Modelos de Arsenal. Inicios, usos y diferencias con otras representaciones de modelos navales (parte 1)

Por Juan Carlos Mejías Tavero

Este artículo pertenece al libro de Juan Carlos Mejías Tavero titulado: «Modelos de Arsenal. Inicios, usos y diferencias con otras representaciones de modelos navales«, quien nos ha autorizado a publicarlo en la web. Estas son las secciones:
Parte 1 – Parte 2Parte 3

Introducción

La construcción naval ha progresado durante siglos, desarrollo que ha sido acompañado de avances tecnológicos, consiguiendo de esta forma mejores barcos.

La sustitución de la madera en la estructura principal de los buques a favor del acero y el uso del vapor, entre otros, ha permitido cambios cuantiosos en la forma de navegar y construir.

Quizás dentro de estos avances tecnológicos producidos durante siglos, son los modelos de arsenal o astillero los menos valorados. Esta técnica que llega a su máximo apogeo a finales del siglo XVIII, tuvo al igual que la construcción naval una progresión en su uso y desarrollo.

El modelo de arsenal o astillero no es cualquier representación de un barco, tiene que reunir una serie de características que lo diferencian de otros modelos, exvotos de barcos, representaciones decorativas o modelos navales.

La realización de este artículo facilita unas descripciones básicas para diferenciar los distintos ejemplos de modelos.

Históricamente las embarcaciones han sido representadas con más o menos detalles, hay multitud de ejemplos como los que realizaban los egipcios.

Pero no toda representación de un barco o modelo tiene que ser lo que llamamos de arsenal o astillero. Será este último tipo de representación la que analizaremos su uso, evolución y origen como elemento tecnológico dentro de la construcción naval desarrollada por distintos países, entre ellos España.

Definición y descripción de algunos de los modelos navales o represen-taciones según su uso

En distintos momentos hemos observado modelos con siglos de antigüedad. La duda de saber el uso del modelo y que representa no siempre está clara, aunque podamos definir y distinguir los distintos aspectos del mismo. Es importante,y desde luego aporta fiabilidad conocer la procedencia, material con el que se ha realizado, autores, quién lo recibió y en qué marco. Obviamente estas cuestiones en la mayoría de los casos no se conocen. Sin embargo, a la hora de establecer qué modelo representa hay una condición que ayuda a definirlo: el objetivo de su fabricación.

En definitiva son modelos que representan una embarcación, con distintos tipos de detalles, con mejor o peor proporción entre sus elementos, e incluso, si están o no a escala. Todos estos datos y los anteriores nos ayudan para poder establecer el tipo de “modelo” y uso para el que fue concebido.

Modelos de arsenal o de astillero

Podemos definirlo como aquellos modelos o prototipos a escala que se realizan como elemento, muestra o proyecto a estudiar y evaluar cambios, tantos estructurales como constructivos. Con la intención de hacer una embarcación real siguiendo las directrices establecidas en el modelo de astillero, basándose en unos planos o trazados básicos con las medidas reales de la embarcación a construir.

En la segunda mitad del siglo XVIII este tipo de modelos alcanza su mayor expresión y perfección. Ante un nuevo sistema de construcción o implantación con importantes modificaciones, se realizaban modelos a escala en los que se detallaban la nueva fábrica.

El tamaño permitía apreciar detalles como la clavazón, tipos de pernos, escarpes de unión o medidas y números de elementos constructivos como baos, curvas, bitas, posición de palos, cintones, tallas, lanzamientos y construcción de las cuadernas entre otros elementos.

Las características del modelo de arsenal varía según lo que se quiera evaluar, por esta razón podemos observar modelos con el casco forrado o bien sin forrar la obra viva, e incluso cubiertas despojadas de sus forros y partes de sus componentes para formar esta plataforma, con el fin de ver las cubiertas inferiores.

En definitiva, todas aquellas diferencias que se debían de estudiar para aprobar la construcción del nuevo barco.

Detalle del recubrimiento de plomo que se realizaba en los escobenes para evitar el desgaste de la madera
Imagen 1. Detalle del recubrimiento de plomo que se realizaba en los escobenes para evitar el desgaste de la madera. MNM 916, Navío Velasco, Museo Naval de Madrid. Fotografía del autor.
Fragata blindada Vitoria
Imagen 2. Fragata blindada Vitoria, Núm. Inv. 5102. Este modelo de astillero fue donado por los constructores en 1867. Se echa de menos que en los carteles descriptivos de los modelos del Museo Naval de Madrid la fecha y procedencia del Modelo. Fotografía del autor.
Detalles de cubierta de la fragata blindada Vitoria, Núm.Inv. 5102. Fotografía del autor.
Imagen 3. Detalles de cubierta de la fragata blindada Vitoria, Núm.Inv. 5102. Fotografía del autor.
Modelo de un navío de tres puentes.
Imagen 4. Modelo de un navío de tres puentes. Ejemplo de modelo con casco cerrado,podemos apreciar detalles de la popa, jardines, proa, repartimiento de las baterías, detalles de cubierta y arboladura. Además de los lanzamientos que tendría el modelo final, pero no detalles de construcción del armazón o casco. MNM 546, Museo Naval de Madrid.
Modelo del sistema que implantó Fco. Gautier en España.
Imagen 5. Modelo del sistema que implantó Fco. Gautier en España. Este modelo tiene su costado de estribor forrado y el de babor sin forrar. Se pueden apreciar detalles de la colocación de las vagras, que no se colocaban aleatoriamente. Suposición estaba establecida de antemano y servían como referencia al constructor para la posición de distintos elementos como la ubicación de las cintas, alturas de las cabezas de varengas, etc. Museo Naval de Madrid. MNM 918.
asentamiento de los baos en el durmiente
Imagen 6. Modelo del sistema que implantó Fco. Gautier en España, Museo Naval de Madrid. MNM 918. Se puede observar el asentamiento de los baos en el durmiente al igual que sus grosores. Fotografía del autor.
paso del bauprés hacia su asiento, el acceso a los beques de proa
Imagen 7. Modelo del sistema que implantó Jorge Juan, Museo Naval de Madrid. MNM 916. En la imagen el constructor muestra detalles como el paso del bauprés hacia su asiento, el acceso a los beques de proa, las puertas de salida por el frontón de proa y la decoración con las balaustradas que coronan el frontón. Fotografía del autor.

La madera utilizada estaba en óptimas condiciones de uso. Se utilizaban maderas nobles, e incluso del mismo tipo que llevarían los navíos construidos.

Según los casos se podían hacer modelos que representaban secciones o detalles concretos sin que fuera necesario construir un modelo entero, esto permitía que la fabricación fuera de una escala mayor con el fin de apreciar mejor los detalles.

Cuando la construcción naval en madera deja paso al hierro y acero en la composición del casco, estos modelos ya no son tan definidos en su aspecto constructivo.

Por norma general, se realizan con menos detalles con respecto a los elementos que componen la estructura del casco, pero facilitan información genérica con buenos detalles y manteniendo los elementos a escala.

Representación de embarcaciones como exvotos

Podemos encontrar muchas definiciones de lo que representa un exvotos, unas más extensas que otras. D. Xabier Armendáriz Abajo, en su trabajo sobre los exvotos realiza la siguiente definición:

La palabra “exvoto” se atribuyó únicamente a las ofrendas gratulatorias, es decir, aquellas derivadas de un pacto bien directamente con la divinidad, bien con el santo o virgen intercesor, y a través del cual el oferente se compromete a entregar una ofrenda o bien realizar determinado acto religioso, a cambio de su ayuda o intercesión para conseguirla en un momento de peligro para su vida (1).

En el mismo trabajo establece tres tipos de exvotos. El segundo tipo “exvotos propiciatorios” hace una mención directa hacia los marineros. Indica que este tipo de exvotos son aquellos que la ofrenda es realizada por un marino en previsión de dificultades en una próxima travesía o jornada de pesca (2).

El tercer tipo definido “exvotos supererrogativos” se ofrecen en los casos de toda una vida de buena suerte en la mar, buena pesca, librarse de daños ante el enemigo, etc (3).

Independientemente de los tipos que se puedan establecer en los exvotos para su mejor clasificación y estudio, nosotros nos centraremos en las representaciones de modelos de embarcaciones.

Estas ofrendas se colgaban en iglesias y ermitas en un lugar visible. Una característica general de los exvotos es la ausencia del uso de la escala, es decir, no son modelos que se realicen con una reducción proporcional de todos sus elementos con respecto a la embarcación que se imita o reproduce. Eran realizados normalmente por personas de la mar, conocedores de los barcos y sus características, estas reproducciones podían ser toscas o muy definidas en detalles.

Estos barcos, por norma general, pueden llegar a parecer que carecen de importancia como representación de un tipo de construcción naval, pero nada más lejos de la verdad. La riqueza de algunos modelos en detalles nos aportan datos sobre la construcción de los vasos (4), arboladura, etc. Pero su consideración no debe ser la misma que un modelo de arsenal.

Han llegado muchos modelos a nuestros días, con mayor o menor calidad o deterioro. Pero las desafortunadas restauraciones que a veces se han realizado, producen pérdida de su valor histórico y constructivo. En ocasiones se han modificado parte de su estructura, pintura, decoración o añadidos de componentes que el modelo original no recogía (5).

Aunque no venga a cuento con el objetivo de este artículo y sin ánimo de desmerecer el trabajo de nadie, pondremos un ejemplo para hacer ver la importancia de los equipos de trabajo multidisciplinares a la hora de afrontar una restauración de un modelo como puede ser un exvoto. En el artículo con el título “Exvotos marineros en Deba” se realiza el siguiente comentario con motivo de una restauración realizada:

La monumental iglesia parroquial de Santa María de Deba que se comenzó a construir en el siglo XV y se terminó el XVI, cuenta con un exvoto, posiblemente elaborado hace unos tres siglos que cuelga de su bóveda desde una fecha indeterminada. El tiempo transcurrido y una poco afortunada reparación anterior habían deteriorado sustancialmente al modelo que representa un velero tipo fragata tamaño medio, de tres palos y cuatro velas, por mástil de unos 0,85 x 0,90 m. de eslora.

El casco es el resultado del vaciado de un trozo de madera macizo que ha sido castigado por la carcoma en algunas partes. Carece de cubierta y en un arreglo anterior le habían clavado una tabla de embalaje y coloreado con una pintura marrón.

Me atreví a enriquecer algo la popa dentro de las líneas que seguía la arquitectura naval de la época que parece ser de finales del siglo XVII. Suprimí tres portas con sus cañones por banda por estar mal posicionados.

Desde un punto de vista teórico no podían ser disparados ya que de hacerlo habrían sido cortados sin remisión los obenques, vulgarmente conocidas como escalas por las que sube la tripulación a aparejar las velas (6).

Analizando el texto parece que anteriormente a la restauración realizada hubo ya algunas modificaciones. Sin embargo, nos centraremos en la que el autor hace, donde si aporta detalles de la actuación sobre el exvoto, de lo cual extraemos los siguientes análisis y conclusiones:

Primer. «Me atreví a enriquecer algo la popa dentro de las líneas que seguía la arquitectura naval de la época que parece ser de finales del siglo XVII (7)».

Se acometen acciones de modificaciones de la popa basándose en buques de finales del siglo XVII. Consideramos que para efectuar una restauración en un modelo histórico se debe hacer un estudio contrastado por varios entendidos en la materia. Según se especifica en el artículo, se basa en los estudios realizados en buques y documentación de finales del siglo XVII, cuando la arboladura del exvoto es de finales del siglo XVIII, ya que la botavara hace su aparición en la Armada española después de 1785, como se va produciendo antes o después en las distintas potencias europeas, ver imagen nº 8.

Segundo. «Suprimí tres portas con sus cañones por banda por estar mal posicionados. Desde un punto de vista teórico no podían ser disparados ya que de hacerlo habrían sido cortados sin remisión los obenques, vulgarmente conocidas como escalas por las que sube la tripulación a aparejar las velas (8)»

Con respecto a la retirada de cañones y portas es un gran error. No hay fotos que me indiquen la posición de los cañones antes de ser restaurados. Observando la fotografía de la imagen nº 8 podemos ver por las medidas de las chazas donde estaban ubicados las piezas de artillería retiradas. La posición de la artillería entre los obenques no es algo disparatado ni erróneo, sino normal.

La construcción de los buques se realizaba en relación con las piezas de artillería que montaban, si se modifica el número de piezas originales pueden llevar a incongruencias en la relación eslora, manga y puntal, puesto que iba en relación con el número de cañones y calibre que montaban.

Algunos cañones siendo del mismo calibre se fabricaban en dos medidas que establecían su longitud, se les denominaba cañones cortos o largos. Los cañones que pasan sobre las mesas de guarnición o sobresalían por los obenques eran de los largos con el fin de evitar quemar o deteriorar los obenques. Los textos que a continuación redactamos lo corroboran.

En la posición de las demás vigotas se lleva la mira de que las portas de los cañones queden siempre en medio de los obenques, de modo que al salir el tiro no puedan ser inflamados ni ellos ni sus acolladores, además se aseguran al costado con las cadenas (9).

Exvoto fragata
Imagen 8. En la fotografía podemos apreciar la arboladura con la mesana y la botavara, por no entrar en más detalles técnicos. De igual forma podemos apreciar la carencia de un cañón a proa y otros dos a la altura del palo mayor y mesana. Se ve claramente la irregularidad de las distancias entre chazas consecuencia de la eliminación de los tres cañones por banda que se comentan en el texto sobre la restauración sufrida en el exvoto. Imagen procedente del artículo en cuestión.

El texto anterior nos demuestra el inconveniente de hacer disparos a través de los obenques ya estaba contemplado y solucionado el contratiempo que pudiera causar. Otro ejemplo sobre el uso de cañones largos es el siguiente:

Para dar alivio a las cubiertas y costados, no fe ufara por regla general de cañones largos, fino en las baterías en que paffen por fobre las mefas de guarnición, o por entre la obencadura (10)

Hemos querido incluir este ejemplo para tratar de que se adquiera conciencia de lo importante que es afrontar cualquier restauración de modelos u elementos históricos por su antigüedad. Una vez realizada esta aclaración e inciso seguimos con el artículo que nos ocupa.

Exvoto de la Coca de Mataró

La coca de Mataró. Modelo que se ha reproducido en muchas ocasiones por modelista navales y aficionados al modelismo. Su fabricación se estima sobre 1450 y tiene detalles notables que dan una idea muy acertada de cómo era la construcción de ese tipo de barco en aquel momento. Su relación eslora manga no es proporcionada, algo normal en los exvotos, ya que no se realizaban con planos ni a escala.

Seguramente se elaboraban sus medidas de una forma aproximada ya que la exactitud y escala no era algo prioritario, sino la representación de un buque concreto y muy ligado a la persona que lo fabrica.

Coca de Mataró
Imagen 9. Vista de la Coca de Mataró. Imagen del Museo Marítimo de Rotterdam.

En este trabajo no es intención analizar este modelo, pero sí denota que la persona que lo hizo conocía muy bien las naos del momento o quizás pudiera ser un carpintero de ribera. Recordemos que los carpinteros de ribera, por norma general, eran parte de la dotación del buque. La posición y elaboración de roldanas, motones, los baos de la cubierta principal, imbornales, la caña del timón, el cerramiento de la popa utilizando el dragante. Todos estos detalles conceden al modelo un gran valor técnico constructivo.

Proa de la coca de Mataró
Imagen 10. Proa de la coca de Mataró. Imagen del Museo Marítimo de Rotterdam.
Aparejo de la coca de Mataró
Imagen 11. Aparejo de la coca de Mataró. Imagen del Museo Marítimo de Rotterdam.

Notas

  1. Armendáriz Abajo, Xavier. Creencias marineras en el País Vasco entre los siglos XVIII y XXI: evolución de la cultura marítima a través de los exvotos y ofrendas marineras. Zainak. Cuadernos de Antropología- Etnografía, ISSN 1137-439X, Nº. 33, 2010; p. 139-157.
  2. Idem, p. 147.
  3. Idem, p. 147.
  4. Se expresa cuando se quiere hacer referencia al casco o armazón de bajel, sin los palos, velas u otra estructura del barco.
  5. Urdangarín, Carmelo; Martínez, Iñaki. Exvotos marineros en Deba. Deva, Guipúzcoa. Revista Deva, Nº 61, 2005, p. 20.
  6. Idem, p. 20.
  7. Idem, p. 20
  8. Idem, p. 20
  9. Miguel Roldan. Cartilla marítima para la instrucción de los guardias marinas. Segunda edición. p. 67.
  10. Reglamento de Artillería, Armas, y Municiones con que se han de dotar los vageles de la Real Armada. Editado por Juan de San Martín, Madrid. (Disponible en: Nota: En la impresión la letra “s” se representa con la “f”

Nota: Juan Carlos Mejías Tavero es autor, entre otras obras, de «Los navíos españoles de la batalla de Trafalgar » y «Santisima Trinidad. 140 razones para la historia».