Cómo maniobrar un navío de línea español del siglo XVIII (en navegación y combate)

Por Juan García (Todo a Babor)

Introducción

Los navíos de línea del siglo XVIII eran los buques protagonistas de su época. Bajo parámetros actuales uno de aquellos colosos de madera de cerca de sesenta metros de eslora se nos antoja hasta pequeño, pero en su época no había construcción que hubiera creado el hombre de algo tan grande para surcar los mares. Buques capaces de mantener durante meses a unas tripulaciones de medio millar de hombres en los más pequeños y pasando los mil en los más grandes.

¿Y cómo se manejaban aquellos navíos tan grandes y con tantos palos y velas? ¿Qué había que hacer para virar o para sacar la lancha, por ejemplo? ¿Cómo se hacían las maniobras de izar las velas, ponerse al pairo, tomar un rizo o capear un temporal? ¿Cómo se preparaba la tripulación para un combate o para dar caza a un buque enemigo?

Es cierto que en Todo a babor ya tenemos varios artículos en los que relatamos las maniobras básicas, el combate, cómo se dispara un cañón o cómo se hacía un zafarrancho de combate.

Pero eran contenidos realizados de manera puntual. Esta vez vamos realizar una serie de entradas donde detallaremos más profundamente las maniobras que debía realizar un navío de línea español del siglo XVIII.

¿Quieren construir y llevar uno de estos buques? Nosotros no podemos ayudarle en lo primero pero sí en lo segundo.

Tratado instructivo y práctico de maniobras navales

Para esta sección me voy a basar en una única fuente: el «Tratado instructivo y práctico de maniobras navales para uso de los caballeros guardiamarinas», de Santiago Agustín de Zuloaga, que fue teniente de navío de la Real Armada y maestro de maniobras de la Real Academia de Cádiz en 1766, año de su publicación (1).

Ilustración del Tratado instructivo y práctico de maniobras navales para uso de los caballeros guardiamarinas. Agustín de Zuloaga. 1766
Ilustración del «Tratado instructivo y práctico de maniobras navales para uso de los caballeros guardiamarinas». Agustín de Zuloaga. 1766

Este experimentado piloto quiso suplir en aquella época la falta de progresos de los alumnos, debido sobre todo a la falta de libros en romance que provocaba, según sus propias palabras, el desconsuelo a cada paso de los jóvenes aspirantes a oficial, escribiendo un tratado que rezaba así en su prólogo a modo de explicación:

Mis tareas no son para los que ya son doctos en esta ciencia, que ya no necesitan de escritos nuevos para el acierto, y buen gobierno, y manejo de los navíos, sino para los principiantes, que aspiran a hacerse instruidos, y doctos, y muestra genio o inclinación a esta gran faena de maniobras navales.

Es decir, este texto estaba orientado sobre todo a los iniciados en el tema. Zuloaga, que consideraba que él mismo tenía poca teoría en su formación aprendida pero sí muchísima práctica, detalla todas y cada una de las maniobras de navegación o de combate con una maestría y claridad impresionante.

Les da todo mascadito, como diríamos ahora, a unos alumnos que se asomarían a sus páginas con el alivio de tener en sus manos un libro que les permitiría comprender un poco mejor el manejo de una máquina tan compleja como lo era un navío de línea o cualquier buque con aparejo de cruz. Aunque eso sí, hay que tener algo de experiencia en la terminología náutica.

Y para hacerlo más fácil a los lectores, voy a ir creando un diccionario marítimo con los términos que se vayan utilizando en cada entrada. Será por tanto actualizable. Para ello me basaré en otra magna obra española: el «Diccionario marítimo español» de Timoteo O’Scanlan, impreso en 1831 y perfectamente válido hoy en día.

No voy a seguir el tratado al pie de la letra y por el orden en el que está. Ni tampoco en su totalidad, pues sería algo desmesurado. Lo dividiré en varias secciones que crea más interesantes para el lector: navegación y combate e iré alternando entre ambas para hacerlo más ameno. Es posible que en algunas entradas haga alguna infografía para el mejor entendimiento de lo que se cuenta.

A continuación les añado los artículos disponibles hasta el momento. Recuerden que es una sección actualizable.

Maniobras de navegación

En esta sección pondremos las órdenes de mando para ejecutar las faenas en el lado izquierdo y a su derecha la explicación de dicha maniobra.

El modo de largar, marear, cargar y aferrar las velas de un navío

  1. Largar e izar el foque y las demás velas de estay

Maniobras de combate

  1. El modo de dar caza a una embarcación
  2. Modo de distribuir la oficialidad, guarnición y tripulación de un navío de guerra

¿Se ha perdido con los términos náuticos? Aquí tiene un diccionario marítimo que le ayudará.

Nota

  1. La experiencia de este hombre es indiscutible. Comenzó a servir en la Armada como grumete en 1729. Fue promovido a teniente de fragata en 1754, y de navío en 1760. Navegó en el Fénix, renombrada embarcación que condujo al futuro Carlos III desde Nápoles hasta España. El 1 de junio de 1773 obtuvo la graduación de capitán de fragata. Sirvió en la Armada durante cincuenta y dos años, en el transcurso de los cuales realizó veinticinco campañas por aguas europeas y americanas. Fue maestro de maniobras en la Real Academia de Guardias Marinas de Cádiz. Completó su faceta didáctica escribiendo textos de enseñanza. Destaca su Cartilla marítima, que conoció varias ediciones. Falleció de muerte natural en esta ciudad en 1780. (Fuente: Real Academia de la historia).
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