Modo de distribuir la oficialidad, guarnición y tripulación de un navío de guerra

Por Juan García (Todo a Babor)

Esta entrada pertenece a la sección:
Cómo maniobrar un navío de línea español del siglo XVIII (Navegación y combate)

Es materia difícil dar método fijo de la distribución de la oficialidad y tripulación respecto de no tener número fijo, y por la variedad de opiniones de los que mandan; no obstante, para la inteligencia de la juventud, que principia, daré alguna luz a fin de que trabaje sobre ella y tenga menos confusiones.

¿Se ha perdido con los términos náuticos? Aquí tiene un diccionario marítimo que le ayudará.

Alcázar

En el alcázar estará el lugar principal del que manda: a sus órdenes tendrá un teniente de navío, un oficial o guardiamarina para la distribución de las órdenes, los dos pilotos y un pilotín; el primer contramaestre y segundo guardián; el patrón de lancha, 4 timoneles, 20 o más hombres de mar buenos, y un bombardero para el mando de la batería.

En esta si el cañón es del calibre de 12 libras de bala, dispondrá de 7 hombres, y en ellos un artillero de mar y un soldado. Si es calibre de ocho dispondrá de 7 a 5 hombres. Y de este calibre hasta el de 4 libras inclusive 5 hombres.

Además, estará en esta cubierta el contador para que certifique las operaciones de todos.

Cubierta del alcázar y castillo de proa
Cubierta del alcázar y castillo de proa. Ilustración de Todo a babor.

Castillo de proa

En el castillo se encontrará el segundo capitán, un oficial y guardiamarina, dos sargentos, 4 cabos de escuadra, 25 o más soldados, el segundo contramaestre y el primer guardián; el patrón del bote y de 30 a 40 marineros hábiles. Si hay batería se servirá como la anterior.

Toldilla

En la toldilla para el mando de la tropa y custodia de la bandera, un oficial y un guardiamarina, 2 sargentos, 4 cabos, los tambores y pífanos y 30 soldados.

Toldilla de un navío
Toldilla de un navío. Ilustración de Todo a babor.

Segunda batería

Para el mando de la segunda batería, 3 oficiales, uno o dos guardiamarinas, el segundo condestable, 4 artilleros y 2 ayudantes de brigadas. En cada cañón si es del calibre de 24 libras de 11 a 13 hombres. Si es de 18 libras de 7 a 9 hombres. Si es de 12 libras 7 hombres. Y en los demás calibres los que llevo referidos.

Para la conducción de la cartuchería por cada cañón un paje y algunos grumetes para que esté bien servida la batería.

Para retirar los heridos y muertos se destinará 1 cabo de escuadra y a sus órdenes 4 marineros inútiles.

Cubierta de la segunda batería de un navío.
Cubierta de la segunda batería de un navío. Ilustración de Todo a babor.

Primera batería

Para el mando de la primera batería 2 o más oficiales y otros tantos guardiamarinas, el primer condestable, 4 artilleros y 3 ayudantes de brigadas. En cada cañón se destinarán los que llevo expresados en la seguna batería. Pero si esta es del calibre de 36 libras debe haber 13 hombres en cada cañón: a saber 2 artilleros de mar (si fuera posible), 5 marineros, 5 grumetes y un soldado. En los demás calibres atenderá el comandante a la tripulación con que se hallare.

Para retirar heridos y muertos se destinarán al mando de un cabo de escuadra y 3 o 4 hombres de los más inútiles. En la escotilla mayor un sargento y de centinela un soldado. En la santa bárbara un pilotín y dos timoneles.

Cubierta de la primera batería de un navío.
Cubierta de la primera batería de un navío. Ilustración de Todo a babor.

Sollado

Al pie de las bombas el buzo, el primer carpintero y calafate y sus segundos en el callejón de combate para reconocer los balazos que hubiera de la cubierta primera hacia abajo.

En el pañol de santa bárbara el maestre de jarcia, el tercer condestable, el pañolero y los criados del capitán para pasar cartuchos.

En la despensa un cabo de luces, los dependientes de la provisión y su maestre en la boca del escotillón, para la distribución de la cartuchería a sus respectivas baterías.

Cubierta del sollado de un navío.
Cubierta del sollado de un navío. Ilustración de Todo a babor.

Bodega

En la bodega, el capellán, los 2 cirujanos, el barbero, boticario, los 2 bodegueros, 4 a 6 hombres de los convelecientes, los cocineros de equipaje y del capitán, y el cabo de luces y sus hornillas.

En el pañol de proa un sargento, el farolero y el armero (este se puede destinar con la fusilería en la cámara alta), el pañolero y los criados de los oficiales para la distribución de los cartuchos para la segunda batería. Pero si ésta se ha de servir por el escotillón de la despensa se destinarán a esta los criados de los oficiales.

Bodega de un navío
Bodega de un navío. Ilustración de Todo a babor.

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Tiradores en la arboladura

En las cofas de mayor y trinquete los dos gavieros con otros dos o tres marineros para el manejo del fusil o pedrero. Y en la mesana un gaviero y dos o tres marineros para el mismo efecto.

Teniendo el bote o la lancha en el agua se pondrá un hombre dentro con un fusil y cartuchería correspondiente para que se divierta y le traiga al costado cuando sea menester.

Otras consideraciones

Esta distribución se debe hacer dos días antes de la salida, y no esperar a estar en la mar. Para esto deberá el oficial de detall tomar las órdenes del capitán que manda la embarcación para destinar a cada oficial donde convenga.

Por ningún pretexto se debe nombrar tropa para la fusilería del alcázar, pues sólo sirve de embarazo para el juego del cañón, siendo este más útil sirviéndole con metralla, como tengo experimentado en siete ocasiones que se me han ofrecido en navíos y fragatas de su Majestad.

Esta tropa se ha de agregar a la toldilla y castillo, disponiéndola en dos filas, para que su fuego sea continuo, y para esto los gallineros de la toldilla se pondrán en su crujía.

Los marineros nombrados para la maniobra del alcázar y castillo, siempre que estén libres de maniobra, se deberán ejercitar en el manejo del fusil, disparando como la tropa para que con este motivo se metan en calor.

Por si el navío fuere atacado por ambas bandas, que no es lo mejor, quedará nombrada en cada cañón la gente que debe pasar al correspondiente de la otra banda, inmediatamente con la cual y lo que se puede entresacar de la gente de maniobra y fusilería quedará completa esta batería para hacer fuego por ambos costados.

El pilotín, y los dos timoneles, que están nombrados en santa bárbara, son para que si faltaren los guardines del timón puedan a la voz de arriba gobernar, y para esto han de estar dispuestos dos aparejuelos y desde las argollas que tiene a la cara de popa o costados el timón, se deben sacar dispuestos desde el puerto dos varones o guía (por si faltare el timón por debajo de su cabeza), con sus aparejos puestos al costado, para el propio gobierno durante la función, para lo cual se traerán las tiras al alcázar.

El buzo y los primeros carpinteros y calafates se deben mantener al pie de las bombas, fondando de rato en rato, y dando parte de la novedad que hallaren.

Sus segundos en los callejones de combate, reconociendo por si hubiere algún balazo, para que con su aviso acuda por fuera el buzo al pronto remedio y en su falta el calafate.

En las cofas por ningún pretexto se debe nombrar tropa y sí solo gente de mar de la mayor confianza y habilidad, para acudir a remediar los daños que hubiere y jugar la fusilería, granadas o pedreros, que con sus tragantes estuvieren en los cantos de ella siempre que estén ociosos.

La lancha debe estar en el agua, en caso de un combate de línea, siendo el navío cerrado de bocas , y de no el bote; para ellos destinarán diez o doce marineros de los de la maniobra, para acudir a los acontecimientos que se pueden ofrecer durante la función.

Habrá que haber en el pañol de proa dos cajas grandes para depósito de la cartuchería para el servicio de la segunda batería, la cual cartuchería se procurará poner en ellas algunas horas antes de la función, siempre que esta permita.

Se tendrá al pie del palo mayor suficiente número de tapabalazos de varios calibres, así redondos como cuadrados, cuadrilongos y planchas de plomo de la misma figura, dispuestas con sus estopas alquitranadas, y barrenadas para que se puedan clavar con la mayor facilidad. Y asimismo unas pelotas de sebo y carbón molido y bien amasado para dar alrededor del tapabalazo.

Se tendrá encartuchada la pólvora correspondiente, a razón de 25 tiros por cañón, poniendo desde el principio del combate hasta el fin a los de a 24, 18 y 12 libras su tercera parte de peso; y a los de 8 hasta cuatro, algo más de la tercera parte de su peso, pues la experiencia nos ha hecho ver que alcanzan las balas lo mismo con el tercio de su pólvora que con la mitad, originándose en esto la ventaja, además del ahorro, y evitar confusiones de ir quitando a los cartuchos lo proporcionable para el descanso del cañón. Deberá venir toda la cartuchería dentro de sus guardacartuchos, para libertarse de alguna desgracia.

La enfermería se ha de colocar sobre el sollado, poniendo tablas de popa a proa o de babor a estribor sobre los cables y formándola de la mayor capacidad que el paraje pueda dar de sí.

Asimismo se pondrán las cajas y frasqueras de medicina en parte donde con la mayor prontitud se saque lo que fuere necesario para el alivio de los heridos, celando tengan prevenidos los cirujanos sus aparejos de vendajes, herramientas y utensilios y el que las hornillas que se disponen en el pozo sobre el lastre para botones de fuego estén con la mayor custodia, para lo que se destinarán los cocineros del capitán y equipaje.

Tendrán distintas tinas en cada batería en disposición de que puestas con agua sirvan para tener los morrones o mechas encendidas y algunos lampazos para apagar con ellos el fuego que se ocasionare.

Se dispondrán todos los faroles de combate con achotes, por si sobreviniere la función de noche y los de señales si estuviere con escuadra de no podrán servirle en las baterías.

En las chilleras pondrán balas, palanquetas, sacos de metralla y tacos correspondientes, y los demás utensilios de este encargo para el pronto manejo del cañón, en lo que se deben esmerar el condestable y los demás cabos.

Las armas de la dotación se pondrán dentro de la cámara alta, para que en ningún tiempo se puedan lastimar con ellas y se hallen con la mayor prontitud pues en el alcázar pueden estorbar.

Pónganse en el mismo paraje los cajones de la cartuchería y piedras de fusil y pistola, con la custodia que pide este género. Para esta comisión se puede aplicar al armero y contados del navío.

Debe instruir todo el equipaje en la colocación de su ropa, en caso de zafarrancho, que ha de ser el de la infantería en la toldilla, sin que levante más de lo que queda expresado adelante, haciéndoles formar sus petates, coyes o colchones a modo de salchichón, sin excepción de persona por ser esta figura la que mejor se acomoda en las redes y forman mayor unión. No debiéndose permitir cofano alguno, pues no sirven más que de volumen. Estos y las cajas o baúles se meten en la bodega.

La ropa de la marinería se colocará en los costados del castillo y redes de los propaos porque con esta división se evitan disensiones.

Se guarnirán las baterías con todos los pertrechos que corresponden para el manejo de la artillería. Se levantarán los mamparos de la cámara y santa bárbara; se quitará la enfermería y arrizando los cables contra los baos de la segunda cubierta estas quedarán de fuerte, que en ellas no se vea más que lo perteneciente y preciso para batirse.

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