Combate del bergantín Saeta. Julio de 1798

Por Santiago Gómez Cañas
Autor de: «Historiales de los navíos de línea españoles, 1700-1850»

Antecedentes

El 5 de junio de 1798, al mando del teniente de navío Juan Jabat (aparece con «v» y otras con «b» en los diferentes documentos y escritos), el bergantín Saeta zarpa de Veracruz rumbo a la Habana como explorador del navío de guerra Monarca.

Este navío había salido de Cádiz y llegado a Veracruz el 17 de mayo al mando del brigadier José Justo Salcedo, cargado con azogues, fusiles, papel sellado y otros pertrechos, además de varios pasajeros, como el nuevo virrey Miguel José de Azanza. 

El 20 de julio de 1798 se hace a la vela rumbo a Veracruz, dando escolta a cinco buques mercantes que tenían por destino Campeche y Nueva Orleans.  

Al día siguiente, 21 de julio, se enfrenta en combate con el bergantín de guerra británico de 18 cañones llamado Hero, aunque algunas fuentes indican que era buque corsario, y de mayor potencia artillera, con 22 cañones. 

Navegación y encuentro con el enemigo

A causa del viento flojo y el poco andar de algunos de los mercantes, esa noche se encontraba el convoy a unas 3 leguas al E. del puerto de Mariel. Al amanecer del 21 se encontraban a unas 8 leguas del Morro.  

Ante el retraso de la navegación, sobre las ocho de la mañana, el teniente Jabat decide dar remolque a la fragata Teodora y a uno de los bergantines del convoy, dejando el remolque a las diez para reconocer a un bergantín sospechoso por sus maniobras, avistado al SO. a sotavento.

El buque avistado navega de vuelta al NE., hasta que, al observa que el buque español se acercaba, vira por avante y derecho con la mura a babor. Jabat realiza la misma maniobra para conservar el barlovento, observarlo y determinar su potencia.

Modelo de un bergantín británico de mediados del siglo XVIII, parecido a los de esta entrada. Robert C. Eldred Co., Inc.
Modelo de un bergantín británico de mediados del siglo XVIII, parecido a los de esta entrada. Robert C. Eldred Co., Inc.

Para averiguar su nación, el Saeta puso bandera inglesa, pero el buque contrario no iza ninguna ni contesta a las señales de reconocimiento. 

Sospechando que era buque enemigo, Jabat ordena a los buques del convoy que se separen y pongan rumbo a sus respectivos destinos. Por las maniobras que se realizaban, el Saeta era de mayor andar que el enemigo, que viendo que Jabat se dirigía hacia el convoy y hacia el navío San Lorenzo y los bergantines San Antonio y Galgo, que tenía avistados, el enemigo larga la bandera inglesa a las once de la mañana, afirmándola con un cañonazo con bala.  

El combate

El bergantín británico cayó sobre dos de los mercantes que estaban sotaventados y con menos andar, la fragata Teodora y el bergantín. Habiéndose rendido la fragata a las 11:30, después de haberla lanzado dos cañonazos, al poco rindió al bergantín que estaba próximo.  

Javat, de acuerdo con sus oficiales, decide ir al encuentro del enemigo sin esperar la llegada del navío y los dos bergantines, que ya se acercaban al ser avisados por los disparos. La intención de Jabat era dilatar el combate lo más posible con la esperanza de que los tres buques llegaran a tiempo. 

Comenzó el combate poco después de las 12 del mediodía con una descarga de la batería de estribor a tiro de pistola, al tiempo que viraba por redondo para ceñir al viento, con el propósito de cubrir el convoy y acercarse lo más posible al navío y bergantines.

El combate cesó a las dos de la tarde. Solo pudo utilizar los nueve cañones dispuestos en batería, dado que los dos obuses de la toldilla quedaron inutilizados al quinto disparo. El resultado del combate estaba indeciso por lo que Jabat decide, con la aprobación de sus oficiales, abordar al bergantín enemigo. Contaba en ese momento con un muerto y catorce heridos de gravedad. 

 Tomada la decisión del abordaje, Jabat es herido en la boca y queda sin sentido. Una vez recuperado, llama al alférez de navío Luis Arrue y Alcíbar para que tome el mando mientras era atendido de sus heridas. Mientras el cirujano iniciaba la operación, entra en la cámara el oficial Arrue cubierto en llamas, mientras el alboroto y griterío era ensordecedor.

Jabat suspende la cura y sube a la cubierta. El enemigo había lanzado varios obuses y armas incendiarias que habían impactado en el cartucho que sostenía en las manos el sirviente de un cañón, produciendo una explosión que incendió el repuesto de guarda-cartuchos.

Este incidente provocó graves quemaduras en 30 hombres, incluidos dos oficiales, Arrue y al alférez de fragata Antonio de Rosas, al contramaestre, al primer guardián y al primer calafate. El incendio se propagó por la proa y el pañol de velas pero pudo ser sofocado. 

Después de esta desgracia había cesado el combate, pero el bergantín británico emparejó su costado de babor con la popa del Saeta y la disparó una descarga. Al poco tiempo puso rumbo hacia la fragata rendida anteriormente en lugar de seguir el combate. 

Jabat puso rumbo hacia el navío San Lorenzo. Cuando estaba a la voz, sobre las cuatro de la tarde, informa a su comandante, el capitán de fragata Martín de Funes, del combate con el bergantín británico, le señaló su rumbo y el de la presa que llevaba, que era de muy poco andar. Le ordena a Jabat que regrese a la Habana e informe al comandante de la escuadra que se ponía en demanda del bergantín y la presa. 

A las seis y media de la tarde fondea el Saeta frente al arsenal. Había llegado remolcado a causa de una turbonada que se había iniciado a las inmediaciones del puerto. 

Mientras tanto, la división del capitán de fragata Funes, con el navío San Lorenzo y los dos bergantines, intercepta al bergantín enemigo en la costa norte de la isla de Cuba.

Uno de los bergantines, el Galgo, con 16 cañones de a 6 libras y 98 hombres de tripulación, al mando del teniente de navío José Rodríguez de Arias, llega al combate con el bergantín Hero, de 22 cañones y 108 hombres. De nuevo, el enemigo se retira del combate y se consigue recapturar a la fragata mercante Teodora. 

Tras el combate 

El bergantín Saeta llega a la Habana y es sometido a varias reparaciones en el arsenal. A causa de las heridas, la mayoría con quemaduras, para el día 23 de julio habían fallecido 16 hombres, entre ellos el alférez de navío Antonio de Rojas, y otros 26 quedaban convalecientes. 

Con motivo del arrojo demostrado en el combate, el rey concede ascensos a los oficiales, a Jabat al grado de capitán de fragata, a Arrue al de teniente de fragata y a Carlos Rato y Ramírez a alférez de navío.

A la guarnición y tripulación se les gratifica con dos pagas. También se habían distinguido el brigadier García Dávila, herido en la frente, que iba de pasajero a Veracruz como nuevo gobernador de la plaza, y el oidor Nicolás Mesías. 

Una vez reparado, el bergantín Saeta vuelve a hacerse a la vela de la Habana el 29 de julio escoltando en esta ocasión a siete buques mercantes y llega a Veracruz el 8 de agosto. 

Juan Jabat, ascendido a capitán de fragata, deja el mando del bergantín en 1800, siguió en Veracruz hasta que es destinado a la Habana en 1803, regresa a Ferrol a finales de ese año y al poco pasa a ser destinado a su departamento de Cádiz. 

Fuentes bibliográficas

  • PAULA PAVÍA, Francisco de.: Galería Biográfica de los Generales de Marina. Tomo II. Imprenta de F. García y C. Mayor. Madrid, 1873, pp. 316-322. 
  • TRAVIESO, José Marcelino.: La Marina. Revista científica, militar, administrativa, histórica, literaria, política y de comercio. Tomo III. Imprenta Fontanet. Madrid, 1856, p. 53. 
  • Gaceta de México, tomo IX, nº 10. Veracruz, 19/09. Publicado el Lunes, 08/10/1798, p. 73. 

Fuentes documentales

  • Archivo Histórico de la Armada – Álvaro de Bazán Signatura AHA AB 00025.027. Carta nº 17 del virrey Miguel José de Azanza a Juan de Lángara. México, 27/08/1798. 
  • AHA AB Signatura 00025.027. Juan de Lángara al Secretario de Estado y del Despacho Universal de Marina. Aranjuez, 17/04/1799. 
  • Archivo General de Indias (AGI). Estado, 27. N.81. Carta del virrey marqués de Branciforte al Príncipe de la Paz, Orizava, 30/05/1798.  
  • AGI. Estado, 27, N.82. Carta del virrey marqués de Branciforte al Príncipe de la Paz, Orizava, 05/06/1798.
Compartir
Twittear