losses in the age of sail, 1650-1859». David J. Hepper.
  • Three Decks – Warships in the Age of Sail.