El modo de disponer el aparejo según el viento con que se navegue

Por Juan García (Todo a Babor)

Esta entrada pertenece a la sección:
Cómo maniobrar un navío de línea español del siglo XVIII (Navegación y combate)

El modo de disponer el aparejo según el viento con que se navegue
Navíos españoles con diferentes aparejos según su navegación. Ilustración del «Tratado instructivo y práctico de maniobras navales para uso de los caballeros guardiamarinas». Agustín de Zuloaga. 1766

Voces que se deben dar para mandar la maniobra

Reflexiones y circunstancias a que se deben atender para dar estas voces

Para la más fácil inteligencia de este artículo, se debe imaginar un semicírculo, cuyo centro es el intermedio de la roda y codaste. Este diámetro que es la quilla es la dirección o rumbo a que el navío debe navegar.

Del centro de este semicírculo, que es el intermedio, que está dicho, se levantará una perpendicular imaginaria por el costado por donde tiene el viento, el que dividirá al referido semicírculo en dos cuadrantes, o partes iguales.

Los vientos, que tuviese por el cuadrante de popa serán largos o cuasi en popa, y los que tuviere por el cuadrante de proa serán contrarios o escasos, y le impedirán llevar la dirección de su rumbo, respecto de que los vientos de la perpendicular del costado y sus inmediatos con alguna marejada le harán abatir algo.

1ª.- Siempre que el viento siga en la dirección de su rumbo, navegará viento en popa; así las vergas de las velas que estuvieran largas se dispondrán en cruz, con la recta de la quilla formando unas con otras paralelas y perpendiculares, que se dicen iguales unas a otras.
Si llevare el trinquete mareado serán sus puños cazados igualmente, que serán hasta que las relingas de sus caídas estén tesas o que la del pujamen llegue a tocar sus obenques proeles.

2ª.- Siempre que el viento se separe de la dirección del rumbo, para cualquiera de lo costados, este es el barlovento y el opuesto el sotavento, y suponiendo que el viento abre dos cuartas por babor, el puño de barlovento del trinquete llevará algo para proa, y será hasta media jarcia y respectivamente el puño de sotavento para popa. Para esto se dará la voz 1ª y 2ª.

Marcadores por babor y estribor.
Marcadores por babor y estribor. Ilustración de Todo a babor.

El trinquete avante por babor

Caza y braza por estribor

Esto se ejecutará según está prevenido en el artículo antecedente, dejando las vergas sujetas por las brazas de barlovento, y con algún juego por las de sotavento porque en una cabezada no se rompa una verga.
Esta misma precaución se tendrá con todas las vergas, aunque sus velas no estén mareadas.

3ª.- Si se abre el viento de dicha dirección cuatro cuartas se llevará el puño de barlovento a proa de su primer obenque y respectivamente para popa el de sotavento dando las voces.

El trinquete a proa del primer obenque

Caza y braza por estribor o sotavento

Se ejecutará como queda prevenido en el artículo anterior.

Con este viento podrá valerse del puño de sotavento de la mayor, teniendo cargado el de barlovento y sus apagapenoles para lo cual le dará la voz de…

Caza el puño de sotavento de la mayor

Para esto se valdrá de las voces que están dadas en el artículo 1º capítulo 7, número 3.

4ª.- Si abriere el viento seis cuartas de la referida dirección, se llevará el puño de barlovento a la serviola, a la mayor se tiramollarán los apaga penoles y respectivamente se cazarán los puños de mayor y trinquete por sotavento, dando para esto las siguientes voces 1ª, 2ª y 3ª.

El trinquete a la serviola

Caza y braza mayor y trinquete

Tiramolla los apagapenoles de la mayor

A este tiempo, si fuere necesario se puede cazar la mesana dejándola aventada.

También se pueden largar todas las velas de estay y el foque. Muchos ponen este al penol de barlovento de la cebadera, cuando el viento es en popa, pero si lleva rastrera de proa será excusado el foque, y solo usará con vientos abiertos.

5ª Si abriere el viento ocho cuartas, vendrá del perpendicular del costado y se mandará la voz de:

Amura mayor y trinquete, y braza por sotavento

La mayor se puede amurar cuando el viento abriere siete cuartas y se caza hasta que la relinga se su pujamen toque en el obenque proel de sotavento, y el trinquete se debe cazar hasta más a proa del ojo de la amura mayor de sotavento, sujetando al mismo tiempo las bolinas de barlovento, mediante la voz:

Apunta las bolinas
Afirma brazas de barlovento

Estas se deben sujetar contra las bolinas.

6ª Pero si pasase el viento del perpendicular del costado para proa, una o más cuartas, mandará la voz de:

Caza y braza por sotavento todo el aparejo

7ª El trinquete se caza hasta que el puño esté en igual o más a popa del ojo de la mura mayor, y esta hasta que la relinga de su pujamen ciña bien su obenque proel de sotavento, la mesana y velas de estay, hasta que sus relingas del pujamen estén bien tensas y la cebadera hasta que la relinga de su caída esté tensa; advirtiendo que esta vela, como llevo expresado, más sirve de perjuicio habiendo mar.

8ª Luego que se haya acabado de bracear y cazar todo el aparejo, se mandará:

Sujeta los amantillos de barlovento, de mayor y trinquete

Estos se deben sujetar para que al tiempo de halar sus bolinas embicándose las vergas, las relingas de sus caídas no formen mucho saco.

9ª Para halar bien estas bolinas, se navegará algo arribado, mandando:

Andar en buena vela.
Hala bolina mayor

Esta voz se da según la vela que fuere la bolina; pero si es después de virada, o principio de ceñir el viento, se empieza de la mayor, y acaba con el juanete de proa si estuviere largo.

10ª Siempre que halare una bolina, la braza de barlovento de su verga y la de la baja deben estar en banda, y a la de sotavento de su verga, al mismo tiempo que dicen, ronza, se va dando un salto, que es aflojar tres o cuatro dedos, mandando la voz:

Un salto a la braza de sotavento

Este salto se va dando para que no encuentre oposición el penol de barlovento en la braza de sotavento. Al tiempo de halar la bolina, esta hace inclinar dicho penol hacia abajo, y por la sujeción de la braza de sotavento puede partir una verga. Esto no se debe entender con el trinquete ni sobremesana.

11ª Luego que se acabó de halar las bolinas, se arriarán un poco las brazas de sotavento y se afirmarán las de barlovento, dejando a las vergas algún juego, mediante la voz:

Arría un poco las brazas de sotavento y afirma las de barlovento

La razón de afirmar estas brazas es a fin de que el viento haga más efecto en las velas, y las sirva de sostén a las vergas y que estas no trabajen contra los obenques de sotavento de sus palos y masteleros. Concluida su maniobra ceñirá el viento mandando para esto la voz:

Orza lo que se puede

12ª El modo de bracear bien la verga mayor cuando hay viento bonancible será halando a un tiempo de su braza de sotavento, y de la bolina de gavia, dejando a esta verga la braza de sotavento en banda, con lo que se logrará bracear la verga cuando se quisiere con mucha facilidad, y fin del riesgo de romper, luego braceará y bolineará la gavia y demás velas.

Advertencia

Para disponer estas vergas en el ángulo que han de formar con el viento para el mayor andar del navío, debemos atender a las grímpolas de los topes, pues estas son las que nos demuestran con alguna certeza la dirección del viento y omitiendo lo discursivo y prolijo del cálculo, nos valdremos de lo que la práctica nos ha manifestado llegar más a la razón, y respecto de que las vergas mayores forman menor ángulo que las relingas del pujamen de sus velas con la dirección de la quilla y roda, debemos valernos del ángulo que forman estas relingas para calcular el que deben formar la verga o vergas con el viento.

Dejo dicho que navegando con viento a popa las vergas deben estar en cruz o perpendiculares a los costados, o a la recta de la quilla, que será el ángulo de cero por el que principiará el cálculo; Asimismo que según el viento va abriendo de dos en dos cuartas de la recta de la quilla y codaste, que también es la del rumbo para uno de los costados en los parajes, que se debe colocar el trinquete.

Estas velas forman los ángulos de verga y pujamen, según más o menos fuere el navío abierto de boca o tuviere de guinda en los palos mayores. Y según el más o menos juego del racamento; por esto nos aplicaremos a una proporción común a todo nao, que será al del ángulo de 40º: daré por regla sentada que en el primer movimiento que dejo dicho de haber abierto dos cuartas para uno de los costados se deben bracear las vergas, o verga, de suerte que del perpendicular del costado de barlovento para proa forme el ángulo de 10º: en el segundo movimiento el de 20º: en el tercero el de 30º: en el cuarto que será cuando el viento estuviere por la perpendicular del costado, deberá abrir el ángulo de 40º: y en el quinto, será el ángulo máximo de los 50º, advirtiendo que después de haladas las bolinas y afirmadas las brazas de barlovento vendrá a herir el viento la vela por un ángulo de 15º de separación; y en este será su mayor andar de bolina que si llega a cerrar este ángulo andará menos y abatirá más.

Este cálculo no es el más cierto, pero si el más llegado a la razón en la práctica común de maniobras quienes a fuerza de experiencia han podido adquirirlo.

Por tanto se manifiesta porque los principiantes se impongan con más prontitud en el modo de disponer el aparejo de un navío.

¿Se ha perdido con los términos náuticos? Aquí tiene un diccionario marítimo que le ayudará.

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