Derrotero de la escuadra española en su viaje a Constantinopla, 1784

Por Juan García (Todo a Babor)

Relacionado: Gabriel de Aristizábal y su viaje a Constantinopla en el año 1784

Introducción

El siguiente texto pertenece a los apéndices del libro «Viage a Constantinopla, en el año de 1784, escrito de orden superior». Escrito por Joseph Moreno, y publicado en Madrid en 1790 (Imprenta Real).

Este libro puede leerse íntegramente a través de la biblioteca digital de la Universidad Complutense de Madrid.

Hemos querido rescatar y convertir en texto editable el apéndice concerniente a los derroteros que siguió la escuadra española en su periplo por el Mediterráneo por su gran interés.

En el año de 1784 esta escuadra había sido enviada con una misión diplomática y que se llevó con gran éxito, a pesar de algún que otro percance que a punto estuvo de costar la pérdida de varios buques.

Hemos añadido algunas láminas originales del libro por ser muy ilustrativas y que muestra como eran los lugares de la época vistos por los propios viajeros de la expedición.

El conde de Floridablanca encargó este libro al académico y secretario del rey don José Moreno, basándose en obras contemporáneas sobre el Imperio Otomano y, sobre todo, en los diarios de navegación de Gabriel de Aristizábal.

De la totalidad de este libro sólo hemos querido añadir lo concerniente con la escuadra de Aristizábal.

Derroteros del viaje a Constantinopla

Cerraremos la relación de este Viaje, añadiendo en obsequio de los lectores inteligentes del idioma técnico de la Marina, la enumeración de Oficiales y fuerza de todos los buques de la escuadra la noticia individual facultativa de los rumbos, longitudes alturas que se observaron en la derrota; las correcciones que de aquí resulten en los mapas comunes; las advertencias para navegar con seguridad aquellos mares; y en suma, todo lo que siendo útil, pero peculiar de la Marina, hubiera sido algo embarazoso en el contexto de una obra histórica, escrita para instrucción y beneficio de todos.

El extracto del Diario, presentado á S. M. por el Comandante general, nos suministra la materia de este apéndice que formamos copiando literalmente sus palabras y ortografía.

Ya se dijo al principio, que S. M. confió en 31 de Agosto de 1783 el mando de esta escuadra, y la elección de su Oficialidad al Brigadier de la Real Armada D. Gabriel de Aristizábal.

En consecuencia de ello, dicho Comandante general tomó posesión en Cartagena en 2 de Octubre del mismo año; y continuándose las aprestos y preparativos, en el Abril siguiente se halló pronta la escuadra para salir del puerto con las fuerzas que de cada buque en particular se especifican en los adjuntos estados.

Composición de la escuadra española

Escuadra española de Gabriel de Aristizábal, de camino a Constantinopla en 1784
Escuadra española de Gabriel de Aristizábal, de camino a Constantinopla en 1784. De izquierda a derecha nos encontramos al navío San Pascual, el insignia Triunfante y la fragata Clotilde.

Navío Triunfante, de 80 cañones.

Plana mayor

  • Comandante general: El Brigadier de la Real Armada, D. Gabriel de Aristizábal.
  • Mayor de órdenes: El Teniente de navío, D. Juan Joseph García Gómez.
  • Ayudantes: Los Alféreces de navío, D. Juan Pintado, y D. Cayetano Valdés.
  • Secretario de la expedición: El Contador de navío, D. Jacinto Sanz de Andino.
  • Tenientes Coroneles graduados de Artillería del Ejército: D. Juan de los Heros, y  D. Francisco Bucheli.

Oficialidad de dotación

  • Comandante: El Capitán de navío, D. Sebastián Ruiz de Apodaca.
  • Segundo Comandante: El de fragata, D. Silvestre Tobar.
  • Tenientes de navío: D. Joseph de Vargas, D. Pedro de la Riba, D. Joaquín Moscoso.
  • Tenientes de fragata: D. Joaquín Zarauz, D. Blas Sandoval.
  • Alféreces de navío: D. Antonio Vacaro, D. Joseph Montemayor.
  • Alféreces de fragata: D. Francisco Manjón, D. Nicolás de la Rosa, D. Francisco Castejón, D. Felipe Alcubierre, D. Andrés Berdum, D. Guillermo Escoti.
  • Otro graduado, primer Piloto: D. Miguel Cerquero.
  • Contador: D. Felipe Martínez.
  • Sargento primero: El Alférez de fragata graduado, D. Joseph Ribero.
  • Brigadier de Guardias Marinas: D. Andrés de Castro.
  • Guardias Marinas: D. Fernando Escalera, D. Luis Munive.
  • Capellanes: D. Joseph Bernabéu, D. Pedro Julián Fiol.

Navío San Pascual, de 70 cañones.

  • Comandante: El Capitán de navío, D. Francisco Xavier de Winthuysen.
  • Segundo  Comandante: El de fragata, D. Luis Vallabriga.
  • Tenientes  de navío: D. Juan Joseph Martínez, D. Jacobo Stuart, D. Luis Uriarte.
  • Tenientes  de fragata: D. Eusebio Herrera, D. Eduardo Briant, D. Félix Oneylle.
  • Alféreces  de navío: D. Joseph de Arias, D. Martin Iriarte, D. Joseph Reynosa.
  • Alféreces de fragata: D. Diego Aleson, D. Pedro Valdecañas, D. Diego Prieto, D. Gerónimo Osorio.
  • Guardias Marinas: D. Manuel Alcayna, D. Joseph Saravia, D. Juan Venero.
  • Piloto: El Alférez de navío graduado, D. Jayme Martorell.
  • Ídem: El de fragata graduado, D. Joseph Faquineto.
  • Contador: D. Vicente Gioya.
  • Capellanes: D. Antonio García, D. Joseph Alcaraz.

Bergantín Infante, de 18 cañones.

  • Comandante: El Teniente de navío, D. Juan María de Villavicencio.
  • Segundo Comandante: El Teniente de navío, D. Pedro Sanguineto.
  • Alféreces de navío: D. Manuel Novales, D. Joseph Sulueta, D. Ignacio de Alcubierre.
  • Alférez de fragata: D. Joseph Meneses.
  • Contador: D. Francisco Céspedes
  • Guardia Marina: D. Félix Prorrata.
  • Capellán: D. Luis Rodríguez.

Fragata Santa Clotilde, de 26 cañones. (Agregada a la escuadra en 5 de Mayo de 1784)

  • Comandante: El Capitán de fragata, D. Bartolomé de Ribera.
  • Segundo Comandante: El Teniente de navío, D. Francisco de Paula Piedrola.
  • Alféreces de navío: D. Jacinto Caamaño, D. Pedro de Ulloa.
  • Alféreces de fragata: D. Joseph Alzueta, D. Nicolás de Toro, D. Joseph de Valdric.
  • Contador: D. Joseph Gómez Soriano.
  • Capellanes: D. Rafael Merino, D. Alonso Puche.

Dotación  de gente en todos los buques:

BuquesPilotosCirujanosTropa de Artill.Tropa de Bat.Oficial de MarArtillerosMarinerosGrumetesPajesTotal
Triunfante73421222211417914028657
S. Pascual4337113239814011523556
Infante51831111926155121
Sta. Clotilde3110571437465310231
* Debemos prevenir, para más clara inteligencia de este derrotero, que todas las longitudes se cuentan al oeste de Cartagena, que está 5º 01′ 30» al E del Real Observatorio de Marina de Cádiz; y 15º 32′ 00» del Pico de Tenerife. Así mismo todas las correcciones hechas en las demarcaciones y sus rumbos son con arreglo al computo siguiente. De Cartagena a las Islas Baleares 17º 30’: de ellas a la de Cerdeña 16º 30’: de esta a  Malta y cabo Passaro en Sicilia 15º 20’: de aquí a la Morea 14º 30’: desde esta a la isla de Tenedos 18º 40’, y de ella a Constantinopla 12º 40’, siempre NO. Se anotarán igualmente todos los que sean rumbos de la ahuja, y lo serán todos los de gobierno.

Inicio del viaje

Alistada la escuadra en estos términos, y distribuidas sus pagas á toda la tripulación y guarniciones en los días 22 y 23 de Abril de 84, se dio la vela en la mañana del 24; y a favor del viento Ferral se gana la situación al SSE. de Escombrera,  habiendo calmado allí hasta después de medio día, que entró la virazón del SO. muy favorable, y permaneció toda la noche.

Entablándose al amanecer del 25 el SE., que duró aquel día el siguiente, en la madrugada del 27 saltó al primer cuadrante con indicios de ir creciendo. Se marcaron la montaña de Calpe al NNO., y la cabeza del E. de Benidorm al NON.

A las 8 1/2 de la mañana dispuso el Comandante general, en vista del mal cariz, y oído el dictamen de los Prácticos, hacer señal de navegar al NON., y después la de prepararse á dar fondo en Lugar nuevo; lo que se verificó a las 4 de la tarde, demorando cabo Cervera al SO., y el castillo de Lugar nuevo al NNE5°N. todo de la ahuja, y a distancia de legua y media de la ida.

En este fondeadero se observó el 28 la latitud de 38° 10′ 12″; y como  Isla plana se halla situada en la longitud de 34′ 14″, resulta que hallándose Alicante a 9 millas al NNO., estará en 38° 18′ 55″ de latitud, y 31′ 49″ de longitud.

De aquí se deduce el error que padecen las cartas planos del Mediterráneo de Bestelot, Miquelot, Rollin, Olivier y Roux en la situación de esta parte de la costa de España. Las cartas reducidas, aunque no enteramente exactas, y muy incómodas para esta navegación por lo pequeño de su punto, están más arregladas, excepción de su primer pliego, en que hay errores muy notables.

Salió la escuadra a las 9 de la noche de este fondeadero á favor del NO. El 1 de Mayo se avistó cabo de Mora en Formentera, y se situó la punta de Berbería en 38° 36′ 36″. Esto convence que Bestelor padece 6′ de error en la colocación de estas islas; y mas o menos los demás Autores conocidos.

Por la latitud de 39° 10′ 30″, que se observó el día 3, y por la demarcación de la parte mas meridional de la isla de Cabrera a distancia de 6 leguas al OSO., resulta su situación en 39° 6′ 26 «, y 3° 27′ 27″. En esta travesía no se encontraron diferencias de latitud; pero si 32′ de error al E., que se corrigieron en la situación antecedente.

Al caer la tarde del día 4, y al sur de la isla de Menorca (situada por observación astronómica hecha en el castillo de S. Felipe en 39° 30′ 46″ de latitud, y 4° 57′ de longitud), se divisaron de muy lejos dos buques grandes y uno pequeño en el 2.° cuadrante con las gavias arriadas.

Pareciendo sospechosa esta maniobra en tiempo de bonanza, se navegó toda la noche en observación; se hizo señal de zafarrancho; y al otro día se reconoció que eran dos navíos de guerra y un paquebot Holandeses. Los nuestros se habían acercado en esta maniobra como a 4 leguas de la embocadura del puerto, de donde se dirigían á ellos el bergantín Infante destacado la tarde antes, y la fragata Clotilde, que se incorporó en este día 5.

Carta plana desde Cartagena a Constantinopla con los derroteros de la escuadra española en 1784 y 85. Primera parte.
Carta plana desde Cartagena a Constantinopla con los derroteros de la escuadra española en 1784 y 85. Primera parte.
Carta plana desde Cartagena a Constantinopla con los derroteros de la escuadra española en 1784 y 85. Segunda parte.
Carta plana desde Cartagena a Constantinopla con los derroteros de la escuadra española en 1784 y 85. Segunda parte.

A favor del NE., que se llamó al 2.° cuadrante, y duró hasta el día 11, se proporcionaron las mejores bordadas para continuar la derrota. Se evitó el banco de la Casa, no llegando a su paralelo de 40° 20′; y con no bajar al de 39° 23′ se evitó también un bajío que los mapas ponen, aunque dudosamente, en esta latitud. Todos las demás que se atribuyen a la travesía, se despreciaron.

Con los vientos del 3 ° y 4º cuadrante, que entraron el 11, se dirigió la escuadra descubrir la isla de S. Pedro en Cerdeña. Avistada en la mañana del 13, se situó su latitud en 39° 02′ 40″, y su longitud en 8° 45′.

Se demarcó también el islote del Toro en 36° 52′ 40″, enfilándose con la Vaca al NE., y con la punta del SO. de San Antioco al NEE. de la ahuja. Merece notarse que, mientras duraron los vientos contrarios, no se advirtieron diferencias; habiéndolas experimentado de 6 a 8′ al S. con los favorables.

Costeada la isla de Cerdeña 3 o 4 leguas de distancia, se atravesó el canal que la divide de la del Marítimo; la cual se avistó el 15 por la mañana; se situó en 37º 06′ 45″, y 13º 02′ 09″.

Con las bonanzas del 1° 3° y 4.° cuadrante que volvieron, se corrió toda la costa de Sicilia por la banda del S., en cuyo transito se halló una embarcación Ragusea con el Embajador Marroquí, que se retiraba de Malta. Se reconocieron el cabo de Alicata en 37° 04′ 33″;  y el de Pasaro en 36° 40′, y 16° 33′ 30″. Esta situación deducida del rumbo y distancia con Malta, corrigió 30′ de error al E. de la estima.

Aunque la intención era dirigirse en derechura al puerto de Milo, para tomar Prácticos del Archipiélago; se determinó por falta de vientos favorables arribar a  Sicilia.

Habiendo dado caza, y alcanzado sobre Morra de Puerco a una división de dos jabeques de S. M. S. (que saludaron la insignia, y fueron correspondidos tiro por tiro con 13 cañonazos), por insinuación del Comandante de ellos, se prefirió entrar en Augusta, lo que no pudo verificarse hasta el 22 por las calmas.

En este puerto, y en virtud de Real Orden que se comunicó á la escuadra, enarboló el navío Triunfante bandera corneta al tope de mesana.

Habiendo despachado en una embarcación de remos al primer Ayudante de la Mayoría D. Juan Pintado, para que trajese de Malta dos buenos Prácticos del Archipiélago, volvió con ellos el 2 de Junio.

Aunque se hizo ánimo de salir al instante de Augusta, los vientos Lluviosos del E. y SE. no lo permitieron hasta el 7, en que la escuadra se hizo á la vela en demanda de las islas de Sapienza, sobre la Marea ó Peloponeso.

Descubiertas en la mañana del 13 las altas montañas de Calamata, se avistó después dicha isla á favor de las bonanzas del 4° cuadrante. Desde Augusta se encontraron diferencias diarias de 5 a 11′ hacia el N. en la embocadura del Faro de Mesina, y hacia el S. en la del golfo Adriático.

No parece extraña esta contrariedad estando abierto el Faro, y no el Golfo. Se le dio la Sapienza su situación en 36° 45′ 30” de latitud, y 22° 37′ 22″ de longitud, deduciéndola de noticias seguras de su rumbo, de su distancia con Milo Candia fijadas por observación astronómica; pues aunque por una de longitud hecha a bordo el día antes de verla, resultado 32′ mas al O., cabe menos error por el otro método en tan corta distancia. Cabo Matapan se halla en 36°29’16»; y el de San Ángel en 36° y 29′ y 25º 05′ 04″

En la banda del S. de la Morea hay tres fondeaderos: el de las islas de Sapienza, el golfo de Coron, y el de cabo de San Ángel. Dirigiéndose la escuadra el 14 de Junio a embocar en el Archipiélago con las bonanzas del 4.° cuadrante, dio caza el navío San Pascual a la fragata Holandesa la Medea de 40 cañones, forrada de cobre, y a un bergantín, que volvían de Esmirna. Habiendo saludado la insignia con 13 cañonazos, se les correspondió con 11.

En la madrugada del 15 entró la escuadra en el Archipiélago por la banda del S. del islote L’ovo, cuyo paso es mas capaz que el del N. de Serigo. Al instante se echó de ver cuan defectuosas son las cartas que colocan al E. de L’ovo los dos islotes llamados las Cofas; siendo así que el mas al S. de los dos se enfila con L’ovo al S. 72° O., y el otro S. 74° O.: quedando al N59°E. lo más al N. de Serigo con L’ovo.

El Serigote, que abre con Lavo una cerrada de 3 leguas para el Archipiélago, se halla en 35° 58′ 52″ de latitud; y la Dragonera, islote al E. de lo mas al N. de Serigo, se halla en la de 36° 17′ 14″.

Con los vientos del NE., que entraron el 16 por la mañana, se ganó sobre los bordos hacia el N. atravesando por entre Carabi y la Falconera. Hallándose Milo por observación astronómica en 36° 41′ de latitud, y 26° 08′ 30″ de longitud; se dedujeron las situaciones de Ante Milo en 36° 46′, y 25º 51′; de Falconera, en 36° 49′, y 25° 42′; de la Bellepoule, en 36° 55′, y 25° 21′ 30″; y de Carabi, en 36° 48′, y 25º 28′ 30″.

El 17 volvieron las bonanzas del 3.° y 4.° cuadrante, con las cuales se granjeo hasta la vista de cabo Doro en el Negroponto.

Pero la continuación de los NEE. detuvo la escuadra 5 días sin poder ganar la punta del N. de Andra, una de las Ciliadas, hasta el 24: entonces aflojando el viento, y dando las bordadas desde el medio del freo a la isla, se logró montar el cabo a favor de la contracorriente, que por esta parte se dirige al N. y al S. en la banda del Negroponto; con tanta rapidez que, dando un punto de estima 33′ de diferencia en una singladura, se contrae el error de 31′ 17″, evidenciado por las demarcaciones de un misma paraje.

Por esta razón, y por los diferentes impulsos que recibe el viento en los rechazos de estas islas, estando con especialidad abrigado del NE. al resguardo de cabo Rojo, en donde está el centro del remolino, no conviene buscarlo siempre que el viento consienta las gavias, siendo mas ventajoso forzarlo en los términos prevenidos; y en el caso contrario conviene arribar a Isla long.

Durante la misión en este sitio, se reconocieron un barco de Griegos; dos polacras francesas, que iban a Constantinopla; y una fragata mercante inglesa, procedente de Esmirna para Londres. Se vieron pasar también dos navíos de guerra Turcos, que largaron sus banderas, afirmándolas con un cañonazo; y se les correspondió en los mismos términos.

Quedó situado cabo Doro en 38° 03′ de latitud, y 26′ 40′ 55″ de longitud; la isla de Zea en 37º  30′; la de Ternia en 37° 23′; la de Cherfu en 37° 13′; y S. Jorge de Arbora en 37° 26′. Como así que la escuadra rebasó la isla de Andra, convidaba el viento NO. a lograr una breve y feliz travesía al cabo Babá, montando de la bordada las islas de Ipsera, Antipsera, Scio, y aun Metelin.

Para no caer a sotavento de ellas con notable atraso de nuestra navegación se mandó al San Pascual dar remolque a la Clotilde (que desde los principios se había descubierto ser de poco andar);  y forzando ambos de vela, se veía obligado el Triunfante a hacer otro tanto.

No se malogró la diligencia, pues al medio día del 25 estaba la escuadra a 4 leguas al S. de Puerto Sigri, que es lo mas occidental de Metelin, habiendo imposibilitado el viento, que se llamó al NNO., el montar esta isla. El puerto de Sigri se halla en 39° 16′ 27″; la parte mas O. de Ipsera en 38° 44′; y cabo Baba 39° 34′ 32″, y 28° 34′ 35″.

Como el viento, aunque se llamo al NE., era manejable, se empeñó a ceñir para ganar el fondeadero de Tenedos, y esperar allí una collada favorable para entrar en el canal de los Dardaneles.

Varamiento de los navíos

No se logró tomar aquel surgidero la tarde del 27, en que se intentó; y pasando la noche sobre bordos, a la madrugada del 28 varó el San Pascual en el placer de Lemnos a 3 leguas de esta isla, así por la ignorancia y malos informes de los Prácticos, como por la fuerza y dirección de la corriente, que hizo contraer 2 1/2 millas de error por hora.

Al tiempo de varar el San Pascual, a las 3 1/2 de la misma madrugada tocó el Triunfante con tanta suavidad, que aun no lo percibieron los que estaban en pie sobre el alcázar y castillo; y aunque se disparó el timón, se atribuyó a que algún golpe de mar, bastante gruesa a la sazón, cogería descuidados a los de la rueda.

Así que la maniobra del San Pascual indicó su desgracia, antes de hacer la señal, intento el Triunfante atravesarse, ó dar fondo inmediatamente para auxiliar al buque varado; pero habiéndose confirmado con la sonda las representaciones del Práctico acerca del inminente riesgo en que se hallaba el Triunfante, si no salía de fondo piedra en que llegó a estar a solas 5 brazas: gobernando al SE. fue creciendo el agua sin variar de fondo, hasta que se halló lama en 40 brazas, en donde se dejó caer el ancla del ayuste.

AI instante envió su lancha al San Pascual; por manera que ya estaba la lancha en camino a las 8 1/2, que arriada la señal de varado, hizo la de pedir lanchas para trabajar en anclas.

Antes también, desde que el Practico se opuso á que permaneciese el Triunfante en las cercanas del navío varado, se mandó al bergantín le auxiliase, pues podía sin riesgo; y se previno á la fragata se dirigiese a Tenerlos, y enviase barcos del país en su socorro, bien para alistar el navío si fuera menester por salvarlo, bien para recoger la gente y efectos; quedándose el Triunfante a la vista de las ocurrencias.

El suceso de la varada fue tocar de proa el navío; dar el Comandante la voz de orzar; representarle el Practico, que convenía gobernar al S. para zafar; condescender el Comandante; arribar estando el viento NEE. fresco, como en toda la noche; y navegando en 12 cuartas encallar, largando un gran trozo de zapata, según reconoció el Buzo.

Ya varado, se buscó y encontró cerca fondo de 6 brazas, y con espías de cable salió a flote antes de las 9 del día. En el tiempo que estuvo varado el buque, hizo 20 pulgadas de agua que a nado se disminuyó a media por hora.

Asegurado con coderas el navío en la poza, balizó un canalizo para salir á fondo limpio, donde se situó, recogió sus amarras, y se incorporó el 29 con el Triunfante.

Al aclarar el día de la desgracia, calmaron por fortuna el viento y la mar; con lo que se pudo conseguir salvar el buque, sin perder mas que un orinque enredado con una anda de un navío de guerra Ruso, que en la última guerra tocó en el mismo paraje como el San Pascual, pero no tuvo su ventura para salir; en cuyas circunstancias no sirvieron los barcos que envió la Clotilde, y en otras menos favorables hubieran sido precisos.

Problemas para cruzar el Estrecho de los Dardanelos

Para evitar el riesgo del placer de Lemnos, cuando los vientos del primer cuadrante impiden la entrada en el puerto de Tenedor, en donde se fondea 1 1/2 o 2 millas al E. del pueblo, conviene tomar el fondeadero sobre la costa al S. de esta isla, á mas de 2 millas de tierra, en 20 o 25 brazas; porque acercándose á menos distancia, disminuye mucho el fondo, y hay riesgo de tocar.

Cuando las circunstancias obliguen a bordear entre las islas de Lemnos y Tenedor, se evitará acercarse a esta por la banda del O. a menos distancia de las dos millas, para no dar en los bajíos que de sus dos puntas de N. y S. le salen este rumbo.

Se procurará así mismo en los bordos sobre Lemnos no abrir la enfilación de la isla de Imbro con San Mandrache yendo de noche con la sonda en la mano, a fin de no bajar de 35 brazas; y contando con que si sopla fresco el NE., corre el agua al SO. sobre el placer 2 1/2 o 3 millas, y con calma se puede fondear. Debe preferirse la sonda de 40 brazas lama al E. o SE. de la punta del S. de la isla, á distancia de 9 o 10 millas de ella.

El 30 se dirigieron los dos navíos con el bergantín a Tenedos, donde se encontró la Clotilde; y al día siguiente 1 de Julio se despachó al Mayor de la escuadra a Constantinopla con los pliegos del Rey para su Enviado.

Y habiéndose informado, al pasar por los Dardanelos, de la costumbre de los Turcos de saludar con bala, entregó el Mayor una carta de aviso a D. Luis Timoni, comisionado por el Enviado de España para cumplimentar al Comandante general; al cual no llegó esta noticia, porque un SO. fresco obligó á Timoni a regreso a los Dardanelos.

Plano del contorno de los Dardaneles
Plano del contorno de los Dardanelos.

El 2 aprovechando la escuadra la favorable proporción de un SO. fresco, emprendió la entrada del canal de los Dardanelos. Y aunque por la desconfianza concebida de los Prácticos, se tomaron de los del país; no bastó esta precaución para que el Triunfante dejase de tocar en la punta de tierra firme, que sale al ESE. del islote de Placeco, situado al NE. de Tenedos, y al S. de Masuréa; bien que hubo la fortuna de que ni diera golpe, ni parara su salida. (Debe pasarse a un cable del islote.)

Habiéndose prevenido que en el paso de las angosturas no se guardase formación, el San Pascual y el bergantín fueron los primeros a pasar por delante de los castillos, que guardaron el saludo para el navío de la insignia.

Este que se encontró cercado de balas, creyendo que se le embarazaba el paso, cargó su aparejo para dar fondo, dejando caer el ancla que no agarro con 60 brazas de cable; pero llegando el aviso de ser aquel el saludo de los Turcos, se correspondió, y se picó el cable; porque el navío caía sobre la costa, y el viento muy recio á la sazón no permitía recogerlo.

Esta casualidad había proporcionado al San Pascual fondear con el bergantín en la punta de Nahara; porque creyendo que los castillos batían al Triunfante, y no pudiendo retroceder por la furia del viento para incorporarse con él, se detuvo a observar el suceso.

Hubiera fondeado allí mismo el navío comandante, a no hallarse con sola una ancla entalingada; y así se adelantó para dar lugar a preparar otra, y dio fondo cerca de la punta del Pescador, con la fragata que le había seguido.

Vista de la Fortaleza de los Dardanelos, en la parte europea.
Vista de la Fortaleza de los Dardanelos, en la parte europea.

Al día siguiente, que fue el 3, tuvo el Comandante general la sensible noticia de que el San Pascual había descubierto una agua superior á las bombas; y preparándose a retroceder con la fragata, como se verificó en el mismo día, a favor del viento que se llamó al NE., mandó por voz del mismo Oficial mensajero de la novedad, que se varase el navío: lo cual su Capitán había ya practicado.

Llegado apenas el Comandante general, se dieron para remedio del daño las más activas providencias. Se destinó la gente del San Pascual para su desarmo; y se distribuyó toda la demás de la escuadra con un Oficial de guerra y otro de mar de cada buque para alternar en el penoso y continuo trabajo de las bombas, que se duplicaron con las españolas del Triunfante y de la Clotilde; bien que, descompuestas siempre algunas, era imposible servirse de todas; y no se lograba ganar ventajas al agua, que no bajaba de 6 pies en bodega.

Carena del navío San Pascual

El Mayor de la escuadra regresó el 8 con un firmán del Sultán, mandando a todos los Gobernadores y súbditos suyos franqueasen a la escuadra Española cuantos auxilios necesitase.

Pero ya sin este firmán se habida obtenido del principal de aquel sitio (que es una casa de campo del Capitán Baxá), que permitiese alijar en aquel muelle algunos efectos del navío, y establecer una guardia en tierra; así para resguardarlos, como para conservar el buen orden, y precaver que nuestra gente se comunicase con la de los Dardanelos y otros parajes infestados de la peste.

Detenida la escuadra para habilitar al San Pascual, se pararon en la tarde del 11 desde el navío Triunfante los personajes Marroquíes, la familia de nuestro Enviado y los caudales al bergantín Infante, que emprendió su viaje á Constantinopla con viento NO.: habiendo prevenido al Capital de este buque mandase componer allí las hembras de su timón, que comidas de las aguas del cobre estaban inservibles; para cuya faena facilitó el Gobierno Otomano un sitio real cómodo fuera del Arsenal.

Para no atrasar la carena, se pidieron con anticipación en la capital nuestro Enviado cuantos auxilios se previeron necesarios, como puntales, pescantes, algunas piezas de madera, betunes, pernería, etc.

Habiendo asimismo solicitado dos Buzos mejores que los nuestros, que nada adelantaban, uno de ellos encontró y tomó el agua el día 16: con lo cual evadido el trabajo mas duro, se aplicó toda la gente al desarmo y habilitación para la quilla; descubriéndose la de estribor el 27 sobre dos polacras que para ello se fletaron, y en que se construyeron las gradas; tomando la fragata dos tiras de los aparejos del trinquete, y el Triunfante las tres del mayor.

Vista de la improvisada carena al navío San Pascual, tumbado sobre dos polacras. A la izquierda de estas la fragata Clotilde y a la izquierda del todo, y en primer plano el navío Triunfante.
Vista de la improvisada carena al navío San Pascual, tumbado sobre dos polacras. A la izquierda de estas la fragata Clotilde y a la izquierda del todo, y en primer plano, el navío Triunfante.

Luego que el navío estuvo á la banda, se reconoció el daño, que consistía en tener molido un trozo del pie de roa, y varios de la quilla hasta el palo mayor. Tenia también una rozadura que cogía cuatro tablones de peralto, desde el mismo alefriz debajo del ojo de la mura, habiéndolos dejado en el grueso de una pulgada desde la mitad del tercera a la mitad del cuarto.

Entre varios clavos que se arrancaron, hubo uno de 14 pulgadas: por cuyo agujero, y un astillazo de un palmo que se levantaba en la unión de estos tablones, se introducía la gran porción de agua que hacia el navío, pudiendo apenas disminuirse algo con el esfuerzo de 6 ó 7 bombas.

Antes de las 9 de la noche estaba puesto de nuevo y calafateado el rumbo de los 4 tablones rozados, ejecutándose esta obra con 10 carpinteros de la escuadra, otros 10 del país, y 12 calafates de los buques.

Pero con motivo de haber dado de sí las jarcias de los palos, y de hacer alguna agua el oasis por las obras muertas, se arrió por la noche: virándose otra vez a la madrugada siguiente del 28, en que se dejó concluida la banda, y se empezó inmediatamente el apresto para la segunda quilla.

Dio de ella el 2 de Agosto, arriándose á la 1 de la tarde, finalizada la obra en los trozos que se habían puesto al pie de la roa con sus escarpes, y el primer tablón del alefriz de esta parte desmentido en su cabeza.

Se midió el quebranto que se halló de 16 pulgadas en la sexta porta de popa; de 12 en la tercera, y nada en proa: siendo de notar que en la parte en que se levantó el cobre, se halló endurecido el zulaque, resguardado muy bien el costado, y por consiguiente la pernería y clavazón, después de más de 3 años de forrado.

Prosigue la travesía por el Mar de Mármara

Asegurado el navío, desde el mismo día 2 se echó mano a su armamento, y quedó habilitado el 11; pero los NEE., que habían reinado casi sin intermisión desde la llegada de la escuadra al Archipiélago, no la permitieron levarse de este fondeadero hasta el 19 a las 2 1/2 de la tarde, en que á favor del viento NO., que se llamó después al ONO., se montó la punta de Nahara por 7 brazas á distancia de 2 1/2 cables.

Duró el viento basta el placer de Galiata, que es el pueblo al O. de Galípoli; y calmando, se vio obligada la escuadra a fondear, porque la corriente se dirige siempre hacia afuera, pero no con igualdad. En algunas estrechuras en que se reúne la fuerza de las aguas, es la corriente muy veloz, y llega á 6 millas con viento fresco del N. al NE.: fuera de ellas se reduce a 4, a 3 y á 2, cuando los vientos no son fuertes y es muy poca, aunque siempre alguna, con calma ó vientos del 3° cuadrante.

Plano del Estrecho de los Dardanelos y principio del mar de Mármara. Este estrecho era muy peligroso para los buques de gran calado, tal y como comprobó la escuadra española. Lo protegía un fuerte muy poderoso.
Plano del Estrecho de los Dardanelos y principio del mar de Mármara. Este estrecho era muy peligroso para los buques de gran calado, tal y como comprobó la escuadra española. Lo protegía un fuerte muy poderoso.

En ese tramo del canal desde Nahara a Galípoli se fondea comúnmente por verano en la banda de Europa, cuidando de no bajar con buques grandes de 25 brazas por ser muy acantilada; y se permanece en ella al abrigo de los vientos del primer cuadrante reinantes en la estación.

Pero en invierno, en que son comunes los SEE. y SOO., es mejor fondeadero la costa de Asia; por esta misma razón, y por no ser de tanto fondo, pudiendo darse en 10 brazas á media milla de tierra. Este es el motivo por qué en el paso se acercan todos á las orillas de Europa mas que á las de Asia, en que no ocurre mas recelo que el de las puntas de Lapsaqui y Chardac, que deben montarse á medio freo, o mas distante.

Al S. de la punta de San Jorge se halla un placer que, como se ve en el plano, atraviesa el canal, y embaraza pasar á una milla de la costa de Europa, donde solo hay 4 brazas; pero se hallan por medio 14 o 15  brazas en la menor agua, y se puede fondear en este banco aun en tiempo de invierno, teniendo la excelencia de que apaga la mar su poco fondo.

Llegada a Constantinopla

Aventurándose á darle con calma o viento contrario, llegaron en 2 de Septiembre los navíos y fragata á Puente grande. Habiendo tenido allí noticia el Comandante general de que los víveres pedidos por Julio para 60 días, necesitarían, particularmente el bizcocho, 5 meses para su acopio: por obviar dilaciones despachó por tierra á Constantinopla el día 3 de Septiembre al Mayor de la escuadra, la que el día 10 fondeó en la bahía de Ceras.

Cuando fondeó la escuadra en ella, estaban tomadas todas las medidas para que á mediados de Octubre estuviese surtida (y así se verificó) con 4 meses de pan, otros tantos de carne salada, 6 de menestras, y mas de 3 de vinos. Para conservar el tocino que quedaba, se dispuso dar carne fresca; y también pan, luego que se concluyó el de España.

Como mientras la escuadra permaneció en aquel puerto, se había dado providencia para fabricar en Dardanelos el pan de dieta.

Con el fin de no retardar la salida del canal, si el tiempo se manifestaba oportuno, se dio orden á la Clotilde para partir el 20 de Octubre á la punta de Nahara, y esperar la escuadra después de recogido este bizcocho.

Dicha fragata al dar la vela fue arrebatada de la corriente, y aconchada á la banda del E. de la punta del Serrallo, sin varar ni recibir daño; y zafando con la ayuda de nuestras lanchas, emprendió su viaje en la mañana del 31.

Vista de Constantinopla y sus inmediaciones.
Vista de Constantinopla y sus inmediaciones.

Regreso a España

La escuadra enmendándose hacia el Serrallo del Sultán, llamado Besiktasi, se preparó para salir; y lo efectuó el 24 después de medio día á favor del NE., aunque flojo, que siguió hasta ganar la parte mas espaciosa del mar de Mármara.

Las bonanzas y nieblas pusieron allí en gran cuidado al Comandante general y a toda la Oficialidad, para evitar una desgracia como la que acaeció á una fragata del comercio Veneciana, que al paso por delante de Galípoli se vio varada y perdida en la punta del E. de aquel pueblo. De este infortunio se libró nuestra escuadra con la sonda y la vigilancia.

Con el NE., que entró por fin, llegó la escuadra el 28 á la punta de Nahara, en donde esperaba la Clotilde con el pan de dieta. Como el tiempo parecía benigno, se pensó en salir del canal; pero pasados los Dardanelos (que saludaron y fueron correspondidos), se vio fosco el horizonte, y poca segura la permanencia del viento favorable.

Con atención á esto, se fondeó en la punta del Barbero, dando lugar esta demora á reconocerla, y á ver que se puede pa­sar á 2 cables de ella por 8 brazas.

Las puntas de Nahara y del Barbero, en que tantas precauciones toman los Prácticos, son muy limpias; convenciéndose por este medio, que en todas las cartas del Archipiélago se encuentran yerros enormes. En nuestro plano se ha dada a la senda del canal toda la rectificación posible.

Por el viento que se llamó al tercer cuadrante, aunque benigno, y por las calmas que siguieron, se detuvo la escuadra en este fondeadero hasta el medio día del 31, en que con NE. dio la vela; saludando al pasar por su través con 13 tiros al Almirante del Capitán Bana, que enarbolaba su insignia en uno de los navíos de su escuadra, y correspondió con igual numero.

Se navegó en demanda de cabo Doro, que se pasó con tiempo ya revuelto la noche del 1 al 2 de Noviembre; y después de medio día empeorándose el erais, y en proporción de montar la punta del S. de Isla longa, se tomó el fondeadero de la Mandra grande, de donde se zarpó el 4 par la mañana.

Pero el viento que amenazó y cargó por el S., obligó á fondear en el mismo paraje el 6 por la mañana, y á subsistir allí 6 días, que se aprovecharon en hacer alguna agua y leña, y en hallar un bajío omitido en las cartas, e ignorado de los Prácticos; del cual había dado alguna noticia el Capitán de una polacra Veneciana, que se hallaba en el mismo puerto. Sin mas precaución que la de acercarse más a la costa firme que á la isla, se va libre del bajío de la punta del N., de lo sucio de la del S., y de Bajo nuevo.

Con viento del primer cuadrante zarpó la escuadra en la noche del 13, y dado en la mañana siguiente el remolque á la fragata, consiguió al anochecer del 14 salir entera del Archipiélago, por donde había entrado.

En Malta

Continuóse la navegación á Malta, habiendo experimentado fuertes vientos del 3.° y  4º, cuadrantes desde el 17 al 23, y evitado el bajío que se pone 33 leguas al E. en el mismo paralelo de la Valeta de 35° 54′ sin embargo de saberse que las galeras de la Religión le han buscado infructuosamente.

Cansados los vientos contrarios, volvieron las NEE. con los que en la mañana del 26 se descubrió á cabo Pasaro, y en la misma tarde a Malta en donde fondeó la escuadra el 27 por la mañana, sin mas avería que la de haber rendida la fragata su bauprés, que estaba podrido, y la verga de cebadera, abordando irremediablemente al San Pascual.

El Triunfante, siguiendo la costumbre de los Franceses, saludó á la plaza con 13 cañonazos, que fueron correspondidos tiro por tiro; y con igual número á la insignia de las galeras, cuya Capitana correspondió con 4.

Entró la escuadra en cuarentena el 2 de Diciembre, en que los Guardianes de la sanidad hicieron la visita de los buques. Y como todos estos, menos la fragata, tenían que pasar al otro puerto de Massa Muschet, se trasladaron á el día 9, que lo permitió el tiempo, quedándose en el grande la fragata para componerse.

Para este efecto se destinaron carpinteros de la escuadra, y calafates que la reconociesen los cocederos por donde hacia alguna agua. Se desembarcó parte de la harina que conducía la escuadra para hacer bizcocho, y se pidieron 90 días de víveres (contando desde el 20 de Enero) al Encargado de negocios.

Entrega de dos galeras a España

Regresó la escuadra al Puerto grande el 1 de Enero y desde el 9, que fue admitida a la platica, se empezaron a recibir los víveres, de los cuales solo faltaba el 20 una porción de bizcocho y tocino encargado a Sicilia, que no llegó hasta el 21. El 22 se difirió el velacho.

En 30 de Enero, cuando la escuadra detenida hasta entonces por el tiempo contrario, se hallaba pronta a salir en el primer momento favorable, la llegó una Orden del Rey mandándola dar conserva á las dos galeras de la Religión cedidas al servicio de España.

En virtud de la misma Real Orden se procedió á reclutar marinería para la dotación de ellas, habiéndose logrado enganchar 350 hombres.

Y como la Religión permitió escoger entre todas sus galeras (exceptuada la Capitana), hecho el reconocimiento por el Comandante general, acompañado de los Capitanes de los navíos y del Mayor, con asistencia de los primeros carpinteros y calafates, quedaron elegidas la Magistrala y la San Luis, que se hallaba esa con la mitad de su vida, y la otra con los dos tercios.

Regulado su justo precio con atención á aquel estado y a su coste, tomó por su cuenta la Religión recorrerlas y habilitarlas de aparejo, que fue menester renovar enteramente, por hallarse muy deteriorado el que tenían.

Juntos a bordo del Triunfante los Prácticos de la escuadra y del país, acordaron unánimemente en 31 de Enero no ser recomendable la conducción de las galeras en conserva de los navíos hasta fines de Abril, o principios de Mayo. En conformidad de esto, se providenció convertir en bizcocho la parte restante de la harina que se sacó de Constantinopla, y hacer otro repuesto de víveres.

De esto no se siguió ningún atraso; porque la Religión no pudo tener prontas las galeras hasta el 7 y 9 de Abril, en que se comisionó al Mayor de la escuadra para entregarse de ellas, y dar a conocer sus Comandantes y Oficialidad, enarbolando sus buques la bandera de España.

Como no eran bastantes los reclutas Malteses para la dotación de las galeras, que solamente en la esquifazión de los remos de cada una ocupan 300 hombres; se nombraron de cada navío 40 de tropa, un segundo Piloto, un Pilotín, un Guardián y demás Oficiales de cargo, con 110 individuos de mar del Triunfante, y 90 del San Pascual.

Pero faltando todavía crecido número para completar su dotación, el Comandante general alcanzó se le prestasen 100 hombres de mar de los de Malta.

En este intermedio fondeó y salió la escuadra Veneciana, compuesta de dos navíos y una fragata; enarbolando bandera cuadra en el tope mayor, y que saludó la plaza con 21 cañonazos.

Prontas las galeras, y surtidos de víveres y demás reemplazos necesarios todos los buques el 18 de Abril, se difirió el velacho; y se hubieran determinado a salir, si los tiempos no hubieran sido tenaces y contrarios hasta el 2 de Mayo, en que la calma ofreció proporción.

Pero saltando el viento al NE. cuando se hallaban fuera la fragata, las galeras y el bergantín; como, aunque es por la misma proa para salir del puerto, era tan favorable para la derrota, se hizo el esfuerzo de echarse fuera los navíos á costa de remolques y de espías, saliendo de Malta toda la escuadra con la fuerza que manifiesta el estado siguiente:

BuquesPlana MayorOficialesOfic. mayorTropa Art.Tropa Bat.Ofic. de marArtillerosMarin.Grum.PajesTotal
Nav. Triunfante51711367919801248628485
Nav. S. Pascual158316919761117323425
Frag. Clotilde8812581435455010240
Galera Primera576399511601009386
Galera Segunda56640946197767392
Berg. Infante5692491927155119
Total General5554610030979307664400822047

Oficialidad de la galera primera

  • Comandante: El Capitán de fragata, D. Juan María de Villavicencio.
  • Teniente de navío: D. Joaquín Zarauz.
  • Teniente de fragata: D. Joseph de Zulueta.
  • Alféreces de fragata: D. Andrés Berdum, y D. Fernando Escalera.

Oficialidad de la segunda galera

  • Comandante: El Capitán de fragata, D. Juan Joseph Martínez.
  • Teniente de navío: D. Eduardo Bryant.
  • Teniente de fragata: D. Joseph de Arias.
  • Alférez de navío: D. Gerónimo Osorio.
  • Alférez de fragata: D. Juan Venero.

Salida de Malta

Una calma que sobrevino, obligó á fondear los navíos al SE. del puerto sobre la costa, de donde se levaron por la tarde: y con bonanzas del E. se franquearon de la isla que se perdió de vista el 3: y al amanecer del 4 se avistó cabo Alicata en Sicilia, manteniéndose el viento al SE. bonancible, que fue refrescando; y se mandó al San Pascual dar el remolque.

En este día se vio al S. de cabo San Mareos cruzar una fragata de guerra Holandesa, bien parapetada, que saludó á la insignia con 13 cañonazos, y fue correspondida con 11.

Se continuó la derrota a descubrir el Marítimo, que se vio en la madrugada del 5; y sobre este islote cruzaba con su escuadra Veneciana el General Emo, que largó su insignia, y se le contestó con la nuestra.

Refrescó el viento el 6, de modo que siendo NE., y levantando mar, mortificaba á las galeras en 8 cuartas que exigía la derrota. Por esta razón, después de medio día se las mandó tomar puerto en la isla de San Pedro, como lo ejecutaron al anochecer con el bergantín, cruzando los navíos y la fragata a la banda del SO. de ella; pero al día siguiente, llamándose el viento al NO. fresco, determinó el Comandante general (por no exponerse á que el viento, ó el poco barloventear de la fragata le separasen de aquel punto) tomar puerto á barlovento del de las galeras en la derrota.

A este fin se dirigió al golfo de Palma, prefiriéndolo al otro; porque su capacidad permite salir con todos vientos, cuando no de la vuelta, sobre los bordos: lo que no es tan fácil en el de San Pedro con vientos del 2° cuadrante. Reconocido el freo de entre la Vaca y San Antíoco, se echó de ver que hay paso limpio de cinco cables para buques de todas clases, desde un cable del Ternero por la banda del N.

Reinaron los NOO. hasta el 14, que precedido de aguaceros se entabló bonancible al NE. con que zarpó la escuadra; y presentándose á la vista del puerto de las galeras con la señal de dar la vela, la obedecieron con el bergantín, y se incorporaron.

Llegada a España

Habiéndose llamado bonancible el viento al 3.° y 4.° cuadrante; se gobernó á la inversa, granjeando siempre camino hasta que el 19 se llamó bonancible al 2° cuadrante, con que se hizo derrota en derechura á Mahón, que se avistó al ponerse el sol el día 20.

Amenazando el tiempo en la mañana del 21, se mandó á las galeras tomasen el puerto; y se mantuvieron á la vela los buques de cruz, sufriendo un viento fresco del SO. con bastante mar, que calmó al día siguiente, llamándose al NO. con clara al NE. Apenas empezó a soplar, se mandó al bergantín se adelantase á la boca del puerto con la señal de llamar á las galeras, que obedecieron inmediatamente.

Favorecida del viento la escuadra, se dirigió hacia Mallorca; y pasada esta el 24, sobrevinieron calmas y ventolinas que solo permitieron marcar la costa de España; pero no atracarla hasta el 28, á costa de bordear con viento del 3.° cuadrante, que entró el dio anterior, sin el alivio que el terral hubiera proporcionado por la noche.

El mal semblante del tiempo obligó mandar por señal, que fondeasen las galeras en Altea: quedando á la vela los demás buques que fueron en su busca el 29 por la mañana con viento del 1° cuadrante, y la señal de que zarpasen; y así lo hicieron á medio día.

Pero rolando el viento por la tarde al 2° cuadrante, y sucesivamente al 3°, se adelantó poco, hasta que el 30 á las 3 de la tarde se llamó el SE., y después al E. fresco: con que se logró marcar el cabo de Palos á las 4 de la mañana al OSO. distancia de 4 leguas.

Ya se estaba entonces en derrota para Cartagena, y a las 7 con la señal de que los buques hiciesen toda diligencia para tomar el puerto habiéndolo conseguido á la 1 de dicho día 31 de Mayo, en que toda la escuadra quedó fondeada.

Hasta aquí el extracto del Diario del Comandante general, que copiamos.

Para su lectura convendrá tener presente que se hallarán repetidas todas las noticias relativas á navegación, que hemos dado en el Viaje porque así es preciso para dar seguidos y completos los derroteros. Con el mismo intento se han suprimido aquí algunas cosas que, no siendo propiamente facultativas, han ocupado su lugar en nuestra relación histórica.

El lector habrá visto citadas en el cuerpo de ella varias estampas de los planos y diseños con que el Comandante general acompañó el extracto del Diario; y aunque las circunstancias de la obra y otras razones no han permitido hacer uso de todos, el público no debe ignorar que su número ascendió á 47.

En ellos se comprendían una carta de la derrota (que hemos incluido reduciéndola); otra corregida del Archipiélago; siete dibujos con vistas de tierra, con especialidad de las costas de Sicilia, y de las principales islas del Archipiélago en distintas enfilaciones; otras vistas en perspectiva de Constantinopla, y otros sitios; diseños de algunas antigüedades y edificios; planos en grande de varias fortalezas, islas, etc.

Esto piden la verdad y el concepto justamente merecido de esta Expedición, tan bien lograda en todas sus partes. Por la nuestra no podemos dejar de atestiguar que los diseños y las noticias, aun cuando no tuvieran mas recomendación que la de su número, y de su brevedad con que se formaron y extendieron, siempre serían un testimonio convincente de los buenos deseos del Jefe, Oficiales y demás individuos de la Expedición.

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