Navío San Vicente Ferrer (1768)

Por Santiago Gómez Cañas
Autor de: «Historiales de los navíos de línea españoles, 1700-1850»

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Historiales de los navíos de línea españoles (XVIII-XIX)

Historial del navío de línea San Vicente Ferrer

Navío de 80 cañones

Navío de línea de 80 cañones

Los navíos San Vicente Ferrer y San Nicolás de Bari fueron los últimos navíos, artillados con 80 cañones, construidos en el arsenal de Cartagena con el sistema de Jorge Juan.

Construcción

En cumplimiento de una Real orden del 4 de febrero de 1766, se le coloca la quilla en el arsenal de Cartagena el 10 de junio de ese año (12 de junio, según Gómez Vizcaíno). Por una disposición del 1º de noviembre de 1767 recibe el nombre de San Vicente Ferrer.  

Vista de través del modelo de arsenal del navío San Vicente Ferrer. Imagen y modelo del Museo Naval de Madrid.
Vista de través del modelo de arsenal del navío San Vicente Ferrer. Imagen y modelo del Museo Naval de Madrid.

La construcción de los navíos la realizan los asentistas de origen genovés Monticelli y Marcenaro. Después de la caída de la Compañía Monticelli en 1763, el empresario italiano José de Marcenaro propone construir en Cartagena, bajo la dirección de Edward Bryant y con los planos aprobados por Jorge Juan, cinco navíos de 70 cañones y uno de 80.

La oferta fue modificada en varias ocasiones, sobre todo por el alto precio de 130.000 pesos por cada navío, quedando finalmente en 3 navíos de 80 y 3 de 70, terminados en rosca, a 120.000 pesos cada uno. El asiento o contrato es enviado a la Real Hacienda para su aprobación.  

Una vez aprobado, el intendente de Marina del departamento marítimo de Cartagena, Juan Domingo de Medina, solicita a Marcenaro que revele los nombres de sus asociados. Eran Juan Bautista y Agustín Monticelli, directores de Monticelli y Compañía, Nicola Cavagniano, de Génova, Antonio María Agnesse, del grupo Monticelli, que sería el supervisor de las obras, y Carlos María Marraci, que sería el avalista financiero. 

Es botado el 23 de abril de 1768. Unos días después, el día 27, fallece su constructor Edward Bryant, por lo que el siguiente navío de la clase, el San Nicolás, es completado por William Turner. El tercer navío, el San Rafael, nunca fue completado al quemarse la mañana del 18 de enero de 1770. 

Historial

Su primer mando lo obtiene el capitán de navío Pedro Justiniani, el 17 de junio de 1768. Condujo tropas de Cádiz al puerto de Alicante, y en septiembre de ese mismo año realiza pruebas de navegación e instrucción. Su comandante Justiniani es relevado del mando, sustituido por el capitán de fragata Antonio María Vácaro y Valenciano, por Real orden del 3 de octubre de 1768.  

El 9 de octubre de 1768, al mando de Vácaro, zarpa de Cartagena con los navíos San Isidro, mandado por el capitán de navío José Díaz Veañez, Santa Isabel, capitán de navío Alfonso de Alburquerque, la fragata Santa Teresa, capitán de fragata Miguel de Aranguren, y la tartana mercante balear Santísima Trinidad, como buque de aviso y aprovisionamiento, fletada por los padres redentoristas.

Su misión era enviar a Argel a 26 arráeces (patrones de embarcación) y 1.246 turcos y moros para canjearlos por cristianos, además del pago de 600.000 pesos recaudados por los padres redentores. Además de los caudales, nueve de estos padres iban a bordo del San Isidro con un escribano. Llegan a la rada de Argel el 12 de octubre. De los 1.066 cristianos liberados, canjeados o comprados, 784 se embarcaron en la escuadra y otros 282 en tres naves fletadas.  

A mediados de noviembre los fuertes vientos rompen los cables y obligan a la escuadra a hacerse a la vela sin haber completado la comisión, llegando el San Vicente a Palma de Mallorca el 23 de noviembre. Regresa a Cartagena el 21 de diciembre con 271 cristianos liberados, falleciendo cuatro de ellos en la travesía, dado que la mayoría estaban enfermos, demacrados y en un estado miserable.

El resto de la escuadra llega el 29 de diciembre. A su llegada a Cartagena, procedente de Argel, el capitán Vacaro es relevado del mando en diciembre de 1768 por el capitán de navío Miguel de Aranguren. 

El 3 de febrero de 1769 zarpa de Cartagena con la fragata Santa Teresa rumbo a Argel para embarcar a unos 300 cristianos que se quedaron en tierra, cuando la escuadra se hace a la vela de manera precipitada por los temporales de finales del año anterior. Cumplida la comisión, regresan a Cartagena el 9 de marzo. 

En el arsenal de Cartagena se le realizan las reparaciones necesarias para su traslado al departamento de Ferrol. A su llegada a Ferrol es sustituido el comandante Aranguren por el capitán de navío José Díaz Deanes (Veañez), permaneciendo el navío armado en Ferrol. En abril de 1769 y enero de 1771 se le realizaron sendas recorridas a flote en Cádiz y en el Ferrol. 

A comienzos del año 1772 permanecía desarmado en el departamento de Ferrol. Una vez alistado, en abril de 1772 zarpa de Ferrol al mando del capitán de navío Juan del Camino para realizar unas pruebas comparativas de navegación con el navío San Pedro Apóstol. Las pruebas finalizan en agosto, quedando de nuevo desarmado en Ferrol. 

Entre los meses de mayo y junio de 1774 realiza sendas travesías recalando en los puertos de Génova y Nápoles. En 1776 se le realizan obras de recorrida en el Ferrol. En octubre de 1778 embarca en Ferrol el alférez de fragata Cosme Damián Churruca y Elorza, estando el navío al mando del capitán de la misma clase Francisco Gil y Lemos. Era el buque insignia del jefe de escuadra Antonio González de Arce.

Ilustración de vista de perfil basada en el modelo de arsenal del navío San Vicente Ferrer. Ilustración de Todo a babor. En esta imagen podemos apreciar perfectamente los elementos característicos del sistema inglés, como la tajamar recta, entre otros.
Ilustración de vista de perfil basada en el modelo de arsenal del navío San Vicente Ferrer. Ilustración de Todo a babor. En esta imagen podemos apreciar perfectamente los elementos característicos del sistema inglés, como la tajamar recta, entre otros.

Guerra anglo-española (1779-1783)

A finales de mayo de 1779 se encontraba en el departamento de Ferrol en la escuadra del mando del ascendido a teniente general Antonio de Arce, que izaba su insignia en el navío San Vicente Ferrer. Estaba al mando del capitán de navío Francisco Gil y Lemos. También estaba embarcado el capitán de navío José Bustillo y Gómez de Arce, marqués de Castañar, jefe del Estado Mayor de la escuadra de Antonio de Arce.  

A las 8 de la mañana del 30 de mayo de ese año, antes del comienzo de la guerra con los británicos por la independencia de las Trece Colonias, el general Arce iza la señal de hacerse a la vela de Ferrol. A las dos y media de la tarde fondea en La Coruña parte de la escuadra, los navíos San Vicente, San Carlos, Guerrero, Arrogante, Miño, España y fragata Graña.

La mañana del 31 de mayo zarpan de Ferrol los navíos San Luis, San Fernando y la fragata Asunción para reunirse en La Coruña con la escuadra. A las 10 de la mañana del 11 de junio es avistada la escuadra francesa del conde de Orvilliers en la costa gallega.  

El 13 de junio se incorpora a la escuadra la fragata Esmeralda, que hacía de brulote. El mismo día 13 de junio se incorpora en La Coruña el bergantín San Antonio, alias Industria, cargado de víveres para la escuadra, saliendo de puerto el 22 de junio.

El 16 de junio entra en la Coruña la urca Nuestra Señora de Regla con víveres, quedando incorporada a la misma escuadra. Al amanecer del 2 de julio se hace la señal de hacerse a la vela. A las seis de esa mañana estaban fuera de puerto los navíos San Luis, Guerrero, Arrogante y Miño, y a las 7 y media estaba toda la escuadra fuera, uniéndose a la francesa.  

Al mediodía tenían la isla Sisarga al OSO con la torre de Hércules a unas 2 a 3 leguas de distancia. A las 11 de la mañana del 16 de julio llega a la escuadra la fragata Santa Escolástica, que había salido de Ferrol con pliegos para los generales francés y español, regresando a Ferrol al día siguiente. Ese mismo día puso rumbo a Ferrol el navío San Fernando para reparar las vergas que tenía rendidas.

El 23 de julio se descubren 36 embarcaciones, eran los buques de la escuadra española salida de Cádiz al mando del teniente general Luis de Córdova. Las escuadras ponen rumbo al norte para realizar la primera campaña del Canal de la Mancha. Tras el dominio improductivo de las aguas del Canal, entran en el puerto francés de Brest el 13 de septiembre. 

El 13 de enero de 1780 zarpa de Brest rumbo a Cádiz con la escuadra de 20 navíos del teniente general Miguel José Gastón de Iriarte y Elizacoechea, y otros cuatro navíos franceses al mando del jefe de escuadra Antoine Hilarion de Bausset. Poco después de zarpar les sorprende una tormenta que dispersa la escuadra de Gastón.

Uno de los navíos, el San José, tiene que regresar a Brest. Tras avistar el cabo Finisterre el 25 de enero, el San Vicente Ferrer tiene que arribar a Ferrol con los navíos San Carlos, Ángel de la Guarda y Septentrión el día 29, formando división al mando del brigadier Ignacio Ponce de León.

Uno de estos navíos, el Ángel, pudo seguir derrota con los buques de Gastón. Los buques que arriban a Ferrol estaban muy dañados en arboladuras y cascos, el San Vicente hacía 8 pulgadas de agua a la hora. 

Al poco de llegar a Ferrol comienza una actividad incesante en el arsenal para poner en estado de navegación a los tres navíos llegados en enero, además de otros buques que ya estaban en puerto. Según se iban aprestando los diferentes buques se incorporan a la escuadra que se puso al mando del capitán de navío Anastasio Baranda para salir a la primera orden dada para ello.

A finales de abril de 1780 se ordena al capitán Baranda hacerse a la vela con seis navíos, dos fragatas y una balandra. Los navíos San Vicente y Septentrión no estaban todavía en condiciones de zarpar. El tiempo era desfavorable y, tras varios intentos de zarpar y días de espera, la escuadra pudo hacerse a la vela, ahora incrementada con los dos navíos, la noche del 17 al 18 de mayo. Estaba formada por los navíos San Vicente, Purísima Concepción, San Carlos, Septentrión, Firme, San Pascual, Brillante y Galicia, las fragatas Carmen y Perpetua la balandra Activa.  

El San Vicente estaba al mando del capitán de navío José Bustillos, y era su segundo Manuel Pando. El resto de oficiales del navío eran los tenientes de fragata Juan Juárez y Francisco Montes, el teniente de fragata Ramón Herrera, los alféreces de navío Antonio Toba y Antonio de la Torre y los alféreces de fragata José Herrera y Cosme Churruca. La escuadra del capitán Baranda llega a Rota el 24 de mayo y se incorporan a la escuadra de Luis de Córdova para las operaciones de bloqueo y control de las aguas del Estrecho.  

Al mando del capitán Francisco Gil y Lemos realiza una salida de Cádiz con la escuadra combinada hispano-francesa el 8 de julio de 1780, 31 navíos y 5 fragatas, de los que 9 navíos y una fragata eran franceses. Estaba encuadrado en la 5ª división de la tercera escuadra o retaguardia. La escuadra puso rumbo a Larache, al ser avistada en aquella zona una escuadra, que se creía que era la británica del almirante Francis Geary. Posteriormente navegó entre el Estrecho y la isla de Madeira. Después de no avistar a ninguna escuadra o convoy, Córdova decide regresar a Cádiz.   

Con el regreso de la escuadra combinada a la bahía de Cádiz el 18 de julio, nuestro navío permanece de patrulla en alta mar, formando una escuadra ligera. Estaba compuesta por los navíos San Vicente Ferrer, Terrible, Serio, Brillante, Santa Isabel y Firme, tres fragatas, una balandra y la corbeta Sª Catalina, además de otras dos balandras enviadas desde Ferrol.

Esta escuadra es puesta al mando del teniente general Miguel José Gastón de Iriarte, que iza su insignia en el San Vicente, para patrullar el acceso oeste del estrecho de Gibraltar, entre los cabos San Vicente, Santa María y Espartel.  

La escuadra combinada zarpa de nuevo la mañana del 31 de julio, para situarse entre 20 a 30 leguas del cabo de San Vicente. Durante este crucero con la escuadra de Córdova, captura el 9 de agosto un convoy británico de 55 velas, regresando a Cádiz el 29 de agosto. El navío San Vicente tuvo una actuación muy destacada en la acción, al capturar y marinar con personal del navío a las fragatas Indiaman británicas Gatton y Royal George

Popa del modelo de arsenal del navío San Vicente Ferrer. Imagen y modelo del Museo Naval de Madrid.
Popa del modelo de arsenal del navío San Vicente Ferrer. Imagen y modelo del Museo Naval de Madrid.

Al mando del capitán de navío Francisco Gil y Lemos e insignia del jefe de escuadra Ignacio Ponce de León, sale de Cádiz el 1º de mayo de 1781 con la escuadra de Córdova, que tenía izada su insignia en el navío Santísima Trinidad, compuesta de 29 navíos, una fragata, una corbeta, dos balandras, una goleta y un brulote, agregándose después en alta mar un navío, dos fragatas, dos balandras y una goleta.  

El 23 de julio de 1781 zarpa de Cádiz como buque insignia de la 2ª división de la escuadra ligera del conde de Guichen, dando cobertura con la escuadra de Luis de Córdova a las operaciones de desembarco en Menorca. Llevan a cabo una segunda campaña en el Canal de la Mancha, durante la cual capturan en aguas de Sisargas un convoy británico de 24 velas. Regresan a Cádiz en septiembre de ese año. En octubre de 1781, al mando de Gil y Lemos, realiza un crucero sobre los cabos de San Vicente y Santa María con la escuadra del general Córdova. 

l mando del brigadier Francisco Gil y Lemos se encontraba en Cádiz con la escuadra de Córdova el 14 de noviembre de 1781, con insignia en el navío Purísima Concepción, compuesta por 41 navíos, 7 fragatas, una corbeta y 3 balandras. Ocho navíos y una fragata es esta escuadra, al mando de Vicente Doz, a bordo del San Carlos, habían zarpado el 7 de noviembre con la escuadra francesa del conde de Estaing. 

Zarpa de Cádiz con la escuadra del general Córdova el 2 de enero de 1782 para dar protección a los buques al mando del brigadier Francisco de Borja, con insignia en el navío Glorioso, que se dirigen al puerto de Guarico, Santo Domingo, con tropas, pertrechos y azogues. Los buques de Borja se separan el 5 de enero y siguen travesía al Caribe. A mediados de ese mes se unen las escuadras de Córdova y la francesa al mando de Luc Urbain de Guichen. Después de patrullar por los cabos San Vicente, Santa María y Espartel, la escuadra española regresa a Cádiz el 10 de febrero. 

Seguía al mando del brigadier Gil y Lemos, y era el navío insignia del jefe de escuadra Ignacio Ponce de León, cuando zarpa de Cádiz el día 3 de junio de 1782 con la escuadra combinada hispano-francesa al mando de Córdova para realizar una tercera campaña del Canal de la Mancha.

De regreso del Canal, la escuadra de Córdova fondea a 4 o 5 leguas de Cádiz el 4 de septiembre de 1782, en esta ocasión acompañado por los buques franceses de Guichen y La Motte-Picquet. Hasta el 8 de septiembre reemplazan a los enfermos, víveres, aguada y los pertrechos que necesitan, haciéndose a la vela rumbo a Levante la madrugada del 9 de septiembre.

La noche del 12 de septiembre llega la escuadra combinada de Córdova a la bahía de Algeciras, compuesta por 27 navíos, dos fragatas, dos balandras y dos goletas españolas, siete navíos, una fragata, un bergantín y una balandra franceses, dando escolta a 14 mercantes. Es la bahía se incorporan a la escuadra siete navíos españoles y dos franceses, además de otros buques menores. 

El 21 de octubre de 1782, formando el navío San Vicente en la 2ª división de la escuadra ligera, se enfrenta en aguas del cabo Espartel a la escuadra británica de Lord Howe en un combate indeciso. Por Real orden del 22 de noviembre de 1782 pasa de Cádiz a Cartagena para entrar en dique y ser carenado hasta febrero de 1783, pasando a quedar desarmado al acabar la guerra. 

Servicios de entreguerras

Entre los años 1786 y 1788 estuvo desarmado en el departamento marítimo de Cartagena, a los mandos de los capitanes de navío José Barrientos y Cuevas y José de Salazar. Durante este periodo es carenado el navío en el dique del citado departamento. En el año 1790 seguía asignado al departamento marítimo de Cartagena. 

Por una Real orden del 16 de marzo de 1790 se artilló su primera batería con cañones de a 36 libras, medida que se extendió a todos los navíos de 80 cañones.

El 10 de septiembre de 1790, al ser desarmado el navío San Ramón, su comandante, el brigadier Pedro Autrán, y sus oficiales pasan al navío San Vicente Ferrer, que recibe la orden de alistarse e incorporarse en Cádiz a la escuadra del teniente general José Solano Bote, marqués de Socorro, destinada a patrullar las aguas de Finisterre ante la posible guerra con Gran Bretaña por la crisis de Nutka. Resuelto el conflicto por vías diplomáticas, continúa en Cádiz armado y agregado a la misma escuadra de Solano.  

Tras el desastroso terremoto de Orán el 9 de octubre, la tarde del 16 de octubre de 1790 llega a Orán con 750 hombres de los regimientos de infantería Córdoba y Mallorca y tiendas de campaña según disposiciones tomadas por el marqués de Casa Tilly, capitán general del departamento de Cartagena.

Su comandante, el brigadier Pedro Autrán, ofrece los víveres de la tripulación, 24.000 raciones de Armada. Un jabeque mercante que acompañó al navío llevó víveres y otros efectos para socorrer a la población después del terremoto. Autrán se hizo cargo de la comandancia de Marina en Oran. Terminada la campaña de Orán con su evacuación, queda desarmado en Cartagena en diciembre de 1790 a las órdenes del capitán de navío Hermenegildo Barrera. 

Guerra de la Convención (1793-1795)

En 1793 se encontraba desarmado en el departamento de Cartagena, al mando del capitán de navío Hermenegildo Barreda. Es habilitado de nuevo por Real orden de 4 de febrero de 1793 e incorporado a la escuadra de Francisco de Borja. Al mando del capitán de navío Vicente Heceta y Fontecha, participa en la campaña del Mediterráneo contra la República francesa.  

La escuadra de Francisco de Borja sale de Cartagena el 6 de mayo de 1793 y toma parte en la captura de las islas de San Pedro y San Antioco. La escuadra puso rumbo a las costas españolas el 28 de mayo. Llega a Barcelona el 4 de junio y desembarca a 1.225 prisioneros.

A Cartagena envía a varias naves menores con el botín conseguido en Cerdeña. La escuadra zarpa de nuevo el 7 de junio rumbo a Tolón, a las costas de Provenza, Génova y Córcega, obligando a permanecer en puerto a la escuadra francesa surta en Tolón.

Apoyó las operaciones de los ejércitos piamonteses y napolitanos en las riberas del Var, en cuyas costas sufre la escuadra una epidemia de tifus que obliga a los buques de Borja a regresar a Cartagena entre el 8 y el 11 de julio de 1793, desembarcando unos tres mil enfermos, sin contar a los fallecidos que tuvo que arrojar al mar.  

La escuadra de Borja es alistada para la siguiente campaña, destinada a Cádiz y después a Ferrol, según una Real orden del 29 de julio de 1793, embarcando los víveres y la aguada necesaria para esta navegación y embarcando a los convalecientes y enfermos más leves. Por la misma Real orden se designan los buques destinados a la escuadra, compuesta por 24 navíos, doce fragatas, una corbeta, tres bergantines y dos brulotes.  

Los días 8 y 9 de agosto de 1793 zarpa de Cartagena rumbo a Cádiz la escuadra al mando de Borja, destinada a realizar una campaña en la costa del mar Cantábrico. La escuadra fondea en la bahía de Cádiz el 14 de agosto de 1793. 

Al brigadier Vicente Heceta, ascendido el 25 de enero de 1794, se le pone al mando de una división, formada por los navíos San Vicente e Intrépido y las fragatas Ceres y Tetis, para colaborar con la división del brigadier José Lorenzo de Goicoechea, a bordo del San Telmo, en las costas del mar Cantábrico. 

Proa del modelo de arsenal del navío San Vicente Ferrer. Imagen y modelo del Museo Naval de Madrid.
Proa del modelo de arsenal del navío San Vicente Ferrer. Imagen y modelo del Museo Naval de Madrid.

A finales de junio de 1794 es destacada la división de Heceta de la escuadra del general Borja, situada en el Cabo de Peñas, costa asturiana, para ahuyentar o capturar a los buques franceses que interceptan el comercio español. 

El 3 de julio sale de Santoña un convoy hacia las costas de Inglaterra escoltado por varios buques al mando del brigadier Goicoechea. La defensa de las costas del mar Cantábrico queda encomendada al brigadier Heceta hasta el regreso de Goicoechea a La Coruña a mediados de septiembre.

Los cuatro buques de Heceta patrullan la costa entre el cabo Peñas y el puerto de Pasajes. El 7 de julio llega a San Sebastián y después recorre la costa, regresando a Cabo Peñas el 14 de julio.

Al no encontrar a la escuadra de Borja, puso rumbo a Cabo Ortegal, donde el 16 encuentra al bergantín Pájaro, que tenía órdenes de Borja para Heceta, continuar la patrulla hasta acabar con los víveres a bordo.

Ancla en el fondeadero de los Frailes, Santoña, la tarde del 23 de julio y se abastece de agua y víveres, además de medicinas y ropas, pues los enfermos a bordo de la división eran muchos, unos 300. 

Heceta sale de Santoña rumbo a San Sebastián la mañana del 31 de julio. Patrulla la costa hasta Pasajes, anocheciendo el 1º de agosto en la boca del puerto de San Sebastián, ocupado por las tropas francesas el 25 de julio. Al día siguiente avista varios buques franceses cerca de San Juan de Luz, ordenando Heceta su caza.

Al amanecer del día 3 avistan de nuevo a cuatro buques franceses como a dos leguas. Después de los daños sufridos en la arboladura en una turbonada la noche anterior, Heceta decide poner rumbo a Guetaria, donde llega esa misma tarde para reparar los daños.

Al mismo puerto llega el bergantín Ligero, salido de San Sebastián cargado con los efectos más valiosos salvados de aquella plaza, uniéndose a la división de Heceta. 

Guetaria estaba muy cerca de San Sebastián, a unos trece kilómetros, y corría serio peligro de ser atacada. Heceta se entrevista al amanecer del 4 de agosto con las autoridades de la ciudad, que carecían de tropas.

Heceta decide al día siguiente destruir las baterías con que contaba la plaza para evitar que los cañones cayeran en poder del francés. A las órdenes del segundo comandante del navío San Vicente, el capitán de navío Francisco Vizcarrondo, bajan a tierra parte de la guarnición de los buques con algunos oficiales y destruyen o tiran al mar 14 cañones de a 24 libras, 4 de a 8, 48 quintales de pólvora y algunas municiones que estaban en los almacenes. Esa misma mañana embarcan las tropas en los buques. 

Heceta pasó a reconocer a seis pequeñas naves que se encontraban en el puerto, cargadas con pólvora, cureñas y tiendas de campaña de cuenta de la Real Hacienda, una de ellas cargada de vino y aguardiente, otra en lastre y una balandra corsaria del Consulado de San Sebastián.

Solo las dos últimas estaban en condiciones de hacerse a la vela. El resto de naves estaban abandonadas y sin posibilidades de salir de puerto. Heceta decide hundirlas para que no cayera su carga en poder del enemigo. Solo zarpa la nave sin carga escoltada por el corsario rumbo a Santander.

Las cuatro naves hundidas habían salido de La Coruña rumbo a San Sebastián. Al estar ya la plaza ocupada, entran en Guetaria. Los patrones de las naves tuvieron que recurrir al Rey para que se les indemnizase por el atropello cometido. 

La división de Heceta se hizo a la vela el 7 de agosto y llega al fondeadero de Santoña la tarde del día 9. Se reciben pliegos del ministro Valdés ordenando que pasara la división a Ferrol por las nuevas circunstancias de aquella costa. El 11 de agosto recibe carta de José Valdés, comandante de la fábrica de la Cavada, para que embarcara cañones y municiones destinados a Ferrol.

La división zarpa de Santoña el 13 de agosto, recoge a los enfermos dejados en Laredo y llega a Santander. Heceta ordena a los comandantes de sus dos fragatas, Ceres y Tetis, embarcar en Santander todos los cañones que pudieran llevar. Los dos navíos de la división fondean, a causa de los vientos, en La Coruña el 20 de agosto y después ponen rumbo a Ferrol. El bergantín Ligero se había separado la tarde del día 19 rumbo a Ferrol.  

Una vez en Ferrol, se ordena a la división de Vicente de Heceta que se incorpore a la escuadra del teniente general Francisco Javier Morales, conde Morales de los Ríos. Poco después, en septiembre, a Heceta se le ordena dirigirse a Cádiz con los navíos Gallardo y Galicia. Un mes antes, el 8 de agosto, había ordenado el ministro Valdés a Antonio González de Arce, comandante del departamento de Ferrol, que el navío San Vicente pusiera rumbo a Cádiz en cuanto llegase de la costa de Vizcaya.

Ante esta confusión en las órdenes se hace difícil seguir con claridad el destino de cada buque de guerra. Las órdenes eran cambiantes y en ocasiones contradictorias. Para cuando llegaban a sus destinatarios, las condiciones operativas habían cambiado, se informaba al mando y se remitían nuevas órdenes.  

Para primeros de septiembre se ordena que Morales de los Ríos pase con su escuadra a la costa de Cantabria sin demora, embarcado en el San Vicente o en el Intrépido.

Arce informa a la Corte, el 6 de septiembre, que la división de Vizcaya, al mando de Morales, quedará formada por el navío Intrépido, las fragatas Elena y Carmen y el bergantín Ligero; la división de Heceta con los navíos San Vicente y Galicia, las fragatas Guadalupe y Teresa y el bergantín Cuervo.

Después saldrán de Ferrol el navío San Telmo y el bergantín Pájaro, cuando embarque los cañones que traerán de la Cavada las fragatas Ceres y Tetis

A Morales de los Ríos se ordena, el 8 de septiembre, embarcar en el navío San Vicente, quedando incorporado a su escuadra el Intrépido, las fragatas Elena, Carmen, Guadalupe y Teresa y los bergantines Cuervo y Ligero. Llegado el navío Conquistador de Inglaterra al mando de Goicoechea, se unirá al San Telmo y al bergantín Pájaro y saldrán para la costa de Cantabria.

Con destino a Cádiz saldrán los navíos Gallardo, Galicia y Santo Domingo. Por tanto la escuadra será de 4 navíos, 4 fragatas y 3 bergantines. 

Para finales de septiembre de 1794 la escuadra de Vizcaya, mandada por Francisco Javier de Morales, conde Morales de los Ríos, estaba formada por los navíos San Vicente, insignia del conde Morales y al mando de Heceta, IntrépidoConquistador y San Telmo, las fragatas Santa Elena, Santa Catalina, Santa Leocadia, Nuestra Señora de Guadalupe, y los bergantines Pájaro y Cuervo. Además de estos buques, en Santander se encontraban las fragatas Ceres y Tetis y en Ferrol los navíos Gallardo, Galicia y Santo Domingo y las fragatas Dorotea, Teresa y Carmen

Arce informa el 27 de septiembre al ministro Valdés que el brigadier Heceta había solicitado su desembarco por dolores nefríticos e infección de orina, obteniendo un permiso para recuperar la salud el 4 de octubre. Es relevado en el mando del navío San Vicente por el capitán de navío Francisco Umendia, que antes mandaba la fragata Santa Catalina

La escuadra de Morales de los Ríos zarpa de La Coruña la tarde del 29 de septiembre con los navíos San Vicente e Intrépido, las fragatas Guadalupe, Teresa, Elena y Carmen, los bergantines Ligero y Cuervo y las urcas Rita y Regla. Llegan a Santander en el mes de octubre. 

Por una Real orden del 22 de noviembre se manda a Antonio de Arce que el capitán José Lorenzo tome el mando del navío San Vicente y pase a Cádiz después de las obras que necesita. Los navíos San Vicente e Intrépido habían llegado a Ferrol para reparar sus arboladuras. 

Para mediados de junio de 1795 seguía el navío en Ferrol, habilitado para zarpar, esperando completar su dotación. Había sido destinado a Cádiz a incorporarse a la escuadra del Océano. La paz con Francia se firma el 22 de julio de 1795 en Basilea. 

Procedente de Ferrol lleva pertrechos al departamento de Cartagena en agosto de 1795 para habilitar la escuadra mandada por el teniente general José de Mazarredo.

Estando de nuevo en Cartagena, el brigadier Jerónimo González de Mendoza toma el mando del navío el 2 de septiembre de 1795. El 19 de enero de 1796 iza su insignia en el navío el jefe de escuadra Sebastián Ruiz de Apodaca, quedando este comandante como tercer jefe de la escuadra de América mandada por el teniente general José Solano Bote, marqués de Socorro.  

Guerra anglo-española (1796-1802). Pérdida de Trinidad

El 22 de julio de 1795 se había firmado el tratado de Basilea, con el que se puso fin a la guerra con Francia. Las desavenencias y tensiones con Gran Bretaña habían sido habituales durante la citada guerra. La situación empeora tras la firma de un tratado con Francia el 18 de agosto de 1796. La guerra se hacía inminente. 

En este ambiente prebélico con Gran Bretaña, zarpa una escuadra de Cádiz el 4 de agosto de 1796 al mando del teniente general Juan de Lángara. Debían proteger a la escuadra francesa del contralmirante Richery en su paso por el estrecho de Gibraltar rumbo a aguas de Terranova.

A los cuatro días de navegación (el 6 de agosto, según Paula Pavía, tomo III, p. 383) se abren los pliegos de órdenes, por las cuales se separan de la formación los buques al mando del jefe de escuadra Sebastián Ruiz de Apodaca, con los navíos San Vicente, insignia, San Dámaso, Arrogante y Gallardo, mandados respectivamente por el brigadier Jerónimo González de Mendoza y los capitanes de navío José Jordán, Rafael Benazar y Gabriel Sorondo, la fragata Sª Cecilia, al mando del capitán de fragata Manuel Urtezabel, y los bergantines San Carlos y Galgo.  

Otras dos fragatas, Elena y Tetis, se separan de la escuadra de Apodaca para continuar rumbo a la isla de Puerto Rico. El destino de los buques de Apodaca era la isla de Trinidad y la costa de Tierra Firme, llegando a su destino el 14 de septiembre, con refuerzos de tropas y pertrechos.

Los navíos San Vicente y San Dámaso llevaban a bordo la artillería y los pertrechos para la isla de Trinidad, mientras que el resto de los navíos llevan las tropas destinadas a Cartagena de Indias, 740 reclutas, los cuales nunca llegaron a su destino al ser incorporados a la guarnición de la isla.

El gobernador de la isla Trinidad, José María Chacón, que era brigadier de la Armada, se vio aliviado ante la indefensión en que se encontraba la isla por los conocidos planes británicos de apoderarse de ella a la primera ocasión. 

El 6 de octubre de 1796 comienza la guerra con los británicos, estando la escuadra de Ruiz de Apodaca fondeada en la bahía de Chaguaramas. Pronto se hizo palpable que las tropas y refuerzos llegados eran insuficientes para lo que se les venía encima.

Un tercio de los efectivos estaba fuera de servicio por una epidemia de malaria y, además, no se podría contar con la escuadra del teniente general Gabriel de Aristizabal, que suponía Chacón que se encontraría bloqueada en la Habana.

Para mayor desgracia, había sido capturado el bergantín Galgo. Despachado este bergantín a Puerto Rico en busca del situado de la isla para pagar a las tropas, a la altura de la isla de Granada es capturado, en octubre de 1796, por la fragata británica Alarm cuando llevaba 400.000 pesos fuertes y pertrechos. 

El 12 de febrero de 1797 zarpa de la base naval de Port Royal, Jamaica, una expedición al mando del contralmirante Henry Harvey, con tropas al mando del teniente general Ralph Abercromby, para hostigar el poder español en las Antillas.

El día 14 llegan al punto de encuentro en la isla de Carinacou, donde ya les esperaba el navío Invincible, las fragatas Arethusa y Alarm, tres corbetas y varios transportes, juntándose una importante escuadra. 

La escuadra de Henry Harvey estaba formada por los navíos de línea Prince of Walles, de 98 cañones, Bellona, Vengeance, Invincible y Alfred, de 74 cañones, Scipion, de 64, Dictator, de 68, Surate, de 58 y Ulises de 50, los tres últimos sirviendo de transportes de tropas, las fragatas Alarm y Anna, de 40 cañones, y Arethusa, de 44, las corbetas Favourite, Zebra y Thorn, de 20 cañones, los bergantines Zephit, Pelican, de 20 cañones, y Victorious, de 16 cañones, y la bombarda Terror

El convoy estaba compuesto por 40 buques de transporte (8 fragatas de 10 a 14 cañones, 30 goletas y 2 bergantines), en los que iban embarcados 6.750 hombres.

Esta escuadra se puso en movimiento al día siguiente de la reunión, pasando entre las islas de Carinacou y Granada, llegando a la isla de Trinidad la mañana del 16 de febrero, entrando en el golfo de Paria, donde descubren a la escuadra española de Apodaca anclada en la bahía de Chaguaramas. 

A las tres de la tarde del 16 de febrero los vigías de la isla Trinidad avisan de la proximidad de numerosas embarcaciones, que solo podían ser británicas. El gobernador Chacón contaba con tres batallones de tropas y algunas milicias. La frágil defensa de la isla se vino abajo antes de comenzar.

Las tropas de voluntarios reclutados desertan en masa llevándose las armas, viéndose que la defensa debía hacerse con poco más de 500 hombres y gracias a que los enfermos menos graves se ofrecen voluntarios para incorporarse a sus unidades a la primera indicación de los oficiales. 

Las cosas no iban mejor en el mar. La escuadra española se encontraba anclada en Chaguaramas y es embotellada por varias unidades enemigas, que habían entrado en la bahía a las 15:30.

Se celebra un consejo de guerra a bordo del navío San Vicente en el que se decide incendiar las naves para evitar su captura, hecho que se realiza a las doce de la noche, con la mala suerte de que el navío San Dámaso no quiso arder y fue finalmente capturado e incorporado a la escuadra británica.

La captura de Trinidad
La captura de Trinidad. Por Nicholas Pocock. National Maritime Museum, Greenwich, Londres.

Se había optado por un sacrificio inútil, aunque el resultado no hubiera sido peor de haberse enfrentado en combate a la escuadra británica. 

Una parte de los marineros e infantes de marina se unen a las tropas terrestres y se quedan al mando del gobernador para rechazar a los británicos, que ya habían desembarcado en tres puntos diferentes de la isla.

Uno de los desembarcos es efectuado a unas cinco millas de Puerto España con la protección de la fragata Arethusa y las corbetas Thorn y Zebra, mientras la fragata Alarm y las corbetas Favourite y Victorieuse evitaban la huida de naves españolas. El resto de la escuadra Harvey estaba lista para el combate ante la posible salida de la escuadra de Apodaca. 

A lo largo del día 17 de febrero los británicos, con amplia superioridad en hombres y material, hacen retroceder a los españoles en todos los puntos, por lo que a las ocho de la noche el general Abercromby envía un comunicado al brigadier Chacón en el que le ofrece una rendición con honores. Dada la situación española, la rendición es aceptada y se efectúa al día siguiente. 

Chacón es destituido y desterrado de los dominios españoles a perpetuidad. Apodaca es privado de su empleo, al igual que los cinco comandantes. En 1812 Chacón y Apodaca son indultados. 

Dimensiones

Sus medidas principales, en pies de Burgos, eran las siguientes: quilla de 170 pies de Burgos y 1 pulgada (48,87 metros), eslora de 198 pies y 3 pulgadas (56,97 metros), manga de 54 pies y 1 pulgada (15,54 metros), puntal de 21 pies y 7 pulgadas (6,20 metros), calado a proa de 22 pies y 9 pulgadas (6,54 metros) y calado a popa de 25 pies y 8 pulgadas (7,38 metros). Llevaba 12.400 quintales (570,4 toneladas) de lastre y desplazaba 1.872 toneladas (2.842 m3).  

Otras medidas: 55,24 metros de eslora, 47,36 de quilla, 15,07 metros de manga, 6,78 de calado y desplazamiento de 2.016 toneladas. 

Armamento

Artillado con 80 cañones, 30 de 24 libras en la primera batería, 32 de 18 en la segunda y 18 de 6 libras en el alcázar y castillo.  

Por Real orden del 16 de marzo de 1790 las piezas de la primera batería se cambiaron por cañones de 36 libras, extendiéndose a todos los navíos de 80 cañones. 

Dotación

29 enero 1780: 891 plazas.

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  • Archivo General de Simancas. Sección Secretaría de Marina. Libros de Registros de Asientos, 788. Cartagena, 14/03/1763.   
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  • AGMAB. Expediciones a Europa, leg. 157/2. 
  • AGMAB. Cuerpo General, Leg. 620/1084. Hoja de servicios de don Sebastián Ruiz de Apodaca. 
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