Por Juan García (Todo a Babor)
Vamos a comentar los detalles de este modelo de arsenal del navío Santa Ana. Así, cuando os acerquéis al Museo Naval de Madrid y lo veáis en persona, conoceréis algunos aspectos de su historia. Si queréis sorprender a vuestros acompañantes, podréis mencionar que es posible que el modelo no represente fielmente al navío de 112 cañones diseñado por Romero Landa.
No obstante, dejaremos por ahora esa posible controversia y comenzaremos por analizar el modelo en cuestión.
Índice
Características de este modelo de arsenal
Se trata de un modelo de arsenal de casi tres metros de eslora (294 cm), realizado en madera de pino. La jarcia firme es de cuerda de cáñamo embreada y la de labor, de cáñamo; las velas son de tafetán de seda y las anclas, de hierro.
Es uno de los modelos más destacados del museo por su gran tamaño y por la abundancia de detalles, como ocurre con el Real Borbón, que ya analizamos en su momento. Se trata igualmente de un navío de tres puentes, característica que en la arquitectura naval de la época implicaba dimensiones y potencia considerables.
Se cree que el modelo fue construido en Cartagena hacia 1824 por uno o varios constructores anónimos, siguiendo los planos de José Joaquín Romero y Fernández de Landa, atribución que, como veremos más adelante, resulta discutible.
Según su ficha catalográfica:
Reproduce un navío de tres cubiertas, de líneas finas, con arboladura y jarcia completas, armado y engalanado con todas sus banderas.
Es decir, a diferencia de otros modelos en los que la ausencia de detalles es la norma, puesto que serían modelos destinados a observar su estructura, este Santa Ana es una fiel reproducción de lo que sería un buque de guerra a vela de tres puentes, con todos sus detalles. Sirve también como modelo de exposición, como una obra de arte en toda regla.
Empezamos a ver esos detalles en la arboladura, con el tipo «muy voluminoso» que se da cuando un navío tiene cuatro vergas en los palos mayor y trinquete, con la incorporación de mastelerillos de sobrejuanete.
Aquí la ficha nos descubre que en este modelo hay una contradicción debida a las mesas de guarnición. Pero no nos adelantemos; ya llegaremos a eso.
Al modelo no le falta nada en su casco: cuatro anclas, mascarón con el sempiterno león, el aparejo para maniobrar la lancha (magnífico detalle este), guardatimones de popa, balconadas y balaustradas, coronamiento de popa con poca decoración, como ya estaba establecido a finales del XVIII para ahorrar pesos superfluos y, sobre todo, costes.
Por si fuera poco, el modelo incluye incluso los coyes o hamacas estibados en las batayolas del combés, algo que no suele verse en esta clase de modelos de arsenal.
El modelo presenta algunos cañones visibles en el alcázar.
El buque está totalmente pintado, con la obra viva en blanco, tal y como se pintaba antes de adoptar el sistema de forrado de cobre para proteger el casco.
El resto del casco está pintado en negro, con franjas amarillas en las cubiertas de artillería. El nivel de detalle es tal que figuran en números romanos las distintas marcas de calado, tanto en la roda como en el codaste.
En los años ochenta se llevó a cabo una importante restauración del modelo, en la que se rehízo gran parte de la tablazón de la cubierta y de la jarcia.
El problema surgió al repintarlo, ya que se utilizó pintura sintética que, aunque mantuvo los colores originales, «perdió gran parte de su carácter original y valor estético». El contralmirante José Ignacio González Aller, director por entonces del Museo Naval, comentó que el modelo había sufrido restauraciones desafortunadas a lo largo de los años.
Se dice que este modelo fue construido a instancias de Casimiro Vigodet, almirante y ministro de Marina en 1839, y que se hizo en el Arsenal de Cartagena en una fecha tan tardía como 1824.
Por lo tanto, este modelo no se realizó, como otros, para ayudar a los ingenieros en la construcción del buque real. En aquella fecha ya hacía tiempo que no se construía ningún navío de tres puentes en España.
Sin embargo, no hay ninguna fuente documental que lo atestigüe, por lo que bien pudiera ser cierto o no. Desde luego, la fecha tardía de construcción del modelo hace sospechar que aquella afirmación podría no ser correcta.
El propio González Aller aseguró que el modelo fue construido en Cartagena entre 1843 y 1846 para el Museo Naval de Madrid.
Lo que sí se sabe es que el supuesto Santa Ana de este artículo figuraba entre los fondos remitidos por el Departamento de Cartagena al Museo Naval de Madrid el 28 de septiembre de 1846.
Hace muchos años fui al Museo Naval de Madrid junto con Carlos Parrilla, que, además de pintor naval, es un gran conocedor de los navíos del siglo XVIII, y Juan Carlos Mejías Tavero, especialista en construcción naval española y autor de varios libros de referencia sobre el tema, entre ellos: Los navíos españoles de la batalla de Trafalgar: del astillero a la mar, que incluye múltiples planos de los buques españoles de la batalla.
Es decir, iba acompañado de dos especialistas en la materia. Mientras admirábamos el modelo del Santa Ana, al que nos referimos en este artículo, Juan Carlos nos dio una clase magistral sobre las razones por las que consideraba que aquel modelo de arsenal no correspondía al navío Santa Ana de Romero Landa.
El propio Juan Carlos escribió un artículo sobre las diferencias entre los distintos tipos de construcción naval española del siglo XVIII y, entre muchos otros datos de gran interés, analizó el modelo del Santa Ana y expuso su hipótesis con pruebas documentadas.
Estas son, de forma resumida, sus conclusiones, con las que debo decir que estoy totalmente de acuerdo y que ponen en entredicho que, en verdad, se trate del navío Santa Ana de Romero Landa.
Y empezamos con la tajamar. Esta es una de las diferencias que se ven a simple vista y no admiten discusión.

En la imagen superior vemos, a la izquierda, el tajamar de los planos de Romero Landa de finales del siglo XVIII, en los que supuestamente se basa el Santa Ana del Museo, y, a la derecha, el del modelo. El tajamar del modelo es más propio del sistema de Jorge Juan (sistema inglés) de mediados del siglo XVIII.
Visualmente se puede comprobar cómo el tajamar de Romero Landa presenta una suave curva hacia dentro en la parte central, mientras que el del modelo del Museo Naval es prácticamente recto.
Los dos siguientes puntos conflictivos serían más bien fallos en la construcción del modelo, ya que las curvas bandas (refuerzos de madera o metal colocados horizontalmente que refuerzan el tajamar) del plano de Romero Landa están situadas en una zona totalmente diferente de la del modelo, cuya disposición carece de lógica.

Asimismo, los escobenes (orificios por donde sale o entra el cable del ancla) del plano están situados correctamente, aproximadamente a la altura del centro de las portas de la primera batería, mientras que en el modelo su ubicación resulta incomprensible, casi a la altura de los baos de la segunda cubierta.
En lo relativo a las mesas de guarnición, Juan Carlos Mejías Tavero indica:
Con respecto a las mesas de guarnición del plano, podemos comprobar que la de mesana está en distinta posición que en el modelo del Museo Naval de Madrid. Puede, o no, tener una explicación. Todo depende de si se basaron en planos o en un navío que podría haber sufrido modificaciones en sus mesas de guarnición. Incluso en el modelo se ha utilizado una pequeña meseta más a popa de la mesa de mesana, detalle muy propio de la construcción del sistema “a la inglesa”.

Es en la ubicación de las portas de las baterías de cañones donde existe una gran diferencia entre el modelo y el plano original.
Si bien el número de portas de la primera batería (la más baja, con los cañones más potentes) coincide con el del plano, no ocurre lo mismo con su ubicación, ya que la primera porta de proa en el plano coincide con la posición del palo trinquete y, en el modelo, aparece más a proa, en una situación ciertamente extraña, donde la pieza no tendría el mejor ángulo de tiro por la banda.
Lo mismo ocurre con la segunda y la tercera baterías, cuyas portas están situadas demasiado a proa con respecto a lo que correspondería según el plano.
En el castillo de proa debería haber tres portas por banda y solo hay dos, y en la toldilla ni siquiera hay espacio para ninguna porta, cuando deberían existir dos por banda.
Entonces, si no es el navío Santa Ana del plano original, ¿cuál es? Pues no hay respuesta a esta pregunta.
Si fue un encargo pidiendo expresamente un navío Santa Ana para mandarlo al Museo Naval, es posible que no tuvieran el plano de Romero Landa y que lo hicieran con otro plano que tenían a mano, aunque hay que decir que la calidad de este Santa Ana está fuera de toda duda y que lo hicieron pensando en que sería el Santa Ana, por lo que se puede decir que es una interpretación del navío original, con algunas partes confusas.
Y si ese plano utilizado fuera el de un navío del sistema inglés, algo también extraño, pues ese sistema era muy anterior al de Landa y sería más lógico que en el Arsenal de Cartagena tuvieran un plano más moderno que uno antiguo, ya que allí construyeron muchísimos navíos de todos los sistemas, aunque ninguno de tres puentes.
Pero algo debió de pasar, pues es obvio, mirando el modelo real, que este tiene más del sistema inglés que del de Romero Landa.
Es curioso, pero hay varias imágenes de navíos españoles de tres puentes que sí coinciden casi al cien por cien con el modelo del Museo Naval. Y la idea creo recordar que me la dio también el propio Juan Carlos Mejías.
Se trata, primero, del navío de 114 cañones proyectado por Mateo Mullan, y delineado por su hijo, y que dio origen al que poco más tarde se convirtió en el Santísima Trinidad; y la segunda imagen es la proyección de un nuevo dique seco para el arsenal de La Carraca, donde se ve, a modo de ejemplo, un navío de tres puentes con las mismas hechuras que el anterior.
Ambas imágenes son de mediados del siglo XVIII y del «sistema inglés», mucho antes de que Romero Landa elaborase el plano del Santa Ana.
Sería curioso que los artesanos que construyeron este modelo pensando en el Santa Ana, acabaran por hacer un modelo sui generis del Santísima Trinidad sin saberlo (o sabiéndolo).
Lo único claro es que este modelo de arsenal es precioso y es digno de verse en el Museo Naval de Madrid, y comprobar todos estos datos por tí mismo, por lo que no te arrepentirás si te acercas a ver este modelo y otras muchas joyas que alberga este gran museo.
Fuentes
- Modelos de arsenal del Museo Naval de Madrid. Evolución de la construcción naval española, siglos XVII-XVIII. 2004. Varios autores.
- Navíos españoles del siglo XVIII: Diferencias básicas según el sistema empleado en su construcción. 2004. Juan Carlos Mejías Tavero.
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