Daños y bajas en la batalla de San Vicente

Por Juan García (Todo a Babor)

Este especial se compone de los siguientes artículos:
Antecedentes | Composición escuadra española | Orden de combate británico
La batalla | El Consejo de guerra | Daños y bajas | CuriosidadesParte del combate

Daños y bajas en la escuadra británica

Bajas personales

El historiador británico William James dice sobre las bajas británicas de esta batalla:

En este caso, contrariamente a lo que era costumbre, hubo heridos  que,  debido a la prontitud en la que se hizo la lista de bajas, no fueron incluidos. Otros heridos graves que murieron posteriormente tampoco fueron computados en la lista. Por lo tanto, la pérdida real en este combate pudo haber ascendido de las 300 de la lista oficial a unas 400 bajas.

Nuestro colaborador Gerardo Etcheverry, citando la obra del escritor inglés Michael Lewis titulada «Historia social de la Royal Navy» nos cuenta algo más sobre el modo de contar las bajas en la Royal Navy entre 1793 y 1815 y que pone en entredicho lo expuesto por James anteriormente, lo de «contrariamente a lo que era costumbre«:

  1. Había órdenes del Almirantazgo de no incluir los heridos leves en las listas de heridos. Esto se originaba tanto en una cuestión de propaganda como en la necesidad de contrarrestar la tendencia de algunos oficiales al mando a incluir lesiones levísimas para demostrar una mayor ferocidad en la batalla, a la espera de alguna recompensa.
  2. En consecuencia, el número de heridos de los partes era absolutamente inexacto.
  3. Muchos de los heridos fallecían después de la confección de las listas. En más de una ocasión, fallecían por sus heridas tripulantes que ni siquiera figuraban en el listado de heridos (dado que se creía que eran heridos leves).
  4. Habitualmente sólo había listado de muertos y de heridos. No se contabilizaban por separado los «mortalmente heridos».
  5. Cuando algún tripulante fallecía después de la confección del parte oficial, se lo anotaba en los libros del buque pero no se modificaba la lista de bajas, que era publicada a sabiendas de que era menor que las cifras reales (aunque no era totalmente mentirosa – al menos en lo que a muertos se refiere – ya que representaba las bajas al momento de su confección).
  6. El mecanismo de confección tras un combate como el de Trafalgar era bastante obvio: cada nave hacía su lista oficial de bajas y en alguna de ellas (en general la nave almirante) se confeccionaba a partir de esa lista (más los datos que llegaran hasta el momento de su cierre) la lista general (la de los famosos 400 y pico de muertos en el caso de Trafalgar).

Lewis da algunos ejemplos, que demuestran que las cifras de muertos se encuentran claramente disminuidas con relación al resultado final y muestra en otro caso de heridos que por la «levedad» de sus lesiones fueron excluidos del parte oficial debieron dejar el servicio por la gravedad de sus heridas.

Otro ejemplo gracioso: en el parte oficial de la batalla de Aboukir, Nelson no se incluyó a sí mismo como uno de los heridos, a pesar de que su lesión no fue tan leve.

Por lo tanto las cifras oficiales que dio Jervis hay que tomarlas con precaución, pero como pasa siempre son las que han quedado para la posteridad.

Es curioso ver que las bajas españolas han ido “bailando” en cada revisión de la batalla pero las británicas siguen siendo las mismas que las que Jervis puso en su informe oficial dos días después del combate, sabiendo que muchos de los heridos morirían y que no estaban todos los heridos contados en todos los buques de manera definitiva, por lo tanto habría que sumar ese centenar más de bajas que se «olvidaron».

Aunque ya estamos acostumbrados a la manera de contar de los británicos, que con la de Trafalgar hicieron lo mismo, y sabiendo nuevos datos que aumentarían su cifra de bajas siguen obstinados en mostrarnos sólo las que se tomaron nota el mismo día de la batalla.

De todos modos, como no disponemos de otros datos, pondremos la lista oficial tal y como la redactó su comandante en jefe el 16 de febrero de 1797:

Esquema con el número de las Bajas de la escuadra británica
 Bajas
NombreCañonesMuertosHeridos
Culloden741047
Blenheim981249
Prince George9887
Orion7409
Colossus7405
Irresistible74514
Victory10015
Egmont7400
Goliath7408
Barfleur9807
Britannia10001
Namur9025
Captain742456
Diadem6402
Excellent741112
Minerve38
Southampton32
Lively32
Niger32
Bonne Citoyenne20
Raven18
Fox10
 MuertosHeridos
 73227
Total bajas: 300

Estas son las bajas británicas en San Vicente desglosadas por buque:

  • Egmont: ninguna baja.
  • Britannia:
    Muertos: Ninguno
    Heridos: 1 marinero.
  • Diadem:
    Muertos: Ninguno
    Heridos: 1 marinero y 1 soldado.
  • Colossus:
    Muertos: Ninguno
    Heridos: 4 marineros y 1 soldado.
  • Barfleur:
    Muertos: Ninguno
    Heridos: 7 marineros.
  • Goliath:
    Muertos: Ninguno
    Heridos: 4 marineros y  4 soldados.
  • Orion:
    Muertos: Ninguno
    Heridos: 1 guardiamarina, 6 marineros y 2 soldados.
  • Victory:
    Muertos: 1 marinero
    Heridos: 2 marineros y 3 soldados.
  • Namur:
    Muertos: 2 marineros.
    Heridos: 5 marineros.
  • Prince-George:
    Muertos: 7 marineros y  1 soldado.
    Heridos: 7 marineros.
  • Irresistible:
    Muertos: 1 sargento de marines, 4 marineros.
    Heridos: 1 teniente, 1 guardiamarina, 1 contramaestre, 10 marineros y 1 soldado.
  • Excellent:
    Muertos: 1 patrón de bote, 8 marineros y 2 soldados.
    Heridos: 1 contramaestre, 9 marineros y 2 soldados.
  • Culloden:
    Muertos: 1 teniente de marines, 7 marineros y 2 soldados.
    Heridos: 39 marineros y 8 soldados.
  • Blenheim:
    Muertos: 10 marineros y  2 soldados.
    Heridos: 1 teniente, 1 contramaestre (después murió) 1 patrón de bote, 39 marineros y 7 soldados.
  • Captain:
    Muertos: 1 mayor de marines, 1 guardiamarina, 19 marineros y 3 soldados.
    Heridos: 1 comodoro (Nelson), 1 patrón de bote, 1 guardiamarina, 49 marineros y 4 soldados.

Daños en los buques británicos

Según los británicos los daños no fueron especialmente graves si se tiene en cuenta la intensidad del combate.

El Captain fue muy dañado. Había perdido el mastelero de velacho y tenía el casco muy agujereado. El Colossus había perdido la verga de trinquete, que pudo reponer esa misma noche. El Egmont tenía el palo mayor atravesado por un disparo y otro en el de mesana. El Goliath el trinquete atravesado por otro disparo.

El Culloden tenía el palo mayor, sobre todo el mastelero de gavia muy dañado, además de otros masteleros, aparejo y velas muy atravesados. Tenía también una carronada y dos cañones desmontados. Sus botes habían sido destrozados. Y el casco del navío había sido acribillado, tanto en la obra muerta como a la lumbre del agua. Se puede decir que fue el que peor estado presentaba de la escuadra británica.

El Blenheim también había recibido lo suyo. Se contaron hasta 105 impactos de bala por todo el casco, muchos a la lumbre del agua. Todos los palos, vergas y bauprés atravesados en mayor o menor medida. Y daños severos en el costado de babor.

El resto de buques no fueron dañados gravemente. Aunque por la manera de contar las bajas no se puede fiar uno tampoco de los daños materiales.

Es curioso que Jervis, cuando navegaban a Lagos tras la batalla, dijera que los navíos españoles apresados, con aparejos y bandolas provisionales, anduvieran más y mejor que sus propios navíos.

¿Serían nuestros navíos tan buenos incluso tras recibir grandes daños, o los buques británicos habían recibido más de lo que decían?

Daños y bajas en la escuadra española

Bajas personales

Los 4 navíos apresados por los británicos representan casi la mitad del total de bajas de la escuadra española: 261 muertos y 342 heridos.

El Trinidad, el Mexicano y el Soberano fueron los siguientes en número de bajas. Es decir, los 7 buques que tuvieron que soportar el peso de la batalla contra los 15 británicos fueron lógicamente los que más bajas tuvieron. El total de bajas (muertos, heridos graves y contusos) es de 1.283, cifra que hay que tomarla como aproximada como veremos.

NavíoMuertosHeridos gravesHeridos contusos
Santisima Trinidad 1306914192
Purisima Concepción 1128210
Principe de Asturias 11210190
Mexicano 112254642
Conde de Regla 11291727
Soberano 74254633
Oriente 748200
Firme 74210
Infante D.Pelayo 74440
Atlante 74641
San José 112 (capt.)4696S/D
San Nicolas 80 (capt.)14459S/D
San Isidro 74 (capt.)2963S/D
Salvador del Mundo 112 (capt.)42124S/D
San Pablo 74
San Ildefonso 74
Santo Domingo 64
Glorioso 74
Conquistador 74
San Genaro 74
San Frco. De Paula 74
San Antonio 74
San Fermin 74
San Juan Nepomuceno 74
Totales427661195
TOTAL BAJAS:1.283
Las cifras corresponden al parte que da el almirante José de Córdoba el 27 de Febrero de 1797 (diez días tras el combate). Extraído de: Armada Española, vol VIII. Cesáreo Fernández Duro. Museo Naval 1973. Y las cifras de los navíos españoles capturados de los partes británicos de la batalla. S/D = Sin datos.

En la tabla anterior no se incluyen las bajas de otros navíos como el Santo Domingo, que tuvo dos soldados muertos; el Firme dos artilleros muertos y el Conquistador con 6 soldados y marineros muertos, que corresponderían al enfrentamiento que hicieron por la mañana contra la escuadra de Jervis mientras esta se acercaba.

El número de bajas españolas seguramente más definitivo son las dadas durante el consejo de guerra, con vistas a reconocer las ayudas a las familias de las víctimas.

Según un informe del día 31 de octubre de 1799 hubo un total de 390 muertos, desglosados en: 2 jefes de escuadra, 3 brigadieres, 1 capitán de fragata, 2 tenientes de navío, 3 tenientes de fragata, 3 alféreces de navío, 3 alféreces de fragata, 2 guardiamarinas, 1 contador, 371 individuos de tropa y marinería.

Siendo los heridos 454 hombres, de los cuales 24 eran oficiales de guerra y 430 de tropa y marinería. Lo que hace un total de 844 bajas.

En este total no se cuentan los contusos que sí figuraban en el listado de Córdova.

Los principales oficiales muertos fueron:

  • Jefe de escuadra Francisco Javier Winthuysen, a bordo del San José.
  • Jefe de escuadra conde de Amblimont, a bordo del Conde de Regla.
  • Brigadier Antonio Yepes, comandante del Salvador del Mundo.
  • Brigadier Francisco Herrera, comandante del Mexicano.
  • Brigadier Tomás Geraldino, comandante del del San Nicolás.
  • Capitán de fragata Francisco Ley, segundo comandante del Soberano.

Buques apresados

Según William James este era el armamento y dotaciones de los 4 navíos capturados, además de las bajas y daños que sufrieron:


San José
Salvador del MundoSan NicolásSan Isidro
No.LibrasNo.LibrasNo.LibrasNo.Libras
Primera batería3036303630362824
Segunda batería3224322432183018
Tercera batería32123012
Alcázar, castillo y toldilla188208188168
Porte Nominal112
112
80
74
Bajas (incluídos oficiales, marineros, artilleros y soldados).
Muertos464214429
Heridos961245963
Total bajas261 muertos y 342 heridos.
Dotaciones totales917850630525

Daños materiales de los navíos apresados

Daños materiales en el Navío San José en la batalla de San Vicente del 14 de febrero de 1797
Navío San José.
Desarbolado del palo de mesana y del mastelero de gavia. Casco muy acribillado. Fue remolcado tras la batalla por una fragata británica. En el trayecto a Lagos y debido a los vientos duros los británicos se dispusieron a quemarlo tras abandonarlo la tripulación, pero al cambiar el viento pudieron llegar a Lagos el 16 de febrero.
Daños materiales en el Navío Salvador del Mundo en la batalla de San Vicente del 14 de febrero de 1797
Navío Salvador del Mundo.
Desarbolado de los tres masteleros. Casco muy acribillado. Tras la batalla se le pusieron 74 tapabocas a flor de agua. Perdió antes de llegar a Lagos el palo de mesana y el de trinquete, la rueda del timón y toda la maniobra.
Daños materiales en el Navío San Nicolás en la batalla de San Vicente del 14 de febrero de 1797
Navío San Nicolás.
Desarbolado del mastelero de velacho. Casco muy acribillado. Estuvo a punto de incendiarse varias veces.
Daños materiales en el Navío San Isidro en la batalla de San Vicente del 14 de febrero de 1797
Navío San Isidro.
Desarbolado de los tres masteleros. Casco muy acribillado.

Daños en el resto de la escuadra española

Con respecto a los demás navíos de la escuadra española el navío Trinidad fue el que más daños sufrió. Aunque durante la batalla no fue desarbolado de ningún palo, estaban todos en tal mal estado que se esperaba que se vinieran abajo en cualquier momento.

De hecho, el palo mayor tuvo que ser picado obligatoriamente un poco más tarde para evitar mayores daños.

Este era el estado tras la batalla de uno de los navíos más resistentes de la Armada:

El mastelero de gavia, vergas y velas colgando por el costado de estribor, al igual que en los otros palos ocurría lo mismo, en mayor o menor medida. El bauprés pasado a balazos y con la pérdida del botalón. Enteramente cortada la maniobra, con sólo dos o tres obenques sosteniendo los palos. Sin que quedase braza, escota, amura, driza, ni cabo alguno que pudiese servir en ninguna parte del buque. Desecho el costado de estribor, por haber recibido en esa parte la mayoría de los fuegos del enemigo. Hasta 60 balazos a la lumbre del agua, desmontados muchos cañones y haciendo 37 pulgadas de agua a la hora. Con el sollado y primer puente lleno de cadáveres y heridos.

Del resto de los navíos dañados Antonio de Escaño dio parte de que el Príncipe de Asturias tuvo averías en el palo mayor y su respectivo mastelero, vergas de mayor, gavia y de trinquete. En la 1ª batería sufrió 12 balazos, 3 en la 2ª y 7 en la 3ª. También 3 balazos en la cámara alta, 2 en el alcázar y 1 en el castillo. Desperfectos en la jarcia del palo mayor, mastelero de gavia, el palo de trinquete, mastelero de velacho y del palo de mesana, quedando despedazadas 10 velas. Siendo inutilizados dos cañones de a 12 y uno de a 8 con una abolladura.

Daños que no eran graves a pesar de haberse batido varias veces con energía contra los enemigos.

Las fragatas y las urcas de azogues tampoco sufrieron ningún daño al no haber combatido.

¿Qué pasó con los navíos españoles apresados?

Los británicos no pudieron sacar mucho provecho de los buques apresados. Salvo un navío el resto no tuvo servicio activo en la Royal Navy. Este fue el destino de los cuatro navíos capturados:

San Isidro: Debido al mal estado en que quedó tras el combate a los británicos no les mereció la pena arreglarlo y fue acondicionado para su uso como pontón de prisioneros en Plymouth.

Acuarela del San Isidro capturado por los británicos.
Acuarela del San Isidro capturado por los británicos. De John Innes Pocock. National Maritime Museum.

San Nicolás: Por las mismas razones que el San Isidro se prefirió repararlo para su uso como pontón para prisioneros en Plymouth.

Acuarela del San Nicolás capturado por los británicos
Acuarela del San Nicolás capturado por los británicos. De John Innes Pocock. National Maritime Museum

Salvador del Mundo: A pesar de que su estado tras la batalla aconsejaba, o bien convertirlo en pontón como los tres anteriores, o desguazarlo, gracias a su tamaño y su porte se decidió acondicionarlo como buque de recepción en Plymouth. A bordo se juzgaron varios casos graves de amotinamiento en otros buques de la Royal Navy.

San José: Este fue el único de los cuatro navíos capturados que tras su reparación estuvo en servicio activo como buque de la Royal Navy, bajo su nombre original como HMS San Jose.

Vista del navío HMS San Josef en su servicio en la Royal Navy.
Vista del navío HMS San Josef en su servicio en la Royal Navy. (1833) «The San Josef», pintura de Thomas Lyde Hornbrook. Worthing Museum and Art Gallery.

Fue de los navíos más grandes que tuvieron los británicos en su marina durante una época. Fue ampliamente utilizado como buque insignia debido a su fortaleza y buena maniobrabilidad a pesar de su tamaño. Brevemente resumimos su vida operativa como navío británico:

  • Tras la batalla es llevado a Lisboa para poco después pasar a Plymouth para ser reparado.
  • En 1801 es brevemente buque insignia de Nelson, quien quedó emplazado en la escuadra de Jervis el 28 de enero, en Plymouth. El 18 de febrero Nelson deja el navío y es mandado por el capitán William Wolesley, donde izaría su insignia el Vicealmirante W. Cornwallis, quedando encuadrado en la flota del Canal.
  • El 9 de enero de 1802 pasa a Plymouth para el pago de salarios de 6 meses. Tras la Paz de Amiens el 27 de marzo es desarmado y puesto en reserva y su tripulación despedida.
  • En 1803 es armado de nuevo con motivo de la guerra contra Francia. Es mandado por el capitán John Tremayne Rodd y es insignia del Vicealmirante Sir Charles Cotton. El 12 de octubre se une a la flota del Canal.
  • Navega constantemente con la flota del Canal y en febrero de 1804 vuelve brevemente a Plymouth para volver con la flota al poco tiempo tras reabastecerse.
  • En 1805 su capitán es Tristram Robert Ricketts, siguiendo en la flota del Canal.
  • En otoño de 1807 entra en Plymouth para reparaciones.
  • En 1809 se encuentra cerca de Scheldt.
  • En 1810 está en el Mediterráneo.
  • En 1811 su capitán es George M’Kinley. Sirve en el Mediterráneo y en el Canal hasta la muerte del Almirante de la flota del Canal el 23 de febrero de 1812. El Almirante Lord Keith es designado su sustituto e iza su insignia en el HMS San Josef . A su mando tiene 15 navíos de línea, 14 fragatas, 6 goletas y bergantines y 3 cutters.
  • En 1813 está bajo el mando del Capitán Henry Bouchier. El navío se encuentra desarmándose en Plymouth y debido a un accidente casi se incendia. Poco después Bouchier es sustituído por el capitán William Srewart e iza su insignia el Vicealmirante Richard Foote.
  • El 14 de noviembre de 1813 estando de bloqueo en Tolón y aprovechando vientos propicios se escapan 14 navíos de línea y 7 fragatas franceses. A bordo del HMS San Josef son heridos el Teniente Clarke, R.M. y al guardamarina de señales William Cuppage, perdiendo ambos una pierna debido a un disparo lejano de uno de los navíos franceses.
  • En 1837 es designado como buque de entrenamiento para artilleros en Plymouth. Su Capitán John Hancock
  • En 1838 su Capitán es Joseph Tayler.
  • En 1841 su Capitán es Frederick Burgoyne.
  • En 1846 el navío pasa a la reserva.
  • En 1849 es vendido.
Fotografía del HMS San Josef, al final de su carrera en la Royal Navy, a punto de ser desguazado.
Fotografía del HMS San Josef, al final de su carrera en la Royal Navy, a punto de ser desguazado.
Acuarela del HMS San Josef siendo desmantelado en 1849
Acuarela del HMS San Josef siendo desmantelado en 1849. De Clarkson Stanfield. National Maritime Museum
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