sábado , 21 abril 2018
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El resurgir de la fragata Shtandart

El resurgir de la fragata Shtandart
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Fragata Shtandart
Fotografía de la fragata Shtandart navegando en su estado actual.

A lo largo de la historia, desde que se desarrolló el barco como medio de transporte han habido navíos que si bien por las personas que los capitanearon, las proezas realizadas ya sean en tiempos de paz o en guerra, los descubrimientos o desgracia; les han garantizado una fama imperecedera que ha ido alimentando el folklore de cada nación con una lista casi interminable de ejemplos; a más de uno les sonará los nombres de Santa María, Victoria, Glorioso, Golden Hind, Victory, Vengeur du Peuple, Esmeralda, Mayflower, Santísima Trinidad… Sin duda se convirtieron en símbolos de su tiempo; pero para pena de cualquier amante de este fascinante periodo, dichas naves hace mucho que dejaron de surcar los mares y océanos.

Pero gracias a los esfuerzos de un grupo de intrépidos marinos, uno de estos emblemáticos buques ha regresado del olvido para mostrarnos un momento clave de la historia de Rusia; es la historia de la fragata Shtandart y su resurgimiento.

Un imperio aislado

Para entender la trascendencia de este periodo para Rusia y lo muy ligado que se haya dicho buque a su creador, es necesario dedicar unas palabras a recordar cómo era esta nación en aquel periodo: tenemos un vasto imperio terrestre sin salidas al mar, aislado y con escasos contactos con el extranjero; generalmente por el comercio de sal y pieles. Asolada desde tiempos inmemoriales por las hordas de mongoles y más tardes por las guerras civiles.

Con tal panorama nadie hubiese podido concebir dicha nación como una futura superpotencia; pero la situación cambió con el ascenso en el trono de un hombre de singular visión, se trataba de Pedro I  de la dinastía de los Romanov.

Pedro había tenido sus primeros contactos con el “exterior” y las “nuevas tecnologías” en el barrio de extranjeros de Moscú; cosa que le fascinó de por vida, en especial la necesidad de crear un ejército moderno y una potente fuerza naval. Básicamente los navíos en aquel momento eran como los aviones de nuestros tiempos, medios de transporte modernos y rápidos que permitía un mejor transporte de mercancías, nuevas formas de combatir y sobretodo descubrir nuevas tierras con las que aumentar los dominios.

La gran embajada

Entre marzo de 1697 y septiembre de 1698 Pedro inició lo que se conoce como “la gran embajada” un gran viaje que emprendió el soberano con su nutrido séquito.

La idea realmente sorprendió a la nobleza rusa, básicamente porque la última vez que un monarca ruso había emprendido un viaje al extranjero fue en 1075, por lo que se consideró una decisión anómala para sus coetáneos. Pero dichas opiniones estaban lejos de hacer flaquear las fuerzas del Zar que partió el 20 de marzo de 1697 bajo el seudónimo de Peter Mijhailov.

La idea principal era conseguir formar una gran coalición contra el enemigo por antonomasia de Rusia tras su victoria contra los mongoles; el imperio otomano. Pero tal alianza nunca se llevaría a cabo dado que unos años después las potencias europeas se verían inmersas en la guerra de sucesión española. Pero sirvió para poder contratar a expertos occidentales en distintas disciplinas, tradición que seguirían sus sucesores.

El segundo objetivo fue más fructífero, se dirigió a los Pises Bajos, donde aprendió todo acerca de la construcción naval de manos de los holandeses y ante la invitación de Guillermo III de Inglaterra viajó a Londres donde también aprendió el arte de navegar y la fundición de cañones de los ingleses; a parte de visitar el observatorio real, la universidad de Oxford, la Royal Society y conocer a personas prominentes como Edmund Halley.

Historia operacional de la fragata Shtandart

A su regreso Pedro inició su revolución para occidentalizar su atrasado imperio, reformando cada elemento de la nación. Y el 24 de abril de 1703, en la región de Olonets, se puso la quilla del que se convertiría en el primer buque de la flota del Báltico: la fragata Shtandart.

Al igual que muchos de los futuros buques de su armada, Pedro no solo participó en la fase de  diseño sino también en la construcción como un carpintero más. Hecho que seguramente su presencia propició que la nave fuera terminada en sólo cinco meses.

El buque fue una amalgama de los conocimientos que adquirió el gobernante ruso en Holanda e Inglaterra. Poseía un casco de doble fondo similar a los buques neerlandeses del periodo y el velamen era un aparejo como el empleado en los navíos ingleses.

El 22 de agosto de 1703 fue botado y el 8 de septiembre del mismo año fue comisionado como buque de la armada imperial rusa con el “capitán” Peter Mijhailov al mando; es decir el mismo soberano.

En la campaña de Azov (hablaré de esto en otro artículo) ya había empleado buques, pero sólo eran galeras que operaban como una extensión del ejército de tierra; ahora poseía una nave capaz de operar independientemente en mar abierto.

Pedro en persona capitaneó la Shtandart hasta San Petersburgo en su viaje inaugural. Una leyenda cuenta que el Zar colocó una brújula de tal forma que desde su litera podía comprobar el rumbo de la nave.

Plano actual de la fragata Shtandart
Plano actual de la fragata Shtandart. Debido a que no quedó el original de la época, se tuvo que realizar el plano bajo suposiciones y pinturas del buque.

Las hazañas de la fragata empezaron en 1705 cuando fue destinada a Kronstadt para  defender la nueva capital con motivo de la reanudación de las hostilidades contra Suecia en el marco la gran guerra del norte. Por entonces el imperio sueco era la potencia predominante en el Báltico y una espina que Pedro tenía que quitarse si quería cumplir su sueño de una Rusia poderosa.

  • Del 16 al 21 de junio de 1705 participó en la flota del vicealmirante de origen holandés Cornelius Cruys en repeler un ataque de la marina sueca en la isla de Kotlin.
  • En 1709 con el fin de las hostilidades el buque se hallaba en mal estado debido a la larga exposición al mar, por lo que fue trasladada al astillero.
  • 1710 se le añaden cuatro cañones más aumentando su porte de 24 a 28 cañones.
  • El 15 de julio de 1711 fue reincorporada en la base de Kronstadt.
  • Entre 1712 y 1713 estuvo destinada en el fuerte de Krasnaya Gorka y navegó por las islas de los Abedules.
  • En 1714 no salió a navegar.
  • En 1725 por orden de la Junta del Almirantazgo la fragata Shtandart fue trasladada al puerto de Kronverksky  donde permaneció varada. Este mismo año murió Pedro el grande, aunque dio instrucciones de que se preservase lo que él consideraba como el “primogénito de su flota”.
  • En 1727 Catalina I, sucesora de Pedro, ordenó un estudio del estado de la fragata. La idea original era preservarlo como recuerdo del primer buque de la flota del Báltico, pero debido al mal estado de sus maderas, no fue posible y la Shtandart dejó de existir en 1730. Catalina ordenó que se construyera otra fragata idéntica, pero el edicto nunca se llegó a cumplir, si bien su nombre fue empleado por distintas embarcaciones hasta la caída de la monarquía incluyendo el yate del Zar Nicolás II.

La nueva Shtandart

En 1994 un grupo de aficionados a la vela dirigidos por el graduado en la Universidad Técnica Estatal de Marina de San Petersburgo Vladimir Martus, tomaron el cometido que Catalina I había dejado hacía 264 años y se propusieron construir una réplica de la mítica fragata, tal y como han hecho también en Francia con la fragata Hermione.

El 4 de noviembre de  1994 se iniciaron las construcciones, aunque la tarea no fue fácil ya que no se conservan los planos y por lo tanto estos entusiastas de la época de la vela se tuvieron que valer de los dibujos y descripciones existentes del barco.

Durante todo el proceso de construcción se emplearon las técnicas tradicionales de tratar las maderas para su adecuación a la forma del casco, usando madera de roble maciza y los revestimientos de alerce, tal y como su soberano había hecho en el pasado.

Pero se le tuvieron que incluir elementos de seguridad para poder cumplir con la legislación naval; como un motor y una radio. Dividiendo así la fragata en dos partes la “histórica” hecha con el máximo rigor histórico y la “moderna” que queda oculta bajo la bodega; una excelente metáfora de fusión entre lo nuevo y lo antiguo para recuperar un “tesoro” del pasado.

El 30 de mayo de 1998 su casco estaba listo y ante el Vladimir Yakovlev (gobernador de San Petersburgo) y el príncipe Andrés (duque de York y oficial de la Royal Navy) se le dio oficialmente el nombre de Shtandart.

Buque Shtandart

Finalmente el 4 de septiembre de 1999, doscientos noventa seis años después de la primera fragata y ante un público de 40.000 personas la fragata Shtandart  regresaba para volver a surcar los mares. Siguiendo los pasos de sus ancestros solo les quedaba montar los mástiles y aparejos.

En junio del 2000 la Shtandart realizó su viaje inaugural por las ciudades que el Zar Pedro recorrió durante su Gran Embajada. Desde entonces no ha parado de navegar por el Báltico, participando entre 2005-2009 en el festival ruso de las velas escarlata (en motivo de la novela de Alexander Grin) y solo a principios de 2012 visitó 54 puertos de 12 países europeos distintos.

También el buque dispone de su currículo audiovisual, habiendo aparecido en varios reportajes y películas como El servidor del soberano (2007), Nova Zembla (2011), Michael de Ruyter (2015) a parte de participar en otros eventos y regatas. Después de diez años acumuló el hito de haber navegado alrededor de 55.000 millas náuticas; aunque topando con la estricta burocracia rusa.

Pasaron por Barcelona en motivo de la fiesta de la cultura marina donde hizo gala de su majestuosidad enarbolando una gran tricolor blanca-azul-roja, el diseño que el mismo Pedro I había creado como bandera nacional; antes de partir para recorrer el Mediterráneo.

Como detalle personal, visité la fragata en una de sus paradas en nuestro país y la verdad es un espectáculo verlas; aunque el momento más “simbólico” fue cuando entré en el camarote del capitán, habiendo un retrato del Zar sentado en el mismo escritorio que estaba viento. Uno podría llegar a sentir la conexión entre el presente y el emperador navegante del pasado.

Por consiguiente, sólo nos queda desear a estos bravos navegantes suerte y que tengan un buen viaje con vientos propicios hasta su próximo destino.

¡Gracias por visitar nuestras costas!

Datos técnicos de la fragata

  • Tipo: fragata (1)
  • Desplazamiento: 220 toneladas

Manga: 34,5 metros

Eslora: 7 metros

  • Velamen: 620 metros cuadrados
  • Velocidad: 11 nudos
  • Armamento: 24 cañones (original), 28 a partir de 1710.
  • Tripulación: 120 marineros (original) 40 (actual)

(1): Buque de quinta clase de acuerdo con el sistema de clasificación de la Real Armada según su artillería y puentes.

Lista de capitanes originales de la fragata Shtandart:

  1. 1703: Peter Mijhailov (Pedro I el grande)
  2. 1704: P. Gray (inglés)
  3. 1705: J. Delang (holandés)
  4. 1706-1707: F. Vilimovsky (ruso)
  5. 1708-1709: S. Shonvik (holandés)
  6. 1712: H. Wessel (noruego)
  7. 1713: B. Edward (inglés)

Por Joan Comas

Joan Comas es colaborador de Todo a babor.

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